Introducción

Mary01

Mary Zimbalist y Scott
hacia el final de sus discusiones

Mary se encontró con Krishnamurti en 1944 y posteriormente ninguna otra vez hasta 1963. En 1964 comenzó a hacer pequeñas cosas para él, transformándose al fin en su asistente, su confidente y su amiga más cercana, incluso se ha dicho que la más cercana después de Nitya, el hermano de Krishnamurti quien murió en 1925. Mary viajó con Krishnamurti en la mayoría de los últimos veintidós años de su vida, ayudándolo a organizar sus charlas y apariciones públicas, organizando sus entrevistas, ayudando a supervisar la publicación de su trabajo y a la vez cuidando de todas las pequeñas cosas necesarias en la vida diaria. Durante este período de la vida de Krishnamurti, la única excepción de la constante compañía de Mary fueron algunos de sus viajes a la India, pero al darse cuenta que India no era saludable para ella, le pidió que lo acompañara solo cada dos años.

Una de las muchas bendiciones de Mary -al ser la persona más cercana de Krishnamurti- es que ella mantuvo dos tipos de apuntes: una era una pequeña agenda diaria que completaba cada noche antes de ir a dormir, y una segunda agenda mayor en la escribía cuando había algo que consideraba necesario de incluir más detalles y explicaciones que su pequeña agenda no permitía. Como estos diarios contenían muchos detalles que eran privados respecto a su vida, la vida de Krishnamurti, las vidas de miembros de su familia y de otros, Mary dejó instrucciones para que fueran quemados después de su muerte. Más tarde enmendó este pedido especificando que fueran quemados después que sus memorias estuvieran completadas.

“En La Presencia de Krishnamurti – Notas biográficas de Mary Zimbalist” es el resultado directo de Krishnamurti en pedirle muchas veces -y específicamente al final de su vida- a Mary que escribiera acerca de cómo era estar con él (Capítulo 22, 11 de abril, 1972). Después de trabajar en este proyecto por muchos años, ahora puedo ver la sabiduría de este pedido.
Aunque existen varias personas que ya han escrito biografías de Krishnamurti, no hay nadie que haya conocido los más nimios detalles de vivir cotidianamente con él, nadie que haya estado tan cercana y ser tan confidente de Krishnamurti, como nadie que haya registrado estos detalles día a día. La presentación de Mary, aunque no cubra por completo los noventa años de su vida, aun consigue capturar más de él, más de su presencia que cualquier otra descripción en palabras accesible para nosotros. El estar en la presencia de Krishnamurti -incluso por pocos minutos- le daba a uno una mejor percepción sobre su persona que cualquiera de sus biografías (tan buenas como son varias de ellas). Similarmente, los detalles observados por Mary y los extraños eventos esotéricos que Krishnamurti le relató de su existencia, lo exponen en una forma sin precedentes. A poco de morir Krishnamurti el 17 de febrero de 1986, Mary empezó a escribir el libro que él le pidió, así ella trabajó en ello el resto de su vida, por más de dos décadas.

En 1994, después de ocho años de ver a Mary trabajar tan diligente y cuidadosamente en su manuscrito, empecé a preocuparme. Ella tenía entonces 79 años, varios problemas de salud y apenas había cubierto una fracción de su material. En ese entonces yo era el director del Centro Educacional Krishnamurti del Parque de Brockwood y Mary continuaba yendo allí desde mayo a noviembre, guardando mucho del mismo programa que ella tenía cuando Krishnamurti estaba vivo. Como ella siempre fue muy querida por mí, era muy natural que quisiera hacer algo por ella respecto a su tarea monumental, entonces le sugerí la única cosa que pensaba que la podía ayudar: sentarnos con un grabador y de conversar sobre nuestros recuerdos acerca de Krishnamurti.

En 1994 iniciamos una serie de conversaciones que continuaron por catorce años hasta el 2008, poco antes que ella falleciera. Mary estaba feliz que ambos compartiéramos nuestros recuerdos, porque yo también había viajado y trabajado con Krishnamurti por muchos años; pero especialmente porque también conocía muchos de los lugares por los que ellos habían viajado; y así podría formular preguntas detalladas que podrían activar su memoria y dar vida en sus propias palabras cómo fue el estar en la presencia de Krishnamurti.

Lo que siguió me causó asombro y deleite. Al comienzo ella hablaría de sus memorias usualmente con sus diarios abiertos delante, pero para ser exactos esto pronto cambió de recordar leyendo de sus diarios con el agregado de que yo le hiciera preguntas. Como yo conocía tantos de los lugares por los que ella y Krishnamurti viajaban regularmente, podía hacerle preguntas muy detalladas y ella las contestaba. Ello se transformó casi como un juego entre nosotros: yo haciéndole las más complejas preguntas que se me podían ocurrir, y Mary intentando sacar las respuestas de su excelente memoria. Y por supuesto, nos deleitábamos en contarnos nuestras historias sobre Krishnamurti. La persona que hizo la mayoría de las transcripciones de estas grabaciones me ha repetido varias veces que notó mucha alegría y risas en estas conversaciones.

Una de las razones del por qué estas grabaciones llevaron tanto tiempo para completarse era que inicialmente Mary y yo estábamos en distintos países por más de cinco o seis meses al año. Pero también estaba la simple verdad de que ni ella ni yo teníamos prisa para completar nuestros intercambios -era un deleite revivir nuestros momentos con Krishnamurti-. Cuando ella estaba en Brockwood y yo en Oxford, muchos fines de semana yo iba a Brockwood. Pero cuando ambos estábamos en California, yo conducía desde el norte de California donde vivía hasta Ojai, pasando varios días a la vez para continuar el proyecto. Más tarde, cuando me mudé a Oregon, volaba a California para verla al menos una vez al mes. Estas conversaciones grabadas con Mary continuaron hasta el 2007, menos de un año antes que Mary muriera. Hay más de 100 grabaciones de hora y media de duración cada una, siendo un total entre 175 a 200 horas de grabación. Estas discusiones han producido una documentación exhaustiva a través de las evocaciones de Mary y la lectura de sus diarios detallados.

En el transcurrir de los años con estas grabaciones, estaba claro de que Mary sentía alivio sabiendo que todo lo que ella tenía que decir sobre “lo que fue estar con K.” no iba a perderse, y que podía mantener su promesa a Krishnamurti de presentar sus experiencias con él al mundo. Finalmente tuve estas grabaciones transcritas por alguien de quien confiable, pero habiendo ofrecido su tiempo solo como voluntario para este proyecto. Hay más de 5.000 páginas transcritas, -el equivalente de veinte libros de 250 páginas cada uno-.(1)

Este proyecto se llama “En la Presencia de Krishnamurti” porque ese fue el título que Mary quiso darle al libro que estaba escribiendo.

La idea original fue de editar todo el material de estas conversaciones en más o menos 250 páginas -la extensión razonable de un libro-. Sin embargo, al darme cuenta de que el conteo final de todas las transcripciones sería más de 5.000 páginas, me preocupó que en el tamaño convencional de un libro significaría perder por lo menos el noventa por ciento del material y no me pareció correcto desperdiciar tanto contenido único.

Para algunas personas, muchos de los pequeños detalles de la vida de Krishnamurti van a revelar cosas que son importantes para la comprensión de él mismo y de sus enseñanzas, porque efectivamente él las vivió, y el hecho de vivirlas está revelado en esos detalles. Muchas otras personas que fueron parte de la vida de Krishnamurti -o quienes tuvieron a otra gente querida que fueron parte de la misma- disfrutarán de los detalles, y se verán a sí mismos o a sus seres queridos nuevamente en sus relaciones con Krishnamurti. En casi todas las oportunidades que él tuvo una entrevista, almorzó, o fue a una caminata con alguien, Mary registró sus nombres. Por lo tanto, éste es el más detallado e íntimo registro histórico que tenemos de cualquier período de la vida de Krishnamurti.

También para algunos, sería una pena tener solo la palabra escrita. La voz de Mary transmite mucho más que el mero contenido de las palabras. Su maravillosa voz, con toda su pasión, dedicación e integridad, comunica la alegría, la inspiración y la admiración que ella sintió frente a la presencia de Krishnamurti. También así la gente tendrá la oportunidad de escuchar algo de esto si lo desea, como muchas otras querrán ver qué hay del manuscrito que ella escribió por tantos años. Es por cierto apenas un primer borrador, y cubre nada más que parte de su tiempo con Krishnamurti, pero ella lo escribe bellamente y con gran intensidad que no debe quedar en algunos archivos.
Cualquier lector realmente interesado en Krishnamurti, ¿no querría tener todo este material?… Por supuesto, entonces una versión del tamaño de un libro normal podría producirse efectivamente, pero… ¿no puede hacerse algo más por todos aquellos apasionados investigadores que quieren saber lo más posible acerca de “cómo fue el estar con K”?

Por ello, este proyecto intenta dar a cualquiera que lo desee la versión más completa posible de este material. En cada capítulo, los lectores tienen acceso de unas veinte a treinta páginas de estas entrevistas con Mary. Generalmente, cada capítulo también tendrá enlaces a fragmentos de audio(2) de las reales grabaciones de Mary cuando hay algo particularmente emotivo, o cuando su relato parece ser especialmente conmovedor, incluyendo fotos (la mayoría tomadas por Mary). Además, hay enlaces a charlas de Krishnamurti y sus discusiones generosamente provistas por las Fundaciones. Finalmente, habrá acceso al manuscrito que Mary escribió pero que nunca pudo completar. Por ello, una mínima parte del material ha sido editada, pero antes me parece correcto ser más explícito sobre algo en esas ediciones: Mary quiso evitar de herir a las personas, así que, cualquier material que podría causar aquello, fue quitado; por otra parte, Mary y yo nos contamos uno al otro la misma historia muchas veces, entonces, la cita de uno de los dos debe ser suficiente.

Presentada como un servicio por suscripción en la Internet(3), dada su extensión, los lectores de “En La Presencia de Krishnamurti – Notas Biográficas de Mary Zimbalist” podrán leer las versiones transcritas y editadas de más de 100 sesiones con Mary leyendo sus diarios y discutiéndolos. Eventualmente, el borrador del manuscrito que Mary comenzó y que me ha pedido de conservar también será también incluido.

Hoy, estoy feliz de anunciar el lanzamiento de “En La Presencia de Krishnamurti – Notas Biográficas de Mary Zimbalist”.

Scott Forbes
13 de febrero, 2013 (98 Aniversario del cumpleaños de Mary)


  • Una entrevista en video de 1 hora y 14 minutos realizada al Dr. Scott Forbes puede verla cliqueando aquí.
    (También en español – Activar subtitulado al pie derecho del video)
  • El Sumario detallado acerca de este proyecto por el Dr. Forbes lo puede ver cliqueando aquí .
  • El estudio sobre “Krishnamurti y su Discernimiento en la Educación” por el Dr. Forbes lo puede ver cliqueando aquí .

Los fondos recaudados de donaciones (las suscripciones son para inglés solamente) de “En La Presencia de Krishnamurti – Notas biográficas de Mary Zimbalist” serán para financiar la Organización “Proyecto para la Investigación Educativa Krishnamurti- Apartado Legal No: (a 501(c)3” (Holistic Education, Inc.’s (a 501(c)3 Organization).

Si desea saber más sobre este proyecto, por favor cliquear en:
Krishnamurti Education Research Project 

El equipo de Scott H. Forbes
Holistic Education, Inc.

Domicilio legal:
Holistic Education, Inc.,
3737 SE Caruthers Street,
Portland, OR 97214
Email: info@inthepresenceofk.org


Notas del Traductor:

(1)  Posteriormente, el Dr. Forbes nos ha dado una mejor información respecto al volumen de esta obra. Son exactamente 863.807 palabras en su original del inglés, es decir un promedio aproximado de 9.500 palabras por cada capitulo (en español se desconoce, pero se calcula un 6% más de palabras). Para dar una idea más aproximada: el volumen total equivale a 3 veces y media la biografía de Krishnamurti escrita por Pupul Jayakar. Todo ello sin contar con el agregado de una considerable cantidad de material fotográfico en alta resolución, los enlaces a grabaciones de Mary con Scott y a los videos.

(2) Dada su extensión, los fragmentos de grabaciones no se encuentran dobladas al español (solo activas en los enlaces de la versión original en inglés), porque de hecho, en su mayoría ya fueron transcritas en las mismas notas biográficas traducidas.

(3) Desde agosto 2015 es gratuita en su traducción al español y desde enero de 2016 también en inglés, aunque mucho se agradece toda donación contribuyente a financiar -en parte- el proyecto.

IMPORTANTE:

Todo trabajo de traducción, revisión de sintaxis y estilo respecto a esta biografía, es hecho voluntariamente, afectuosamente y en forma absolutamente gratuita; dejando en claro que nadie percibe dinero o donaciones. Toda donación voluntaria en este proyecto debe hacerse en forma directa al editor cliqueando aquí, o aquí (dirigirse a la columna de la derecha).

Por otra parte, sugerimos leer las “Notas para el lector” (del editor), además de adelantar algunas simbologías respecto al uso de corchetes, comillas y paréntesis en esta biografía:

[ ] Números entre corchetes : se refieren a las notas o aclaraciones del autor.
‘…‘ Comillas simples de apertura y cierre : indicación del autor de lo que Mary lee de su diario, como cita el Editor arriba.
“…”Comillas altas: contienen citas específicas, títulos o particulares.
«…» Comillas angulares y contenido en itálica: contienen palabras textuales de Krishnamurti.
( ) Números o asteriscos entre paréntesis: se refieren a las notas del traductor.
(*1 ) … (*) Asteriscos entre paréntesis, combinado con número de llamadas: se refieren a un párrafo resumido por Mary en su diario de lo dicho por Krishnamurti. No son las palabras textuales de él.


Todos los Derechos Reservados © Holistic Education, Inc – Scott Forbes
  http://inthepresenceofk.org


Capítulo 59


16 de abril – 19 de junio, 1979



INTRODUCCIÓN

Este capítulo contiene una de las declaraciones más interesantes que Krishnaji hizo respecto de sí mismo. En varios anteriores, lo vimos preguntarse por qué había permanecido tan “vacío” o “ausente” cuando era niño, y cómo pudo evitar ser condicionado en su infancia. En este capítulo, Krishnaji cuestiona la fuente de su discernimiento conversando con Mary Zimbalist y Mary Lutyens con respecto al material para el segundo volumen de esta biografía que Mary L. estaba escribiendo. Después de descartar las teorías populares, dice que tal vez él «no podría responder a la pregunta», pero que las dos Marías podían hacerlo; y si lo hicieran, entonces él sabría si era correcto. En otro momento, Krishnaji dice que no creía que fuera «correcto» para él hacer ciertas investigaciones sobre su origen, que solo parece ser suficiente presenciar esa índole.


Mary: Bien, comenzamos el 16 de abril de 1979: ‘Limpié la casa porque Elfriede no viene a limpiar, porque esta semana se va de visita a Alemania. Una tal señora Nicolosi y tres jóvenes almorzaron con todos nosotros en Arya Vihara. Los Bohm están aquí. Por la tarde, vino a tomar el té la gente de Brockwood que se halla aquí para las conversaciones y los traje a ver la cabaña. La carretera de la costa de Malibú está cerrada a todo el tráfico debido al desprendimiento de rocas’.

El día diecisiete: ‘Krishnaji dio la tercera charla pública [vídeo] en Oak Grove. Michael Mendizza filmó partes de la misma e hizo que David Moody preguntara durante la película: “¿Cuál es la relación entre el amor y la libertad?” A lo que Krishnaji agregó: «Responsabilidad». Después saliendo de la charla, Krishnaji pasó al lado de Austin Bee quien estaba parado detrás de la mesa con los casetes, se detuvo y le preguntó: «¿Quién es usted, señor?». Bee dio su nombre y Krishnaji le estrechó la mano’. Esto necesita agregar un poco de historia. Austin Bee era asistente y secretario de Rajagopal y dirigía la oficina de K&R, y las pocas veces que me encontré con él siempre fue grosero con Krishnaji. [Risas]

Scott: [Risitas] ¡Y Krishnaji no lo reconoció!…

M: No. ‘Bee dio su nombre y Krishnaji le estrechó la mano. Cuando llegué al coche, detrás de él vi una figura parada en la sombra. A primera vista, no vi quién era, pero mientras abría la puerta vi que era Rajagopal, bastante encogido, con una cara más hundida y con apariencia de mono’. Siempre me pareció como un simio.

S: Sí, lo dijo.

M: ‘Me miró y le dije: “¿Cómo está usted, Rajagopal?”, pero no fui hacia él. Krishnaji se acercaba y, antes de llegar al coche, le presenté a un francés que lo esperaba para saludarle. Krishnaji luego se dirigió hacia su lado del coche, vio a Rajagopal, pero tampoco lo reconoció. Le preguntó: «¿Quién eres?»’.

‘“Soy Rajagopal”. Le dio a Krishnaji un paquete y dijo: “Esto es para ti”. Krishnaji tomó su mano y la sostuvo, luego Rajagopal le dijo que tenía que irse, mientras la gente observaba. Se fue por el camino y Krishnaji se quedó mirando sorprendido y distrait [1] como a veces lo hace después de una charla. Krishnaji dejó un mensaje a Blackburn para hablar con él después de la charla, pero ahora le dijo que se encontrara con él en la cabaña’. De algún modo y muy a menudo, estaba desorientado después de una charla.

S: Sí, sí, lo sé. Conversamos al respecto.

M: Yo quería mantener a la gente lejos de él, pero me regañaba cuando hacía eso.


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Mary y Scott mientras conversaban este capítulo                            © Mary Zimbalist


Lo se, y aún así necesitaba cierta protección.

M: Sí. ‘Krishnaji, se subió al coche y me instó a que saliera rápidamente. Miró su mano, que tenía el perfume que usa Rajagopal, el cual le disgustó y dijo: «¿Qué pasa con mi mano? Está impura. No es mi mano». La sostuvo fuera de la ventana y dijo varias veces: «No es mi mano, ha tocado algo impuro. Ese hombre es malvado». No tocó nada, como lo hizo en Bombay después de que la muchedumbre le hubiera ensuciado las manos’. Solían tomarlo…

S: Sí, lo sé.

M: Sí, lo sabes. Y tenía que ir al baño, abrir el grifo, tomar el jabón y…

S: … no tenía que tocar nada, sí.

M: … se lavaba las manos rápidamente con jabón…

S: Sí.

M: … para quitarse este contacto; y realmente, no era solo imaginado. Algunas personas metían la mano de él dentro de sus bocas. Era repugnante. ‘Cuando llegamos los Blackburns estaban esperando, pero él les dijo que esperaran afuera. Entramos en la cocina, abrí el grifo del lavadero y se lavó la mano minuciosamente, antes de salir a decirle a Blackburn que, sea lo que sea lo que él esté diciendo -ahora él se ha convertido en una especie de gurú mientras ella hace “curaciones”- que no tiene nada que ver con lo que Krishnaji está haciendo. En Arya Vihara almorzamos con Erna, Theo, Alan K. y Michael. Después del almuerzo, Krishnaji dictó una carta a Rajagopal sugiriendo que hablaran sobre los asuntos. El paquete resultó ser un reloj pulsera de cuarzo. Krishnaji dijo: «Él sabe que nunca uso reloj pulsera. Se lo daré a Narayan». Después de lavarse se sintió limpio nuevamente. Luego salimos a caminar. El deslizamiento de tierra en Big Rock en las afueras de Malibú, todavía sigue esparciendo rocas en la carretera Pacific Coast, que puede continuar cerrada por semanas o por más tiempo’.

S: Realmente, es una locura que alguien le dé a Krishnaji un reloj pulsera, sabiendo que nunca los usa; y uno de cuarzo cuando tiene esos fabulosos Patek Philippes mecánicos que tanto disfruta. Es muy raro.

M: Nunca nada de Rajagopal fue demasiado raro.

El dieciocho de abril: ‘No pude conseguir combustible diésel en Ojai. Fui a Ventura por artículos de cocina, hice mandados, etc., pero volví a almorzar a Arya Vihara. Ruth McCandless estaba allí. Rajagopal había llamado mientras yo estaba fuera y volvió a hacerlo durante el almuerzo. Dijo que solo quería señalar que las instrucciones para usar el reloj de cuarzo están en la caja. Le pregunté si quería hablar con Krishnaji después del almuerzo. Él respondió que no. Le pregunté si había recibido la carta de Krishnaji, y contestó: “¿Qué carta?”. Dije que había sido enviada ayer y que si no la había recibido, probablemente estaba en su buzón. Krishnaji me hizo descansar después del almuerzo. Afirma que estoy cansada y esto parece irritarlo. Más tarde, me dijo que sigo haciendo muecas y gestos con las manos’. Él siempre estaba alerta cuando estaba inquieta. [Risitas de S] ‘Quizás lo haga, pero su irritabilidad parece ser también un signo de su propia fatiga. A las 19:00 horas en punto, apareció Miranda en las noticias de ABC informando a nivel nacional sobre los abusos de la compañía Hooker Chemical en las Cataratas del Niágara. Solo vimos la parte posterior de su cabeza y su mano sosteniendo el micrófono durante la entrevista, pero su voz era fuerte e incisiva’.

Al día siguiente: ‘Fue otro hermoso día. Krishnaji dio la cuarta discusión pública [vídeo] en el Robledal. Duró una hora y media. Almorzamos en Arya Vihara. A las 16:00 horas, tuvimos cuarenta personas para tomar el té, en su mayoría son personas que recorrieron una gran distancia para venir a las charlas. Eran de Nueva York, Canadá, América del Sur, etc. Llegó una carta de Rajagopal, o más bien un sobre dirigido a mí con las iniciales JK abajo de mi nombre. Era un folleto sobre el reloj’. [Risas]

S: ¿En caso de que su regalo no fuera suficientemente apreciado? [Risas]

M: Sí, así es.

El veinte de abril: ‘Pasé el día haciendo tareas de escritorio, limpiando la casa y diligencias. Krishnaji hizo cuencos alrededor de los nuevos naranjos, y caminamos hasta el Dip’.

El veintiuno de abril: ‘Krishnaji dice que todavía muevo las manos y la boca innecesariamente, y está decidido para ayudarme a frenarlo’. [Risitas de S] ‘Ahora se sienta frente a mí en el suelo, mientras que yo permanezco absolutamente quieta durante unos minutos. Dice que a los niños brahmines se les enseñaba esto’. [Risitas de ambos] ‘Me parece muy fácil.

A las 11:30 horas, Krishnaji dio su quinta charla [vídeo] de Ojai en el Robledal, después de la cual almorzamos solos en casa. Hizo una siesta corta. Vicky Orfaly vino brevemente a ver la casa, trayendo una grabación de Scriabin. A las 16:00 horas, fui con Krishnaji a la inauguración formal de los edificios de la escuela del Robledal. Pasamos por la casa principal con Mark y los arquitectos, Ron Gammel y otros. Se veía muy bien. Luego, frente a una gran multitud mirando y ayudando, Krishnaji plantó una higuera considerable, del tipo ficus macrophylla [2] que crece enorme. Luego, con la arquitecta Zelma Wilson y Max pasamos por el edificio del aula de la escuela, también muy hermoso’. Ella lo diseñó. ‘Krishnaji quiso designar dónde poner una valla de madera para rodear al Robledal. Entonces, caminamos hasta allí y para la posteridad él hará una declaración de que esta parte del terreno no debe ser construida ni utilizada para fines distintos al silencio, la seriedad, la tranquilidad, etc. Regresamos y les mostramos la cabaña a Gammel y a sus colegas’.

El veintidós de abril: ‘Krishnaji dio su sexta charla [vídeo] en el Robledal, completando la serie de este año, una charla muy bella. La señora Vigeveno estaba parada justo detrás del coche cuando salí. Me acerqué a ella y le pregunté cómo estaba. Me dijo que quería saludar a Krishnaji. Lo hizo y le dio una nota de Rajagopal diciendo que él, Rajagopal, no sabía nada de lo que había que resolver entre ellos, pero que quería ver a Krishnaji “una vez más”. Krishnaji y yo almorzamos solos, y él descansó. A las 15:00 horas, llegaron Lacerta y Bandi, se hospedan con los Paxton que son amigos de ellos’. Esos son dos viejos amigos míos; creo que Lacerta nació en Alemania. Bandi, era el apodo del esposo de un amigo suyo y mío, cuyo verdadero nombre era Andrew Marton [3]. ‘Luego, a las 16:00 horas, hubo una reunión de síndicos de la FKA, principalmente para hablar sobre Fritz y el Centro para adultos. Asistieron Krishnaji, Erna, Theo, Ruth, Alan, con David Bohm y Mark. Krishnaji está incómodo con Fritz porque no hay comunicación, y teme que todo esto sea algo intelectual para él. Parece serio acerca de las enseñanzas, pero sin pasión por ellas. Krishnaji, insinúa que Margrete ha disminuido el espíritu de las enseñanzas que Fritz parecía tener cuando se unió a nosotros. Más tarde, Krishnaji y yo regamos las plantas’.

El veintitrés de abril: ‘Hice la limpieza de la casa, etc. John Rubel’, un arquitecto, ‘trajo clientes de Charles Moore para ver la casa’. Charles Moore fue el arquitecto de la parte nueva de esta cabaña, y John Rubel era un colega. ‘A las 16:00 horas, Krishnaji tuvo una hora de conversación con Fritz. Fui a la primera reunión que se celebró en la casa principal de la escuela, donde los padres y el personal hablaron con la gente de Brockwood: Stephen, Wendy, Verna, Matthew Mitchell, Denise y Francisco’. ¿Quién era Francisco?

S: ¡Ah!, me acuerdo de él. Era un miembro del personal de Brockwood.

M: El día veinticuatro: ‘Krishnaji me dictó cartas, incluida una a Rajagopal en la cual dijo que lamentaba que él hubiera cerrado nuevamente la puerta entre ellos, que Krishnaji hubiera querido hablar, entre otros asuntos, de los archivos, porque eran suyos y no de Rajagopal. Dijo que la puerta siempre estaba abierta, «dondequiera que me encuentre». Balasundaram, quien llegó para las últimas dos conversaciones y se queda con el Coronel Noyes, había sido invitado a almorzar en Arya Vihara. Llegó aquí a las 11:00 horas, entonces tuve que pasarme una hora -muy necesaria para otras cosas- hablando con él antes de que Krishnaji apareciera; y nos fuimos a almorzar a Arya Vihara al mediodía’. ¿Recuerdas al coronel Noyes?

S: Recuerdo al coronel, su nieta vino a Brockwood.

M: Al día siguiente solo dice: ‘Trabajé en el escritorio todo el día. Krishnaji descansó más que nada, pero habló otra vez con Fritz por la tarde. Caminamos hasta el Dip’.

El veintiséis de abril: ‘Krishnaji me ayudó a limpiar la sala de estar’ [risitas] ‘él con la escoba ancha y yo con la aspiradora’. Le gustaba barrer con esas escobas grandes. ‘Antes de esto, yo lavé los pisos de la cocina y el pasillo. Más tarde, Erna me dijo que a Laura le gustaría limpiar esta casa como trabajo, entonces vino y hablamos sobre cómo limpiar los pisos, los baños, pasar la aspiradora, etc. ¡y comenzará el lunes a $5 dólares’… ¡$5 dólares la hora!… Los tiempos han cambiado.

S: [Risas] Sí, los tiempos han cambiado.

M: ¿Quién era Laura? [Pausa]

S: Bueno, antes de esto, mencionó que Ted tenía una novia llamada Laura. Quizás sea ella.

M: Correcto, era ella. Fue agradable de su parte ofrecerse para limpiar la casa. ‘Si esto funciona, será un excelente arreglo. Elfriede cerrará y abrirá la casa, pero en el futuro, no puede seguir viniendo aquí desde Malibú todas las semanas. Laura, ahora vive en la parte de atrás de la oficina y es muy minuciosa, además de ser una buena persona. Si ella pasa la aspiradora, limpia los baños y los pisos una vez por semana, yo puedo hacer todo lo demás fácilmente. Durante el almuerzo, me llamó Rajagopal por teléfono para preguntarme qué haría Krishnaji en los días siguientes. ¿Cuándo se va? Le respondí que Krishnaji se iba el día quince. Rajagopal dijo: “Espero verla” y colgó. A las 16:00 horas, Krishnaji tuvo una discusión principalmente con David Bohm, pero los síndicos y el personal de la escuela del Robledal estuvieron presentes y algunos participaron. La pregunta fue: “¿La separación es causada por el deseo?”’.

El veintisiete de abril: ‘Trabajé la mayor parte del día en mi escritorio. Max vino a poner los herrajes faltantes en algunas puertas y ventanas. Fui a buscar nuestros pasajes para Londres para el quince de mayo. Krishnaji se cortó el pelo en Meiners Oaks’.


Cap-59-02

Foto de Mary en 1935


Al día siguiente: ‘Otra vez pasé gran parte del día trabajando en el escritorio. Alasdair plantó cuatro ceanothus más altos y cortó el seto junto al garaje. A las 16:00 horas, hubo una reunión con Krishnaji, Erna, Theo, Alan, Ruth y yo, además de Mark, Fritz y Margrete, sobre los usos de Arya Vihara, que decidió llamarse ahora: la “casa vieja”’. Intentamos llamarla así, pero nadie lo hizo. [S se ríe] ‘Discutimos la actividad que habrá allí, quién vivirá, etc. Fritz y Margrete se mudarán arriba cuando Mark se mude al Robledal’. Mark y Asha vivían arriba en esos días, donde ahora vive Doug. ‘Michael se queda donde está. La sala occidental será para la biblioteca, donde los libros de Krishnaji estarán disponibles para los visitantes; la sala oriental será para escuchar cintas magnetofónicas; y la sala central será la sala de silencio. Se habló de la necesidad de crear cierto ambiente. Además, Krishnaji planteó que deberíamos decidir si los visitantes o los maestros solteros pueden compartir habitaciones con sus parejas’. [Risitas] ‘Se decidió que no podían’. Ese es un asunto viejo, de mucho tiempo atrás.

S: Sí. [Risas]

M: ‘Luego se decidió que solo vivan allí los residentes permanentes, es decir Fritz, Margrete y Michael; excepto las veces que las charlas de Krishnaji ocurren, y tenemos visitantes de otras fundaciones. Fritz y Margrete acordaron en todo esto, pero quizás demasiado rápido. Más tarde, Krishnaji estaba con muchas dudas sobre ellos. No cree que Fritz comprenda las enseñanzas, sino que todo es intelectual’.

S: Ahora, déjenme recapitular aquí por un minuto. Este fue un acuerdo alcanzado por todos de que las parejas no casadas no se quedarían juntas en Arya Vihara, pero Fritz y Margrete estaban casados ​​para entonces.

M: Sí, creo que para entonces lo estaban, porque no sabíamos que planeaba casarse cuando Krishnaji le ofreció el trabajo, y se volvió a… ¿de dónde había venido?

S: Alemania, pero ella era danesa.

M: Ella era danesa, y él reapareció con ella.

El día veintinueve: ‘Después del desayuno, Krishnaji le pidió a Erna y Theo que hablaran sobre el asunto de Fritz. Siente firmemente que no va a funcionar, que Fritz no siente nada por todo esto, no tiene comunicación con él y que todo solo queda en palabras. Cuestionamos toda la actividad del Centro para adultos. Erna y yo sentimos que deberíamos dejar que Fritz y Margrete lo sigan intentando. Theo es más pesimista. Ambos estaban en el almuerzo, pero al regresar de la “casa vieja”, David Bohm en confianza le dijo a Krishnaji que Fritz está bastante molesto; y aunque no lo dijo, Dave siente que quieren irse. Le dijimos esto a Erna y Theo a las 15:30 horas, para que podamos considerar qué hacer con la “casa vieja” si se van. A las 16:00 horas, Krishnaji tuvo una discusión con Dave, el resto de nosotros y los maestros de la escuela del Robledal. Hubo una continuación de la reunión del jueves. “¿El pensamiento se basa en el deseo? ¿Existe una acción que no esté basada en el deseo?” Hablé con mi padrastro en Martha’s Vineyard. Sus ojos no están bien y las comidas solitarias son difíciles para él’.

S: ¿Por qué estaba molesto Fritz?

M: No lo se, no creo que les haya gustado el trabajo, y percibieron que las cosas no funcionaban.

S: Si mal no recuerdo, y podría equivocarme en esto, creo que él sentía o parecía tener alguna idea de que iba a ser alguien más central.

M: ¿Qué?

S: Bueno, él era quien…

M: … comprendía todo.

S: Sí, y a quien la gente acudiría, para conversar sobre cosas cuando Krishnaji ya no estaba allí. Por lo tanto, esperaba ser puesto en una posición prominente que nunca tuvo éxito.

M: De hecho, de todas estas reuniones a solas con Krishnaji, debe haber percibido que las cosas no funcionaban.

S: Sí, debe haber percibido eso, y que no se le estaba dando la prominencia y los elogios que esperaba. Me acuerdo de esto, y estoy bastante seguro que lo que acabo de decir es correcto. No estaba en Ojai en ese momento, pero Fritz y yo tuvimos varias conversaciones en Brockwood y Saanen; siempre hubo ese sentir, también por Margrete.

M: Sí, y creo que ella más bien alentó esto. Fritz no estaba siendo tratado con el debido respeto, aunque ella no lo haya dicho, pero ese era el clima.

S: Bueno, él tenía un doctorado en física, y debía haber sido tratado casi como David Bohm, a quien la gente admiraba.

M: Sí. El día treinta: ‘Laura hizo la limpieza. Saral y David Bohm se fueron a Canadá después del almuerzo. Krishnaji, tuvo un control ocular de presión por glaucoma y se supo que no tenía problemas. A las 16:00 horas, Balasundaram vino a ver a Krishnaji y habló durante una hora. El geólogo me llamó por los problemas para obtener un permiso para el proyecto del terreno de Malibú, entonces hablé con la oficina municipal. Krishnaji y yo caminamos con Erna y Theo hasta el Dip’.

El primero de mayo: ‘Cada mañana, Krishnaji se sienta en el suelo en silencio frente a mí para enseñarme cómo permanecer quieta’… [risitas de S] … ‘no mover innecesariamente las manos, el rostro, etc. Luego, me hace un masaje vigoroso en el cuello y la espalda para ayudar a la circulación en mi pierna y evitar dolores de cabeza. Cuando le agradezco a veces bromea diciendo: «Debo ayudar a mi benefactora»’. [Ambos se ríen] ‘Esta mañana dijo: «No lo haría si no me gustaras, recuérdalo». Hizo una pausa y luego dijo: «Bueno, supongo que lo haría, pero sabe a lo que me refiero»’. [Risitas de ambos] ‘Lavé mucha ropa, y luego que Laura Martin limpió los pisos ayer, con ella hice un arreglo comercial que espero sea permanente, porque fue de gran ayuda. Trabajé en el escritorio la mayor parte de la mañana. Evelyne, los Mendizza, los Bohm y Michael estaban en el almuerzo; y a las 16:00 horas Krishnaji y yo nos unimos a ellos en la escuela donde él fue fotografiado caminando, y también en el Robledal. Krishnaji está bastante aburrido con esta filmación, pero afortunadamente esta fue su tarea final. Tomó casi dos horas, pero antes del almuerzo Michael Mendizza nos mostró algunos vídeo-clips de la película, lo cual me hizo sentir que podría salir bien. Dije que me gustaría ver el texto de la narración cuando esté terminado, y también la película cuando esté completa. Esto podría ser a mi regreso en noviembre y ellos están de acuerdo. Llegó una nota de Rajagopal para Krishnaji, con un recorte de un poema sentimental respecto a la amistad, y dos líneas al pié diciendo que esto es lo que sentiría toda su vida, e incluso después. Krishnaji estaba tan disgustado que apenas la vio. Fue una de esas que cita: “La amistad es cuando… etcétera, etcétera”. La tentación era responder que la amistad no es cuando uno roba, etcétera, etcétera’. [Risitas] ‘Balasundaram vino ayer y habló con Krishnaji por una hora. Había visto a Rajagopal y dijo que lo había instado a devolver los archivos y en ser amable antes de morir. Contó que Rajagopal se negó a discutir sobre los archivos y que guardaba cosas para defenderse… “en caso de que me ataquen”, y agregó: “Esperan mi muerte”. El propio Balasundaram evitó mencionar el pedido de Krishnaji de que devolviera las grabaciones del Valle de Rishi con las que se había ido, cuando salió de allí llorando y diciendo que Krishnaji y sus enseñanzas significaban todo para él. Amigos retorcidos’, diría yo. ‘En la tarde, escribí una carta a la municipalidad de Los Ángeles por un permiso para corregir el peligro de deslizamiento del terreno en Malibú; y lo envié por correo con la esperanza de que se autorizara y que se pueda iniciar esta cosa tan complicada. Fue una dificultad tras otra desde que nos fuimos’.

El dos de mayo: ‘Pasé la mayor parte del día trabajando en mi escritorio. Balasundaram almorzó con nosotros en la “casa vieja”. Krishnaji conversó con Erna, Theo, Mark y conmigo sobre Fritz. Mi hermano llamó desde Nueva York; él y Lisa mañana irán a San Francisco por negocios y para ver a Liddy’, una de las hijas de mi hermano.

El tres de mayo: ‘Krishnaji habló con Fritz a las 10:30 horas. Luego, ellos dos con Margrete, Mark, Erna, Theo y yo volvimos a hablar respecto al Centro para adultos y el uso de la “casa vieja”. Hubo un clima diferente y una charla más constructiva. Krishnaji, dijo que «realmente funcionó» al comunicarse con Fritz y que las cosas parecen mejorar. Tuve que saltear mi almuerzo e ir al banco para obtener un cheque de caja como depósito de garantía para dárselo al ingeniero municipal de Los Ángeles y así, obtener un permiso por cada trabajo de las columnas en la “base” de la ladera en Malibú. Amanda y Phil llegaron a las 14:30 horas, y pasamos un rato agradable sentados y charlando. Phil llevó el cheque para entregarlo a la municipalidad de Malibú. Después de que se fueron, Krishnaji lavó el coche verde y yo recibí un presupuesto sorprendente de un contratista en movimiento de tierra de Topanga por $26.000 dólares. Después de una larga discusión con él, lo reduje a $15.000 o $17.000 dólares. Será por un período de tiempo. Todo esto se ha convertido en un desastre creciente’.

El cuatro de mayo: ‘En las elecciones británicas, Callaghan del partido laborista, fue desplazado y Margaret Thatcher se convierte en primera ministra. Krishnaji no puede ni verla en televisión. Dijo: «Esa horrible mujer burguesa. Él [Callaghan] ahora tiene dos bête noire [personas detestables] en Inglaterra: Thatcher y la Reina»’. [Risitas de S] ‘A las 11:00 horas de la mañana, Krishnaji, Erna, Theo y yo fuimos en el Mercedes verde a Santa Bárbara, donde en la oficina del IRS(1), en menos de cinco minutos, obtuvimos la autorización de la declaración de impuestos de Krishnaji, la cual necesita como residente cada vez que sale del país. Bueno, como no tenía nada de ingresos fue fácil. ‘Nos detuvimos en la tienda danesa y compramos aceite de teca para los muebles’. Los muebles de madera de teca necesitan ese aceite, o lo necesitaban entonces. ‘Después, almorzamos en La Casa de Té, y agradablemente, volvimos a lo largo de la playa y a través de las montañas, lo que complació a Krishnaji. El lago Casitas estaba hermoso.

En el almuerzo, Krishnaji nos preguntó qué haría cada uno si tuviéramos mucho dinero; pedía «algo extravagante». Ninguno de nosotros pudo darle una respuesta lo suficientemente frívola’. [Risitas] ‘Las obras de bien fueron excluidas de la pregunta, porque estaban dadas por sentado. Porque después de todo, ¿qué quedaba? Krishnaji, riendo dijo: «Probablemente seguiría adquiriendo el Mercedes más nuevo, no viajaría a ninguna parte, y tan solo lo lavaría todas las semanas»’. [Ambos se ríen] ‘Yo pensé que podría mantener a Rajagopal atado en los tribunales judiciales hasta devolverle todo a Krishnaji y hacer penitencia’. [Risitas de S] ‘En Ojai, hicimos cola detrás de unos diez coches para obtener gasolina. La escasez está comenzando a afectar California. Balasundaram, telefoneó para despedirse y decirnos que la noche anterior, Rajagopal lo había llamado seis veces porque quería volverlo a ver y preguntarle si lo habíamos enviado como emisario. Hablé con el geólogo, el permiso finalmente salió esta mañana y comenzó el movimiento de tierra. El hombre que hacía este trabajo, les preguntó por su cuenta a Phil y Amanda si temporariamente podía apilar algo de la tierra sobre el lado de su terreno hacia el fondo del cañón, y ellos estuvieron de acuerdo. Todavía es un melodrama si obtendremos un permiso de Cal Trans para mover suficiente tierra sin problemas’, Cal Trans era la Autoridad de Tránsito de California, la gente a cargo de las carreteras, ‘ya que hay un litigio por el deslizamiento en Big Rock’. Esa es una parte del camino hacia Santa Mónica que siempre se desliza. ‘Krishnaji quiere venir conmigo mañana a Malibú, quiere conducir su automóvil y es tímido cuando están los Lilliefelts, como en el día de hoy. Dijo: «Pueden preocuparse»’. [Risitas]

El cinco de mayo: ‘Lorna’ -mi prima- ‘llamó por la salud de mi padrastro’. A las 10:30 horas, Krishnaji y yo salimos hacia Malibú en el Mercedes verde, él conducía la parte habitual desde los álamos por la carretera Pacific Coast. Casi no había coches en la ruta a lo largo del océano debido al cierre de la ruta de Big Rock’. Big Rock se halla al sur de Malibú, hacia Santa Mónica, pero veníamos del norte, para poder llegar a donde queríamos ir. ‘Fuimos directamente a lo de los Dunne, y caminamos por su sendero hasta el fondo de nuestro cañón, donde me reuní con el hombre de Topanga Unlimited, que está haciendo el trabajo de acumulación de tierra. Conversamos y firmamos un contrato por un costo de $15.000 a $20.000 dólares. Caminé de regreso con Krishnaji y sentados en la terraza con Amanda y Phil, comimos una ensalada de arroz y fruta que habíamos traído. Krishnaji se divirtió con la nota de un periódico que Phil le leyó sobre el cercado de California y de su gobernador Moonbeam’. ¿Recuerdas al gobernador Moonbeam? [Riendo]

S: Sí, ¡Brown!

M: Así es. [Risitas] ‘Vimos el Kentucky Derby por televisión’… Derby, decimos en este país. Hay que tener cuidado entre el Darby en Inglaterra y el Derby de aquí. ‘Fue ganado por Spectacular Bid. Entonces, Krishnaji y yo fuimos a nuestro lado del terreno, vimos a Fred y el deterioro de la tierra. Las grietas son de 2,5 a 3 metros de ancho; y en algunos lugares descienden a casi 2 metros. No sé cómo seguir arreglándolo una vez que el deslizamiento de la tierra sea contenido; pero pensé que toda planificación debería esperar hasta que sea seguro que no hayan más movimientos y a mi regreso en noviembre. Excepto el área del desastre, el lugar se ve muy hermoso. Las rosas son enormes y están en plena floración, colecté un gran ramo y manejamos de regreso. Krishnaji, está nuevamente al volante en la parte habitual del camino. Dijo: «¿Puedo hablar en serio?», mientras estábamos lejos por el camino tranquilo y vacío’. [Pausa larga] ‘«Debido a nuestra relación, nunca te dejaría. Eso nunca cambiará, hay algo sagrado en ello. La gente no entiende esto». Está pensando en lo que dirá mañana en la reunión con el personal con respecto a las relaciones, y en particular, que las parejas solteras no compartan habitaciones. En las conversaciones de los últimos días, resolvía las diferencias en la seriedad de la relación’. Me sorprendió que tales discusiones hayan tenido lugar.

S: Yo también.

M: Sí, pero ahora no las recuerdo.

El día siguiente: ‘A las 16:00 horas, Krishnaji continuó con el personal la conversación del domingo pasado respecto a la relación sin ego. Max y su hermano Alan Tansill también estaban allí. Le conté a Max sobre Malibú y él le va a echar un vistazo el miércoles.

Después, Theo le trajo a Krishnaji cinco cajas pequeñas de plata bañadas de oro en su interior donde en cada una puso pequeños trozos de piedras preciosas. Es el regalo y la tarea de Theo, se ve muy apasionado al respecto. Nos sentamos alrededor de la mesa mientras arreglaba todo ante Krishnaji. Entonces, él permaneció solo con ellas durante unos cinco minutos e hizo lo necesario, mientras nosotros nos sentamos en la sala de estar. Luego cerró las cajitas, nos volvió a llamar y las puso en una bolsa; las mantendrá cerca de él durante algunos días. Después de eso, una irá al edificio de la escuela en algún lugar secreto y otra al Robledal. Las demás deben guardarse para el futuro. Por supuesto, ya hay una en esta casa, que Theo puso en los cimientos cuando se construía, y otra similar en la casa central de la escuela. Esto es un viejo concepto indio de crear un cierto clima, una cualidad religiosa en un lugar. Krishnaji bromea un poco al respecto, pero fue idea suya hacerlo y Theo aceptándolo entusiastamente como su tarea.

A las 10:00 horas, telefoneé a Filomena en Roma. Era el siete de mayo y su cumpleaños, y ella dijo que la semana pasada se cayó y se rompió la cadera, pero no está enyesada y dijo que está bien. Su voz sonaba fuerte y firme’.

S: Me pregunto dónde Theo puso las otras cajas.

M: No me acuerdo. ¿Cuántas había allí?… [Pausa] … Dice que trajo cinco cajitas de plata pequeñas.

S: Sí, pero entonces una fue…

M: Una estaba… bueno, ya había puesto la de esta casa.

S: Ya las había puesto, sí, como la de la escuela.

M: Una en la escuela y otra en el Robledal.

S: Entonces, me pregunto qué pasó con las otras.

M: No lo se, Erna las debe haber guardado cuando murió Theo. Fue la tarea de él. Para el día siguiente, no hay nada más que tareas de escritorio y domésticas.


Cap-59-03

Foto de moda de Mary


El ocho de mayo: ‘Partí temprano para hacer recados en Los Ángeles, a Bamberger por los impuestos y pagos por apilar la tierra en Malibú; luego a Helen para un corte de pelo, y finalmente compré una nueva maleta. Había largas colas en todas las estaciones de servicio. Supe que la carretera Pacific Coast que estuvo abierta durante tres días, tuvo que ser cerrada nuevamente luego de otro deslizamiento en Big Rock. Regresé a Ojai antes de las 17:00 horas, pero me uní a una cola de coches en la estación Chevron y, luego de cuarenta y cinco minutos, pude llenar el tanque con diesel en el Mercedes, entonces al menos tendrá combustible para cuando regrese en otoño. Krishnaji estaba regando las plantas. Llamó Alain Naudé; mañana planea conducir aquí desde San Francisco en su nuevo Honda si puede conseguir gasolina. Ya tiene su ciudadanía estadounidense’.

Al día siguiente: ‘Krishnaji me dictó cartas, incluyendo una respuesta a Rajagopal por su envío de un recorte cursi sobre la amistad. Alain llamó por la tarde y dijo que tenía que volver a San Francisco por falta de gasolina’.

El diez de mayo: ‘Se colocaron rociadores automáticos a lo largo del camino hasta la puerta principal. El Dr. Geschickter, quien años atrás fue asistente del Dr. Bloodgood’… -Bloodgood fue el jefe de ortopedia del hospital Johns Hopkins, fue quién me recetó el tratamiento experimental de radiación por el tumor en mi pierna en 1931, y que ha seguido mi caso- … ‘vino a tomar el té con la cuñada y su esposo. Me dio algunos consejos útiles para mi pierna, como no dejar caer los niveles de azúcar en la sangre; es decir, si de repente estoy cansada, debo comer algo. Dijo que la radiación que me aplicaron en la pierna no era del tipo acumulativo en el cuerpo, pero que debía evitar las radiografías.

Krishnaji recibió una carta de Rajagopal, entonces me pidió que lo llamara por teléfono para revisar sus acusaciones diciendo que, cuando la FK de India publicó las “Obras Completas(2) estuvo “en total violación de la carta y el espíritu del acuerdo legal”. Además, declaró afirmando que él no quitó nada de los archivos. Lo que continuó fue una conversación interminable e imposible, intenté señalarle que la FK de India no publicó ninguna recopilación de estas Obras, y que las únicas Obras recopiladas que conocía en India fueron las de Chetena’… ¿Recuerdas a esa otra editorial, Chetena? … ‘Agregué que en Bombay conocí al jefe de Chetena, a quien le pregunté si estaba publicando sin el permiso de Rajagopal, y me respondió que no “hasta cierto punto”. Rajagopal no siguió con esto diciendo: “No se preocupe al respecto”. Luego le hablé de su negativa de quitar material de archivo, y le pregunté si eso significaba que devolvía el faltante’.

‘Rajagopal agregó: “Todas las cartas que usted y otros han estado reclamando no pertenecen a los archivos. Todo lo que pertenece en los archivos allí está”’… -Lo cual significa que los tenía en su casa- … ‘Dijo que los archivos no estaban definidos. Respondí que contrariamente a lo que dice, estaban detallados en el acuerdo legal, etc. Negó que las cartas, los manuscritos de Krishnaji y los materiales enviados por Jinarajadasa para Krishnaji pertenezcan a los archivos, agregando que si hay algo en particular que Krishnaji quiere ver, debe enumerarlo específicamente y que luego él haría una copia’. Esto significaba que él, Rajagopal, ‘negó haber retenido parte del relato de los eventos de Pupul en Ootacamund; aunque ella dice que gran parte de esto falta en las copias que Rajagopal nos dio. Dijo que si Krishnaji quiere algo que recuerde y que podría estar allí, que se alegraría de hacer una copia, pero debe saber exactamente qué es; y aún así, puede no estar. Rajagopal continuó: “No digo que nada sea mío, pero todo lo que se ha enviado a los archivos ya está allí”. Le pregunté si alguna vez él dijo que había destruido manuscritos originales, y respondió: “Dije que puede ser que sí”. Y agregó: “Si se han ido, no los tengo, no puedo mostrarlos. Estuve haciendo este trabajo durante los últimos cincuenta años, ¿cuál es la razón por la que me pregunta ahora?”. Le dije que él no daba respuestas sensatas y le pregunté si tenía los manuscritos, si estaba dispuesto a que Krishnaji los viera’.

‘Rajagopal: “Puede ver lo que quiera en mi casa”. Continuó con que solo había manuscritos mecanografiados, no escritos a mano por Krishnaji’.

‘Pregunté qué pasó con el original, que es la parte más preciosa y valiosa de cualquier material de archivo, a lo que Rajagopal respondió: “Él puede ver lo que hay, pero debe preguntar cuáles manuscritos exactamente, no generalmente esto o aquello; tiene que ser específico. Lo que no está allí no puede ser mostrado; si no me cree, lo siento”’.

‘Pregunté nuevamente sobre la declaración de Pupul a lo que él respondió: “¿Por qué debe aceptar lo que ella dijo? Puede haberse olvidado, de todos modos ya no se puede hacer nada al respecto. No puedo mostrarlos; si usted ni él creen lo que digo, es una pena. No deseo hablar con él indirectamente, no tiene sentido. Durante diez años, intenté hablarle, no en relación con estas cosas. Fui tratado como alguien que hizo algo mal. No voy a ir a él como penitente, me refiero a eso. No es posible divorciarme del trabajo que hago, vivir completamente aislado. Hay cosas que nos conciernen a los dos”’.

‘Le dije: “Todos intentamos encontrar alguna forma de que las cosas puedan resolverse de manera tranquila y amistosa para establecer una relación cordial entre nosotros”’. Es el tipo de conversaciones que solía tener con él. [Risitas de S] Era totalmente intransigente; mentía y cosas así.

Al día siguiente: ‘Estoy mayormente haciendo tareas de escritorio. Se sigue instalando los rociadores. Rajagopal me llamó para confirmarme que le llegó la carta de Krishnaji’.

El doce de mayo: ‘Es el cumpleaños número ochenta y cuatro de Krishnaji, aunque como siempre, descartó cualquier mención al respecto. Fue un día muy caluroso, pero las paredes de adobe mantienen el área fresca y cómoda. Trabajé en el escritorio todo el día, incluso preparé una carta para Rajagopal, y escribí todo lo que de diferentes modos, dije en la conversación telefónica el jueves’.

Al día siguiente: ‘Es un día caluroso con 32 grados. El aire acondicionado de la parte antigua de la casa no funciona. Pasé gran parte del día empacando, hablé con Bud, Miranda, etc. Krishnaji lavó el auto verde’.

Para el día siguiente aun continúo… ‘Empacando. Krishnaji, lavó el Mercedes gris antes de que Dieter viniera a poner los dos autos en los bloques para el verano. Llamé a mi padrastro en Vineyard y le dije que iría a verlo en noviembre’.

Lo que sigue, es el dieciséis y diecisiete de mayo como estamos cruzando zonas horarias. ‘Finalmente terminé de empacar y lavé toda la ropa que pude. Rajagopal llamó para decirme que “reconoce mi carta, verbalmente” y también para preguntarnos si Krishnaji y yo íbamos a Nueva York. Dijo: “Lo pregunto en caso que necesite llamarlo”’. [Risitas]

S: Estaba chiflado.

M: ¡Completamente chiflado! ‘Al mediodía almorzamos en Arya Vihara, y a las 13:30 horas, Krishnaji, Mark y yo nos fuimos en la camioneta de la escuela. Nos dirigimos hacia el interior ya que la carretera de la Pacific Coast se cierra nuevamente por el deslizamiento en Big Rock. A las 16:00 horas llegamos al aeropuerto de Los Ángeles y nos registramos. Me senté con el equipaje de mano, mientras Krishnaji y Mark miraban el avión’. Krishnaji solía deambular por los aeropuertos, y yo tenía miedo de dejar el equipaje de mano, por si lo robaban. Que él se marchara, mientras yo… [ambos se ríen] tenía miedo de perderle, o algo así.

S: Sí.

M: Era muy frustrante. [Nuevas risitas de S] ‘Krishnaji y Mark se quedaron mirando el avión, un 747, y Krishnaji notó una grieta cerca de una de las puertas. Muy pronto también lo notó un equipo en el suelo, y en lugar de abordar y despegar a las 17:30 horas, permanecimos sentados hasta las 21:00 horas. Partimos en otro avión sustituto que a las 05:00 horas se detuvo para reabastecerse en Nueva York. Krishnaji y yo caminamos alrededor para hacer ejercicio durante cuarenta y cinco minutos. Era muy temprano para llamar a mi hermano. Luego volamos y a las 18:00 horas aterrizamos en Heathrow, un momento relativamente tranquilo en el aeropuerto. Luego, encontramos rápidamente un maletero y el equipaje. Dorothy, en su Ford Cortina, nos llevó a Krishnaji y a mí, mientras Ingrid y Stephen llevaban el equipaje. Eran las 21:00 horas cuando llegamos a Brockwood, pero todavía estaba claro. Los estudiantes y el personal estaban en el camino de entrada para saludar a Krishnaji. Él y yo cenamos rápidamente, solos en nuestra pequeña cocina. Krishnaji dijo: «¡Cuánto silencio!». Brockwood está muy verde: la primavera era fría y tardía, por lo que las hojas de las hayas apenas comienzan a salir. Me fui directo a la cama y dormí profundamente’.

El diecisiete de mayo: ‘Me desperté un poco después de las 04:00 horas y tuve ganas de levantarme, entonces desempaqué, me bañé, me vestí y tuve todo en orden antes del desayuno. Era satisfactorio. Krishnaji durmió la mayor parte de la mañana, pero se levantó para almorzar. Narayan, Venkatraman y la Sra. Premilla Rajan estaban aquí desde el Valle de Rishi. El Dr. Parchure llegó de Bombay en la noche. Hablé con Mary Links; ella y Joe acaban de regresar de Venecia’.

El día dieciocho: ‘En la mañana, hablé extensamente con el Dr. Parchure en la cocina. Edna Cleeve vino a limpiar. Hice funcionar la lavadora que goteaba, y el techo de la sala de abajo se cayó. La alfombra está muy manchada’. [Risas] ¡Siempre había una gotera!

S: Lo sé [risas].

M: ‘Krishnaji, Dorothy, los perros y yo caminamos por los campos. Nuevamente percibo el amor sin palabras y la belleza de esta tierra. A las 17:00 horas, fui a la reunión del personal y me relajé en la vida de Brockwood como si fuera una continuación de Ojai, que por supuesto lo es’. [Con gran sentimiento en su voz:] ¡Amo tanto a Brockwood!…

S: Sí, yo también, yo también.

M: Quiero llorar cuando leo sobre eso.

S: Sí.

M: El día diecinueve: ‘Hice trabajo de escritorio. En el almuerzo hubo una larga discusión sobre los objetivos de las escuelas. Nosotros dos caminamos.’

El veinte de mayo: ‘Krishnaji habló con la escuela. John McGreevy’… ¡Ah!, él era el hombre de la Sociedad de Radiodifusión Canadiense que hizo esa película con Krishnaji caminando por el jardín, pero que a él nunca le gustó.

S: ¿Esa era en la que Krishnaji hablaba a través del vidrio de la ventana?

M: Sí.

S: ¡Fue una película terrible!

M: Sí, de todos modos ‘John McGreevy, que hizo la película de la Sociedad de Radiodifusión Canadiense sobre Krishnaji, y su colega Jennifer Pancher vinieron a hablar y almorzar. Acaba de hacer una serie sobre varias ciudades del mundo vistas a través de diferentes individuos. Por ejemplo, hizo una en Leningrado con Peter Ustinov, y acaba de completar otra en Londres con Jonathan Miller. McGreevy dijo que Miller hará una serie propia y que debería hablar con Krishnaji. A las 18:30 horas, los estudiantes participaron en la “Antígona” de Anouilh, en el Salón de Asambleas. Daphne Maroger interpretó a Antígona. Krishnaji asistió y se quedó en toda la obra; pensó que eran muy buenos. Después, hubo una cena “griega”. Toda la escuela parecía feliz y unida’.

S: Kathy produjo eso, creo que fue la primera producción dramática de Kathy en Brockwood.

M: ¡Ah, sí!, recuerdo que ella lo hizo.

S: Fue una de las mejores, esa y la otra obra que hizo fueron las dos mejores obras teatrales que tuvimos en Brockwood.

M: Kathy debería haber continuado.

S: Lo se.

M: El veintiuno de mayo: ‘Krishnaji durmió mal. Cambiamos su menú de la cena de sopa a una verdura cocida. Después de almorzar él vio al estudiante Shankar Ramachandran. Caminamos un poco. Hubo una reunión escolar’.

El día siguiente: ‘Fui a Winchester a hacer mandados y Krishnaji habló con los estudiantes. Caminamos por la tarde y luego llamé a Vanda’.

El veintitrés de mayo: ‘Fue un día tranquilo, trabajé en mi escritorio y caminé por la tarde con Krishnaji. El coche tuvo una batería nueva y fue puesto en marcha. Llamé a Filomena en Roma’.

El veinticuatro de mayo: ‘Tomamos el tren de las 10:20 horas a Londres. Mary y Joe nos recibieron en Waterloo y llevaron a Krishnaji a Huntsman. Fui al banco y luego me reuní con Krishnaji en Truefitt, donde se cortó el pelo. Después, caminamos hacia Fortnum’s donde Mary se unió a nosotros para almorzar. Ella le dijo a Krishnaji que hará el segundo volumen de su biografía. Acaba de terminar un libro sobre su abuelo, Edward Robert Lytton Bulwer-Lytton, que es primer conde de Lytton y virrey de la India; luego hará uno sobre su padre, el famoso arquitecto Sir Edward Lutyens; y después, el de Krishnaji. Ella dice que encontró una forma de hacerlo sin disimular los problemas con Rajagopal. Será sobre las enseñanzas y con mucho menos material personal que el anterior. Krishnaji estaba muy complacido, y tengo una gran sensación de que algo bueno está ocurriendo. Temía que no quisiera escribir el segundo volumen. Hay un sentimiento profundo y positivo de la decisión que ella tomó. Joe amablemente condujo a Krishnaji al dentista. Hice algunos recados más y luego fui a Portland Place’, donde estaba el dentista, ‘a tiempo para que Joe nos llevara a los dos a Waterloo’.

El día veinticinco: ‘Me reuní con Mary Cadogan a las 11:00 horas, en Petersfield. Ella se quedó a almorzar. Por la tarde a las 17:00 horas, Krishnaji habló con el personal’.

No hay mucho para los próximos dos días, excepto que el día veintisiete: ‘Krishnaji habló a la escuela al mediodía’.

El veintiocho de mayo: ‘Krishnaji me dictó la número treinta y dos de las Cartas a las Escuelas que se enviarán por correo el próximo quince de diciembre. Hablé con Ginny Travers’ -Virginia McKenna-. ‘Ella está ensayando para la apertura de “El rey y yo” con Yul Brynner’.

Al día siguiente: ‘Krishnaji habló a los estudiantes mientras el personal tenía una reunión. Después del almuerzo, llevé a Narayan, Shakuntala, Natasha y Premilla Rajan a Winchester’.

El treinta de mayo: ‘Telefoneé al Dr. Scheef para decirle que no iremos a Bonn este año, pero dijo que nos enviará un medicamento a través de alguien en Alemania, que lo traerá a Saanen. Reservé los pasajes de Londres a Ginebra para el primero de julio. Por la tarde, Krishnaji discutió los intercambios de estudiantes entre Brockwood e India con Dorothy, Narayan, Dr. Parchure, Venkatraman, la Sra. Rajan, Scott, Kathy, Julie Desnick y Kathy Harris’.

El treinta y uno de mayo: ‘Krishnaji, Narayan y yo tomamos el tren de las 10:23 horas a Londres. Joe nos recibió, dejó a Narayan en Piccadilly, y a Krishnaji y a mí en Huntsman. Más tarde, tomamos un taxi hacia lo de Mary y Joe, y almorzamos con ellos en su apartamento. Krishnaji habló un poco con Mary sobre la biografía, especialmente sobre qué es lo que le da a él su discernimiento. ¿Es la teoría sobre Maitreya el propio desarrollo de Krishnaji, o se está manifestando algo más? Krishnaji dice que no sabe. Siente que no debe preguntar, pero quizás al analizarlo Mary [L] y yo, podemos encontrar una respuesta’. Fue entonces cuando hizo esa curiosa declaración. ‘Mary está ansiosa para hablar con él sobre estos asuntos y vendrá a Brockwood el lunes. A las 14:45 horas, Joe llevó a Krishnaji al Sr. Thompson; luego más tarde, me llevó a reunirme con él. Thompson operó la encía superior derecha de Krishnaji, limpió algunas infecciones, la suturó, y aplicó un apósito. Le llevó alrededor de una hora’. Le sucedían estas cosas horribles. ‘Joe nos llevó de regreso a Waterloo, donde tomamos el tren de las 16:20 horas de vuelta a Petersfield’.

El primero de junio: ‘Krishnaji dice que no tiene mucho dolor, pero solo mastica de un lado. Se está riendo de la revista Time porque dice que algunos llaman a la señora Thatcher “Atila, la gallina”. [Ambos se ríen] ‘Llevé a Premilla Rajan a Winchester. Caminamos por el río Itchen, hicimos juntas un recorrido de una hora por el Winchester College, luego la llevé a recorrer el lugar, vimos la catedral y regresamos a tiempo para almorzar. Después fui sola a Petersfield a buscar plantas y otras cosas para la casa. Radha Burnier, llegó justo a tiempo para asistir a una reunión de personal con Krishnaji; hubo una discusión sobre lo que es opinar’.

El dos de junio: ‘Dorothy nos llevó a Krishnaji, Radha Burnier y a mí a Londres. Llevamos una cesta de picnic y teníamos la intención de almorzar en Hyde Park, pero estaba lleno de gente. Entonces, buscamos un lugar tranquilo en las calles laterales, y terminamos en un espacio de estacionamiento gratuito a la sombra, frente a lo de Mary y Joe. Comimos muy bien nuestro picnic en el coche, luego fuimos a ver la película india muy recomendada por Pupul, “Los jugadores de ajedrez” de Satyajit Ray’. [Risitas] ¿La viste?

S: No.

M: ‘No es maravillosa, pero está bien. Regresé a las 19:30 horas. Radha y yo cenamos en la cocina del ala occidental. En mi camino de regreso, Krishnaji nos preguntó intensamente: «¿Qué ha hecho el hombre en estos miles de años?»’. [Leves risitas] ‘Se desarrolló externa, pero no internamente. ¡Cuánta verdad!’.

S: Sí.

M: El tres de junio: ‘Llegaron los Marogers: Jean-Michel, Marie-Bertrande, Diane y la prima Pauline de Grémont’. ¿La recuerdas?

S: ¡Ah, sí!…

M: Era agradable: ‘Al mediodía, Krishnaji habló a toda la escuela. Por la tarde, trató a Diane; luego tuvo una larga conversación con Jean-Michel, Marie-Bertrande y conmigo sobre Diane. Sus huesos se fortalecen, pero no creció en estatura. Ahora tiene doce años y medio, y sus compañeros de escuela crecen rápido. Sus padres obviamente, están muy preocupados. Krishnaji fue muy enérgico. Les dijo: «Le daría mi vida si pudiera». Yo pensaba lo mismo en silencio. Krishnaji, al principio habló como si le estuviera diciendo a los padres lo que Diane enfrenta, algo con lo que ellos viven todos los días, se preocupan y enfrentaron todos estos años. Les contó sobre Isabelle Mallet, quién estaba discapacitada, que se enamoró de él y pidió ser amada, etc. Esto fue cuando era joven. Dijo: «Yo era demasiado joven para entender lo que ella realmente quería. Me caía bien, iba a verla diariamente, pero yo era demasiado inocente para entenderlo». Habló sobre la mujer en Madrás con la cadera rota a la que vio y que fue curada; y de Fresia, cuyas radiografías cardiovasculares cambiaron de la noche a la mañana. Dijo: «Necesitamos es un milagro».

El cuatro de junio: ‘Mary Links y Amanda llegaron a las 11:00 horas. Nos sentamos en la habitación de Krishnaji y él habló sobre la biografía. ¿Qué mantuvo al niño “vacío”? ¿Era algún poder que deseaba manifestarse, como la teoría sobre Maitreya? ¿O había algo innato en el niño, una evolución a través de encarnaciones que Krishnaji dijo ser superstición? ¿O había un poder de bondad que ingresó en el niño? Dijo: «Siempre me sentí protegido» y agregó: «Si viajo en avión, no caerá». Pero él siguió preguntando y preguntando cómo estaba el niño vacío y qué lo mantuvo así. Detuvimos la conversación mientras él se vestía, Mary y yo hablamos a solas en el salón. Luego, después de almorzar reanudamos la misma investigación con Krishnaji. Tomé notas parciales. Hacia el final de la discusión, dijo que tal vez no podría responder la pregunta, pero quizás si Mary o yo le preguntáramos, entonces sabría si era correcto’. Esta fue esa famosa conversación.

S: Sí.


Cap-59-04

Mary en 1979, en Brockwood, el mismo año cubierto en este número. © Mary Zimbalist.


M: ‘Dijo que las teorías sobre el Maitreya, o del cuerpo reencarnado preparado a lo largo de varias vidas eran «sospechosas». Esto significaría que está restringido a él, mientras las enseñanzas dicen que todos pueden lograrlo, porque «de otro modo no vale la pena». A las 16:00 horas vio a Diane. Luego la caminata fue con Narayan, Dorothy y yo. En la noche habló con Narayan, mientras el Dr. Parchure y yo estábamos presentes. Le preocupa que Narayan se vuelva autoritario y haga las cosas a su manera, como hicieron otros antes que él’.

Al día siguiente solo cita: ‘Krishnaji habló a los estudiantes. Fui a una reunión de personal. Krishnaji trató a Diane’.

El seis de junio: ‘Tomé el tren de las 9:23 horas a Londres, y allí decidí usar el metro con el que llegué a la calle Connaught, donde el Sr. Gordon de Mayfair -el peluquero de Mary- me cortó el cabello adecuadamente. Luego fui a Diemel de la calle Bond y compré ropa interior para Krishnaji, incluso calzoncillos -como se los llama- que no tienen elástico, sino que se abotonan’. [Risitas] ¿No heredaste algunas de sus camisetas de Diemel?

S: Sí, y todavía las tengo.

M: ‘Compré anteojos nuevos. Luego fui a ver a Betsy, quien ocupa la pequeña casa de Liz Pringle en la calle Fulham. Es una casa bonita con un pequeño jardín y tiene una criada jamaicana muy agradable. Betsy tiene la intención de comprar un apartamento en Londres. Tomé el tren de las 16:20 horas de vuelta a Petersfield. Cené en una bandeja con Krishnaji y vi a Dave Allen por televisión’, [risitas de ambos] ‘es un hombre muy divertido. Krishnaji trató a Diane’.

El siete de junio: ‘Krishnaji y yo fuimos a Londres en el tren de las 10:23 horas. Joe Links, amablemente una vez más, nos recogió a Krishnaji y a mí para llevarnos a Huntsman. Buscamos un regalo para Vanda y encontramos una suéter beige en Peal’s. Compramos algunos libros en Hatchards y luego almorzamos con Mary y Alain Naudé que llegaron ayer de San Francisco. En una semana, él irá a visitar a Vanda en Florencia, luego a Zurich para ver al Dr. Künzlı, que era un genio ortopédico, respecto a la traducción de un libro de homeopatía’. Alain tradujo uno de esos grandes libros homeopáticos.

S: Lo recuerdo.

M: ‘Tuvimos un almuerzo agradable y conversado, pero Krishnaji siente que perdió el contacto con Alain. Dijo: «Nos ha dejado». Creo que se refiere a las enseñanzas, así como a nosotros, aunque en la superficie somos amigables y tenemos mucho de qué reírnos y hablar. Joe, el hombre infinitamente amable, nuevamente nos llevó a Krishnaji y a mí a lo del Sr. Thompson, donde en quince minutos le quitaron los puntos de sutura de la operación de encías que le hizo la semana pasada; luego, nos fuimos a Waterloo’.

El ocho de junio: ‘Trabajé en mi escritorio la mayor parte de la mañana mientras Krishnaji descansaba. Vio a Diane, y a las 17:00 horas habló con el personal acerca de pensar juntos’. [Risitas de S] ¿Te suena eso?

S: Por supuesto que sí, siempre lo hace. [Risitas de M]

M: Al día siguiente solo cita: ‘Krishnaji me dictó cartas, a las 16:00 horas trató a Diane, y habló con Gizelle Questiau. Caminamos en un éxtasis de flores’. [S se ríe]

El diez de junio: ‘Krishnaji habló a la escuela. Balasundaram llegó por la tarde para pasar tres días. Él y Narayan no se encontraron ni hablaron por algunos años, desde que Narayan tomó de Balasundaram el cargo de la dirección de la escuela del Valle de Rishi. Probablemente, sea bueno para ellos estar juntos aquí. Krishnaji vio a Diane y les pidió a los Marogers que se quedaran otros tres días. Me dijo que cuando la trata, la habitación se llena de “algo”. Caminamos. Trasladé a los Marogers al lado occidental del comedor, porque Radha continúa en la habitación de invitados’.

No hay nada importante para el día siguiente, pero para el día doce cita: ‘Trabajé en mi escritorio, y Krishnaji habló a los estudiantes, mientras asistí a una reunión de personal. Los Marogers se fueron y alojé a Narayan en el comedor del ala occidental’.

El trece de junio: ‘Fui sola a Londres para obtener la visa suiza de Krishnaji e hice varios recados, tomé el subterráneo y caminé. Ayer, Elfriede me llamó desde Malibú, pero estaba en la caminata y no recibí el mensaje hasta el momento en que me fui esta mañana. Entonces entré en el Hotel Claridge y la llamé desde allí. Ella acaba de regresar de unas vacaciones de seis semanas en Alemania, y quería permiso para que Calvin cortara las malezas, que son demasiado para Lorry. La tierra se hundió, por lo que el área de drenaje debe ser reubicada. Ella dijo que se presentó un posible comprador. Estuve demasiado cansada para ir al museo como planeaba, entonces volví a Brockwood y me fui temprano a dormir’.

El día catorce: ‘Sarjit Siddoo, su esposo y su hijo están aquí. Balasundaram se fue. Llevé a Radha Burnier a la estación de tren de Petersfield por la tarde. Krishnaji habló con el esposo de Sarjit Siddoo. Llueve y llueve’.

El quince de junio: ‘Es un día frío, pasé la mayor parte trabajando en mi escritorio. Después de almorzar, Krishnaji habló con el estudiante Shankar. Caminamos un poco y luego habló con el personal a las 17:00 horas’.

Al día siguiente: ‘Hay algo de sol, pasé a máquina las Cartas a las escuelas. Krishnaji volvió a hablar con Shankar por la mañana, y el personal tuvo una reunión con él por la tarde. Decidió ir a una universidad de los Estados Unidos. Krishnaji, Dorothy y yo caminamos por los campos. Betsy llamó por teléfono, hizo una oferta por un apartamento’.

El día diecisiete: ‘Krishnaji habló a la escuela. Pasé a máquina las Cartas a las escuelas. A las 16:00 horas, Krishnaji tuvo una [primera] conversación -que Scott grabó en vídeo– con cinco maestros: Harsh, Stephen, Wendy, Brian Nicholson y Matthew Mitchell. Después caminamos’.

Al día siguiente solo dice: ‘Trabajé escribiendo las Cartas a las escuelas y en tareas domésticas. Caminamos por los campos. Fue un día cálido’.

El diecinueve de junio: ‘Fue un día cálido, el primero aquí. Krishnaji habló a solas con los estudiantes al mediodía, mientras yo asistía a una reunión de personal. Luego, después de almorzar vio a Denise Sullivan’. ¿Quién era Denise Sullivan?

S: Era una maestra.

M: ¡Ah! ‘Y más tarde, él, Dorothy y yo podamos flores de rododendro en el bosque, pero Krishnaji comenzó a sentir la fiebre del heno y regresó a la casa. Hablé con Fleur en Londres’.

S: Está bien, me temo que debemos terminar aquí.

M: De acuerdo.

S: Nos quedamos sin cinta.


Notas del autor:

[1] Palabra en francés que significa “lejano”, “vacante”, “abstraído”, etc.

[2] Curiosamente, un tipo de higuera de Bengala (o árbol de Banyan) que a él le gustaba mucho en India.

[3] Fue un director de cine, productor y editor que, como segundo director, dirigió la carrera de las cuadrigas en la película “Ben Hur” de Sam [Zimbalist].


Notas del traductor:

(1) IRS (Internal Revenue Service): es el “servicio interno de recaudación fiscal” (o tributario) del departamento de tesorería federal del gobierno estadounidense.

(2) Las “Obras Completas” (“Collected Works”): son una amplia y maravillosa compilación de 17 tomos que cubren pláticas, discusiones, respuestas a preguntas específicas y escritos de J. Krishnamurti desde el año 1933 a 1967. Armando Clavier, quien desde 1974 fue el traductor “oficial” para el español sobre Krishnamurti, completando un total de 78 libros; y de las Obras Completas tradujo 15 tomos del total de 17. No obstante, la actual Fundación Krishnamurti Latinoamericana (FKL) solo publicó 6 de ellas completas, luego mezcló algunos capítulos sueltos de los tomos restantes en otros libros publicados tiempo después, apenas citando que pertenecían a las Obras Completas.
El Tomo No. 15 fue lo último que llegó a traducir Armando Clavier a poco tiempo de fallecer el 17 de marzo de 2004.


• Traducción del original en inglés: Griselda y Carlos Díaz
• Consultora de inglés: Patricia English
• Consultas al autor: Dr. Scott H. Forbes


Todos los Derechos Reservados © Holistic Education, Inc – Scott Forbes
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Capítulo 58


5 de febrero – 16 de abril de 1979



INTRODUCCIÓN

Después de su extenso viaje a India, y de una corta estadía en Brockwood rumbo a California, Krishnaji y Mary llegaron a Ojai, donde la frescura de este nuevo ambiente los revitaliza. Durante gran parte de este capítulo, Mary y Krishnaji afrontan las secuelas del viaje a India, mientras Mary intenta resolver el problema de deslizamiento hacia el mar del terreno de su casa en Malibú.



Mary:
Comenzamos el 5 de febrero de 1979. Estoy en Brockwood con Krishnaji durante unos días de su escala habitual de India a California. Mi diario cita: ‘Doris me prestó su coche pequeño y fui a Petersfield donde tomé el tren de las 9:20 horas a Londres. Había una huelga de los recolectores de basura, pero como los ingleses son ordenados amontonan la basura en bolsas negras de plástico’. [Risas de S] ‘La ciudad parecía normal, más relajada y tranquila en esta época grisácea del año y el aire, lo cual recuerdo de los dos años cuando Sam y yo vivimos en Londres, cuando tuve el placer de explorar la ciudad a solas, caminando a través de la atmósfera gris, que parece el aliento de Londres. Hoy hice dos diligencias, en la tienda de relojes suizos de la calle Bond tuve una nueva correa en mi reloj pulsera, y me reuní con Paul Anstee en Christie de South Kensington para ver un jarrón japonés, que él sugirió como base de la lámpara que le pedí que encontrara’. Es el que ahora está sobre la mesa de la sala de estar.

Scott: ¡Ah, sí! uno muy bonito.

M: Como iba a ser subastado él lo vio para mí. ‘Decidí ofertar por él. Comimos un sándwich en el comedor del subsuelo que estaba cerca y justo después de las 14:00 horas, fui a la subasta donde Paul hizo una oferta del jarrón por mí. Llegó hasta ochenta libras, pero decidí subir más’. [Risitas de ambos] ‘Lo traje de vuelta en una bolsa de compras de Harrods. ¿Y ahora cómo lo llevo a Ojai?’ [Risitas de ambos otra vez] ‘A mi regreso, caminé a lo largo del camino con Krishnaji y fui a una reunión escolar’.

S: Debe haber llevado el auto de Doris hasta la estación…

M: Eso hice.

S: … digo esto por la razón de que el Mercedes gris aún estaba guardado por el invierno, y estaba en Brockwood, donde quizás por tan corto tiempo usted no querría sacarlo del garaje.

M: Bueno, me atrevo a decir que tienes razón, pero no me acuerdo.

S: Bien, debe haber sido eso. De todos modos, solo es para el archivo.

M: El seis de febrero: ‘Jean-Michel y Marie-Bertrande Maroger vinieron por dos días. Mary Cadogan vino a almorzar. Krishnaji, acordó ir a Francia en algún momento de este año, probablemente a principios de octubre para dar una entrevista, respondiendo preguntas de estudiantes franceses en vídeo’. Pero eso nunca ocurrió. ‘Discutimos con Mary Cadogan asuntos de los indios. Durante el almuerzo, describió la reunión de ella y su esposo con Rajagopal cuando estaban en Ojai. Era el viejo caballero amable de siempre que solo hablaba bien de Krishnaji’. Otra de sus actuaciones… [Risitas de S] ‘En el resto del día, empaqué, lavé, planché y todo estuvo en orden cuando a las 22:30 horas me fui a la cama. Krishnaji dijo que se sentía cansado. Sospecho que es la fatiga acumulada de India, que de algún modo se mantiene a raya cuando está ocupado, pero aparece ahora. Será bueno estar en quietud y en un solo lugar por un tiempo’.

El siete de febrero: ‘Fue una mañana con niebla, preparé nuestro desayuno y estuvimos listos para salir temprano. Los Marogers, se despidieron de nosotros y se fueron a Londres por el resto del día antes de regresar a Francia. Eleanor Hawksley proporcionó una bolsa de compras marca Boots con ruedas, la cual era perfecta para llevar manualmente el jarrón que compré el lunes para Ojai. Dorothy nos llevó a Krishnaji y a mí, mientras que Esme y George Carnes nos siguieron con el equipaje. Salimos a las 10:30 horas, y pasamos por la cabaña donde Scott, aislado por la hepatitis’…

S: ¡Ah, sí!, me había olvidado de esto.

M: ¡Ah, sí!…‘nos pudimos haber olvidado’.

S: ¡Oh, qué amable de su parte y de Krishnaji el hacer eso!

M: Fue terrible, te enfermaste de hepatitis en…

S: … en Siria, regresando de India.

M: Sí, lo recuerdo. Estábamos bastante indignados porque, hasta donde supe, no habías comido nada ni habías estado en ningún lugar donde no hubiésemos estado, pero regresando te detuviste en Siria.

S: Sí, sí, sí, sí.

M: Bueno, nos saludaste con la mano. [Risitas de ambos] ‘En Heathrow, después de registrarnos supimos que nuestro vuelo de las 13:00 horas fue retrasado por la niebla, lo que impidió el aterrizaje de nuestro vuelo entrante. Nos sentamos en el salón de la TWA, leímos y sobrevivimos con apenas dos sándwiches de queso hasta nuestro vuelo que abordamos a las 15:30 para recién despegar a las 16:30. Teníamos los dos asientos delanteros individuales en la nariz del avión que le gustan a Krishnaji, y él tomó su preferido del lado izquierdo. Leímos periódicos, revistas y novelas de suspenso durante todo el vuelo de diez horas y media, pero también dormimos a ratos. Aterrizó en Los Ángeles a las 21:30 horas. Nos llevó una hora reunir nuestros seis bolsos y dos paquetes (aceite indio y seis metros de material para cojines de sofá proporcionados por el decorador inglés D. Saxby) de pasar por la aduana. Mark tenía la furgoneta de la escuela para recogernos, y pasamos por Malibú hacia Ojai. Estaba demasiado aturdida por el viaje para sentir la diferencia, si la hubo, y no volver a la casa de Malibú. Erna, Theo, Michael, Laura y Ted estaban esperando para saludar a Krishnaji. La casa era hermosa, llena de flores, en una preparación exquisita por parte de la señora Elfriede. El comité de bienvenida se fue pronto, y Krishnaji caminó completamente despierto de una habitación a otra diciendo: «¿Sientes la atmósfera?» Y luego «Me alegra que tenga una hermosa casa para vivir. Es más bella que Malibú, y tiene una bonita habitación en… ¿cuál es el lugar del que acabamos de llegar? ¡Brockwood!»’ [Risitas de ambos] ‘Así regresamos’.

El día ocho: ‘Después de solo unas dos horas de sueño, me desperté y quedé despierta. Telefoneé a mi hermano, mientras él y su esposa Lisa estaban desayunando. Luego, telefoneó a Amanda para una charla larga y feliz. Krishnaji se quedó en la cama toda la mañana, pero vino con Erna, Theo y yo a almorzar a Arya Vihara. Ambos dormimos toda la tarde. El hijo de Dieter vino a encender el motor de los dos Mercedes’. Los habían puesto en bloques mientras estábamos fuera. ‘Krishnaji y yo cenamos en bandejas mientras miramos televisión, luego, rápidamente volvimos a la cama y dormimos. El silencio y la paz de esta casa es algo vivo’.

No hay nada para el día siguiente, tan solo: ‘Diligencias en el pueblo [Ojai] y dormí toda la tarde’.

El diez de febrero: ‘Telefoneé a mi padrastro Wooge, pero solo hablé con mi prima Sally; él sufre los efectos de un antibiótico que le dieron por una infección. Estaba en la habitación, por lo que ella parecía bastante reticente a hablar. Esta mañana, Krishnaji se despertó a la 01:30 y permaneció despierto, yo también hice más o menos lo mismo, así que ambos nos abstuvimos de una siesta por la tarde intentando adaptarnos a la zona horaria. Krishnaji, dijo que ayer había sentido la atmósfera de esta casa casi a punto de desmayarse en la cama. Dijo que cuando entra a la sala de estar, es tan fuerte que: «es como un templo, uno entra muy silenciosamente». Es interesante que esto ocurra en el salón que es una nueva construcción, a diferencia de su dormitorio y sala de estar de la antigua cabaña donde vivió tanto tiempo. El salón es donde Theo colocó las joyas en los cimientos por sugerencia de Krishnaji. Theo, me dio un mapa con la ubicación donde “eso” se halla en los cimientos del edificio principal de la escuela, siempre al noreste. Evelyne y Lou Blau almorzaron con nosotros en Arya Vihara. Más tarde por teléfono, Lou me instó a buscar un ingeniero que me asesorara sobre la casa de Malibú’… La casa se estaba deslizando hacia el océano.

S: Dijo el noreste por las joyas. ¿Fue siempre el noreste?

M: Sí, sí, en el noreste. De eso estoy segura y de memoria, no solo por lo que dice aquí; y ahí es donde las pones…

S: Sí, ahí es donde las puse en Brockwood, en el Centro para Adultos y en la escuela.

M: Noreste, definitivamente.

S: Sí, sí.

M: ¡Uhm! ‘… acerca del ingeniero que me asesore sobre la casa de Malibú. Hablaré con él después que la haya visto como está ahora. Hice compras en la tarde. Fui a una caminata corta con Krishnaji. Mi resfriado volvió’.

El once de febrero: ‘Krishnaji quería hablar con Erna y Theo, lo cual hicimos toda la mañana. Max Falk estuvo en el almuerzo, luego Krishnaji y yo con Max, Mark, Erna y Theo visitamos los nuevos edificios escolares que están muy hermosos. Son más grandes y mejores de lo que antes visualicé. La casa principal de la residencia es particularmente bonita, con muchos buenos detalles, los edificios del aula de la escuela parecen estar entretejidos entre los robles, apenas visibles desde lejos, y cumplen con el diseño de una multiplicidad de unidades conectadas, que se pueden agregar, son funcionales y no parecen como instituciones. La arquitecta Zelma Wilson quien los diseñó, lo hizo bien, también Carey Smoot a pesar de todas las dificultades’. Él planeó el primer edificio, ese de madera.

S: ¿El que tiene el techo ondulado?

M: Sí, el de techo ondulado. ‘Caminamos por Oak Grove y vimos que el establo se había mudado mucho mas allá de la calle Besant; y luego vimos el nuevo huerto escolar creado por Carol Andre. Mark preguntó en nombre de Jackie Kornfeld, quien lo insta, si Krishnaji hablaría en Nueva York. Repetí lo que Parchure había dicho sobre su salud en Bombay, y Krishnaji estuvo de acuerdo en decir que no’. Parchure dijo que él hacía demasiado.

S: Sí.

M: El día doce dice solo: ‘Elfriede vino a limpiar y Alasdair Coyne para el jardín. Krishnaji y yo dimos un paseo hasta la pendiente de Ojai y volvimos. Nos fuimos a dormir temprano’.

El trece de febrero: ‘Mi resfriado está mejor. Hice nuestro desayuno y me fui a las 8:30 horas, Krishnaji se quedó en Ojai. Conduje hasta lo de los Dunne, me senté y hablé con ellos por más de una hora. Fue una serena alegría volver a verlos luego de nueve meses. Después crucé el cañón y vi las modificaciones que Max hizo el verano pasado para reforzar el terreno del césped. Se ve muy bien, pero siguen habiendo grietas inquietantes en el suelo, mientras algunos de los rieles de ferroviarios que puso para mantener el suelo ya están torcidos. Elfriede me mostró grietas finas en las baldosas en la sala de estar’. La casa tenía piso de baldosas que, como estaban debajo de una alfombra, no podemos estar seguros si son nuevas. Me hizo llorar al ver nuevamente la casa amada, pero fue muy bien cuidada por Elfriede, Fred y Lori, quien estaba allí limpiando la entrada. El jardín está sano y ordenado. Es un lugar bendecido, sin importar la rareza geológica que ocurre. Fui a la ciudad con ropa para los tintoreros y compré una máquina de afeitar Norelco para Krishnaji’. Él siempre compraba nuevas afeitadoras, porque le gustaban las más nuevas.

S: Lo se, me acuerdo.

M: Y luego regalaba las viejas.

S: Tengo muchas de ellas, casi siempre Brauns, a veces Philips, pero era…

M: Sí, dependía de cuál era la última.

S: Sí, exactamente. [Risitas]

M: ‘También en Winky compré algunas novelas de detectives para Krishnaji. Luego, fui a lo de Helen por un necesitado corte de pelo. Me encontré con Betsy en casa de Lindberg y volví a Ojai bajo lluvia. Eran las 18:20 horas y estaba oscuro cuando entré al garaje. Krishnaji, salió en su bata de baño con un paraguas y me ayudó a cargar los paquetes. Dijo que habían tenido una charla interesante en el almuerzo. Bud y Lisa telefonearon cuando entré para desearme feliz cumpleaños. Krishnaji no recuerda ni considera los cumpleaños, que es como debe ser’. [Risitas de S] ‘Michael [Krohnen] había preparado nuestra ensalada y sopa, por lo que pronto tuvimos nuestras bandejas. Mientras lavaba en la cocina, Krishnaji dijo de haber tenido miedo cuando estuvo solo en la casa al oscurecer. Había cerrado todas las puertas y ventanas. «No sé de qué tuve miedo, pero desapareció en el momento en que estuvo aquí»’.

S: Entonces, no temía por usted.

M: Así es, pareciera que yo tenía algo protector porque una vez -creo haberlo dicho- él me dijo que nunca más saldría solo de noche, en la oscuridad. Le pregunté: “¿Qué pasaría si voy con usted?” y me respondió: «¡Ah!, entonces, claro que saldría». No se qué era. Él no era un hombre temeroso.

S: No, no.

M: Era… no sé qué. No quiero inventar cosas o siquiera imaginar lo que podría ser.

S: No, pero es como si fuera…

M: Tenía eso respecto a estar protegido.

S: Sí.

M: Y de alguna manera sentí como si yo fuera un instrumento de algo que lo protegiera. No era yo, era… ellos necesitaban una herramienta para hacerlo, y yo estaba disponible.

S: Algo similar cuando al final de su vida dijo: «No dejes el cuerpo solo». Es como si hubiera cosas que… bueno, uno tiene la opción de decir algo que, o que no había nada para temer y que todo estaba en su imaginación, o uno debe decir que había cosas amenazantes a las que él era sensible…

M: Sí.

S: … pero ello no lo amenazaba cuando estaba con alguien que realmente lo cuidaba y lo protegía, o que era un instrumento.

M: Sin embargo también dijo algo opuesto a eso, que estaba protegido.

S: Sí.

M: Pero, el mal quiere llegar al bien, y como no puede llegar a él porque está protegido…

S: Lo rodea.

M: Va a su alrededor, estoy segura de que te lo dijo.

S: Sí, sí, él también me dijo eso. Pero esto es algo…

M: Que debías tener cuidado, que no debías escalar montañas o lo que sea que quisieras hacer.

S: Sí, pero esto es algo un poco diferente.

M: Sí.

S: Porque aquí él está diciendo que había algo que sentía como amenazante, pero que se fue cuando usted llegó; y de acuerdo a sus palabras, usted fue un instrumento para cierta clase de protección; de modo que cuando estaba presente, todo estaba bien, lo cual es interesante. ¡Es muy interesante!

M: [Pausa] Sí, y sé que cuando se sometió a la operación en el hospital, estaba muy… me instruyó sobre lo que tenía hacer porque él podría irse fácilmente, y que yo no debía permitir que sucediera. Bueno, de hecho, ocurrió después de la operación de próstata, de la que ya hemos hablado en estas conversaciones, donde comenzó a hablar con su hermano…

S: Sí, lo recuerdo.


 

Cap-58-01

Tercera foto de una serie tomada en 1934. Las otras dos están enmarcadas y aparecieron en números anteriores. Ésta estaba entre los papeles de Mary.



M:
… y fue entonces cuando intervine y lo interrumpí. Le dije: “Krishnaji”, tu me entiendes, lo traje a la tierra diciendo: “la operación ha terminado, estás bien, te recuperarás pronto”, luego agregué: “tenemos mucho que hacer” y seguí hablando, hablando, y hablando… Entonces le dijo a Nitya: «Nitya, por ahora no voy. Iré más tarde, mucho más tarde». Haces lo que puedes en tales circunstancias.

S: Sí, sí.

M: Sí, y es lo que sospecho, porque él fue muy claro al instruirme de lo que yo debía hacer, sino podría irse.

S: Sí, ¿qué le dijo que tenía que hacer?

M: No me dijo qué hacer exactamente, pero de alguna manera lo supe, no sé. Tenía que hablarle, mantenerlo…

S: … no dejarlo ir.

M: … no dejarlo ir. Le recordé las cosas que íbamos a hacer. Le seguí hablando, y con ojos grandes él me escuchó. Entonces para mí, el hecho de que le dijera a Nitya: «Por ahora no voy. Iré más tarde», fue algo así como… traerlo a la tierra… es la única palabra que puedo usar, a la vida cotidiana, a las cosas que él hacía y quería hacer, a las responsabilidades. No lo dije así, pero eso fue lo esencial: todo lo que quedaba por hacer si permitiera que su vida terminara. [Pausa larga]

Bueno, retomando un poco, Michael preparó nuestra ensalada y sopa, entonces de pronto tuvimos nuestras bandejas. Mientras lavaba en la cocina, Krishnaji dijo que estando solo en la casa tuvo miedo cuando oscureció. Había cerrado todas las puertas y ventanas. «No sé de qué tuve miedo, pero desapareció al instante que usted llegó aquí». Luego, un poco más tarde, se detuvo de improviso, dijo que su cabeza estaba mal y exclamó: «¿Qué está pasando? ¿Por qué está tan mal?». Estuve atenta a que no se desmayara cuando regresaba a su habitación. Se sentó varias veces en la cama, pareció comenzar a desmayarse pero luego se recompuso, después se sintió mal y vomitó en el baño. Agregó: «¿Esto va a empezar de nuevo? ¿Por qué?» En un momento, quiso volver a la cocina para terminar con los platos e interrumpir lo que le estaba sucediendo, pero se lo persuadió que no lo hiciera. Pudo lavarse los dientes, etcétera, y luego volvió a la cama, prometiendo llamarme si empeoraba’. [Larga pausa].

El día catorce: ‘La cabeza de Krishnaji estuvo mal todo el día. Se levantó para almorzar y se cortó el pelo en lo de Meiners Oaks. Hice diligencias en el pueblo. Alasdair plantó veinte setos más (ceanothus)(1) en el lado este de la casa. Krishnaji y yo caminamos con Erna y Theo. Lou Blau me contó en detalle de una oferta sobre [la casa en] Malibú. El lunes haremos una contra-oferta. La cabeza de Krishnaji estuvo demasiado mal para que él se levantara de la cama luego de la caminata; miró televisión con aspecto cansado y dolorido. Dijo que no había estado tan mal por años’.

Al día siguiente solo cita que tengo un resfriado, que me sentí mal, que estuve todo el día en casa y que Krishnaji y yo dormimos por la tarde. Y realmente nada para el día siguiente, excepto que: “no caminamos”’.

El diecisiete de febrero: ‘La cabeza de Krishnaji mejoró, aunque el dolor sigue detrás presente. Es leve cuando hace algo, pero aumenta cuando está tranquilo. Me siento mejor. El jueves, el resfriado se instaló en mis senos nasales, entonces ayer telefoneé a Lailee Bakhtiar, quien me recetó Tetraciclina y está funcionando. El dolor sinusal desapareció de inmediato, y el resfrío fuerte está mejorando. Después del desayuno, telefoneé a Philippa y David en Connecticut, y fue casi tan agradable como verlos. Por la mañana, Krishnaji lleno de energía, sugirió de iniciar una nueva serie de sus “Cartas a las escuelas”. Por lo tanto, se abocó a ello dictándome la carta número veinticinco, que será fechada y enviada el próximo primero de septiembre [*]. Él completó las primeras veinticuatro en Brockwood, el suministro de un año, antes de irnos a India en octubre. Los nuevos maestros y los Hooker estuvieron almorzando en Arya Vihara. Descansamos por la tarde, luego Krishnaji, Erna, Theo y yo caminamos por la calle McAndrew y volvimos. Krishnaji me dijo: «Deberíamos verlos más y chismosear juntos». [Risitas de M y S]

S: ¿Con Erna y Theo?

M: Sí. ‘Entonces, llevamos la olla de sopa que Michael nos entrega todas las tardes a lo de los Lilliefelt y tuvimos una cena agradable. Pasamos al tema de la Sección Esotérica de la Sociedad Teosófica, lo que pensaba el joven Krishnaji, Maestros o no, etcétera. Krishnaji dijo que, principalmente no recordaba cosas de sí mismo, pero que sí recordaba -y corrigió a Erna- sobre dónde vivían las personas en la sede de la ST. Dijo que no se trataba de sí mismo. Repitió el vago recuerdo que como niño describió de India, al estar parado junto al río Adyar completamente vacío y de “pasar un buen rato”. Le pregunté si podía recordar directamente a la Dr. Besant, dijo que podía un poco pero solo en sus últimos años’.

El día dieciocho: ‘Krishnaji me dictó la número veintiséis de las Cartas a las Escuelas. En el medio de esto, sonó el timbre de la puerta y estaba el profesor de física ruso Alexander Ladizensky, a quien Vanda en octubre trajo al aeropuerto de Roma para encontrarse con Krishnaji, mientras estábamos en tránsito hacia Delhi. Obtuvo un permiso de salida para emigrar a Israel, pero quería venir a ver a Krishnaji. Llamé a Theo, que se acercó y habló con él hasta que pudimos reunirnos todos para almorzar en Arya Vihara’. Theo podía hablar ruso. ‘Se sentó junto a Krishnaji en el almuerzo y él le preguntó sobre Rusia. Luego, Fritz lo llevó a buscar alojamiento, le presentó a otros emigrantes rusos; y mañana, tal vez Max pueda darle trabajo temporal en los edificios de la escuela, como parece hacer con todos los recién llegados. Krishnaji, Erna, Theo y yo caminamos por la calle Thacher y alrededor de la manzana. Por la noche vimos la segunda serie de “Raíces – Las generaciones posteriores”’. No recuerdo qué fue eso, algo de la televisión.

S: Raíces era una serie sobre un hombre afroamericano que regresa y encuentra sus raíces en África y en América.

M: ¡Ah, sí!, la recuerdo vagamente. El día diecinueve, solo cita que Krishnaji dictó otra de las Cartas a las Escuelas.

El veinte de febrero: ‘Llovió. Krishnaji dictó otra de las Cartas a las Escuelas. Elfriede vino a limpiar. El señor G.N. Dalal de Bombay vino de Los Ángeles en un autobús Greyhound, y lo recibí en Ventura. El autobús llegó tarde y arribamos a la cabaña a las 18:40 horas. Krishnaji preocupado, esperaba afuera con Mark. Dalal se hospeda en el apartamento de invitados. Le dio a Krishnaji una donación de $5.000 dólares para la fundación. Todos, incluso Krishnaji, cenamos en Arya Vihara’.

El veintiuno de febrero: ‘El señor Dalal desayunó con los Lilliefelts y durante el día entero se le mostró todo, luego almorzó con Krishnaji y otros en Arya Vihara. Más tarde caminó con Krishnaji. Conduje hacia Beverly Hills por la ruta interior, al Sr. Schwartz le di el jarrón que compré de Christie para que lo convirtiera en una lámpara, y la tela que traje de Saxby en Londres para hacer almohadas. Hice varios recados y volví a Ojai a las 17:00 horas’.

El día veintidós: ‘El señor Dalal desayunó conmigo, luego se fue con Theo al aeropuerto de Oxnard. Mientras tanto, anoche, el profesor Ravi Ravindra y su esposa canadiense Sally, quien hace diecisiete años enseñaron en Rajghat, vinieron y se hospedaron en lo de los Lilliefelt. Por la mañana, se les mostró los alrededores de la escuela y todos almorzamos en Arya Vihara. En la mesa hubo una discusión sobre qué es conocer, la cual fue grabada por Fritz. A las 17:00 horas, después de un descanso, Krishnaji y yo, los Ravindra y los Lilliefelt caminamos alrededor de la manzana. Los Ravindra se van mañana a la mañana y regresan a Halifax, donde él enseña; tienen dos niños. A Krishnaji le gusta Ravi’. Es un buen hombre.

S: Sí.

M: El veintitrés de febrero solo dice: ‘Trabajo de escritorio. Krishnaji descansó’.

El día veinticuatro: ‘Krishnaji dictó la número veintinueve de las Cartas a las Escuelas. Trabajé en el escritorio por la tarde. Habló con Naudé. Caminamos con los Lilliefelts’.

El veinticinco de febrero: ‘Krishnaji almorzó con los Lilliefelts y luego pasó la tarde mirando los edificios de la escuela y caminando por el terreno. Después del desayuno me fui en el Mercedes verde hacia Malibú para ver los Dunne’. Pasé una mañana feliz sentada, hablando y almorzando al estilo familiar de los Dunne, con bandejas en la terraza. Salteamos los sándwiches de queso, que Amanda me dijo que le enseñé a hacer en la calle Kearsarge’. ¡Viví en una casa que era mía en la calle Kearsarge de Los Ángeles hace años!… [Risitas de S] Hace décadas y décadas.

S: ¿Y fue ahí donde le enseñó a hacer estos sándwiches de queso?

M: Bueno, no hay nada especial para hacerlos. Simplemente los pones en la parrilla.

S: [Risas] Pero esta es la primera vez que oímos hablar de la casa en la calle Kearsarge.

M: Correcto. Bueno, Sam y yo vivimos allí por poco tiempo cuando nos casamos. Luego nos mudamos tan pronto como construimos en Malibú. ‘La casa de Malibú era hermosa’…

S: ¿Qué número tenía su casa en la calle Kearsarge?

M: ¿11923?… No lo sé. ¿9207?… No lo recuerdo. [S se ríe] ¡No sirve para nada escarbar en el ático de mi mente por detalles irrelevantes, señor Forbes! [Risas de S]

S: ¿Por qué no? Todo lo que tengo en la mía son detalles irrelevantes.

M: [Risitas] De todos modos: ‘Malibú era hermosa; el cielo y el océano eran azules en el aire dorado y claro a través del cañón hasta mi casa, la cual se veía verde y muy bella. Fue un día muy feliz. Salí a las 15:00 horas, hice compras en el mercado de Trancas y regresé a Ojai a las 17:00 horas. Estaba haciendo la sopa para nuestra cena, cuando Krishnaji regresó de su tarde con los Lilliefelt. Las hermanas Siddoo llegaron a las 19:00 horas’.

El veintiséis de febrero: ‘El último eclipse de sol de este siglo fue alrededor de las 8:00 horas de esta mañana. El jardín tenía una extraña luz de crepúsculo. Desde la ventana de la cocina vi a Krishnaji descalzo y solo en su camisa de dormir en el camino de entrada. Dijo: «Quería ver el eclipse»’. [Risitas de ambos] ‘Lo urgí para que vuelva al calor y a mirar el fenómeno -si bien no natural- pero más cercanamente por televisión’. [Más risitas de los dos] ‘Por la mañana habló solo con Jackie y Sarjit Siddoo. Elfriede limpió. A las 16:00 horas, Krishnaji, las Siddoo, los Lilliefelt, Mark, Fritz y yo discutimos los problemas de Canadá y la Escuela Wolf Lake. Les está costando $9.000 dólares al mes de sus propios ahorros tal como es, con solo doce estudiantes. A menos que gasten millones en más terrenos y edificios, no puede expandirse en el sitio actual. Exactamente lo que anticipé’ [risitas de ambos] ‘ha ocurrido -y qué molesto es anticiparlo-’. [Risitas] Aquí está la sabelotodo. ‘No tenían idea de lo que implicaba una escuela’. Es cierto.

S: Sí, lo sé.

M: ‘Krishnaji, examinando la situación, dijo que no las instaba a hacer nada, pero sus descripciones de: «Si usted es serio, preguntará qué es lo correcto, no el costo», ejerce una presión abrumadora’. [Risitas de S] ‘Se mostró impaciente cuando se lo señalé. Él niega que sea presión. Luego, dio el ejemplo como decirle a Narayan que esté dispuesto a entregar toda su vida al Valle de Rishi diciendo: «da lo mismo morir, pasar hambre, nada importa»’. [S se ríe y M también se ríe] ¡Dios mío! ‘Las Siddoo dicen que su presupuesto puede permitirles continuar por dos años más, pero si se retiran, se empobrecerán. Si no pueden saldar la escuela contablemente ahora, la cual en mi opinión parece ser una carga insoportable tal como lo es, deberían terminar con esto antes de caer en bancarrota; y no esperar hasta que eso suceda’. Eso me parece razonable. [Risitas de S] ‘Krishnaji, los Lilliefelt y yo caminamos hacia la bajada de Ojai en la avenida Grand’.

El día veintisiete dice: ‘Krishnaji dictó la número treinta de las Cartas a las Escuelas. El resto del día trabajé en el escritorio’.

El veintiocho de febrero: ‘Krishnaji dictó otra Cartas a las escuelas, la número treinta y uno. Vino un técnico para la fuente y trató con Theo de descubrir cómo hacer que su bomba de agua fuera menos ruidosa. Hablé con Lou Blau. La última oferta [de la casa en Malibú] fue inaceptable’. Luego, continué sobre quién debería ser representante para venderla. No sirve de nada hablar de eso. ‘Por la tarde, Krishnaji habló con un tal Sr. y Sra. Farkas, padres de la Escuela del Robledal. El Sr. Farkas quiere regresar a Hungría para difundir las enseñanzas de Krishnaji, una aventura peligrosa. A las 16:30 horas, Krishnaji, las Siddoo, los Lilliefelt, Mark y yo volvimos a hablar sobre los asuntos de la escuela canadiense. Las Siddoo quieren seguir adelante. Por la noche, vimos en la televisión: “Como gustes”, una obra de Shakespeare por la Royal Shakespeare Company’.

S: Antes de seguir, ¿qué pasó con las Siddoo?

M: Bueno, ellas más o menos… el lugar… bueno, no lo sé. Están viviendo en alguna parte, pero no dirigen allí el lugar. Ya no es…

S: Ya no es una escuela, pero se convirtió en un centro de información por un tiempo, ¿no es así?

M: Bueno, en realidad eso fue solo un título. De veras, no sé dónde están, no supe nada de ellas.

S: ¿No aparecen en las reuniones internacionales?

M: No, pueden venir el año que viene, cuando tengamos a todas las fundaciones reunidas aquí, solo estar. No lo sé. Estoy segura de que hay cierta información, pero no la tengo.

El primero de marzo dice: ‘Escritorio, etc. Las Siddoo se van. Fui a la ciudad, luego caminé con Krishnaji y los Lilliefelt. El clima es frío. Krishnaji y yo vimos una película de un leopardo indio. Llovió por la mañana’.

El dos de marzo: ‘Conseguí un plomero para sacar una cuchara de la trituradora de residuos(2)[risitas] -tienes que conocer todos los detalles- ‘y terminé a tiempo para continuar planificando el viaje a Santa Bárbara. Conduje a Krishnaji, Erna y Theo en el Mercedes verde. Fue un bello día, con el sol brillante de California, el paisaje es muy verde. Condujimos por los caminos interiores, y Krishnaji estaba satisfecho con la plenitud del lago “Casitas”’. Ese lago es muy bello, que como ya sabrás es artificial.

S: Sí, es muy bello.

M: Muy bello. ‘Este fue mi primer viaje a Santa Bárbara desde que nos mudamos. Almorzamos en un pequeño restaurante llamado “La sala de té”, sentados bajo una glorieta. Krishnaji comió una gran enchilada, una ensalada y tarta de queso. Caminamos por El Paseo y compramos libros, luego alimentos saludables, y volvimos a Ojai, donde fuimos por una corta caminata. Por la noche, Llamó Lou Blau diciendo que la gente de bienes raíces quiere que “haga algo” para mejorar el terreno del lado del océano de Malibú. ¡¿Cómo?!’ [Nuevas risitas de S] ‘El terreno se mueve; no sé por qué o qué se puede hacer’. Eso es parte del vivir aquí.

El tres de marzo: ‘A las 11:30 horas, vinieron padres y maestros a dialogar con Krishnaji. Preguntaron sobre la autoridad. Escribí cartas’.

S: Entonces, si “vinieron para una discusión”, la discusión debe haber sido aquí, en esta casa.

M: Sí, si “vinieron”, es porque estuvieron aquí.

S: Bien.

M: El día cuatro: ‘Hubo otra reunión aquí entre Krishnaji, los padres y maestros de la Escuela del Robledal. Al atardecer caminamos con los Lilliefelt’.

Al día siguiente: ‘Fue un día cálido y hermoso. Alasdair plantó macetas, etcétera. Scott Eckersley hizo una cubierta de madera y aisló la bomba para la fuente ornamental, lo cual la mantiene silenciosa. Llamé a un ingeniero sobre la tierra de Malibú. Por la tarde, Krishnaji puso cuencos alrededor de los árboles de mandarina recién plantados mientras yo regué todas las plantas’. Le gustaba jardinería.

El día seis solo dice: ‘Escritorio. A las 16:00 horas, Krishnaji tuvo aquí una discusión con los padres y maestros de la Escuela del Robledal’.

El siete de marzo: ‘Fue un día cálido y hermoso. Conduje a Beverly Hills, tuve un corte de pelo, hice lavar el coche, fui de compras a Malibú, y luego vuelta a casa donde me reuní con un geólogo por el deslizamiento del terreno. Encontró una grieta en un arco que se extiende desde la parte estrecha de la punta, hasta cerca del olivo al este del terreno, y alrededor del borde del jardín de Filomena. Dijo que había dos remedios: remover mucha tierra para aliviar el peso, o drenar el agua subterránea a través de tuberías, algo similar a lo que se hizo antes, pero más extensamente. Él trazaría planes y conseguiría una plataforma para hacerlo. El condado debe hacer lo mismo con toda el área sobre la carretera de Malibú, pero puede llevar tres años si lo hacen; y lo mío necesita hacerse ya mismo. Luego se fue. La casa estaba tranquila, hermosa y viva, con sus sonidos familiares: un pie en los escalones que conducen a las habitaciones, los sonidos de puertas, son heridas en mi corazón’. Como sabes, hay sonidos en todas las casas, y estoy segura de que lo sabes’.

S: Sí, por la forma en que las cosas resuenan en diferentes casas.

M: Sí. ‘Fred estaba en casa. Él y Elfriede pusieron una de las piedras del océano más pequeñas…’ que parecen ser como esculturas, y están afuera, ‘… dentro del coche, y que yo traje a Ojai’. Volví a Ojai a las 17:45 horas, me reuní con Krishnaji y los Lilliefelt que caminaban. Theo ya plantó setenta y nueve Ágaves americanas a lo largo del lado sur del camino de entrada. Van formar una valla imponente’. Y lo están haciendo.

El ocho de marzo: ‘A las 10:30 horas, hubo una reunión de síndicos de la FKA. Como todo era sobre las finanzas Krishnaji se quedó en la cama. Todos estaban presentes, excepto Alan Kishbaugh. Alan Hooker era considerado síndico, pero lo hizo llegar tarde su propensión a dar charlas sobre las enseñanzas de Krishnaji, que se comenta están teñidas de su interpretación personal. Continuamos después del almuerzo. El profesor Ravi Ravindra llegó de Halifax. Krishnaji le había pedido que regresara y quiere hablar con él acerca de involucrarlo en el trabajo de alguna forma. Él no dijo lo que tiene en mente, y nos lo deja a los Lilliefelt y a mí: ¿Qué creemos que Ravindra podría hacer? Respondemos que es su idea, etcétera. Krishnaji habló con Ravindra a solas. Anoche hablé con Lou Blau acerca de seguir adelante con el proyecto geológico y le dije al geólogo que lo hiciera. Se lo conté a la gente de la inmobiliaria, entonces la casa se retira temporariamente del mercado hasta completarse el trabajo. Amanda y Phil regresaron hoy de San Francisco’.

El nueve de marzo: ‘Krishnaji, Ravindra y yo desayunamos en la cocina. Entonces, Krishnaji y él hablaron en el salón. Allí, encendí la chimenea por primera vez desde que vivimos aquí. Cuando Krishnaji entró y la vio, su rostro se iluminó con esa mirada de sorpresa y deleite que me agrada ver. Alrededor de las 11:00 horas de la mañana, nos llamó a mí y a los Lilliefelt para unirnos a la conversación, y mientras hablábamos, él hojeaba de pie la biografía de Mary L. en su larga y suelta bata de toalla’[risitas] ‘con una mirada familiar de un niño abstraído y lejano, su rostro redondeado como el de un pequeño’. [Ahora, M parece explicar] Su rostro cambiaba de muchas maneras.

S: Sí.

M: ‘A las 16:00 horas, hubo otra discusión entre Krishnaji, los maestros y padres. Después, Krishnaji, Ravi, Theo, Max y yo salimos a caminar’.

El diez de marzo: ‘Ravi desayunó aquí. No creo que esté lo suficientemente interesado como para cambiar su vida y unirse a nosotros. Hubo otra discusión de Krishnaji, los maestros y padres a las 11:30 horas. Ravindra se fue después del almuerzo a Inglaterra, pero aceptó la sugerencia de Krishnaji de que podría convertirse en síndico de la Fundación Krishnamurti de Canadá. Esto será una sorpresa para las Siddoo’. [Risitas] ‘Ravi dijo que “ayudaría” encontrando científicos para discutir con Krishnaji, tal vez para recaudar dinero. Visitará Brockwood en su viaje actual a Inglaterra, y hablará con David Bohm, a quien conoce un poco y con quien está asociado en cierto “comité límite”. Krishnaji le dijo: «No queremos perderte». A las 17:00 horas, hicimos una caminata Krishnaji, Erna Theo y yo’.

Al día siguiente: ‘A las 15:00 horas, fui hacia Arya Vihara por una discusión de maestros y padres de estudiantes mayores respecto a agregar otro año en El Robledal. Después, caminé con Krishnaji y los Lilliefelt’.

El doce de marzo: ‘Krishnaji me dictó cartas por la mañana. Un tal Dr. J. Martin, profesor de la Universidad Irvine, vino a almorzar y luego habló con Krishnaji. Quiere escribir un artículo sobre él’.

El trece de marzo: ‘Sin desayunar, a las 10:30 horas Krishnaji y yo fuimos al consultorio de la doctora Lailee para un análisis de sangre en ayunas, etcétera’. Era nuestro chequeo anual. ‘Krishnaji prefirió ir por el camino de la playa. Los dos pensamos que el camino del valle es muy desagradable y la carretera parece interminable, también la contaminada vulgaridad del sur californiano que se extiende por ese camino. El océano es algo mucho, mucho mejor. La presión sanguínea de Krishnaji debe haber sido baja, ya que Lailee tuvo buscar otra vena para sacar suficiente sangre. Acaba de regresar de un viaje rápido a París para encontrarse con su familia que son refugiados de Irán. Su primo, que era el primer ministro cuando Khomeini regresó, está escondido. Como Krishnaji tiene un ligero dolor de oído, le recetó un antibiótico y unas gotas para los oídos. Más tarde, cuando le pregunté a Krishnaji en el camino a casa cómo se sentía del oído, contestó: «Mejor, creo que la prescripción de antibióticos lo asustó»’. [Risitas de M y S] Aun no se había completado la receta médica. ‘Después del análisis, tomamos el desayuno recetado en lo de Lindberg, aceptable, tranquilo y limpio para Krishnaji. Hicimos compras durante el intervalo de dos horas requeridas antes de hacer el segundo análisis de sangre después de la comida. Luego fuimos a Bullock’s en Westwood por jeans y calcetines para Krishnaji. Encontré su talla nueve y media en la sección para niños’. Le gustaba comprar en Bullock. ‘Afuera llovía pero la tienda no estaba llena. Compré algunas sábanas para la habitación de huéspedes en Ojai y Brockwood, fuimos a Winky por libros; y a las 14:00 horas regresamos a ver la doctora Lailee para sacarnos las segundas muestras de sangre.

Luego, nos dirigimos a Malibú. El geólogo ya estaba allí. Dijo que las grietas ensanchadas cerca de la casa sugieren la necesidad de cavar inmediatamente en el césped cuatro o cinco pozos y bombear el agua. Le dije que procediera. Es como si todo hubiera salido mal desde que la dejamos. Nos detuvimos brevemente en lo de los Dunne. Philippa llegó anoche por una visita de diez días. Fue encantador verla. Ella vendrá a Ojai el jueves. Regresamos a Ojai, Krishnaji condujo desde Zuma Beach hasta el lugar habitual, se lo veía contento conduciendo a casa. Insistió en detenerse en Dieter para comprar un fluido para agregar al combustible marca Valvoline que evita el traqueteo; y a pesar de un largo día y de conducir dijo que no estaba cansado. La excursión puede haberlo entretenido. Él, por supuesto, no había visto los cambios de Malibú que Max hizo el verano pasado y pensó que se veían bastante bien. Por la noche, llamó el geólogo Ramiras, diciendo que mañana se reunirá con los perforadores del terreno y me hará saber el plan y los costos’.

S: Cuando generalmente Krishnaji empezaba a conducir en Zuma Beach, ¿dónde se detenía?

M: Se detenía cuando empezábamos a acercarnos al tráfico de Oxnard. En aquellos días, solíamos conducir por Oxnard.

S: Bien.

M: Y a él no le gustaba eso. Quiero decir, él no quería conducir en el tráfico de las ciudades. Entonces, él conducía un tramo antes de llegar, luego yo me hacía cargo. ‘El geólogo llamó por la tarde porque ya tiene los perforadores que se encontrarán mañana con él en Malibú’.

El catorce de marzo: ‘Por televisión dieron la noticia que mientras Carter volaba de regreso a Washington desde Israel y Egipto, el gabinete israelí votó a favor de la propuesta de paz, que fue aceptado por Begin y Sadat. Si luego la Knéset lo acepta, se firmará el tratado. Uno difícilmente puede creer que esto está cerca finalmente. Carter, merece un inmenso respeto por haber hecho todo lo posible para resolver esta situación. Llevé a Krishnaji a la escuela del Robledal donde habló con los niños, y mientras lo hacía llevé a Mar de Manziarly a la casa. Ella se queda con su hermana por un mes. El geólogo llamó con una paralizante oferta de la perforación en el drenaje horizontal. Se requiere unos 60mts. en cinco tuberías de drenaje que se colocarán en las colinas y debajo de la casa por $ 23.000 dólares’. Todo salió mal. ‘Dijo que trataría de obtener otra oferta hacia el final de la tarde. Krishnaji, Mar, Erna, Theo, etcétera, almorzaron en Arya Vihara. Luego, Erna y Theo me llevaron a ver una película de beneficiencia en Ojai, “Sonata de otoño” del director Ingmar Bergman con las actrices Ingrid Bergman y Liv Ullmann. Cuando volví Krishnaji estaba durmiendo. Recibí llamadas telefónicas sobre diferentes ofertas de los perforadores. Alguien de San Francisco lo hará por alrededor de $7.000 dólares, la cual acepté. Vienen mañana y comienzan a trabajar el viernes’.

El quince de marzo: ‘Llovió de a ratos. Philippa debía llegar temprano, pero fue retrasada por un camión volcado en la carretera de la costa. Llevé a Krishnaji a ver el Pabellón de la escuela, donde volvió a hablar con los niños, y Michael Mendizza lo fotografió para usarlo en la película. Regresé y encontré que Philippa había llegado. Nos sentamos junto al fuego y hablamos hasta que Krishnaji regresó, todos almorzamos en Arya Vihara. Jerry Dunn, un editor de una revista de Santa Bárbara, estuvo en el almuerzo y luego entrevistó a Krishnaji sobre las escuelas, etc. para su publicación. Intentamos que la escuela El Robledal sea más conocida y posiblemente obtener más estudiantes locales. Se tomó una foto para la revista. Mientras tanto, Philippa y yo nos sentamos en la cocina, tomamos café y hablamos hasta que ella se fue a las 15:30 horas. Desearía poder estar más con ella y con David. La enseñanza de Krishnaji es lo que necesitan y podría ser algo vital para ellos. Elfriede, telefoneó diciendo que el geólogo dice que llueve en Malibú y que el césped debe cubrirse con un plástico. Ella quería mi permiso para obtenerlo de la Compañía Maderera de Malibú. Afortunadamente, como Lori estaba allí, entonces ella y él lo pusieron justo antes de que comenzara la lluvia. Krishnaji se fue a la cama y leyó. Escribí cartas y escuché discos. Llegaron las notas de Sunanda sobre la conversación del 18 de enero entre él con Dick Clarke’.

El dieciséis de marzo: ‘Comienza en Malibú la perforación de las tuberías de drenaje. Al mediodía, el Dr. Rahula, el profesor y la Sra. Jacques Maquet, jefa de antropología de la UCLA, vinieron y almorzaron con nosotros en Arya Vihara. Entonces, Krishnaji habló a solas con Rahula; y luego, Krishnaji, Rahula y Maquet tuvieron una charla que Ted grabó. Erna, Theo, Fritz, Mark y yo asistimos a ella. Como llovió no hubo caminata’.

Al día siguiente: ‘Fue un día hermoso y claro. Conduje a Malibú, vi al geólogo y la perforación, luego fui con Philippa a almorzar a lo de los Dunne. Vi a Ray Eames’, -la esposa de Charlie Eames, el diseñador de la silla en la otra habitación-, ‘y a Lailee, los Dreyfus, Joe Cohen, Evelyn Keyes y Winky. Regresé a Ojai a las 17:00 horas y caminé con Krishnaji y los Lilliefelt. Krishnaji habló durante una hora con David Moody’.

El dieciocho de marzo: ‘Llovió de a ratos. Trabajé todo el día sobre el impuesto a las ganancias. Krishnaji y yo salimos a caminar. La perforación continúa en Malibú’.

Para el día siguiente no hay nada realmente.

El veinte de marzo: ‘Krishnaji y yo salimos a las 11:30 horas y condujimos a Malibú. Elfriede nos sirvió el almuerzo en la cocina. Philippa se acercó para despedirse porque mañana regresa a Connecticut. La vi alejarse por el camino, ella y sus hermanos tenían toda su vida por delante. La perforación en la ladera está en su quinto día. Hasta ahora, solo una tubería está drenando agua. A las 14:30 horas fuimos al consultorio de la Dra. Lailee, donde obtuvimos los resultados de nuestras exámenes anuales. Krishnaji tuvo una audiometría señalando estar bastante sordo para los tonos altos. Su presión arterial era 130/80, colesterol 190, ácido úrico 7…’ -fue 10 el año pasado- ‘… azúcar en sangre 90 en ayunas y un día después de la comida. Entonces, todo está bien. Los forúnculos que tuvo en India no eran diabéticos. Su análisis de sangre estaba bien, como resultó su electrocardiograma. La única pregunta es sobre su dolor de estómago que ocurre de vez en cuando. Cuando le mostró a Lailee dónde le dolía, ella dijo que era el lugar de la vesícula biliar, y le sugirió un radiograma gastrointestinal superior de contraste con rayos X, pero él se opuso diciendo que la ingestión de bario lo enfermaría’. Bueno, fue obvio, restrospectivamente ya sabemos que era la vesícula biliar. ‘Terminamos a las 16:00 horas, pero Krishnaji quería volver a Bullock’s para comprar más jeans’, [risitas] ‘lo cual hicimos y también le conseguimos otra ropa deportiva para usar mientras hace sus ejercicios matutinos. Manejamos de regreso a Ojai por el camino de la playa, Krishnaji condujo su tramo habitual. Hoy ha sido agotador, pero dijo no estar cansado en absoluto. Me siento bendecida por esto’.

El veintiuno de marzo: ‘Siento que mi resfriado regresa. Conduje temprano a Los Ángeles por el impuesto a las ganancias. Luego por la tarde fui a Malibú a hacerme limpiar los dientes, e hice arreglos para instalar una nueva tubería de drenaje en la ladera para recibir el agua de la perforación. Regresé a Ojai a las 17:30 horas’.

Para el día siguiente solo dice: ‘Escritorio, etcétera. Caminata en la tarde. Saral y David Bohm llegaron de Inglaterra y están en la casa de huéspedes’.

El día veinticuatro: realmente no hubo nada hasta esta fecha. ‘A las 11:30 horas, comenzó una discusión con Krishnaji, David y un grupo de San Francisco seleccionados por Fritz de su clase de la Universidad John F. Kennedy. En la caminata con Krishnaji estábamos Alan Kishbaugh, Erna, Theo y yo’.

Al día siguiente: ‘Tuvo lugar el segundo día de discusión. Krishnaji piensa que el grupo no es inteligente’. [Risitas de M y S]

El veintiséis de marzo: ‘Fue la tercera discusión con Krishnaji. La perforación ha terminado en Malibú. La Dra. Lailee dice que el examen de parásitos dio negativo en Krishnaji’. Después de ir a India, siempre tienes que hacerte la prueba.

S: Sí, sí.

M: ‘Ella me aconsejó que me hiciera pruebas ya que me siento mal. Fui al Hospital del Valle de Ojai para eso. Llovió en la noche’.

Al día siguiente: ‘Cayeron 38mm de lluvia en Malibú. Fue la cuarta discusión con Krishnaji. Trabajo de escritorio’.

El veintiocho de marzo: ‘Anoche cayeron 38mm de un total de 50 por la tormenta en Malibú. Tuve noticias de Amanda y Phil y del geólogo con el plomero en la casa. Hubo la quinta discusión grupal con Krishnaji a las 11:30 horas. Dormí por la tarde, sintiéndome débil y enferma por las pastillas por los parásitos’.

Al día siguiente: ‘Paró de llover. Hubo la sexta discusión grupal en la mañana. Krishnaji fue muy conmovedor al final. Por la tarde, hubo una reunión de síndicos con Krishnaji presente parte del tiempo. A las 16:00 horas, la Dra. Lailia Gramm, una del grupo de discusión de la mañana, se unió a nosotros para discutir la organización de una conferencia educativa en abril de 1980. El hombre de la fuente trabajó en el estanque ornamental. En la noche Krishnaji vio una vieja película de Danny Kaye. Telefoneé a Brockwood y hablé con Doris (Dorothy está en Gales) para decirle que Krishnaji y yo pospusimos nuestra llegada allí hasta el 15 de mayo’.

Al día siguiente fue ‘la séptima y última reunión del grupo de discusión’.

El treinta y uno de marzo: ‘Miranda llegó a Malibú. Fue un día tranquilo, tomé la última de las pastillas pero todavía me siento mal por ellas’.

El primero de abril: ‘Fue un hermoso día, claro, cálido, limpio y brillante. Krishnaji había planeado venir conmigo a Malibú, donde Miranda llegó ayer. Deseaba pasear por el lugar mientras yo cruzaba el cañón hacia lo de los Dunne. Hubiéramos almorzado un sándwich, pero anoche se sintió cansado, lo mismo que pudo haberse sentido luego de las discusiones grupales de la semana pasada con un grupo que contribuyó poco; entonces se quedó en casa; y luego almorzó en lo de los Lilliefelt con ellos y los Bohm. Se quedó allí hablando hasta las 16:00 horas. Conduje tranquilamente en el Mercedes verde, avanzando lento, porque estoy saliendo de diez días de medicamentos antiparasitarios que enferman, y también porque no tenía el tanque lleno. La escasez de gasolina cierra la mayoría de las estaciones el domingo, pero tuve el presentimiento de que podría encontrar una abierta en Oxnard, a la cual fui y pude llenar el tanque. Luego, fui directamente a lo de los Dunne, y aunque no había visto a Miranda en unos dos años, igual no parece haber pasado el tiempo para ninguno de nosotros. Nos sentamos en la terraza y hablamos de su actual vida en las noticias’, -por entonces era reportera de las noticias de televisión- ‘en la estación ABC de Búfalo y sobre la historia que estuvo investigando, el vertido de productos químicos en el canal Love’…

S: Lo recuerdo.

M: ¿Recuerdas eso?

S: Sí.

M: … ‘que afectó desastrosamente la vida de las personas que viven allí. Es una historia horrible. Miranda solo está aquí en Malibú hasta el martes. Se ve bien pero está delgada, trabaja muy duro y está entusiasmada. Me senté a hablar un poco con Amanda y Phil. Luego fui a mirar las grietas del terreno. Fred intentaba trasvasar el agua de lluvia de la última semana sobre las láminas de plástico que cubrían la grava. Las grietas son más profundas y anchas. La tierra aún no se ha estabilizado, y ha pasado una semana que terminaron de bombear agua hacia la ladera. Según el geólogo, debemos esperar otra semana para ver su efecto. Miré las tuberías de drenaje terminadas ayer para conectarse con las seis nuevas bombas extractoras, más las tres viejas para descargar el agua lejos, hacia el fondo del cañón. Malibú está en su punto más hermoso. La ladera está cubierta de margaritas silvestres y capuchinas brotadas de algunas semillas dispersas de hace años, la tierra y el aire brillaban. De no haber sido por las grietas del terreno, todo habría sido paz y belleza, el silencio que llamaba a permanecer en un trance luminoso, con el aire primaveral en este engañoso pero encantador borde continental. En cambio, me fui, hice compras y a las 17:30 horas volví a Ojai. Krishnaji había conversado con los Lilliefelts y los Bohms sobre la situación de Fritz. Aún no está claro. Hice sopa y alcachofas para nuestra cena’.

S: La situación de Fritz era que…

M: Fritz no funcionaba bien.

S: Sí, exactamente, solo estoy tratando de ser explícito para los archivos.

M: Tenía que terminar tarde o temprano.

S: Sí, ¿de qué manera no funcionaba bien?

M: Bueno, él se convirtió en un gurú, haciendo una especie de reuniones psicológicas con la gente, se ponía en jefe y lo sabía todo. Era la persona equivocada para el trabajo.

S: Sí.

M: El dos de abril: ‘Fue un día tranquilo. Renée Weber almorzó con nosotros. Ella se queda en Arya Vihara. Caminé con Krishnaji, Erna y Theo. Vi el programa de Bill Moyers en la televisión’.

Al día siguiente: ‘Conduje a Beverly Hills. Fui al dentista, tuve una medición de ropa, un corte de pelo e hice varios recados. Regresé a Ojai a las 17:30 horas, pero antes en el camino, lavé el coche en Ventura. Miranda regresa a Búfalo’.

El cuatro de abril: ‘Fue un hermoso día. Tuve una conversación sobre un riego automático para las plantas alrededor de la casa, también para plantar más naranjos. Llevé a Mar de Manziarly a almorzar. Caminé con Krishnaji y Erna’.

El día cinco: ‘Fue otro día claro y cálido. Hice trabajo de escritorio. Frances McCann vino a almorzar. Krishnaji fue a mirar el Robledal con Theo y Mark. Me quedé trabajando con la máquina de escribir. Luego, ambos regamos las plantas’.

Realmente no hay nada para el día siguiente.


Cap-58-02

Alan Kishbaugh ayudando a Krishnaji a subir al Mercedes gris en Oak Grove luego de una charla.
© Reza Ganjavi.


El siete de abril: ‘La mañana estaba nublada y fresca, pero no llovió. Entonces a las 11:30 horas, por primera vez luego de dos años, Krishnaji pudo hablar en su Robledal. La primera charla [vídeo] se dio hoy y fue muy conmovedora. Él se veía extraordinariamente bello. Como siempre, me preguntó cómo debía vestirse, y lo insté para que se pusiera sus pantalones mostaza de corderoy que confeccionó Huntsman, con una camisa india verde y un cárdigan de color gris pardo; todo resultó extraordinario’. [Risitas de S] ‘La edad se desvanece, su rostro no tiene arrugas y brilla. Comenzó su charla de manera diferente, hablando de la bondad, de lo que no es, por qué el hombre no la tiene; cómo ningún sistema, creencia, etcétera la producirá; cómo solo al comprenderse uno mismo puede advenir una dimensión diferente y el hombre puede ir más allá. Habló en voz baja, con esa voz profunda que generalmente adviene de la más profunda meditación de sus charlas; pero hoy estuvo allí desde el principio. A pesar de la escasez de gasolina, hubo una gran audiencia que lo escuchó atentamente. Me senté en el suelo donde debo haberme sentado hace años cuando lo escuché hablar por primera vez allí. Su presencia, su voz, y la atmósfera del Robledal me hicieron sentir que mi vida había comenzado allí hace tantos años… ¿Son treinta y cinco? Ahora, vivo aquí con él, con todo lo que está más allá de describir. No puedo decir cómo se produjo. Ocurrió. No lo imaginé ni lo busqué. Sucedió, y fui bendecida más allá de toda otra vida. En el camino de regreso dijo en el automóvil: «Estaba tan pleno de Aquello que temblaba». Y volviendo a través del pueblo, dijo: «Conduzca despacio, quiero desmayarme». Se inclinó lentamente hacia adelante, pero no se desmayó del todo, y estaba bien cuando llegó a la casa(3). Alan Kishbaugh almorzó con nosotros aquí en la cabaña. Cociné temprano el primer almuerzo desde que regresamos de la India, fue agradable volver a hacerlo, es parte de la intimidad del hogar. Más tarde, caminamos, Krishnaji, Erna, Theo y Alan Kishbaugh’.


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El ocho de abril: ‘Fue un día claro y hermoso, y estuvo hermoso en el Robledal, donde Krishnaji dio su segunda charla [vídeo]. Después de una hora terminó perfectamente y fuimos el primer coche en salir. Volvimos a la carretera sinuosa y tranquila, y Krishnaji dijo: «En el momento en que dejo de hablar, mi cabeza comienza… ». Parecía estar a punto de desmayarse en el coche, pero no lo hizo. Preparé el almuerzo temprano, entonces, Erna, Theo y Alan Kishbaugh comieron con nosotros. Los dos estuvimos cansados por la tarde, pero igual caminamos hasta lo de los Lilliefelt y bajamos por la Avenida Grand. Krishnaji se sintió enfermo del estómago; dijo que comió demasiado en el almuerzo. Tomó un poco de bicarbonato de sodio en lo de los Lilliefelt, vomitó y se sintió mejor. Apenas tomó un poco de jugo V8 en la cena’.

El nueve de abril: ‘Trabajé en el escritorio, etcétera. Elfriede vino a limpiar. Ella se va de vacaciones a Alemania el veintiuno y no volverá aquí hasta su regreso el 5 de junio, cuando limpiará la casa y la acomodará hasta que regresemos, ya que por ese tiempo estaremos en Inglaterra. Hice compras, luego un corto paseo con Krishnaji, Erna, Theo y Alan. Vi parte de los Premios de la Academia en televisión’.

El día diez: ‘Estuvo ventoso pero despejado. Krishnaji tuvo la primer discusión pública [vídeo] en el Robledal. Almorzamos en Arya Vihara, por la tarde hicimos la siesta, luego caminamos con Erna y Theo’.

Al día siguiente: ‘Regué y cuidé las plantas la mayor parte de la mañana. Krishnaji también hizo algo por la tarde’.

El doce de abril: ‘Krishnaji tuvo la segunda discusión pública [vídeo] en el Robledal. Más tarde en la tarde, pasamos por el edificio de la administración, luego por el Robledal, el huerto, etc’.

El día trece: ‘Fue un día cálido y hermoso. Hice trabajos de escritorio y luego compras. Por la tarde, fui a una fiesta en la casa de Joe y Carol en Meiners Oaks. Allí en Ojai estaba toda la gente de Brockwood. Llevé a Frances McCann a casa a las 18:00 horas. Krishnaji había regado todas las plantas’.

El catorce de abril: ‘Fue otro día cálido y hermoso para la tercera charla [vídeo] de Krishnaji en el Robledal. Había una gran multitud. Me senté en la colina y pude escuchar perfectamente como si estuviera a un metro de él. La belleza de los árboles, la hierba fresca, el aire vivo con la maduración del verano, y algo bendecido en ese bosque parecía rodear su voz y sus palabras. Al regreso manejamos lentamente como siempre. Se acostó un rato mientras yo terminaba de cocinar nuestro almuerzo. Por primera vez Alan Kishbaugh trajo a una amiga a las conversaciones, y ambos están parando en casa de Erna y Theo, por lo que la trajo aquí para almorzar: Stella Resnick, una psicóloga Gestalt. Krishnaji habló un poco con ella sobre lo que hace.

A las 16:00 horas, Alfonso Colón, su sobrino José, su cuñado Armando Riesco, y Hugo Baldi de Argentina vinieron a ver a Krishnaji. Luego, fuimos a dar un corto paseo, colectamos algunos de los tangelos de los Lilliefelt, pero solo los que habían caído al suelo’, [risitas] ‘y volvimos a cenar. La película de Ginny y Bill Travers sobre el león que Krishnaji y yo habíamos visto en su casa en Sussex estuvo en la televisión’. ¿Te acuerdas de eso?

S: Sí, sí.

M: El quince de abril: ‘Es domingo de Pascua. Telefoneé a mi padrastro, que ahora está en Vineyard, y luego a mi prima Lorna. Su voz sonaba más fuerte. Está contento de estar en casa’. De todos modos, esto continúa sobre la salud de mi padrastro, pero no voy a entrar en eso.

‘A las 11:30 horas de otro día perfecto, Krishnaji dio su cuarta charla [vídeo] en el Robledal. Lakshmi Shankar(4) y su séquito llegarán para la charla; Evelyne arregló su vuelo desde una función en Chicago a Ojai, para cantar a Krishnaji en la escuela, en un concierto a beneficio de la misma. Después de la charla, Krishnaji parecía estar a punto de desmayarse en el auto, balanceándose, pero en realidad no lo hizo. Se acostó mientras yo terminaba de cocinar. Erna, Alan K. y Stella Resnick almorzaron con nosotros, pero Theo se fue para atender la situación de Lakshmi Shankar, que por alguna razón, había ido a la casa de Rajagopal por error’. [Risitas] ‘Ella vino con su hija y yerno, un hombre mayor para tocar tabla con su esposa y para saludar brevemente a Krishnaji. Le tocaron los pies y todos nos sentamos un rato antes de que Mark los llevara a la cabaña de Evelyne para cambiarse y refrescarse. Apenas tuve tiempo de cargar el lavaplatos antes de que Krishnaji y yo nos dirigiéramos hacia el Pabellón. A las 16:00 horas de la tarde, Lakshmi cantó de maravilla para Krishnaji y el público que pagó $ 20 dólares por boletos adentro, y $10 dólares en el porche, como donaciones a la escuela. Se sirvieron refrescos debajo de los árboles, y Krishnaji se quedó hasta que Lakshmi Shankar se fue. Parece una buena mujer. Cantó slokas y bhajans sabiendo que le gustarían a Krishnaji. Para mi sorpresa, ella y su hija me dieron un beso de despedida, algo muy poco indio, pero amistoso. A nuestro regreso Krishnaji regó las plantas del patio mientras yo preparaba la cena’.

S: Bien, vamos a tener que detenernos aquí porque no tendremos suficiente cinta de casete para el día dieciséis.

M: De acuerdo.


Notas del autor:

[*] Estas cartas fueron fechadas en el día que se supone de haber sido enviadas a las escuelas, no en la fecha que fueron escritas.


Notas del traductor:

(1) Ceanothus: o “lila californiana”, es un seto o árbol pequeño que crece hasta los 3mts. de altura.

(2) Refiriéndose a la trituradora eléctrica que se halla inmediatamente debajo de la pileta de la cocina. Consiste en un pequeño motor con un disco giratorio de cuchillas, que desmenuza los restos de alimentos que podrían bloquear el desagüe. Obviamente, a Mary se le cayó una pequeña cuchara dentro y hubo que retirarla.

(3) La distancia desde El Robledal (al oeste de Ojai) a la Cabaña de Los Pinos (al este de Ojai) son unos 11,5 Kmts; unos 15 minutos de viaje.

(4) Lakshmi Shankar: bailarina, cantante y ejecutante de cítara; es cuñada del famoso músico de cítara Ravi Shankar.


  • Traducción del original en inglés: Griselda y Carlos Díaz
  • Consultora de inglés: Patricia English
  • Consultas al autor: Dr. Scott H. Forbes

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Capítulo 57


6 de enero – 4 de febrero, 1979



INTRODUCCIÓN

La gira de Krishnaji por India finalmente termina con algunas conversaciones públicas en Madrás y Bombay. Mary las siente como excepcionales, pero el agotamiento físico de esta gira tanto para Krishnaji como para ella es sustancial. Mary y el Dr. Parchure están preocupados por las repercusiones en la salud de Krishnaji, y podemos ver claramente la razón por la que él, en años anteriores y posteriores, persuadió a Mary de no viajar a la India, por su propio bien.

Mientras estaba en Madrás, Krishnaji tiene una interesante charla con un hombre que fue su tutor en su juventud acerca de cómo él era de niño. Mary, no informa directamente sobre el contenido de esa discusión, pero sus reflexiones sobre ella son fascinantes y suenan como ciertas.

Por primera vez, a través de los ojos de Mary vemos las multitudes frenéticas, trepidantes e histéricas de Bombay, de las que solo se dijo en números anteriores, pero que realmente no hubo en ningún otro lado.


Mary: Comenzamos con el 6 de enero de 1979 y estamos en Madrás: ‘Como al parecer decidí usar saris, me gustó ir a la ciudad con Prema para ordenar la confección de blusas y enaguas adicionales que requieren los saris. Además, antes fui con Nandini a comprar algunos productos esenciales: una caja de pañuelos, algunos medicamentos, y los obvios periódicos, Newsweek y Time. A las 16:00 horas, me puse sola un sari de algodón, lo que ahora divierte a Krishnaji’, [S se ríe] ‘y que temía hacer, pero que él acepta. Y a las 17:00 horas, dio su tercera charla [vídeo], una tan buena que pareció llenar la mente y disolverla. Me siento silenciosa e incorpórea luego de semejante charla’.

Al día siguiente: ‘En la mañana, Evelyne, Michael y Bonnie filmaron una película en la playa de la ST y otros lugares donde Krishnaji solía caminar. A las 10:00 horas, Nelly y yo fuimos allí para unirnos a ellos. Joy Mills y un tal Sr. Ballard estaban en los viejos cuartos y en el balcón de Krishnaji, y Joy Mills relató los eventos de los primeros días. Era extraño estar en esas habitaciones y en ese lugar. Uma, la hermana de Narayan y su esposo Ramaswamy estuvieron en el almuerzo. Es tímida, sonríe lentamente cuando le hablas, pero se retira a una tranquila melancolía. Krishnaji la incita, animándola para que deje un buen trabajo de enseñanza en la Universidad de Delhi y venga con su esposo a iniciar una universidad en el Valle de Rishi, pero desborda de entusiasmo sin tomar en cuenta todos los problemas prácticos involucrados’. [Risitas de M y S] ‘A las 17:00 horas, Krishnaji dio su cuarta charla [vídeo]: «El orden es una continuación en el espacio»’. Esa es una cita de la charla. ‘Tuvo tos, lo cual fue un problema. El Dr. Parchure le trajo un vaso de agua y lo dejó sobre el estrado, pero no lo vio hasta que Kathy Harris lo empujó hacia adelante. La charla fue tremenda, profundizó sobre el miedo, el pensamiento y los fundamentos del orden’.

El día ocho: ‘La señora Gandhi vino a Madrás para ver a Krishnaji. Llegó aquí con Pupul a las 10:45 horas y pasó una hora con Krishnaji, después de lo cual descansó en la cabaña de Pupul. Luego, antes del almuerzo, se encontró en el salón con los que estaban almorzando aquí, Evelyne, Nelly, Frances, Scott, etc. Pupul la llevó al comedor de arriba de Krishnaji y la dejó conmigo mientras ella esperaba para hablar con él’. Tenías que entablar una conversación durante algo así.

Scott: Sí, por supuesto.

M: ‘Le pregunté sobre la cárcel en la que estuvo recientemente durante una semana. ¿Cómo fue? Ella me respondió con bastante facilidad: era una celda para seis, pero la tuvo para ella sola, las camas están levantadas, los estantes eran de piedra. La suya no tenía colchón sino una colcha sobre la cual acostarse y otra para taparse. “Estoy acostumbrada a una cama dura, entonces estaba bien”. [Risitas de S] ‘Le trajeron comida de su casa, le permitieron periódicos y ella trajo libros. Los barrotes de la ventana la molestaron, lo cual fue un poco sorprendente para mí, ya que todas las casas en India parecen tener ventanas con barrotes’.

S: Sí. [Risitas]

M: ‘Pero puso mantas cubriendo las de su celda. Era la misma en la que había encerrado a George Fernández cuando ella era primer ministro’. Como Fernández era crítico de ella o algo así, entonces lo encarceló.

S: ¡Ah!, sí, sí.

M: ‘El día de Navidad, invitó a una joven australiana de una celda contigua para almorzar con ella, pensando que debía ser cristiana. Y resultó que la australiana se había convertido al Islam’. [Ambos se ríen] ‘Estaba acusada por contrabando de drogas’. [Risas otra vez] ‘Krishnaji, la Sra. Gandhi, Pupul y yo estábamos en el almuerzo. Krishnaji hizo todo lo posible para ser el anfitrión; para entretenerla, le contó algunas de sus mejores bromas. Ella escuchó sin expresión hasta el final del chiste, y luego sonrió’. [Risitas de S] ‘Era como si apenas estuviera escuchando hasta que llegó el momento de sonreír. Krishnaji cuenta estas historias con tanto encanto y diversión que siempre es un placer escucharlo, pero no hubo distensión en ella. La Sra. Gandhi es una mujer pequeña, muy reservada. Llevaba un sari blanco y negro, no del gusto de Pupul, pero tiene unos pies bonitos y prolijos con las uñas de los pies bien cuidadas’. No puedes decir que no te doy descripciones al respecto. [S se ríe con ganas]

S: Históricamente, todo es muy importante.

M: No dice si… no, ella no se pintaría las uñas; no lo hacen en India, al menos no lo hacían entonces. ‘No estaba segura de quitarse las sandalias fuera del comedor y siguió lo que hizo Pupul. Después del almuerzo, se fue en su coche acompañada por un guardaespaldas enorme y de aspecto rudo. Poco después de las 17:00 horas, reapareció en el gran salón cuando M.S. Subbulakshmi había comenzado a cantar. Pupul fue a sentarse junto a ella. Escuchó sin expresión. Una percibía a una mujer en la que había poco disfrute o afecto. Después de unos cuarenta minutos, se fue en silencio y Krishnaji se levantó para acompañarla hasta tu coche. En la mañana, pasó una hora con ella, y él me dijo que hablaron solo unos diez minutos de ese tiempo, el resto estuvieron sentados en silencio. Tuve la impresión de que si renunciaba a la política, se quedaría sin nada, sin recursos internos. El concierto fue muy bueno, pero demasiado largo’.

S: En otro año, hubo otra experiencia de su extraña falta de sentimiento o sensibilidad.

M: Bueno, debes haber estado presente en todo esto.

S: Sí, y también en ese otro año, cuando fue al Valle de Rishi.

M: Mmmhhh… ¿a inspeccionar la escuela para sus nietos?

S: Creo que sí, y creo que fue un niño, que fue…

M: Debe haber sido Sanjay.

S: Pudo haber sido, o pudo haber sido Rajiv, quien también conocí en algún momento; pero no recuerdo cuándo. De todos modos, estábamos en un espectáculo de baile de la escuela bajo ese hermoso árbol de higuera. Estaba sentado justo detrás de la señora Indira Gandhi y este niño molesto, que se vuelve hacia su abuela Indira, y le pregunta: “¿Cuánto tiempo crees que llevaría cortar este árbol?” [Risitas de M] Y ella, en lugar de responder algo como: “¡Oh!, ¿Por qué quieres cortarlo?”, o “Sería una pena cortar un árbol tan viejo y venerable”, o algo así, ella le contestó: “Bueno, depende de la sierra que usaras”. ¡Yo estaba asombrado, no tenía aprecio por ese árbol, su belleza, porque es un árbol magnífico!… Es uno de los más grandes de India, ¿No es así?

M: No sé si es el más grande o uno de los más grandes, pero es un árbol muy antiguo, muy hermoso, y fue una de las razones por las que Krishnaji quería la escuela allí.

S: Sí.

M: ¡Es enorme!

El nueve de enero: ‘A las 7:30 horas, Krishnaji sostuvo una discusión pública en el jardín. En su mayoría se hicieron preguntas agresivas y aburridas’. Soy muy crítica.

S: [Risitas] Yo lo llamaría discernir.

M: Al día siguiente: ‘Fui con Nelly al Museo de Madrás para ver bronces y tallas de madera, que me gustaron mucho. Nelly nunca deja de crisparse criticando todo, aunque creo que igual ella disfrutó de las cosas. Nos detuvimos en el Bank of America para cobrar cheques de viajero, lo cual lleva mucho tiempo en una larga fila. Entre el calor y estar de pie, se me hinchó mucho mi pierna. Pupul se fue a Bombay y Krishnaji descansó. Scott Forbes volvió a Brockwood. Pronto todos comenzaremos a irnos hacia el oeste. Así lo espero’.

Para el día siguiente, solo dice: ‘A las 7:30 horas, hubo otra discusión pública que Krishnaji llevó a cabo en el jardín’.

El doce de enero: ‘A las 7:30 horas, Sunanda, Prema, Nelly y yo fuimos en el auto de Prema a Mahabalipuram. Nos detuvimos para observar un gran hotel llamado “Fisherman’s Cove” [“Caleta del Pescador”] en una hermosa playa. El templo junto al mar era hermoso. Fuimos a otros templos y luego hicimos un picnic provisto por Prema, sentados a la sombra de una gran roca. ¡Ella hace todo tan bien y con tanto entusiasmo!… Vimos la larga talla en piedra de Krishna sosteniendo la montaña de una tormenta, y una hermosa talla de una vaca que mientras es ordeñada lame su pequeño becerro que se acurruca contra ella. Y vimos otras esculturas, también de dioses, y a un hombre en asanas difíciles imitándolas’. [Risitas] ‘Volvimos con aire acondicionado en el coche, nos detuvimos en la casa de la playa de Prema para beber jugo de cocos, y estuvimos de vuelta en Vasanta Vihar para el almuerzo. Evelyne se fue a las 16:00 horas para Delhi y luego a Los Ángeles. A las 17:00 horas, hubo un concierto de Palghat Mani Iyer y el profesor Ramanathan, quien cantó muy bien y luego me dijo que estaba en la Universidad Wesleyan’.

S: ¿La universidad de aquí en los Estados Unidos?

M: Sí, tienen un gran programa de música india.

S: Mmmhhh…

M: Philippa estudió allí.

El trece de enero: ‘Me desperté con dolor de garganta. Durante el desayuno hubo una discusión con Krishnaji, Achyut, Sunanda, Radha y yo sobre lo que Krishnaji quiere significar con no guardar en la memoria. Le pregunté si quería decir no recordar. Él respondió: «En el discernimiento, no hay memorización». Le pregunté sobre el [primer] “Diario” que escribió, donde describe lo que sucedió tiempo atrás. Respondió que no fue escrito con la memoria y que las palabras surgieron al momento de escribir. Antes de la 5ta. charla de Krishnaji en Madrás, Narayan habló sobre las escuelas y yo hice una petición de donaciones explicando un poco sobre las Fundaciones de Estados Unidos e Inglaterra. Krishnaji dio la 5ta. charla [vídeo], fue profundamente conmovedora sobre una vida religiosa’.

El día catorce: ‘Krishnaji me llamó para hablar con Achyut, Sunanda y con él sobre los jardines de la ST y Damodar, que la FKI quiere obtener para la ampliación de la escuela de Madrás. Radha, le dijo a Achyut que podrían querer tener dos miembros de la ST en el comité. Krishnaji me preguntó lo que yo pensaba. Hablé por mí misma y quizás por otros -como Erna y Theo- quienes sienten que un miembro de la ST en el comité es confuso con respecto al corte de Krishnaji con la ST. Él se impacientó con mi respuesta, pero mantuve esto; y le señalé su misma declaración de no permitir que Rajagopal editara sus libros, si hubiera sabido que todavía era miembro de la ST. Krishnaji quiere este terreno y dijo que yo respondía estúpidamente. Le agregué que quizás, pero fue él quien me preguntó qué pensaba sobre el terreno, entonces le respondí. Achyut, intentó quitarle importancia porque él procura que las demandas de la ST sean aceptables para nosotros, en lugar de ser a la inversa. Dije que Radha, fue aceptada por sus cualidades personales a pesar de estar en la ST -ella ya era síndica- y eso ha molestado a algunos.

Finalmente, Krishnaji dijo: «¿Lo siente?», lo que significaba que algo más estaba presente. Respondí que no tenía su percepción, y que obviamente la decisión era suya. Pero él no aceptó eso. Dijo: «Es su responsabilidad». Continué con que él intentaba de obligarme a decir algo que yo no sentía. ¿Lo dije o me quedé callada? Al final fuimos “interrumpidos”, entonces “aquello” terminó. Pero luego me contó que había sentido “una presencia” en la habitación mientras hablábamos, y que uno debe permanecer abierto a “algo” que está trabajando. La ST estaba destinada a ayudar al trabajo del Maestro del Mundo; quizás esto sea una apertura. En el almuerzo estábamos Krishnaji, el Sr. John Coats y su esposa Joy Mills, Radha, Achyut, Pama y yo. El Sr. Coats era afable, conversador, e igualmente su esposa. Solo al final del almuerzo, Krishnaji trajo a colación el tema de obtener el terreno. Coats y Joy Mills dijeron que les parecía una buena idea. Fue acordado que mañana, algunos de nosotros lo inspeccionaríamos. Al irse, con cierta malicia Joy Mills le preguntó a Krishnaji si le gustaría vivir en sus viejas habitaciones de la ST’. [Risas de S] La gente de la ST siempre intentaba agarrarlo, por así decir, o atraparlo nuevamente.

S: Sí, sí. Sí.

M: ‘Pareció sorprendido y un poco sospechoso. A las 17:00 horas, Krishnaji dio su 6ta. y última charla [vídeo] de la serie, una larga y profunda sobre muchos temas. Su voz era profunda y lejana. Puso una energía tremenda, y al final permaneció sentado en silencio mientras una gran multitud parecía no respirar. Ni bien se dirigía hacia la casa, la gente fluía como en una marea a su alrededor, tocándolo en adoración. Subió solo las escaleras y un impulso me hizo seguirlo. Se paró en la oscuridad y cuando me acerqué a él se aferró a mí por un momento, y sentí que se desmayaría. Se sentó en el piso y dijo: «Ahora no me toque». Como a veces se ha desmayado, siempre temía que se lastimara.

S: Sí.

M: ‘Me senté cerca de él y en unos segundos se desmayó lentamente hacia mí. Se quedó allí varios minutos, luego volvió en sí y dijo estar bien. Fue al baño, se lavó, se cambió el dhoti por el pijama [1] y dijo que quería caminar. La multitud ya se había alejado, entonces salió y caminó con Jayalakshmi. En la cena, comió con todos como siempre, y luego se quedó hablando por mucho tiempo con la gente de la escuela de Bangalore: Kabir, Anataswami, y un tercero’. No recuerdo quién fue esa persona.

S: Permítame decir algo sobre John Coats aquí.

M: Mmm…

S: Y no sé si mencioné esto antes o no, pero en mi primera visita a la India me lo presentaron, porque quería ver la ST y la biblioteca, donde Krishnaji había vivido, etc. Igualmente fue absolutamente encantador para mí, pero lo notable es que me dijo que su tío Coats había sido dueño de Brockwood.

M: Sí, él construyó la torre.

S: … así es, había construido la torre, y que John Coats había jugado en Brockwood, cuando visitaba allí de niño. [Risitas de M] Entonces, está esta cosa extraña… que no sé qué es.

M: Él también, aunque creo que fue durante esta comida cuando me pusieron a su lado que no lo menciono aquí, le conté que cuando compramos Brockwood nos contaron que había un tesoro enterrado.

S: Sí.

M: No lo encontramos, pero le pregunté, si alguna vez lo hallamos, ¿nos pertenece a nosotros o a él? Y él respondió: “Querida, te pertenece”. [Ambos se ríen a carcajadas]

S: Era un hombre muy agradable.

M: Sí, un buen hombre.

El día quince: ‘En el desayuno estábamos Krishnaji, Nelly, Radha, Achyut, Pama y yo. Hubo una discusión sobre los significados sánscritos, la doctrina budista, etc. A las 10:00 horas, Achyut, Pama, Sunanda y yo nos encontramos con Radha y John Coats para ir a ver los jardines Damodar y
luego los jardines Besant como posibles sitios escolares. Creo que la ST necesita dinero y quiere vender. Los precios actuales del mercado son dos lakhs [2] por acre [0,4 hectárea], lo que haría prohibitiva la compra. Las casas de los jardines Damodar y trece acres [5 hectáreas] son adecuados, pero actualmente hay un plan inactivo del municipio de la ciudad para ensanchar el camino, lo cual los arruinaría. Los jardines Besant son más grandes, de unos cuarenta a cincuenta acres [18 hectáreas] que podríamos utilizar. Tengo la sensación de que su precio y sus demandas serán fuertes. Durante todo esto, Krishnaji se encontró con algunos estudiantes y estaba almorzando tranquilamente. Necesita descansar y no lo hace. Nelly y Eleanor Hawksley se fueron por la tarde y también los Mendizza. En la tarde descansé con mis resfriados. Vatsala vino y se fue. Sunanda, dijo que el sábado fue a un partido de cricket (1) en lugar de asistir a la charla de Krishnaji’. Me acuerdo de eso, se notó bastante que lo hizo con preferencia a la charla.

S: Sí.

M: El día dieciséis: ‘En el desayuno, Krishnaji, Radha, Sunanda, Pama y yo tuvimos una discusión sobre la reencarnación, de la cual este es un resumen aproximado: hay un flujo, que es pensamiento, apegos, etc. El pensamiento es un proceso material, cuando el cuerpo muere, si el apego, etcétera, no se han comprendido y acabado, ese apego, ese pensamiento, continúan como parte de ese flujo. Aquello puede manifestarse en otro, pero no es la reencarnación de toda una persona. El ego es una ilusión’. [Risitas] ‘El deseo de reencarnación -el querer otra oportunidad- es parte del apego, del pensamiento, del flujo. El Karma, la causa y el efecto, no tienen sentido si uno ve esto.

Después del desayuno, Sunanda y yo fuimos a comprar maletas. Envié flores a Jayalakshmi, Prema y Radha. En el almuerzo hubo un hombre del periódico “Expreso de India”. Cuando vino a Madrás la Sra. Gandhi dijo que vendría a ver a Krishnaji, lo cual fue impreso, por lo que la gente preguntaba qué le dijo Krishnaji. El hombre del “Expreso de India” le preguntó esto a Krishnaji, pero él sonrió y sacudió la cabeza. A las 18:00 horas, Sunanda y yo fuimos a una presentación de la danza Kalakshetra organizada por Rukmini Devi’. Por si no había aparecido en este relato, ella era la tía de Radha; y también era la esposa de, ¡Ah!…

S: George Arundale.

M: Sí, de los viejos días teosóficos.

S: Entonces, ella en realidad era Rukmini Arundale.

M: Sí, pero la llamaban Rukmini Devi en su escuela de baile.

S: Y también, ella es la tía del profesor Krishna.

M: Así es. ‘Rukmini Arundale, de rostro tosco e hinchado, se movía con pesadez en un sari naranja, que se parecía a Marlon Brando en [la película] “El Padrino”. Ella no devolvió el gesto de Naanda de Sunanda’…

S: Sí.

M: ‘No esperaba que me reconociera después de haber venido a tomar el té a la cabaña con techo de paja en Huizen’. Allí fue donde paramos en 1967…

S: ¿En Holanda?

M: Sí, Holanda.

S: ¡Ah!, o sea que ella estaba allí entonces, recuerdo que usted me contó.

M: … ‘pero ella nos miró mientras nos sentábamos en el teatro esperando que comenzara la actuación. Por lo tanto, debe haber estado vigilando’. Recuerdo que vino a Huizen para ver qué era esto, quiénes eran estas nuevas personas alrededor de Krishnaji. Fue realmente algo notable, se sentó para evaluar y mirar todo. Krishnaji, fue extremadamente educado con ella entonces. ‘Nos fuimos después de un acto, ya que Prema tenía que’… hacer algo para la cena. ‘Krishnaji, Pama, Parchure, Vatsala y los niños de Prema’. ¡Ah!, cenamos con ella, eso es todo.

El diecisiete de enero: ‘El señor Rex Henry y su esposa estaban en el desayuno. Después, Amru’ -ella es otra de las hermanas de Pupul que también estaba en Bombay- luego Sivakamu y su hermano Yadnya vinieron a saludar a Krishnaji. Sunanda y yo fuimos con Padma Santhanam a visitar la Escuela de la FKI. Es un bonito edificio de yeso hasta la mitad, luego celosías en las paredes y hojas de palma en el techo. Parece una excelente escuela. Los niños tienen entre dos años y medio a diez años. Ellos cantaban, bailaban y actuaron un poco, -los más simpáticos-. ¡Hubo un niño pequeño con enormes ojos negros, era tan hermoso como nunca había visto otro! Una pequeña niña francesa miraba fotos sola, no entendía inglés, y fue conmovedor verla tan contenta cuando le hablé en francés; vino y se sentó conmigo mientras los otros niños bailaban. Padma es responsable de esta escuela, y hace un buen trabajo. Ella y su esposo almorzaron con nosotros en Vasanta Vihar. A las 16:00 horas, fui a tomar el té con el Sr. Rex Henry y su esposa en la cabaña Olcott de la ST. Nos sentamos en el porche y se nos unió Dick Clarke. Estaba más que dispuesto a discutir las reuniones de la Sección Esotérica cuando le dije que no sabía nada al respecto. Parece que se reúnen semanalmente, aunque los miembros deben ser puntuales a las 8:00 horas, dan una contraseña para entrar, firman un libro de asistencia y luego miran los cuadros’. Con respecto a los cuadros, ¿alguna vez estuviste en esa habitación?

S: Sí.

M: Tiene cuadros de los Maestros.

S: Sí, pintados por…

M: Una mujer.

S: Sí.

M: ‘Firman un libro de asistencia, también recitan juntos una especie de saludo frente a los cuadros de los Maestros y se sientan. Después, el que dirige la reunión (generalmente Radha) les habla sobre algo durante cuarenta y cinco minutos, de lo cual luego hay cierto tipo de juramento y termina rápidamente.

S: La SE, por así decir, es la Sección Esotérica de la Sociedad Teosófica, un círculo interno de élite, del que Radha es la directora de la misma.

M: Sí. ‘Dick Clarke continuó diciendo que Radha hablaría sobre algo, como “el período de prueba” y los Maestros; y una vez le preguntó cómo reconcilia esas cosas con su interés en Krishnaji, pero obtuvo una respuesta inconclusa’. [Risitas de ambos]

El dieciocho de enero. Déjame hablarte sin el grabador.

[Se detiene el grabador y luego se vuelve a encender]

‘Radha vino a desayunar’.

S: Solo para explicar la razón por apagar el grabador y volverlo a encender, es debido a que usted me dijo que tuviera cuidado sobre sí o no, cuándo, o si alguna vez, lo que está a punto de contarme debería publicarse. Bien.

M: Está bien, por lo tanto antes de leer esto, solo diré que le pido a Scott que de ninguna manera revele algo que pueda causarle problemas a Radha.

S: Sí. [3]

M: ‘Entonces, ella vino a desayunar. La conversación se dirigió hacia Arundale y Rukmini, etc. Radha describió como Rukmini abandonó a Arundale cuando él estaba enfermo y muriendo; y a pesar de ser diabético, era alimentado con azúcar por un curandero. Además, Rukmini solía andar con músicos en los días en que todavía bailaba. [4] Arundale a veces la acompañaba en giras, y la joven Radha Burnier era llevada para completar y bailar el programa de danza, cuando Rukmini empezó a ponerse pesada. Fue Radha en estos momentos quien intentó ayudar a Arundale cuando estaba enfermo. En sus últimos días, él le dijo a Rukmini: “Eres una mujer difícil”. Y así fue el informe sobre toda esa vieja historia’.

‘Krishnaji, dijo que le gustaría preguntarle sobre lo que sucedió a la única persona sobreviviente: Dick Clarke, que “conocía al niño” (es decir, él mismo) cuando fue encontrado. Entonces, se acordó que Jayalakshmi lo invitaría a almorzar. Era un día muy caluroso, pero estaba un poco más fresco en lo de Jayalakshmi cuando fuimos a las 12:30 horas. Krishnaji tenía un dhoti y parecía resplandeciente. Los presentes eran los Henry, el Sr. John Coats y su esposa, Dick Clarke, los Santhanams, Sunanda, Pama y yo. Comenzó con el canto de un hombre de Kalakshetra acompañado de flauta, mridangam y tambor. Durante esto, Subbulakshmi, su esposo Sudarshan, su sobrina Radha y la niña de esta última vinieron a escuchar. La niña se arrastró y se sentó en mi regazo. Después de ese hombre, también cantaron nueve sacerdotes brahmanes. Llevaban indumentaria con dhotis, cabezas afeitadas, marcas de Vishnu en la frente, brazos, aretes y pulseras, etc. Se parecían un poco a los indios iroqueses americanos’.

S: [Risitas] Sí.

M: ‘El canto continuó sin descanso. En un punto, pensé que se habían pasado del final y que continuarían todo el día. Pero se dio una especie de señal de alta frecuencia que hizo disminuir la velocidad en un “OM” y concluyó. Krishnaji entregó las recompensas como diplomas: un dhoti, un plátano, ciertas hojas tradicionales y un papel moneda. ¡Todos tomaron rápido el dinero!… De algún modo, todo pareció un asunto de negocios, que a pesar de su apariencia extraordinaria podrían haber venido a vender seguros. Miraban alrededor, se rascaban mientras cantaban, y fue todo muy superficial. Subbulakshmi y su familia se fueron, y el resto asistió a la suntuosa comida de la Sra. Jayalakshmi. Conté más de diecinueve platillos diferentes, verduras, etc., sin contar los dulces o las bebidas’.

S: Sí.

M: [Risitas] ‘Hacia el final del almuerzo, Krishnaji comenzó a preguntarle a Dick Clarke cómo era él mismo cuando lo encontraron. Clarke pareció recordarlo todo claramente. Krishnaji siguió preguntándole, sosteniéndole la mano izquierda y tachando las preguntas con sus dedos’. [Risitas] ‘Sunanda, tomó notas en taquigrafía de toda la conversación que continuó hasta las 17:00 horas en punto. Grabé fragmentos de esta en mi dictáfono. La familia Coats lo escuchó con entusiasmo, pero él y Radha tuvieron que irse en la mitad para una reunión de la ST. Krishnaji parecía sentir como lo que era “el niño”, y lo que sea que sucedía en su mente, -mientras seguía preguntando-, lo eludía’. En otras palabras, parecía sentir que se le escapaba.

S: ¿Y eludió a Krishnaji?

M: Sí. ‘Pero para mí, la imagen era una verdadera línea continua: la del niño soñador que, cuando el maestro de escuela lo castigaba, se paraba en la veranda hasta que se le ordenaba irse, a quien su hermano menor tenía que llevarlo a casa frecuentemente [5], era un niño amable y complaciente que respondía a sus mayores de la ST con un «lo que usted diga» cuando se le pedía hacer algo. Era cortés y afectuoso, pero no estaba realmente afectado por el mundo de ellos; le entraba por un oído y le salía por el otro. Aprendió cosas externas: modales, otro lenguaje, fue testigo de lo que sucedía en la ST, pero le dejó poca huella; él estaba en otra parte. Recuerda vagamente estar parado junto al río Adyar durante horas mirándolo, vacío. Esta vacuidad era lo Otro que lo protegía, lo que le permitía que lo que él fuera, creciera y madurara muy lentamente. Más adelante, lo protegió de la mayor parte de las presiones de la vida, y más tarde de las brutalidades de Rajagopal y Rosalind. Hoy está allí cuando él está “afuera”, mientras se sienta en la silla dental de Hamish Thompson durante cuatro horas sin un pensamiento. Su realidad, su lugar natal está en otra parte, por así decirlo. Todo esto se lo dije más tarde y en la cena cuando todos hablamos un poco al respecto. En los tiempos de Rajagopal y Rosalind, dijo que a veces lo golpeaban físicamente, pero que no resistió su violencia cuando siquiera había hecho con el miserable maestro de escuela cuando era niño. Todo eso no le dejó cicatrices, como las creencias teosóficas tampoco condicionaron su mente. Más tarde, volviendo de Jayalakshmi, caminamos cerca de la playa, Sunanda, Pama y Vatsala, quien enseña en el Valle de Rishi, y yo’.


>>> Cliquee aquí para escuchar a Mary Zimbalist (02’ 19”) <<<


S: Espere un momento, es solo que estas notas y su grabación en dictáfono no aparecen en la lista de archivos, pero he visto esa transcripción que hizo, o tal vez las notas de Sunanda; vi aquellas con Dick Clarke hablando con Krishnaji sobre su infancia.

M: Sí, recuerdo la conversación, principalmente, pero no sé dónde están las notas.

S: He visto las notas.

M: ¡Ah!, bueno.

El diecinueve de enero: ‘Hizo mucho calor, este clima se está poniendo demasiado pesado. Frances McCann y Anantanarayenen vinieron a almorzar. Pensando en lo de ayer, le dije a Krishnaji que, aunque él no describe con toda seguridad lo que le sucedió cuando era niño, ni lo que el concepto de Maestros es realmente, etcétera -a no ser que haga alguna declaración-, sus propias palabras escritas de niño relatando sus iniciaciones, yendo a visitar a los Maestros, etcétera, serán su testimonio. Pedí que se leyera esa declaración y dejarle a Krishnaji considerarlo por si desea hacer algún comentario. Pensó solo por un instante y luego contestó: «Está bien, recuérdeme todo esto cuando lleguemos a Ojai, y prepararé una declaración». En la cena estuvieron Krishnaji, Radha, Vatsala, Sunanda, Pama y yo. Partimos temprano mañana’.

El día veinte: ‘Me levanté a las 4:15 horas. Me bañé y estuve lista para partir a las 5:15 horas. Sunanda vendrá la próxima semana, pero Krishnaji, Pama y yo nos despedimos de Parameshwaram, de todo el personal, y partimos hacia el aeropuerto a las 6:00 horas. Ayer, le di a Parameshwaram un dhoti y 700 rupias. Parecía satisfecho y habló de lo que compraría a su hijo Mani. Ganesh, el sirviente que limpia mi habitación, etcétera me tocó los pies en señal de despedida, lo cual intenté detener. Nataraj se había adelantado con el equipaje y los pasajes, entonces cuando llegamos al aeropuerto, solo quedaban las despedidas. Jayalakshmi tenía más collares de cuentas para Krishnaji y para mí. Sentí una renovada sensación de amistad con ella. Los Henry estaban allí con varios otros. Abordamos, pero tuvimos que esperar un poco hasta que desapareció la niebla, luego despegamos. El capitán nos invitó a Krishnaji y a mí (porque yo estaba con él) a entrar en la cabina del piloto’. [Risitas] ‘La vista desde allí era maravillosa, más la complejidad de instrumentos al centro de los controles del Boeing 707 que era demasiado para mí.

Aterrizamos en Bombay con clima fresco; un fresco maravilloso y vivificante. Allí nos recibieron Nandini, Pupul y Asit, en cuyo apartamento nos quedamos. Condujimos a la ciudad en su Mercedes 190-D de quince años, con aire acondicionado, etc. Bombay ya parece una ciudad occidental, con edificios de veinte pisos por todas partes, y un tránsito que podría ser como el de Los Ángeles, la sensación de una ciudad del occidente. Asit y su esposa Minakshi, sus hijas Sonali y Clea, que asiste a la Escuela del Valle de Rishi, viven en un apartamento muy moderno del sexto piso. Krishnaji tiene una habitación, yo tengo la otra. Los sirvientes de la madre de Pupul y Nandini, quienes han cocinado para Krishnaji durante años, están aquí: Vimabhai, una mujer delgada, anciana y sonriente con un sari que la envuelve y a menudo también le cubre la cabeza, y un hombre sin dientes. También estaba la criada de los Chandmals. Aquí todo es muy cómodo, y uno se siente como a medio camino del occidente. La extravagancia de volver a estar refrescados, además de un excelente almuerzo sabroso y simple, comenzaron a devolverme la normalidad. Los hijos de Nandini, Gansham y Vikram, vinieron a ver a Krishnaji. Recibí cartas de Amanda’.

El veintiuno de enero: ‘En el desayuno, hubo una conversación entre Krishnaji, Pupul, Nandini, Achyut, Pama, Asit y yo sobre si se puede transmitir a otro la “llama” de las enseñanzas. ¿Es el discernimiento total o puede limitarse a un área o tema en particular? Hice una siesta por la tarde, y luego a las 18:00 horas todos caminamos alrededor del hipódromo, un buen lugar para caminar y el único espacio abierto por kilómetros a la redonda’.

El día veintidós: ‘Un grupo de psicoanalistas locales encabezados por un tal Sr. Nathain vino a hablar con Krishnaji a las 9:30 horas. ¡No tenían idea!’ [Risitas] ‘Después, Pupul y Nandini me llevaron a las industrias artesanales’. Era un lugar donde se vendían todos los productos artesanales; tenían todo tipo de cosas allí. ‘Compré un sari de seda. Hice otra siesta por la tarde, y nuevamente caminamos por el hipódromo’.

Al día siguiente: ‘Hice compras con Nandini y Minakshi Chandmal en el Hotel Taj, y otra siesta en la tarde. Sunanda llegó con el saldo de las camisas de Kannan’. Era el sastre y fabricante de camisas de Madras. Sé que también tienes algunas de sus cosas.

S: Sí, a lo largo de los años, llegué a conocerlo bien. Había sido estudiante en el Valle de Rishi, y allí tenía un hijo que finalmente vino a Brockwood.

M: ‘Asit tomó muchas fotos de Krishnaji, y nuevamente caminamos por el hipódromo’.

El día veinticuatro: ‘Por la mañana fui con Nandini a la tienda Kolhapuri Chappal. Luego almorcé a solas con Krishnaji. La primera charla fue a las 18:15 horas. Llegué con Pupul más temprano, a las 17:00 horas. Había una gran multitud. Las habituales caras familiares estaban en primer plano, los adeptos estadounidenses de Rajneesh [Osho] fumaban marihuana, y hubo todo tipo de personas de diferentes edades. Me senté detrás y al costado de Krishnaji con Nandini y miembros de su familia en una pequeña plataforma, para poder llegar rápidamente al coche estacionado justo atrás’. Como estaba a unos pocos metros, podíamos correr hacia él. ‘Krishnaji vino con Asit. En las conversaciones, respondió a la propia pregunta que nos ha estado haciendo: «¿Cuál es la causa de la degeneración en este país y en el mundo?» Es el intelecto, su uso excesivo. Todo se reduce a una teoría o un concepto. No vemos las cosas como son, holísticamente, sino como teorías. Cuando Krishnaji dejó de hablar, se sentó en silencio por unos momentos. Nandini y yo fuimos directamente al coche, a solo unos metros de distancia. Pero ni bien Krishnaji se levantó, también lo hizo una ola de personas que se empujaban para tocarlo como a un darshan (2)’. Como sabes, la gente piensa que reciben una bendición si pueden tocar a un hombre santo. ‘Krishnaji fue atrapado contra la pared por personas que le besaban las manos, los pies, y lo tocaban en una histeria de reverencia. Asit luchó por mantener la puerta del coche abierta y dejarlo entrar. Le tomó varios minutos, y cuando lo logró, igual las manos de muchos entraban por la ventanilla para tocarlo. Krishnaji era una figura de compasión, tocaba tantas manos como podía y decía: «Ten cuidado. Ten cuidado». Nandini le gritó: “Te lastimarán”, y la respuesta regresó en idioma marathi: «No importa». El chófer adelantó el coche, pero la multitud que se encontraba adelante bloqueó el camino. Tomó alrededor de diez minutos conducir los 30 metros más o menos hasta la calle. Esa mañana, Krishnaji se preguntaba: «¿De qué hablaré? Bueno, supongo que vendrá. El día que no sea así, cierro la tienda»’. [S se ríe]

El veinticinco de enero: ‘A las 9:30 horas, Krishnaji habló con Pupul, Nandini, Asit, el Dr. Parchure, Radha, Achyut, Pama, Sunanda y yo sobre los acontecimientos en Madrás, Ootacamund en 1948, en Gstaad y Malibú, etc.’, -usualmente referido como “el proceso“- ‘en respuesta a la pregunta sobre qué significaban estos. Dijo que no recuerda nada de eso. Pupul describió que ella y Nandini fueron testigos de los acontecimientos de 1948, y yo describí cosas similares que le habían sucedido a Krishnaji en mi presencia. Él preguntó si podríamos haberlo imaginado, y esto fue descartado. Hubo demasiada similitud en nuestros informes, y en algunos de los eventos informados en Pergine [6], y más tarde con los reportes de Vanda. La conversación duró hasta las 12:45 horas, y fue grabada en casete por Asit. Probablemente, se mantendrá como un registro confidencial durante un tiempo en los tres archivos. Fue demasiado largo para informar aquí, pero no surgió una respuesta clara. El tema necesita ser más conversado, y Krishnaji parecía dispuesto a continuar mientras esté aquí. El Sr. y la Sra. Patel vinieron a almorzar y trajeron comida ardiente’. [Risitas de S] ‘A las 17:00 horas, fui con Sunanda y Pama a dar un paseo y tomé el té en un enorme hotel nuevo, el Oberroi Sheraton. Podría haber sido en Los Ángeles, Nueva York o Las Vegas. Me sacudió hallar el Herald Tribune del miércoles a la venta, el primer vistazo desde el 31 de octubre. Inglaterra está muy cubierta de nieve; los aeropuertos de Heathrow y Gatwick están cerrados. Cené con Sunanda, Pama y Radha al otro lado de la calle de donde nos alojamos Krishnaji y yo, que es el penthouse VIP del piso veinticinco del departamento de huéspedes del periódico “Expreso de India”, que el Sr. Goenkar les prestó a ellos y a Achyut. Él es dueño del periódico, que le pertenece al partido político pro-Janata y opositor al partido de Indira Gandhi’.

El veintiséis de enero: ‘A las 9:30 horas, Krishnaji sostuvo una discusión con unos sesenta invitados. No fue un buen grupo para el debate. Al almuerzo estábamos Radha, Frances McCann, Sunanda, Pama, Krishnaji y yo. Radha me dio la lista de manuscritos y cartas, etcétera, enviados a Krishnaji en 1950 que formaban parte de los archivos de la ST, los que Rajagopal está ocultando a la FKA. Nandini, me trajo un hermoso sari de algodón marrón y negro. Caminamos en el hipódromo al final de la tarde. Como la gente descubrió que él caminaba allí, una decidida familia de tres personas lo siguió a tres metros de distancia por todos lados’. [Risitas de ambos]

S: Sí, vi eso en años posteriores cuando estuve allí.

M: Al día siguiente: ‘Por la mañana, fui de compras con Pupul, Nandini, Devi, Mina y Gansham Mehta’ -el hijo de Nandini y creo que Mina es su esposa-, ‘ primero a un lugar de arte donde compré unos pajaritos esmaltados, una caja y un collar como regalos. Luego, cruzamos la calle hacia las industrias artesanales donde compré un kaftan de algodón. Tuve un almuerzo tranquilo con Krishnaji. A las 17:00 horas, fui con Pupul y Minakshi al lugar donde Krishnaji debía hablar. Rajesh y Upasini de Rajghat ya estaban allí. A las 18:15 horas, Krishnaji dio su segunda charla en Bombay ante una gran multitud. Fue sobre: “El miedo se basa en el pensamiento y el tiempo”. Una vez más, otra multitud lo envolvió. Un hombre se frotó la cara con la mano de Krishnaji, otro puso los dedos de Krishnaji en su boca, cuando finalmente Krishnaji se sentó en el coche, llegó con las manos en alto, contaminadas. Nandini, sentada entre nosotros dos, tuvo que sacarle el pañuelo y quitarle algo de la nariz. Manos, cientos de manos, se empujaban para pasar a través de la ventanilla parcialmente abierta, y Krishnaji las tocó a todas mientras el auto avanzaba. Luego la gente caminaba detrás con sus manos sobre el coche, como si de ese modo mantuvieran contacto con él. Un hombre antes de la conversación exigió que se le permitiera venir y vivir en el rellano, fuera de la puerta del apartamento. Cuando Nandini le dijo que no era posible, dijo: “Me apartas de mi dios”’. [Risitas de S] ‘Hacía mucho calor durante la conversación, fue opresivo para mí. Krishnaji estaba un poco resfriado cuando volvimos’. Hay algo histérico en las multitudes indias.

S: Sí, absoluta histeria.

M: Y si es en política, alguien recibe un disparo por…

S: Sí, vea todas las personas que murieron en disturbios, solo porque Indira Gandhi fue encarcelada por cuatro días.

M: Sí.

S: Lo sé, lo sé.

M: Supongo que no es único, pero ciertamente prevalece en India, o lo fue en ese entonces; y esto es del 1979.

S: Sí, e imagino que todavía lo es.

M: El veintiocho de enero: ‘Krishnaji no tiene síntomas de resfriado. Los periódicos dijeron que Nelson Rockefeller murió en Nueva York. Varias personas llegaron aquí durante la mañana. En el almuerzo estábamos Krishnaji, Narayan, Asit, Minakshi y yo. A las 17:00 horas, fui con Pupul y Devi a JJ Arts’, ahí fue donde dio las charlas en Bombay; era un gran espacio abierto… ¿Fuiste alguna vez a las charlas de Bombay?

S: ¡Ah!, sí, sí.

M: … en el medio de Bombay, a las 18:15 horas, Krishnaji dio su tercera charla en Bombay, fue abrumadora, profundamente conmovedora; algo sagrado. Después, la multitud se volcó hacia él, con miles y miles de manos extendidas queriendo tocarlo. Parecía aturdido, como suele ocurrir después de una charla así, pero parecía querer dar algo a cada uno de la multitud. Con las palmas juntas, se volvió para mirar a todos y finalmente, mientras el coche avanzaba lentamente, a través de la ventanilla parcialmente abierta, dejó que las manos que se agolpaban, tocaran las suyas. Me sentí incapaz de hablar después de esa charla, pero luego tuve que ir con Minakshi, Sonali y el Dr. Parchure para cenar con el Sr. y la Sra. Parekh, padres de alumnos en el Valle de Rishi y anfitriones de Narayan, Prasad, etc. Allí estaban Radha, Achyut, Pama, Sunanda y Frances; después regresé enseguida. Krishnaji estaba en la cama leyendo y sintiéndose bien. No está resfriado. La vasta energía que hay dentro de él, está más allá de toda explicación’.

Al día siguiente: ‘Durante toda la mañana, hubo una reunión de fideicomisarios de la FKI en la que fui incluida. Krishnaji recibió una carta de Jean-Michel Maroger contando que Marie-Bertrande y Diane se cayeron por las escaleras de piedra en la escuela de Diane en Blois. Marie-Bertrande resultó ilesa, pero Diane se rompió un hueso del muslo izquierdo, aunque fue una fractura cerrada. Marie-Bertrand llevaba a Diane cuando se cayó. Es extraordinario que no se hayan roto otros huesos de tal caída. Uno se pregunta si la curación de Krishnaji ha fortalecido a la niña. Caminamos de nuevo por el hipódromo’.

El treinta de enero: ‘Hubo otra reunión de síndicos de la FKI a la que Krishnaji asistió por un rato. Devi me llevó de compras a última hora. Conseguí una bolsa para Sunanda, y gasté ochenta y tres dólares en quesos: gruyere, camembert, etcétera…’ [risitas de ambos] ‘… como regalos para Pupul, Nandini y los Chandmals. También encontré un libro sobre Durero para los Chandmals, y almorcé con ellos en el restaurante Rendez-Vous del Hotel Taj, un restaurante francés en el último piso. Regresé para hacer mi siesta y luego caminé por el hipódromo. La voz de Krishnaji se está poniendo ronca. El área del hipódromo es ventosa aunque dijo que no lo era, y caminó de todas maneras. Mientras esta mañana estuve ausente, regresé y descubrí que le dijo a la junta de la FKI, a instancias de ellos, que daría seis charlas en Bombay el próximo año en lugar de cuatro, y que se quedaría en India hasta febrero. Le pregunté por qué planeaba tantas charlas en Bombay como en los Estados Unidos. Conté las charlas y discusiones con escuelas y grupos aquí este año: eran treinta y siete. Dije que no le pedía un número igual en los Estados Unidos, sino dos menos en Bombay para el próximo año’. Lo convencían para estas cosas.

S: Lo sé.

M: ‘Krishnaji respondió: «Ya veremos»’, [risitas de S] ‘lo que no es suficientemente. Apelé a Pupul para que redujera el programa’.

El día treinta y uno: ‘Fui con Nandini, Sunanda y Frances a Bal Ananda, la escuela de Nandini para niños pequeños y muy pobres. Rajesh nos recibió allí, y me llevó a la casa cercana de dos de estos niños, una habitación de unos 4 x 4 metros donde vive la familia de doce personas. Estaba tan oscuro que apenas podía ver el interior. La madre estaba lavando ropa en el suelo del patio bajo un grifo de agua. La madre y el padre sonrieron e hicieron signos de bienvenida. Le ofrecieron comida a Rajesh’… Algunas de estas personas… [con calma tristeza en su voz].

S: Lo sé, es extraordinario.

M: Desgarrador.

S: Lo se, lo es.

M: ‘A las 18:15 horas, Krishnaji dio su cuarta charla en Bombay, fue impresionante. De nuevo, la multitud era inmensa y después rodeó el coche. En algunos, había una delicada reverencia y era conmovedor, no tomaban sus manos, sino que apenas las tocaban rápida y ligeramente. Tan pronto como las charlas terminaron, hubiera preferido pronto estar en silencio, pero luego de varios aplazamientos hubo una cena para Nandini, Devi y para mí en la casa de los Tantias. Ya era tarde. La hija menor, Sudha, vino a buscarnos en un coche. Estaba cerca, un gran piso con revestimientos y paneles de madera. Cenamos en una larga mesa. Todos los hombres se sentaban a un lado de la mesa, es decir, el Sr. Tantia, Gansham y Vikram; luego Devi, Nandini y Mina, y yo del otro lado. Sudha y su madre estaban en cada extremo. El señor Tantia era agradable y conversador, quieren venir al Parque de Brockwood y a Saanen. Les di información pero temo que piensen estar con Krishnaji más de lo posible, lo cual será decepcionante. Regresé al apartamento muy tarde’.

El primero de febrero: ‘Empaqué y tuve una larga conversación con el Dr. Parchure, quien me informó de su conversación de esta mañana con Krishnaji. Como su médico, a quien se le ha dado la responsabilidad de la salud de Krishnaji, necesitaba que él le dijera si deseaba hacer todo lo que quisiera y luego “desaparecer”, o si deseaba vivir mucho tiempo y conservar la fortaleza de su cuerpo. Krishnaji respondió que quería vivir mucho tiempo. En ese caso, le dijo el Dr. Parchure que la inteligencia del cuerpo no funcionaba o no se la escuchaba, y que “su cuerpo le está dando señales”; pero Krishnaji no le presta atención. Caer enfermo aquí en India con infecciones menores es un signo de descenso en su defensa corporal. Krishnaji no toma el descanso necesario para recuperarlas, sus pies se hincharon constantemente en India, lo cual es otro signo de tal disminución en su función. Krishnaji estuvo algo impaciente con todo esto, pero escuchó. El Dr. Parchure dijo que debe tomar dos días de total descanso después de cada charla, sin discusiones de dos horas en la mesa del desayuno; y debe tener por menos una comida al día en la cama, con los pies en alto y bien apoyados. También debe descansar antes de viajar a un nuevo lugar y a su llegada. La voz de Krishnaji era ronca, señal que la está usando demasiado. Hoy, debería haber descansado, pero una muchedumbre vino a rendirle homenaje y a decirle adiós, trayendo inútiles regalos de enormes cajas de frutas secas que no podemos llevar.

Por la tarde, encontré a la demente joven alemana que intentó forzar su entrada en Tannegg, y la saqué. La Sra. Billimoria envió a una madre con un hijo que quiere ser mujer, y Krishnaji habló con los dos. Finalmente todos se fueron. Pupul y Nandini estuvieron en la cena. Krishnaji después se fue a la cama y yo también. Nos arreglamos para dormir intermitentemente hasta la medianoche. Luego, salimos hacia el aeropuerto’.

El dos de febrero: ‘Pama había tomado el equipaje, los pasajes y nuestros pasaportes anoche, así que no teníamos mucho que hacer más que vestirnos, y estar listos para salir del apartamento a la 1:00 hora de la madrugada. Asit nos llevó a Krishnaji, a mí, a Pupul, a Nandini y a Vikram al aeropuerto. Una muchedumbre estaba esperando para despedir a Krishnaji. Achyut, Ahalya, Upasini, Frances McCann, etcétera, estaban en la sala VIP provista. Krishnaji estaba vestido con su chaqueta y pantalones Huntsman, y yo tenía puesto pantalones, suéter, zapatos y medias, otra vez en mi ropa nativa. Se anunció el vuelo, y cuando el avión de British Airways estaba cargado y listo para partir se dio una señal, entonces Krishnaji, Pama y yo fuimos en un coche con chófer hacia la pista hasta la escalera del avión. Todo muy VIP pero no tuvimos la primera fila en primera clase, sino en la segunda; no como un VIP debería ser tratado…’ [Ambos se ríen] ‘… El vuelo despegó a las 3:20 horas, y debía haber llegado sin escalas a Londres, pero luego de tres horas bajamos a cargar combustible en Bahrein. Krishnaji y yo hicimos ejercicio caminando a lo largo de la moderna y bien cuidada terminal aérea. Habíamos dejado Bombay a las 3:20 horas, y debíamos llegar a Heathrow a las 7:00, pero no fue hasta las 9:30 horas cuando llegamos allí. Tuvimos que esforzarnos para cargar nuestras propias maletas, no hubo ni un maletero a la vista. Fui a buscar uno o un carrito de maletas y, por supuesto, Krishnaji, en mi ausencia, levantó seis de las balijas de la plataforma giratoria. Luego encontró un carrito y se irritó cuando no le permití cargarlo y empujarlo solo. Doris esperaba adentro, y Dorothy e Ingrid estaban en los coches. Nos trajeron abrigos. El aire frío y la belleza invernal del campo me elevaron el ánimo. La nieve y el hielo impidieron que los coches usaran las rutas, pero ayer el clima se entibió y llovió; hoy hay sol. Entonces solo vimos parcelas de nieve. Brockwood le dio la bienvenida a Krishnaji. La casa es cálida y cómoda. Ambos estábamos aturdidos por el viaje. Todo se ve muy limpio, es un lujo tomar agua del grifo, leer noticias del mundo, y comer comida sencilla. Es una delicia estar aquí. Dormí por la tarde después que Krishnaji almorzó abajo y luego me fui a la cama. Fue una alegría organizar su bandeja para la cena. Todos están sonrientes, pero por desgracia, Scott está en su cabaña, enfermo de hepatitis’.

S: ¡Ah!, ese fue el año que tuve hepatitis, sí. Creo que la contraje en Siria.

M: Sí. ‘Scott debe haberla contraído en Damasco, donde pasó una semana en su camino de regreso’. Lo recuerdo.

S: Sí, yo también, lamentablemente.

M: Al día siguiente: ‘Fue maravilloso despertarse aquí, encender un fuego en la chimenea, hacer un poco de ejercicio y luego preparar un delicioso desayuno con tostadas con mantequilla, gachas, etc., y comerlo lentamente en la mesa de nuestra pequeña cocina. Los altos árboles están desnudos y hermosos, y el sol vino a pasar el día, limpiando la escarcha plateada que cubría los campos a la luz del día. Todo mi organismo se siente diferente aquí, de algún modo vuelve a la normalidad. La hinchazón y el dolor está desapareciendo de la parte inferior de mi pierna y el pie; el calor permanente fue un ataque constante contra el cuerpo en India. Este es el clima con el que me siento mejor. ¡Cuán estrecho es el margen de salud en estas cosas!… Obviamente es diferente para cada cuerpo. La hinchazón de los pies de Krishnaji está yéndose. Él cree que es el jugo de zanahoria que ahora bebe,… ’[Risitas de ambos] ‘… yo supongo que es la falta de calor. Se levantó para almorzar, hizo una larga siesta, y a las 16:30 horas caminamos por el sendero con Dorothy y los dos perros. Sentía el aire frío como si limpiara mi sangre. Telefoneé a Filomena en Roma. Todos tuvieron gripe, pero ella parecía estar bien, y me alegró escuchar su voz. Luego llamé a Vanda a Florencia y Krishnaji le habló brevemente. Antes llamé a Phyl Fry’ -la esposa de Christopher-. ‘Las voces de amigos me hacen sonreír internamente. Krishnaji descansó la mayor parte del día. Por televisión vimos “Los dos Ronnies”’, ¿recuerdas ese programa?

S: [Risas] Sí, me acuerdo. [M también se ríe]

M: El cuatro de febrero: ‘El sol de ayer desapareció detrás de las nubes, pero el día permaneció seco. Mary [Lutyens] y Joe condujeron a media mañana y hablamos largamente. Krishnaji se unió a nosotros a las 12:30 horas. Mary, está contenta con las seis camisas que él había ordenado para ella, y a Joe le gustaron las dos bufandas indias. Después del almuerzo, todos nos sentamos en nuestra pequeña cocina a tomar café con galletas y conversamos. Se fueron a las 16:00 horas, y Krishnaji hizo una siesta. Él no tenía ganas de salir y yo tampoco. Jean-Michel y Marie-Bertrande Maroger vendrán el martes’.

S: Está bien, debemos terminarlo aquí.

M: De acuerdo.

S: Entonces, retomaremos desde el 5 de febrero la próxima vez.


Notas del autor:

[1] Los pijamas son pantalones de algodón blanco que son usados diariamente por los hombres en India.
[2] Un “lakh” equivale a unos $100.000 dólares.
[3] Ambas, Radha Burnier y Rukmini Arundale fallecieron.
[4] Superficialmente, no nos dice mucho pero la expresión de “andaba por ahí con músicos” es un comentario de Radha que merece ser dicho y es muy significativo.
[5] Porque el maestro de la escuela muchas veces se olvidaba de decirle que se fuera y simplemente lo dejaba solo.
[6] Un lugar en Italia donde “el proceso” fue presenciado por varias personas in 1924. Por favor, ver “Krishnamurti, los años del despertar” de Mary Lutyens.


Notas del traductor:

(1) Criquet: (del inglés cricket) es un deporte de bate y pelota, en el que se enfrentan dos equipos de once jugadores cada uno. (Fuente: Wikipedia)

(2) Darshan: del hinduísmo, es contemplar la imagen de una divinidad, una persona reverenciada, o un objeto sagrado. La experiencia es considerada ser recíproca, y para la visión humana equivale a recibir una bendición.


  • Traducción del original en inglés: Griselda y Carlos Díaz
  • Consultora de inglés: Patricia English
  • Consultas al autor: Dr. Scott H. Forbes

Todos los Derechos Reservados – © Holistic Education, Inc – Scott Forbes
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Capítulo 56


25 de noviembre, 1978 – 5 de enero, 1979


 

INTRODUCCIÓN

En todo este capítulo, Krishnaji y Mary aún están en India mientras los desafíos físicos los afecta. Las descripciones de ella sobre los aspectos positivos de India son a menudo extraordinarios y poéticos.


Cap-56-01

Krishnaji en el valle de Rishi                                   © Mary Zimbalist


Mary: Comenzamos en el 25 de noviembre de 1978. Entonces estamos en la Escuela del Valle de Rishi en la India: ‘Evelyne y Sunanda llegaron de Madrás. Krishnaji, Narayan y yo almorzamos, luego Sunanda se nos unió. Krishnaji resistió mucho a lo que en realidad está haciendo la fundación, y preguntó qué hacía él aquí, porque después de estar hablando por más de cuarenta años, no hay una sola persona «que trabaje en esto, que lleve la llama a través de India». Narayan sugirió un orden, como el de una orden monástica, pero Krishnaji respondió: … «Él dijo ‘no discípulos’ »… «No lo llames así»… «Llámalo un grupo de personas». De nuevo dijo que probablemente tenga otros diez o quince años más [de vida] y que simplemente no quiere seguir dando vueltas. Cuestionó si él mismo había sido “irresponsable” en no reunirse con tan solo media docena de personas y ver si tienen “esta cosa”. Sentí como un cuchillo penetrarme al escucharlo preguntar si pudo ser su culpa. Después de todo, él vertió todos esos años en otros. Hacia el final de la conversación, se planeó tentativamente de dividir su tiempo en India entre el Valle de Rishi, Vasanta Vihar y Bombay’.

Scott: ¿Podríamos detenernos aquí un minuto y discutir algo? Porque creo que necesitamos hacer un poco de hincapié en lo que usted leyó, acerca de lo decepcionado que estaba Krishnaji cuando dijo que nadie llevaba a cabo lo que él decía, etc.

M: Sí.

S: Creo que por beneficio histórico, es importante señalar que esto no es algo que Krishnaji estaba diciendo en su último año de vida solo porque estaba enfermo; y es algo que algunas personas en la India dijeron en los años posteriores. No, esto es algo que vino diciendo durante casi una década.

M: Sí, es verdad.

S: Y lo repetía con firmeza, llamando a la gente a cumplir con su responsabilidad, haciendo todo lo posible.

M: Sí, en su última década y en todas partes él solía decir: «No me aprovechan. Estoy perdiendo mi tiempo. ¿Qué haré cuando vaya a Ojai, Brockwood, o algún otro lado?»

S: Sí, pero eso era un asunto diferente, lo dijo en todos los lugares que visitó en sus últimos años, pero esta aguda crítica de India y a los indios, no era algo que hacía en los otros dos lugares, en Estados Unidos o Inglaterra. Había algo especial en su crítica de ellos, lo que hacían, la ligereza con que tomaban todo, o algo así.


Cap-56-02

Krishnaji con Atchyut                                    © Mary Zimbalist


M: Sí, fue mucho más estricto con India. Él sentía que ellos lo daban todo por supuesto. De todos modos: ‘Pupul, Nandini y su hija Devi, Achyut, Nelly Digby y Eleanor Hawksley llegaron en una camioneta desde Bangalore. Krishnaji fue a una caminata con Narayan y conmigo, y se encontró con Jayalakshmi, su hermana y Narasimhan que vinieron de Madrás por una noche. Seguimos caminando y en la escuela rural Krishnaji vio el nuevo edificio de paja. El Sr. Naidu’… ¡Ah!, él era un hombre encantador…

S: ¡Sí, sí!…

M: Él era el director del jardín.

S: Él era el administrador de la propiedad, de verdad.

M: Sí, el director de todo el lugar.

S: Incluyendo la administración de la granja.

M: Espero que esté bien. Bueno, ‘El Sr. Naidu, quien está a cargo de la granja, la siembra, etcétera, vino y señaló árboles nuevos, más otros desarrollos rurales. Krishnaji estaba contento. Todos, excepto Krishnaji, cenaron en el comedor de visitantes’.

El día veintiséis: ‘Krishnaji, estuvo enfermo del estómago desde la medianoche hasta las 6:00 horas. Otros estuvieron igualmente enfermos, Frances, Michael, Julie, etcétera. Algo hubo en el almuerzo de ayer, aunque aquí, Krishnaji come en la antigua casa de huéspedes, mientras que todos los demás lo hacen en el comedor de los visitantes. Parchure intenta averiguar que ocurrió. Krishnaji se quedó en la cama todo el día. La discusión de los maestros fue pospuesta. Jayalakshmi y Narasimhan desayunaron aquí con Narayan y conmigo. Se fueron al medio día, luego de ver brevemente a Krishnaji en su habitación. Escribí cartas, leí, dormí, y caminé sola hacia el oeste, por el valle. Krishnaji se sintió mejor después de su descanso y medio ayuno. Se levantó a las 17:00 horas de la tarde y caminó por afuera de la casa. Pareció estar bien en la noche’.

El día veintisiete: ‘Me desperté a la 1:30 horas con migraña. Más tarde, tomé las pastillas del Dr. Wolf y Krishnaji puso sus manos en mi cabeza. Era una mañana tranquila. En el almuerzo estuvimos Krishnaji, Evelyne, Nelly Digby, la hermana de Narayan, Indira, Prasad y yo. Antes de esto, Nandini dijo que Nelly era abusiva con el criado de la casa al estilo de una memsahib (1) británica’. [S se ríe] ‘Krishnaji quiere que le diga que no puede comportarse de esa manera’. [S se ríe otra vez]. Luego escribí esta palabra: ‘“Difícil”’ [Más risas de S] ‘Scott Forbes y Pama llegaron de Madrás y de la aduana retiraron el equipo de video que Frances donó a la FKI. Scott vino a instalarlo y mostrar a la gente cómo usarlo’.

S: Sí, solo por el bien del registro histórico, creo que Frances fue la mayor contribuyente, pero no la única totalmente. Recaudé fondos de varias personas para eso, y fue una total pesadilla lograr pasar todos los equipos de vídeo y cintas a través de la aduana India.

M: ¡Seguro que lo fue!

S: Así, esta fue el inicio de la fundación de India para grabar en video las charlas y discusiones de Krishnaji. [Ambos ríen suavemente]

M: Al día siguiente: ‘A las 9:45 horas, Krishnaji sostuvo una discusión con todos los maestros, incluyendo Kathy Harris, Scott Forbes de Brockwood y todos los síndicos de las fundaciones. Luego Achyut y yo tuvimos una larga conversación sobre los problemas en las fundaciones y la tensión entre Pupul y Narayan. Achyut es amigo de los dos, pero quiere que Narayan tenga más sentimiento por la fundación y el trabajo en conjunto, no solo por el Valle de Rishi. Al almuerzo estuvimos Krishnaji, Narayan, Scott, Sunanda, Venkatraman (un profesor de matemáticas) y yo. A las 16:00 horas, hubo una reunión de síndicos de la FKI. Krishnaji, Pupul, Nandini, Achyut, Sunanda, Pama, Narayan y Rajesh. Krishnakutti y yo no éramos miembros invitados a asistir. Krishnaji preguntó si debía convertirse en presidente de la KFI. Pupul le dijo que deseaba renunciar a su favor. Ella dijo que una vez se opuso a que él fuera presidente, pero ahora lo desea de todo corazón. Krishnaji dijo que tal como están las cosas, él está manteniendo todo unido, pero que no hay un espíritu de cooperación. ¿Por qué no? Otra vez dijo que las escuelas agobiaron las enseñanzas; y preguntó: ¿por qué hay división en la fundación? Pupul hizo un intento de decir sus diferencias con Narayan abiertamente, pero lo hizo tan desafiante que él se enojó. Hubo preguntas sobre cómo se manejan las discrepancias en las fundaciones inglesas y estadounidenses. Yo respondí que se discutían y nunca se convertían en problemas’. Bueno, era optimista, [S. ríe] pero esto es en 1978, y hay más por venir, obviamente.

S: Sí.

M: ‘Dije que Krishnaji es presidente tanto en los Estados Unidos como en Gran Bretaña porque, luego de Rajagopal, teníamos la intención de que legalmente tuviera el mayor poder posible. Más allá de eso, nos sentimos totalmente responsables ante él. Krishnaji habló de cooperación, de que tal sentimiento es lo primero, el que a partir de allí, todo debe fluir. Después, Rajesh Dalal y yo hablamos sobre todas las cosas que rodean las enseñanzas aquí; luego caminamos hasta la carretera y volvimos’.

El veintinueve de noviembre: ‘Llamé a Evelyne y luego a Nelly por la mañana. Por la tarde, Krishnaji tuvo otra reunión de la FKI en la que nuevamente él preguntó si no era responsable, al ver que solo pocos llegaron a una comprensión total; y nuevamente hablaron sobre Buda, quien solo tuvo dos discípulos que lo comprendieron y que ambos murieron antes que él. Duele escucharlo preguntarse si fue su culpa, después de sesenta años de verter luz en todo el mundo. Narayan, Nandini, Devi y yo caminamos con él. Un niño pequeño de la aldea le trajo una cabra recién nacida’, [risitas] ‘que se tambalea, es blanca y negra’. [Risitas de ambos] ‘Krishnaji la sostuvo, mientras su madre de color marrón balaba protegiéndola. Desde las rocas en las colinas surgió un pequeño sonido de flauta. El músico era invisible, pero parecía como un hilo débil alrededor de nuestro paseo en el crepúsculo. Sentada y hablando con Krishnaji, podía oírlo débilmente en alguna parte’. Era un niño pastor adorable y pequeño que tocaba la flauta con sus cabras. Fue simplemente algo encantador.

S: Sí, muy bucólico.


Cap-56-03

Krishnaji en el valle de Rishi con estudiantes © Mary Zimbalist


M: El treinta de noviembre: ‘Krishnaji habló a toda la escuela en el salón de actos. Michael Mendizza lo filmó [audio]. Los jóvenes estudiantes hablaron directamente cuando les preguntó de qué querían hablar. “Señor, ¿qué es la fuerza de voluntad?”’ [Risitas] ‘“Señor, ¿qué es el deseo?” Y la última fue de un niño diminuto. Krishnaji habló sobre el aprendizaje y la comparación, y consiguió que un niño y una niña se sentaran a su lado. Ambos eran completamente desinhibidos. El niño con anteojos gruesos era absolutamente serio y honesto’. ¿Cómo se llamaba? Solía acordarme… ¡Sanjay! ‘Cuando Krishnaji le preguntaba si comprendía algo, no respondía que sí hasta considerarlo con mucho cuidado. Los niños eran maravillosos, y Krishnaji lo disfrutó. Dijo: «¡Díganle a sus maestros que no comparen!»[S se ríe] ‘Scott, que hizo de sonidista para Michael, después de terminada la conversación de Krishnaji se seguía riendo. Cuando le pregunté por qué, me dijo que era porque Krishnaji tenía un micrófono de batería debajo de su kurta para la película, ¡entonces Scott pudo escuchar a los niños que después se agruparon alrededor de Krishnaji ¡y le contaban de que los maestros, por supuesto, comparaban!’ [Ambos ríen con ganas]. Me había olvidado de todo eso.

S: Sí, yo también lo había olvidado hasta que recién lo leyó. [Todavía sigue riéndose] Y todavía puedo ver a esos pequeños estudiantes indios contándole esto.

M: “Por la tarde a las 16:00 horas, Krishnaji sostuvo otra reunión de la FKI, que se volvió tan psicológicamente pesada que no llegó a ninguna parte. Narayan, habló de un área de soledad que resiste toda conciencia, mientras que al mismo tiempo insiste en que no había nada malo en sus relaciones. Antes del desayuno, Pupul me habló de sus pesadillas y los miedos que la afectan. Parece haber una tendencia a convertir las cosas en abstracciones, llenarse de conceptos, en lugar de mirar los problemas personales. En muchos sentidos, parecen ser notablemente inconscientes de sí mismos. Scott estuvo en la caminata con Krishnaji y conmigo, luego Sunanda y Rajesh se unieron a nosotros. Nos encontramos con gitanas pequeñas y de piel oscura cruzando los campos, que de repente pedían y charlaban con nosotros. Krishnaji dio vuelta a sus bolsillos, al igual que Scott y yo, para demostrar que no teníamos nada, entonces ellas se reían y siguieron charlando. Llegaron otras dos y la actuación se repitió’… [S se ríe] ¿Recuerdas algo de esto?

S: Recuerdo que a veces gitanas estaban en el Valle de Rishi, pero no de esa ocasión en particular.

M: ‘… la actuación se repitió, excepto que a una Krishnaji le dio su pañuelo blanco y limpio. A nuestro regreso, Krishnaji habló con Vatsala, que estaba muy ansiosa por cambiar de opinión’. ¿Recuerdas quién era ella?

S: Sí, la recuerdo bien, ella no fue estudiante de las escuelas, y tampoco era parte del personal. Pudo haber sido una estudiante universitaria y experta en Heidegger, y que por eso la gente se interesaba en ella.

M: Tal vez…

S: Un año antes, o dos años antes, Krishnaji le había prestado atención, habló con ella, y la gente la encontró prometedora, pero durante este año tuvo algún tipo de crisis metafísica y luego desapareció, y no puedo recordar haberla visto otra vez. Creo que fue ella.

M: No recuerdo haberla visto de nuevo. Bueno, no estuve en India cada año, pero que recuerde nunca escuché nada más de ella. De todos modos, dice: ‘Rajesh habló con ella. Ahora cree que puede unirse a una de las escuelas, pero no sabe y está confusa’.

‘Después de la cena, nueve hombres del pueblo bailaron afuera del comedor de la escuela. Un hombre alto con cascabeles se movió hacia el centro, marcando el ritmo, otros ocho bailaban a su alrededor en círculo, mientras dos de más edad tocaban flautas con borlas en los extremos mientras bailaban. Los demás tenían timbales. Krishnaji se acercó y se quedó mirando. Después de unos cuarenta minutos, los estudiantes empezaron a unirse. Al principio fueron las niñas mayores, luego entraron mareas de niños pequeños con sus trajes de pijamas blancos, y después las personas mayores’: [risitas] ‘Karen y Chris de Brockwood, Kathy Harris. Devi’ la hija de Nandini, e ‘incluso la misma Nandini por unos minutos. Animado por la diversión Krishnaji se reía. Instó a Pupul a unirse, y en un arrebato de entusiasmo lo hizo por unos minutos.
Luego dijo: «Quiero bailar», y lo hizo un poco de pie en la oscuridad, detrás del círculo de espectadores. A las 21:00 horas de la noche, caminamos de regreso a la casa de huéspedes; y él estaba contento, lleno de alegría’. ¿Te acuerdas de eso?

S: ¡Sí, por supuesto!… y recuerdo el pequeño baile de Krishnaji, casi invisible en las sombras.

M: El primero de diciembre: ‘Fue un tranquilo día de descanso para Krishnaji. Hice tareas de escritorio y le dicté mis notas de “Cartas a las escuelas” al Sr. Hari Harumi’…

S: ¡Ah, sí!, él era un hombre que hacía tareas de secretario.

M: Así es … ‘para que él pudiera pasarlas a máquina. Krishnaji caminó con Scott y conmigo, y nos encontramos con las gitanas’. ¡Ah!, también las vimos ese día.

El dos de diciembre: ‘A las 9:45 horas, Krishnaji tuvo una discusión con maestros, incluyendo algunos de Bangalore. Mayormente fue respecto a la comparación. Me pregunto cuántos comprendieron. Por la tarde, hubo un concierto, Palghat Mani Iyer con un mridangam, y un compañero albino en un pequeño tambor con forma de [queso] Camembert…’ [S se ríe] ‘… y Vasanthakumari cantando acompañada por una joven en violín. El canto me desilusionó bastante, pero Mani Iyer fue muy bueno. Krishnaji se sentó en el medio, sobre una alfombra con los jóvenes estudiantes a su alrededor, y disfrutó a Mani Iyer. Después caminamos’.

Al día siguiente, ‘A las 9:45 horas Krishnaji sostuvo otra discusión con el mismo grupo de maestros. Hubo mucha frustración. Dijo: «No hay distracción», agregando: «La distracción es pensamiento». Me pareció que él daba por sentado que uno sabía lo que quería decir; y por ejemplo, respecto al tema del conocimiento que discutió mordazmente como «un medio de subsistencia y estatus» con maestros que por una parte nunca lo escucharon antes, y por otra, pueden no saber que él tiene una visión más sutil al respecto, lo cual les puede resultar desconcertante. Siguió preguntando: «Teniendo diez estudiantes frente a usted, ¿cómo hará para que no estén distraídos?» Y en un momento dado, les preguntó cómo harían para que esos diez estudiantes comprendieran toda la existencia del hombre’. [Risitas] ‘También es intimidante al desestimar casi cualquier respuesta que ellos dan con: «No responde a mi pregunta». Al final de una hora y media me hizo sentir agradecida de no ser una maestra’. [Ambos se ríen] ‘Por la tarde, él, Narayan y yo visitamos el hato lechero; habían vacas de ojos suaves que comen heno verde, la mayoría de ellas son una cruza entre Sindhi…’ -es una raza de vacas- ‘… y Jersey. Los terneros eran tímidos y amigables. Cruzamos el arroyo, giramos a la izquierda y, hacia el oeste continuamos a lo largo de los campos de arroz por un pequeño sendero. Al estar lejos de todo y verdaderamente en el campo, sentí la afabilidad de esto de tal forma que no siento a menudo en la India. Hay algo en el aire que es constantemente desagradable. Es un olor, una especie de acidez, parte del moho en los edificios, un gris en el agua, que aunque provenga de un pozo y se diga que es muy pura, nunca parece estar muy limpia, ni en mi ropa, ni en mí misma. ¿Me he vuelto demasiado quisquillosa o fastidiosa? Las mantas en mi cama tienen moho. La almohada -que fue usada por alguien quién sabe por cuánto tiempo- está dentro de una funda delgada, no hay una cubierta para el colchón de goma, y la sábana adentro, está hecha harapos, huele a humedad’. Lamento entrar en todo esto…

S: No, no. Está bien… y es muy cierto.


Cap-56-04


M: ‘Puede que me equivoque al reaccionar, pero hay algo que mi madre solía llamar “repelacción”… Es una palabra que inventó mi madre, es algo así como repeler con una reacción de asco.

S: [Riendo] Sí.

M: … ‘ lo que mi madre llamaba así a todo eso. Pero tuvimos un buen paseo, volvimos a cruzar el pequeño arroyo saltando, subimos por la orilla mientras yo cautelosamente estaba alerta a las cobras; y regresamos por la carretera de Tetu’.

El cuatro de diciembre: ‘En el desayuno, Krishnaji habló con mucha energía sobre la formación de pequeños grupos de personas comprometidas religiosamente. Él puso el valor de las escuelas a un lado. Fue realmente drástico. Por la tarde, él, Narayan, Nandini, Devi y yo caminamos unos 6,5 kilómetros.

Al día siguiente: ‘Krishnaji tuvo su segunda charla y discusión [vídeo] con los estudiantes. Por primera vez fue usado el nuevo equipo de vídeo traído y configurado por Scott. Él está entrenando a tres maestros para manejar las tres cámaras, y uno para ser el director. Nuevamente, Krishnaji tuvo sentado a un niño llamado Sanjay a su lado y una niña al otro, ambos son brillantes. Krishnaji preguntó qué causa el miedo, y Sanjay respondió: “Todo está en la mente, señor”’. [Risitas de ambos] ‘Los niños mayores no hablan, pero los pequeños fueron rápidos y realmente escuchaban. Al final, Krishnaji les pidió a todos que se sentaran en silencio y les preguntó si entendían por qué sugería esto. Una niña respondió: “Señor, es para aumentar nuestra energía”. [Risitas de ambos] ‘En el almuerzo, estábamos Narayan, Vatsala, Rajesh y yo. Llovió, pero a las 17:00 horas en punto caminamos de todos modos. Evelyne me dio una carta enviada por Lou sobre el informe geológico de mi propiedad, según el cual el comprador canceló el trato’. Por esto, la pasé muy mal con el geólogo.

S: Sí, al vender su casa.

M: ‘El informe hace parecer que el terreno puede desmoronarse con un deslizamiento de tierra. Dice que hay tres áreas de deslizamiento. Si el informe es correcto, el lugar podría no poder venderse. La carta es tan drástica que simplemente la leí sin ninguna reacción. Me doy cuenta que las implicancias financieras pueden ser considerables, pero no se puede hacer nada por el momento. Tendremos que lidiar con eso en febrero. Krishnaji preguntó: «¿Qué va a hacer?». Le respondí: “No sé que puedo hacer”’.

El seis de diciembre: ‘Nandini y Devi se fueron temprano a Bombay. Sunanda y Pama fueron a Madrás. A las 16:00 horas Krishnaji tuvo una reunión con algunos de los profesores. Habló de siete cosas para darles a los estudiantes: 1. Protección en libertad, 2. Un sentido de conducta religiosa y recta, 3. Una expectativa de elevada excelencia, 4. Amor y afecto, que es seguridad. Luego, agregó la lista del año pasado sobre: 5. Una perspectiva global, 6. Preocupación por el hombre, y 7. Un sentimiento religioso. Siguió preguntando qué podemos hacer como grupo para darle esto a los niños, ¿cómo es posible tener una rectitud inquebrantable? Dijo que otros grupos tienen una creencia, una autoridad para mantenerlos unidos, para darles energía; pero agregó que la misma negación de autoridad y credos otorga energía. Narayan habló de una hermandad de maestros y de la ausencia de miedo.‘Krishnaji preguntó: «¿Cómo lograrás que esto suceda? No lo obtendrás trabajando. Debes obtenerlo y luego trabajar en ello»’.

‘Pupul planteó la compasión como algo central, y Narayan dijo: “Si veo que soy el mundo, hay una raíz de compasión”’.

‘Krishnaji preguntó: «¿Cómo evitarán que los niños sean tragados por la sociedad? ¿Tienes un profundo sentimiento religioso? Ese es el fundamento, y desde allí vives». … «Compasión significa amor, inteligencia, un fin al dolor. ¿Tienes inteligencia? No puedes dar lo que no tienes. Tienes que tener esta calidad de creación, de algo nuevo, no innovación o invención, sino como una fuente inagotable, un río sin principio ni fin»’.

‘Krishnaji, Narayan y yo cruzamos el valle y subimos por un camino de piedra al norte del valle hasta una meseta. Cuando volvimos ya estaba oscuro. Llegaron el señor y la señora Santhanam. Un tal señor Mueller tuvo un encontronazo conmigo’… ¡Oh, era un hombre tan pesado!

S: ¡Ah, sí!, ¿no fue él que inventó historias de sí mismo como un agente de la CIA, o ser un espía?

M: Sí, era raro.

S: Sí.

M: No sé qué le ocurrió.

S: Estuvo en Ojai por un tiempo.

M: Sí, lo estuvo; y era difícil donde sea que estuviera. De todos modos, tuve un altercado con él ese día.

S: Nunca faltaban las personas fastidiosas.

M: No. [Risas]

El siete de diciembre: ‘Lluvia. Krishnaji habló a los estudiantes [vídeo]. Los mismos dos estudiantes se sentaron con él de nuevo en la plataforma y los niños fueron notables; ellos realmente piensan, y son desinhibidos. Los que tienen entre trece y catorce años de edad son los articulados. Fue grabado en video. Conocí a Geetha, la hija del encargado de la lechera, a la que los Moorheads le darán una beca de un año para estudiar en Brockwood’.

S: Sí.

M: Los Moorheads son una pareja inglesa. ¿Aparecieron ya en este relato?

S: Sí, lo hicieron. Hablamos de ellos y de que instalaron la lechería en el Valle de Rishi.

M: Hablamos de ellos, está bien: ‘Los Moorheads le darán una beca de un año a Geetha para estudiar en Brockwood. Ella vino, pidió de hablar conmigo, y así hicimos. Tiene diecisiete años, es brillante, seria, y tiene las características de una maestra de aquí. En el almuerzo estuvimos los Santhanams, Pupul, Achyut, Narayan y yo. Más tarde, llegaron de Rajghat Ahalya, Upasini y la Sra. Parchure’.

S: Solo para agregar por un minuto que Geetha, según creo, pasó dos o tres años en Brockwood y luego…

M: Ella se fue a Australia.

S: … conoció en Brockwood a un joven del personal; ella tenía unos veinte años y se casaron. Él es australiano, y ahora viven felices en Australia.

M: Sí, solía tener noticias de ella.

S: Yo también.

M: Pero no luego por mucho tiempo.

S: Supe de ella hace un par de años.

M: Sí, sí, era una chica agradable.

S: Muy agradable.

M: El ocho de diciembre: ‘Me desperté a las 2:00 horas con dolor de cabeza, pero el Bufferin (2) lo alivió. El Dr. Parchure le dio a Krishnaji la vacuna contra la neumonía que le envió Lailee’, – nuestra doctora en California- ‘la que llegó a través de Evelyne. Jayalakshmi trajo al violinista T. Krishnan, él y Mani Iyer dieron un concierto’. Fue muy bueno. Lo recuerdo bien. Probablemente tu también lo recuerdas.

S: Sí.

M: Al día siguiente solo cita: ‘Lluvia. Krishnaji habló con los maestros a las 9:45 horas. Yo dicté cartas, etcétera; y el día después, simplemente: “Fue un día claro”. Krishnaji volvió a hablar con los maestros a las 9:45 horas. Anantaswami V. Hari de Bangalore estuvo en el almuerzo. Iremos allí el miércoles por todo el día’.

S: Solo como comentario, Anantaswami era un síndico de la fundación India.

M: Creo que sí, y me parece que él donó una gran cantidad del dinero inicial para la escuela en Bangalore.

S: Sí, y sus dos hijos eran personas encantadoras que vinieron a Brockwood.

M: ¡Ah!, lo había olvidado.

El once de diciembre: ‘Pupul grabó una sesión de preguntas y respuestas con Krishnaji. Estaban presentes Ahalya, Upasini, Rajesh, Pama, Scott y yo. Hacia el final, él dijo que debe haber: 1. Ninguna comparación, 2. Los problemas deben resolverse al instante, 3. Carencia de sufrimiento. Dijo que si alguien preguntaba: “¿Por qué debiera uno seguir escuchando a K?” Dijo: «Le respondería que lo escuchara constantemente, tan a menudo como pudiera, porque ‘la flor siempre es nueva»’. A las 18:15 horas de la tarde, fue el espectáculo anual de baile de la escuela que se realizó bajo el árbol Banyan. Krishnaji se sentó en una alfombra con los niños. El ballet no fue muy bueno, pero tres niños pequeños tocaron el mridangam ferozmente durante el intermedio’. [Risitas de ambos] ¡Ay, mi Dios!…

El doce de diciembre: ‘Krishnaji habló a la escuela. Los niños eran excelentes’.

Al día siguiente: ‘Me levanté a las 4:00 horas, me bañé y me vestí. El Sr. Anantaswami llegó anoche de Bangalore y llevó a Krishnaji, Narayan, Pupul y a mí a la nueva escuela de Krishnamurti en Bangalore llamada “Escuela del Valle”. Evelyne, Michael y el Dr. Parchure vinieron por separado en otro coche. Partimos a las 5:00 horas, llegamos a las 8:15, y la señora Anantaswami con sus sirvientes nos dieron el desayuno en la casa de huéspedes de la escuela. Fuimos al establecimiento y a las 10:00 de la mañana, Krishnaji habló a los estudiantes; después de lo cual regresamos a la casa de huéspedes, donde habló con los maestros. Los niños tenían menos de doce años, pero hablaron sin rodeos’.


Cap-56-05-a


– Krishnaji: «¿Te gusta tu escuela?»

– ‘Los niños: “¡Sí!”’ [Risitas]

– ‘Krishnaji: «¿Tienes miedo de tus maestros?»

– ‘Niños: “¡No!”’

– ‘Krishnaji: «¿Qué te gustaría?»

– ‘Niños: “Tener un albergue”’

– ‘Krishnaji: «¿No quieres ir a casa con tus padres?»

– ‘Niños: “¡No!”’ [Risitas de M y S a la vez].

‘Los padres aparentemente siempre están ocupados. Los maestros son nuevos en esto, pero tenían la intención de formar una buena escuela. Son desconfiados en tener un director, pero ven que es necesario. En la escuela, Michael Mendizza fotografió a Krishnaji con los niños. Después del almuerzo en la casa de huéspedes hubo un breve descanso. Luego, el Sr. Harry Khoday -quien financió la mayor parte de esta escuela- con Pupul trajeron al Ministro del Estado y a un tal Sr. Urs para ver a Krishnaji. Fue un inicio pegajoso’. [Risas] Lo recuerdo bien, nadie habló. Krishnaji se sentó en el sofá, el Ministro del Estado -un hombre corpulento-, se sentó a la derecha, y Pupul se sentó a la izquierda. Yo y quienquiera que estuviera allí no formábamos parte del grupo, nos sentamos modestamente en el fondo. ¡Y nadie habló!
Pensé, bueno, depende de Pupul, ya que se supone que ella debe haber preparado esto, y es una buena anfitriona… ¡Pero no pasó nada! [Se ríe más] ‘Nadie habló. Finalmente, Krishnaji comenzó a preguntarle si la gente en la India verá lo que está sucediendo en el mundo, etc., y si está preocupada. Él habló con encanto e intensidad, y el ministro tuvo la inteligencia de apreciarlo. Luego nos fuimos, y el Sr. Khoday nos condujo de regreso al Valle de Rishi, quien amablemente no permitió que Evelyne o yo pagáramos por las sedas de su fábrica que trajo su hermano y que queríamos comprar. Llegamos al Valle de Rishi a las 19:00 horas. Me fui a la cama sin cenar. Krishnaji tiene un forúnculo formándose en su rodilla izquierda’.

El catorce de diciembre: ‘Krishnaji habló a los estudiantes [vídeo]. De nuevo, fue muy bueno, y yo tomé fotos. Los niños, uno de los cuales era Sanjay Ganapati Daychu’ ¿Será correcta la ortografía?… ‘se sentó otra vez junto a Krishnaji y todo salió muy bien. Tomé un rollo de fotos de esto. En el almuerzo estuvieron Jayalakshmi, el Dr. y la Sra. Parchure, Pama y Narayan. A pesar de su forúnculo, Krishnaji caminó hasta una plantación de cocoteros. Plantó el primero cerca de la piscina, y yo planté otro cerca. Luego, llevó a una multitud a través del puente e hizo que cada persona plante uno a lo largo del río. Jayalakshmi, Ahalya, Upasini, el Dr. y la Sra. Parchure, la hermana de Jayalakshmi, Rita Zampese, el Sr. Deshpande, Indira, Narayan y Scott. La mayoría tuvo que vadear el arroyo, Krishnaji los instó a subir desde el puente. Solo Pupul lo evitó al irse’.


Cap-56-05-b

Krishnaji con Sanjay                                         © Mary Zimbalist


El día quince: ‘Pupul se fue a Delhi para ver a la señora Gandhi. El forúnculo está lastimando a Krishnaji, y al almuerzo vino un tal Dr. Krishnamurti de Madanapalle. Krishnaji se quedó en la cama pero lo recibió. Él con el Dr. Parchure decidieron respecto a un antibiótico, Doxiciclina, 100 miligramos, que Krishnaji tomó por la noche’.

Para el día siguiente hay poco: El forúnculo de Krishnaji comienza a drenar y a ablandarse. Krishnaji pudo sentarse en la otra sala y mantener una discusión con maestros. Dijo: «Un hecho nunca es fragmentario». Por la tarde, subí la colina detrás de los campos de juego’.

El diecisiete de diciembre: ‘Por la mañana, Krishnaji nuevamente tuvo una discusión con los maestros, y por la tarde hizo otra para filmar, hablando con Narayan, Prasad, Krishnakutti, Indira, la Sra. Major y Venkatraman. Michael lo colocó frente a la casa de huéspedes. El forúnculo de Krishnaji no está drenando bien. Ahalya y yo empacamos la ropa de Krishnaji en baúles metálicos para transportar a Madrás. Alguien dijo que los Estados Unidos y China montaron una discusión de apertura para la relación diplomática. Las noticias aquí son tan remotas como en la luna’. Siempre sentí que en el Valle de Rishi uno estaba muy lejos de todo el mundo.

S: ¡Lo sé!, sí, sí.

M: El día dieciocho: ‘Krishnaji, tuvo una discusión con estudiantes de las dos clases superiores y con Narayan, como la única otra persona presente. Después, el Dr. Parchure cortó el forúnculo de Krishnaji usando un anestésico congelante que dura muy poco tiempo, y le dolió mucho a él, pero ni bien terminó y se vendó, dijo que el dolor había desaparecido y que se sentía mucho mejor. Su única pregunta fue por qué, o cómo lo tuvo. El Dr. Krishnamurti estaba en el almuerzo -el doctor de Madanapalle-, dos maestros, el Dr. Parchure y yo. Krishnaji pasó el resto del día leyendo en la cama. Yo también leí toda la tarde: el Newsweek, y el Time de Narayan; luego salí a caminar sola. El cielo era hermoso, con nubes redondas y apiladas. Un gavilán revoloteó sobre el campo de arroz, se zambulló, pero se elevó sin nada’.

El diecinueve de diciembre: ‘A pesar del dolor del forúnculo, Krishnaji insistió en hablar con los estudiantes, y empaqué por la tarde. La Sra. Gandhi estuvo encarcelada durante cuatro días por el Parlamento, y al quitarle su membresía del mismo, se le niega el asiento que ganó hace unas semanas’.


Cap-56-06

Krishnaji con Parameshvaram                     © Mary Zimbalist


El veinte de diciembre: ‘Nos levantamos a las 3:00 horas y en menos de una hora más tarde nos fuimos hacia Madrás. Krishnaji, el Dr. Parchure, Parameshwaram y yo estábamos en el auto de Santhanam. A las 8:30 horas llegamos a Vasanta Vihar, y nos enteramos de que todos los demás (Evelyne, Nelly, Frances, etcétera) tendrían que haber salido en auto y camioneta a las 7:30 horas, pero fueron prevenidos de no hacerlo, debido a los disturbios por el encarcelamiento de la Sra. Gandhi. Ella es más fuerte en el sur, pero sus seguidores destruyeron trenes, oficinas de periódicos, etcétera. Cuatro personas fueron asesinadas en Bangalore, donde están Achyut, Ahalya, la Sra. Parchure, Upasini y Rajesh; por lo que también, por el momento están inmovilizados por los trenes que fueron atacados. No puede durar mucho, ya que ella estará fuera de la cárcel en cuatro días’. ¿Dónde estabas tú durante todo eso?

S: Estaba atrapado en el Valle de Rishi, y lo recuerdo bien. Estuve cargando todo el equipo de video en la camioneta, a punto de viajar en coche con Michael Mendizza y algunos otros, cuando a último momento nos dijeron que nadie podía salir. Por supuesto, todos estaban preocupados de que Krishnaji y usted no llegaran a salvo.

M: Sí, nos fuimos tan temprano que no… [risitas]

S: Claro, pero no teníamos noticias hasta que llamamos y nos enteramos de que llegaron bien.

M: “Estoy agradecida de haber partido temprano, porque ya tuve suficiente del Valle de Rishi y me alegro de estar aquí en Madrás. Mi misteriosa suerte o fortaleza de no caer enferma llegó a su fin por la tarde. Con Prema Srinivasan fui a un sastre con algunos saris que ella me consiguió, pero estaba cerrado; entonces compré algunos libros de detectives para Krishnaji, el Newsweek y el Time. Cuando volví, comencé a sentirme mareada. Comí solo fruta y me fui a la cama, pero por la noche me sentí mal’.

El día siguiente. “Estaba débil pero mejor, apenas con una fiebre leve. Dormí la mayor parte del día, tomando solo jugo de frutas y té. No hay noticias del Valle de Rishi, pero a última hora de la noche el grupo que estaba en Bangalore (Achyut, Ahalya, Mrs. Parchure, Upasini y Rajesh) llegó en tren. Leí un libro que acaba de publicarse titulado “La infancia de Krishnamurti” por Dick Clarke’.

El veintidós de diciembre: ‘Me siento bien, pero estoy débil y comiendo muy poco. La pregunta es cómo estar adecuadamente alimentada entre ahora y febrero, evitando las cosas fritas y condimentadas que hacen a casi toda esta cocina. Vediamo. Vediamo…’. Esto es en italiano por “veremos”. En Italia, dicen todo el tiempo: “veremos” –Vediamo-.

S: Sí. [Risitas de ambos]

M: ‘Llegó carta de Amanda, diciendo que un hombre está considerando comprar la casa de Malibú. Esto lo escuchó de Elfriede. Rajesh, dijo que interrogó a algunos de los jóvenes que estaban causando problemas en Bangalore respecto a cual partido político representaban. Dijeron que recibían quince rupias por día, más la garantía de no ser arrestados’. ¡Entonces eran agitadores pagados por el partido!

S: Sí.

M: ‘En la mañana, llegaron noticias de que el grupo del Valle de Rishi está en camino. Dick Clarke almorzó aquí y presentó su libro a Krishnaji. Le pregunté qué quiso significar, cuando al final dijo que la Teosofía acoge a Krishnaji y a las fundaciones Krishnamurti. Respondió que los teósofos creen que la teosofía acepta todo’. [Ambos se ríen] ‘Señalé que esto puede interpretarse extrañamente. Por la tarde, las furgonetas y el coche del Valle de Rishi trajo a las personas que faltaban. Parece que los problemas comenzaron a las 6:30 horas del día 20 en Madanapalle, justo cuando Ulrich Bruger, Gisèle Balley y la Sra. Ridley llegaban allí en coche para tomar un autobús a Madrás, y una muchedumbre amenazante rodeó al coche. Un hombre de la multitud pidió que lo dejaran volver al Valle de Rishi, porque no había autobuses, pero otro grupo se acercó e intentó forzar las puertas, diciéndoles que salieran del coche. El conductor estacionó a la orilla de la calzada obedeciendo, y como luego dispararon contra el coche, se escaparon volviendo al Valle de Rishi’. ¿Estuviste en eso?

S: ¡No, no!, me había olvidado por completo de ese incidente. La Sra. Ridley era una anciana entusiasta de Sheffield, pero Gisèle Balley y Ulrich Bruger solo eran admiradores de Suiza, y entonces no estaban en ningún comité. Todos iban a tomar el autobús de Madanapalle a Madrás, porque obviamente no había coches disponibles para todos. Cuando regresaron al Valle de Rishi y nos contaron lo ocurrido, sabíamos que era peligroso que salieran los coches y la camioneta. Eso es lo que puedo recordar ahora.

M: Sí, sí, sí, la turba se alejó. ‘Entonces se fueron al Valle de Rishi, pero ahora están aquí. Evelyne tomó el té. Evelyne, Nelly, Scott, etcétera, se alojarán en el apartamento anexo’.

S: Esto necesitaría ser explicado un poco más, porque este fue el año que India fue sede de las reuniones de los síndicos internacionales, Michael y su compañía estaban filmando, yo grabando y enseñándoles a hacer grabaciones de video -por lo tanto, tenían tanta gente que sus instalaciones normales no podían contener a todos-. Y aunque anteriormente habían construido un anexo de dos pisos con habitaciones y baños en la parte posterior de Vasanta Vihar, no era suficiente; entonces construyeron refugios especiales de bambú y hojas de palma de coco sobre el techo del anexo para que la gente pudiera dormir.

M: ¿Construyeron eso? Espero que no hayas tenido que dormir allí, ¿verdad?

S: Así hice, dormí allí, porque no tenían otros lugares. Recuerdo que Upasini estaba en una cama a mi lado; sólo había filas de camas para los hombres. Creo que las mujeres tenían el mejor alojamiento en los apartamentos permanente debajo de nosotros. Y luego para comer, como no podían acomodarnos a todos en el comedor, tuvieron que hacer un comedor de bambú y palmas de coco. [Ambos se ríen] En fin, continúe.

M: ‘Salí a pasear con Krishnaji y Pama, conduciendo hacia la playa pasando por la Sociedad Teosófica y los jardines Damodar que la FKI está pensando en alquilar’. Eso es parte del complejo de la ST, que de hecho alquilaron para la Escuela Krishnamurti de la Sra. Santhanam, la cual llamaban “La Escuela”. ‘Caminamos a lo largo de la playa hacia el río, el viento que soplaba desde la Bahía de Bengala estaba limpio y también lo era el sonido del mar, pero no la playa amplia. Los pescadores viven en chozas en la playa y hacen sus necesidades al borde del mar, razón por lo cual uno no puede caminar sobre la arena, sino caminar a lo largo de una antigua carretera en desuso que conduce al puente que cruza el río. Krishnaji caminó con gran rapidez, pleno de energía indómita, pasó de largo la ST, y fue más allá de la zona de playa donde él y su hermano fueron descubiertos cuando eran niños y donde comenzó esta extraña historia. Krishnaji, no pone un pie en la propiedad de la ST desde la década de 1930, cuando le hicieron sentir que no era bien recibido. El camino que tomamos a la playa recorre la propiedad de la ST. Al volver, nos encontramos con Achyut, quien se hospeda en la casa de Radha Burnier. De vuelta en Vasanta Vihar, Pupul llegó de Bombay después de momentos complicados por tanta gente en el aeropuerto. Todos, incluso Krishnaji, cenamos en una choza de cocoteros que se encontraba fuera del comedor, en el jardín trasero’. [Risitas]

Diciembre veintitrés: ‘Asistí a la reunión de síndicos de la FKI. Hubo una discusión sobre Krishnaji siendo el presidente de la Fundación en lugar de Pupul. No veo ninguna gran diferencia operativa, pero se decidió que Krishnaji dará su respuesta mañana. También se discutió la posible construcción de una pequeño colegio en el Valle de Rishi. Krishnaji habló de la necesidad de personas nuevas y buenas. Rajesh dijo que el sentido de total responsabilidad con el que comienzan las personas parece desvanecerse. Quizás la enormidad de las enseñanzas sea la causa. Krishnaji le respondió que si viera la verdad de las enseñanzas, empezaría de manera sencilla. Dijo: «Después de todo, (le) llevó cincuenta años»’.

S: ¿Qué quiere decir?

M: Bueno, les está diciendo que si él estuviera investigando la verdad de las enseñanzas, comenzaría de una manera pequeña. «Después de todo, le llevó»’ … y yo puse entre paréntesis: (le) … ‘«cincuenta años»«No puedo hacer nada mañana. Si quiero hacer algo, quiero hacerlo hoy. Si hubiera escuchado a Buda y su mente es demasiado grande para mí, tomaría lo que puedo comprender y seguiría moviéndome»«Él dice que no al tiempo, me gustaría trabajar en eso. No sé lo que quiere decir, entonces, le preguntaría»«Dice que hará esto, yo digo que no al tiempo. Si estoy enojado, termino con ello ahora, no mañana. No dejaré que nada penetre en el campo del tiempo. Preguntaría: ¿He comprendido el significado de la palabra, su esencia? No puedo capturar la inmensidad (de todo), pero puedo comenzar con ello»’. Agregué (de todo) entre paréntesis, creo que yo lo puse, pero el resto es una cita.

El veinticuatro de diciembre: ‘Durante la reunión de síndicos de la FKI, Krishnaji aceptó la presidencia, pero desea que Pupul y Achyut sean vicepresidentes, y que actúen en su ausencia como “amortiguadores’ con respecto a asuntos legales y de otras cosas; o durante cualquier período que les delegue sus poderes. Achyut se mostró reacio porque aceptó iniciar centros religiosos en toda la India, por lo tanto siente que no debería asumir una posición oficial. Pupul hizo un pedido a Achyut para que lo acepte, ya que actualmente él tiene la capacidad única de proteger a la FKI en el país.[1] Achyut quiere hacer el trabajo religioso por su cuenta, de modo que si comete errores, son todos de su única responsabilidad. Pupul se negó a ser vicepresidente sin él. Krishnaji dijo que eso fue un chantaje’. [Risitas]

S: ¡Sí!… [Risitas de ambos]

M: ‘Krishnaji preguntó sobre sus propias responsabilidades como presidente. Dijo que las escuelas existen para llevar a cabo las enseñanzas; las fundaciones son totalmente responsables de las escuelas y también de las enseñanzas. Bajo esas circunstancias, le pidió a Achyut que se uniera, y este respondió que haría lo que Krishnaji desea. Él le contestó que eso no era suficiente. Entonces Achyut aceptó. Krishnaji luego preguntó qué podemos hacer para que todas las Fundaciones sean más responsables, activas, creativas, vigentes, y que vivan las enseñanzas. ¿O hay demasiados miembros involucrados muy casualmente? Le preocupa que se produzca una división si muere. Le pregunté sobre el alcance de los poderes de Krishnaji como presidente, y si él -con el consenso de ellos- si podía en cualquier momento, sea en India o en otro lugar, anular a los vicepresidentes. Krishnaji preguntó extensamente: «¿Cuál es la responsabilidad de los miembros de la Fundación y qué hacen? ¿Estoy derramando mi sangre en una roca? ¿Vale la pena?» Krishnaji dijo que nuestra confianza está en las enseñanzas, y «esa confianza es tu vida». Es la responsabilidad de vernos y mantenernos en contacto, no solo verbal, sino también internamente. A las 17:00 horas, Shankar condujo a Evelyne, Nelly, Julie y a mí a la Academia de Música, donde cantó M.S. Subbulakshmi. Él ya me había invitado en Brockwood. Tuvimos que hacer cola juntos, y fue una oportunidad para observar a la audiencia. Había una alta preponderancia de lo que yo considero el rostro de los brahmines del sur de la India, bastante fino, ligeramente ovoidal, con cierta dignidad. Fue un poco como la apertura de la ópera en Nueva York, con mujeres en sus saris más relucientes, colores oscuros y brillantes, diamantes en las orejas y -lamentablemente- en sus narices’. [Risitas de S] ‘Subbulakshmi y su sobrina Radha lucían brillantes saris amarillos. Rodeada de acompañantes, ella cantó maravillosamente durante casi tres horas. Llovía cuando salimos. Shankar condujo a Evelyne, Nelly y a mi a casa antes de regresar para el siguiente concierto a las 20:00 horas en punto. Así se pasó la Nochebuena’.

El día de Navidad: ‘Entre las 8:00 y las 20:00 horas, el monzón derramó más de 127 milímetros de lluvia’. Fue un verdadero aguacero. ‘A las 9:30 horas, Krishnaji tuvo la primera de las reuniones combinadas de Fundaciones, los únicos miembros no indios fueron Nelly, Evelyne y yo. Nos adentramos en las responsabilidades de las Fundaciones. Krishnaji dijo: «La mente religiosa no tiene ilusión», y luego: «La tristeza es una ilusión». A las 15:30 horas, Sunanda, Pama, Pupul, Nelly, Evelyne y yo tuvimos una reunión de las publicaciones. India acordó dejar que Harper saque el libro de meditaciones en el otoño de 1979, justo a tiempo para Navidad, y el propio libro de ellos ahora titulado: “Exploración en el discernimiento” (3), que se presentará a principios de 1980. A las 17:00 horas, cuando la lluvia disminuyó un poco, vino Lakshmi Shankar a cantar para Krishnaji. Fue en el corredor y unos treinta de nosotros estábamos allí. Jayalakshmi trajo a Mani Iyer, quien se sentó junto a Krishnaji como una esfera tallada en madera oscura. Luego, su combinada presencia evocó el canto que fue maravilloso, eran todas canciones devocionales que parecían provenir de lo más profundo, como un ensueño, o una sustancia de anhelo, pena y súplica. Sentada en la sala oscura, ella se convirtió en figura de un antiguo monumento. Parecía viajar muy profundo en la mente y el corazón de India, en una destilación de siglos. Al final, se adelantó y tocó el suelo con la frente delante de Krishnaji, luego, giró ligeramente para tocar los pies de Mani Iyer, en señal de veneración a Dios y a la grandeza. Después hablé un poco con la madre de Shankar’, -el estudiante de Brockwood- ‘la señora Ramachandrin y su hermana. Shankar y sus padres ya hablaron con Krishnaji antes del concierto. La lluvia continuó. Esa fue la Navidad en Madrás’. Fue maravilloso cuando ella cantó.

S: Sí, sí.

M: El veintiséis de diciembre: ‘La lluvia continúa. Fue muy intensa en la noche y todo el día. Hay inundaciones. Krishnaji quería que otros asistieran a la reunión de las 9:30 horas, la segunda reunión combinada de fundaciones, pero señalé que los síndicos de las fundaciones Krishnamurti habían venido desde Inglaterra y América por asuntos de éstas, por lo que la reunión fue solo para ellos. Les preguntó: «¿Serían más responsables si me marchara?». Les dijo cuán a menudo me dijo que quería desaparecer’.

El veintisiete de diciembre: ‘La lluvia continúa. A las 9:30 horas, hubo la tercera y última reunión combinada de las fundaciones. El tema fue sobre las sutilezas de la interpretación y lo que significa difundir las enseñanzas, y que debemos hablar de lo que comprendemos. Puede que no sea la totalidad de las enseñanzas, pero lo que hemos visto podemos comunicarlo. A las 16:00 horas, terminamos la reunión internacional de las publicaciones’.

El día veintiocho: ‘La lluvia continúa. Por la mañana, Pupul llevó a Nelly, Evelyne y a mí a una tienda artesanal mayorista, donde con orgullo nos presentaron sus muestras de encantadores algodones, etc., pero cuando intentamos comprar algunos, casi todos no estaban disponibles. Compré una blusa verde de 4 rupias y centavos ($2,94 dólares). Por la tarde, volví a la ciudad con Evelyne y Scott, que buscaban regalos. Compré un poco de seda Tussor para pantalones. La vista de los barrios pobres en la lluvia es entumecedor: las mujeres lavan sus ollas en el agua de la calle, todo está mojado y sucio. Fuera de la tienda, un viejo mendigo enojado, le hacía señas con un niño a un hombre, intentando apartarlo de los extranjeros -nosotros- para sí mismo, y así acapararnos para conseguir limosnas. Un encantador de serpientes que me vio en la puerta de entrada, agitaba su cobra infeliz.

S: Sí, sí. Es India.

M: El 29 de Diciembre: ‘Me desperté a las 1:00 horas con problemas estomacales. El Dr. Parchure dice que es un “frío del estómago”’. [Risitas de S] ‘Cualquiera que sea la causa, las dos píldoras de algo llamado Intestipan funcionaron al instante, pero me sentí muerta de cansancio y débil todo el día. Me quedé en mi habitación, leí, dormí y no comí más que té y tostadas. Nandini llegó anoche. David Shainberg y su hijo llegan esta noche. La lluvia continúa, cayeron unos 380 milímetros desde el lunes’. ¡Todo eso en cinco días!… ‘Mañana está programada la primera charla. Krishnaji dice que incluso un poco de sol secará todo. Está aburrido con toda esta lluvia e inacción, y quiere hablar’.

El treinta de diciembre: ‘Unos rayos de luz solar por la mañana dieron esperanza. Krishnaji y yo caminamos para mirar el camino de la entrada, donde hubo un gran charco de agua que ha disminuido considerablemente. Pero después volvió a llover. Shainberg estuvo almorzando en el piso de arriba, y más tarde también para la cena. Hoy me siento mejor y estuve en todas las comidas. Después del almuerzo dormí.

A las 16:00 horas en la tarde, era obvio que la charla no se podía tener en el jardín, por lo que Krishnaji tuvo la discusión [convertida en diálogo] en el salón. Estaba tan lleno de gente que me senté en el rellano de la escalera’. Es un gran vestíbulo que puede albergar mucha gente.

Es el último día del año: ‘¡Al fin el sol!… Fue un día claro y hermoso. Planché un poco en un taburete con una toalla y una pequeña plancha eléctrica que debe apagarse después de calentar, y luego volver a encenderla cuando se enfríe; de otro modo da una descarga eléctrica… En el almuerzo, estaban Krishnaji, Sunanda, Nandini, yo, y un tal Dr. Ravindra, un profesor indio de física y religión de la Universidad de Halifax’. Es un buen hombre.

S: Sí.

M: ‘Conversando, Krishnaji dijo que una persona con una visión total no puede preocuparse por algo en particular; por ejemplo: una persona así nunca podría ser un científico, un artista, etcétera. Él o ella solo se preocuparía por la totalidad, enseñaría eso, nada más. Pregunté respecto de un genio, como Beethoven, de quien Krishnaji gusta mucho…’ [risitas de ambos] ‘… que podría ser un hombre egocéntrico, pero en los momentos de creación cuando el ego no funciona, cuando está suspendido, irrumpe la luz. Aclaré que no discutía si esa luz era lo mismo que la luz total, solo si el acto de la creación podría ocurrir en un instante de ausencia de ego. Esto llevó a la relación en comparación con el afecto; y entre la verdad y la realidad. La realidad no puede tocar la verdad, por lo tanto no existe una relación, como lo define Krishnaji, pero la verdad puede afectar la realidad.

A las 17:00 horas, Krishnaji realizó la primera charla pública [vídeo] de este año en los jardines de Vasanta Vihar. Esto ya es al final de 1978’.

S: ¡Fantástico!


Cap-56-07


M: El primero de enero de 1979: ‘Krishnaji, como suele hacer bajó temprano todas las mañanas para desearme buenos días, pero hoy me deseó un Feliz Año Nuevo. Cortó una pequeña flor blanca de la vid de la galería y me la dio. Tienen un olor intenso y dulce. Era otro día claro, soleado, y tranquilo, ya que Krishnaji descansó hasta su segunda charla [vídeo] de Madrás en el jardín a las 17:00 horas’.

El día dos: ‘A las 9:30 horas, Krishnaji sostuvo una discusión en el salón de Vasanta Vihar con un grupo pequeño, y en realidad hicieron la discusión sentados en un círculo, mientras que un grupo grande se sentaba alrededor como observadores. El tema era: ¿Qué es una vida religiosa? En el pequeño grupo que discutió con Krishnaji participaron: Achyut, Pupul, Sunanda, David Shainberg, Evelyne Blau, Nelly Digby, Narayan, Rajesh, Krishnakutti y yo. En la tarde, los síntomas estomacales siempre muy cerca, me golpearon nuevamente, pero las pastillas del Dr. Parchure controlaron las cosas, y a las 16:00 horas pude ir con Nandini y Pupul a tomar el té a la casa de la señora Jayalakshmi. Aunque está a la vuelta de la esquina, ella vino de manera muy formal para llevarnos en su coche. Es una casa diferente, aunque está cerca de la anterior que visité en 1965. Su casa está en la parte de atrás, su hijo y su nuera viven en otra al frente. Un bonito jardín de arbustos en flor y estatuas de piedra separa las dos casas’. Ahí fue donde vi por primera vez una colección de Nandis (4)’…

S: ¡Ah!, los Nandis, sí.


Cap-56-08

Nandi en la entrada de la Cabaña de los Pinos


M: … ‘lo cual tuvo mi admiración y la pregunta de ella: “¿Cree que a Krishnaji le gustaría tener uno en Ojai?” Le respondí que bueno, no puedo hablar por él, aunque imagino que estaría encantado, pero pregúntele. Entonces ella lo hizo y él respondió: «¡Oh, sí!». Entonces, ella preparó el que ves fuera de esta casa. [2] Luego, en algún momento después, mientras yo ya no estaba en India, el primer Nandi fue enviado. Él dijo: «¡Oh!, es bello, sería bueno tener dos de ellos». Bueno, como sabes, es una gran inversión [S se ríe] porque son grandes.

S: Sí, y están tallados en granito.

M: … hechos de granito negro. Entonces él habló, y eso fue todo.

S: [Se ríe de nuevo] ¡Y se hizo el segundo!

M: Si vivimos tanto como para terminar estas charlas, llegaremos al otro viaje cuando ya estuve allí y fueron entregados; si recuerdas se colocaron, estaba la oficina, y luego algunos escalones hacia el suelo, y eran dos…

S: ¡Ah, sí!, las cornisas al nivel del escalón superior.


Cap-56-09

  Nandi en la entrada de la Cabaña de los Pinos


M: Sí, allí fueron colocadas; y cuando salimos por la mañana, ya habían sido cubiertas en guirnaldas de caléndulas. [Risas]

S: [Suavemente] Sí, sí, lo recuerdo porque ese año también estuve allí. [Se ríe de nuevo]

M: Como dije: … ‘había un bonito jardín de arbustos en flor y estatuas de piedra que separa las dos casas. Parameshwaram estaba allí para servir. “Él me pertenece”, dijo Jayalakshmi’. [S se ríe] ‘Aparentemente, ella lo empleó primero y una percibe que cada uno desempeña el papel correcto y adecuado en la vida del otro. Esto fue cierto tipo de barrera entre Jayalakshmi, Pupul y Nandini’.

S: Sí.


Cap-56-10

  Nandi en la entrada posterior de la habitación de Mary – Cabaña de los Pinos


M: ‘Convoqué esta reunión preguntándole si podría verla [a Jayalakshmi] y traer a Nandini y Pupul. A mi pedido, ella nos mostró fotos de Krishnaji, lo que me llevó a admirar su colección de estatuas de bronce y de piedra. Pero lo que realmente rompió el hielo fue nuestro pedido de ver sus saris’.

S: Sí, tenía unos saris extraordinarios, lo recuerdo.

M: “Ella sacó unos magníficos saris del sur de la India, eran de sedas pesadas de Kancheepuram’. Allí es donde se hicieron. Tanto Pupul como ella conocían a los mismos tejedores de algunos. Sabía que el conocimiento de Pupul sobre ellos era igual al suyo, y su rostro se iluminó al hablar de ellos. Éramos una audiencia adecuada. Hablé de uno que usó el fin de semana pasado, una belleza de azul oscuro y turquesa… ¡y me lo regaló! Es espléndidamente hermoso, y con la ayuda de Nandini, lo usé por la noche. Ella me lo puso, luego subimos las escaleras para ser inspeccionado por Krishnaji. Se lo veía muy crítico, caminó a mi alrededor y dijo: «Excelente, puede usarlos»’. [S se ríe] ‘Me relajé con la sensación de llevar algo bello, y entonces me sentía cómoda. Los ojos críticos de las damas me dijeron que lucía bien, entonces abandoné mis afirmaciones de que las mujeres occidentales parecen disfrazadas cuando usan saris’. Siempre sentí que las mujeres occidentales lucían como ridículas en ellos.

S: Eso es cierto, y le he dicho a muchas personas que usted es la única mujer occidental que he visto que podía usar un sari.

M: He visto a otras, pero no puedo recordar quién.

S: Usted es el única que he visto.

M: Bueno, no lo uso muy a menudo, de hecho ya no lo hago. Me pregunto dónde está este sari en particular… lo tuve en Brockwood. Pero bueno, ‘por lo tanto, abandoné mi afirmación de que las mujeres occidentales parecen disfrazadas cuando intentan usar saris, y me fui a una cena en lo de Prema Srinivasan’. Fueron todos menos Krishnaji. Su casa es muy parecida a la de Beverly Hills, con flores y sándalo. Antes de la cena una mujer cantaba. Cenamos en las mesas de una terraza. La comida era excelente, el gusto y el cuidado de Prema estaba en todo’.

S: Recuerdo esa cena.

M: Sí, sí, yo también.

El tres de enero: ‘De nuevo, el pequeño grupo tuvo otra discusión a las 9:30 horas con Krishnaji, mientras el grupo grande escuchaba. Esta vez me quedé afuera porque Michael iba a filmarlo, pero no lo hizo debido a quejas sobre las luces. En el almuerzo estábamos Krishnaji, David Shainberg, el profesor Ravi Ravindra, Nandini, Pama y yo. A las 17:00 horas, Sunanda, Pupul y yo fuimos a lo de Prema para ver los saris de muestra que está reuniendo para un espectáculo del mes de octubre en Bombay. Ella trabaja con las tejedoras en Kancheepuram, yo pedí uno muy bonito, y Sunanda me dio uno de algodón cremoso que tenía de la última liquidación. El Dr. Sudarshan, se sentó con Krishnaji en la cena’. ¿Hemos hablado de él antes? No lo creo, él era físico.

S: Así es. ¿No estuvo finalmente en la Universidad de Texas o algo así?

M: Creo que sí.

El cuatro de enero: ‘A las 9:30 horas, nuevamente hubo un pequeño grupo discutiendo con Krishnaji en el salón y un gran grupo escuchando. Me uní al pequeño grupo. El tema seguía siendo acerca de lo que es una vida religiosa, pero un profesor de la Universidad de Madrás lo desaceleró con preguntas sobre la técnica. Durante la discusión, Evelyne recibió una llamada telefónica de Lou de que su hermana había muerto repentinamente de un ataque al corazón en Nueva York. Evelyne estaba muy afectada. Lou la urgió a volar a su casa de inmediato, pero luego de llamar a la familia, lo dudó, queriendo terminar el trabajo de la película aquí. Su madre no fue informada. Hice arreglos para que ella usara el teléfono en la habitación de Sunanda. Krishnaji entró conmigo y me dijo: «Esté allí cuando la vea», le dio su pésame y le tomó la mano con las dos suyas. Ella no vino a almorzar, pero tomó la decisión de completar su trabajo aquí, y luego volar de regreso. Shainberg estuvo en el almuerzo, pero más tarde voló con su hijo Steven a Delhi, y luego a Nueva York. Por la tarde, Krishnaji y dos de nosotros viajamos con Padma Santhanam a una playa al sur de Madrás, donde hay terrenos para construir una ampliación de La Escuela’. Es la de la Fundación Krishnamurti en Madrás. A Krishnaji no le gustó en absoluto, era una extensión plana de arena, sin árboles ni vegetación, demasiado lejos para llevar a los niños, etcétera. Regresamos a los Jardines Damodar de la ST, que están a la venta, y Krishnaji ahora está interesado en eso. Evelyne se unió a nosotros para la cena’.

S: Recuerdo que la primera versión de “La Escuela” antes de ser trasladada a los jardines Damodar. Estaba hecha principalmente de bambú, con un techo de hojas de plátano y coco. Era hermosa, tan encantadora, tan dulce, y me impresionó mucho porque los maravillosos y pequeños edificios, eran tan elegantes con esos hermosos niños en ellos.

M: Sí.

S: Era simplemente mágico. [Risitas de M]

M: El cinco de enero: ‘A las 8:00 horas de la mañana, mientras Krishnaji pasaba el día descansando, tres coches fueron con nosotros a Kancheepuram. Evelyne no vino. Yo estaba con Nandini, Prema y Scott. Ella fue históricamente muy informativa y había organizado el día. Primero visitamos un templo grande, y vimos al elefante del templo encerrado, con cadenas en las patas como si debiera tenerlas’… ¿Sabes?

S: Sí, y lo recuerdo levantando su pata con su cadena.

M: Sí, ¡era horrible!

S: Solo nos miraba lastimosamente, mostrándonos su terrible situación. Fue de veras realmente detestable.

M: ‘Le tiramos un gran racimo de bananas que las comió como si fueran una. Y parecía sentir nuestra simpatía, levantando una pata donde parecía tener una llaga. Tuve mi primer vistazo de los sacerdotes brahmines, con las cabezas afeitadas y una trenza o rodete detrás de la cabeza, pendientes en la oreja derecha por un supuesto el hilo sagrado, y el complicado dhoti envolviéndolos; luego una gran V de ceniza blanca con una línea vertical roja en la frente, en el pecho, y en cada brazo superior. Con la luz de un papel sumergido en aceite, nos mostraron las estatuas de una deidad en un oscuro santuario. Luego, el sacerdote principal, uno enormemente gordo, coloca en nuestras palmas ahuecadas el agua con azafrán y alcanfor para tocar con los labios y verter restos sobre la cabeza. Una corona redonda fue ceñida en cada cabeza. Luego unas hojas en cada palma, todo esto es una bendición. Prema organizó una exhibición de las joyas del templo…’ -lo que fue fascinante- ‘… que se llevaron en cofres y se sacaron una a una para que las viéramos, pero sin tocarlas. Una corona para el dios en oro con incrustaciones de diamantes sin cortar, enormes esmeraldas, coronas de diosas más pequeñas, algunos collares largos y, lo más exquisito: una pequeña mano, una palma de bendición de aproximadamente cinco pulgadas de alto, todo de oro, y la palma con incrustaciones de diamantes’. ¿Lo recuerdas?

S: Sí, bastante bien.

M: ‘Todo esto se muestra en ciertos festivales cuando adornan las estatuas de las deidades. Luego fuimos a otro templo con una gran y espléndida escultura Nandi frente a él. Dentro del patio, había nichos con bajorrelieves de Shiva y Parvati. Muchos de ellos eran con Shiva bailando, una sonrisa en su rostro, la pierna derecha estirada hacia arriba junto a su oreja, y una tímida Parvati’… Era la consorte de Shiva’

S: Sí.

M: … ‘arrodillada junto a él. Esto fue algo sobre el baile de Shiva, cuando él superó a su esposa’’. [Risitas]. ‘Todo lo que él hacía, ella hacía, hasta que finalmente él ganó al levantar la pierna’. Ella era demasiado tímida para hacer eso. [Risitas de ambos]

‘En un nicho más encantador, había una Nandi bailando junto a Shiva, todo con sonrisas. Uno puede ver los fragmentos de la pintura que estaba en todo esto, pero ha desaparecido en gran parte’. Están restaurando algunas de las estatuas, pero es una restauración fea, de aspecto falso. ‘Luego fuimos a una tienda de saris para comprar los famosos saris pesados de Kancheepuram’. De ahí es de donde vienen todos, muy del sur de la India. Aparentemente, si sabes acerca de esas cosas, mirando el sari de una mujer puedes notar de dónde vino, si estuvo o no allí. ‘Había una liquidación previa de Pongal, por lo que no quedaba mucho para elegir. Pero compré uno para la Sra. Parchure y otro para Evelyne, que no vino, más uno verde y rojo para mí’. No lo recuerdo; regalé la mayor parte de mis ropas indias. ‘Entonces, sorprendentemente, nos sirvieron el almuerzo traído por Prema en una habitación trasera. Era un almuerzo para catorce personas, incluso también trajeron agua, toallas y jabón para lavar nuestras manos. Después del almuerzo, fuimos a los tejedores donde se hacen los saris, y Pupul fue recibida como una emperatriz’. [Risitas de S] Ella, sabía de todo esto porque estaba en el negocio de la artesanía. ‘El mejor tejedor de todos, ahora jubilado, fue llamado y vino rápidamente para saludar y ser saludado. Mostraron sus productos actuales, y Pupul vio cómo el nivel de calidad se había deteriorado en el corto tiempo desde que renunció a todo esto. Había tres saris de sus diseños, Nandini compró dos y yo compré uno como regalo para Sunanda. Regresamos a Vasanta Vihar. Vino Krishnaji e inspeccionó el botín con interés y aprobación’.

S: Sí.

M: ‘La señora Parchure era muy tímida, pero creo que estaba satisfecha con su sari, también Evelyne con el suyo, uno rojo muy tradicional, y se lo llevó a lo de los Santhanams, donde todos nosotros, excepto Krishnaji, incluso la gente de Brockwood, Frances, Eleanor, Kathy, Julie, fuimos invitados. Yo lucí un sari estampado gris, Nandini lo trajo y me ayudó a ponérmelo. La comida era muy buena y más sencilla que la que habíamos tenido antes. La casa era grande y cómoda, con un gran jardín’.

S: Tenemos que terminar aquí porque no tenemos más cinta.

M: Muy bien, retomamos desde aquí la próxima vez.


Notas del autor:

[1] Achyut era considerado “héroe nacional”, porque por muchos años luchó por la independencia de India.

[2] Durante esta grabación ya estaban en la renovada Cabaña de los Pinos.


Notas del traductor:

(1) “Mensahib”: modo respetuoso de llamar a una mujer europea durante la India colonial.
(2) “Bufferin”: producto combinado de aspirina con un anti-ácido.
(3) “Exploración en el Discernimiento” – En español titulado: “Mas Allá del Pensamiento”
(4) “Nandi”: aunque la etimología es diversa, es una estatua de un toro echado sobre sus cuatro patas, que en general representa alegría, felicidad y satisfacción. En la perspectiva de los yoguis, el nandi simboliza la mente dedicada a Shiva, el Absoluto; es el guardián y vehículo de su manifestación. Su color blanco simboliza pureza y justicia. En este caso, Mary y Scott se refieren a las dos estatuas que luego se ubicaron al ingreso del frente y en la parte posterior de la “Cabaña de los Pinos”.


  • Traducción del original en inglés: Griselda y Carlos Díaz
  • Consultoras de inglés: Patricia English
  • Consultas al autor: Dr. Scott H. Forbes

Todos los Derechos Reservados © Holistic Education, Inc – Scott Forbes
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Capítulo 55


26 de octubre – 24 de noviembre de 1978



INTRODUCCIÓN

En este número, leemos sobre la primera vez que Mary regresa a la India después de su visita inicial en 1965. Allí todos comprendieron la importancia que ella tiene en el trabajo de Krishnaji, y la tratan muy diferente a como lo hicieron doce años antes; aunque la visita no deja de tener sus desafíos, como sus encantos. La conversación a partir de la cual se hicieron las transcripciones de este tópico tuvo lugar en 2005, veintisiete años después del viaje. Durante su visita, Mary hizo anotaciones detalladas en su diario, lo cual es una ayuda para su memoria; pero lo interesante son los recuerdos vívidos que ese viaje fue para nosotros dos.



Mary:
Comenzamos con el jueves 26 de octubre de 1978: ‘Krishnaji y yo tomamos el tren de las 11:23 horas a Londres. Nos recibió Joe Links y nos dejó en la calle Jermyn. Tuvimos un almuerzo agradable con Mary [Lutyens] Links en Fortnum’s, encantador como siempre. Extrañaré el estar juntos. Nos separamos en Hatchards, donde Krishnaji compró algunas novelas de detectives y yo compré el libro de mi amigo Christopher Fry sobre los recuerdos de su familia titulado: “¿Puedes encontrarme?”. Krishnaji se cortó el cabello en Truefitt, y caminé hasta la calle Hill donde en la oficina de un amigo de Lou Blau, recibí los documentos legales por la venta de la casa que el martes él me envió por correo aéreo. Algunos necesitan ser legalizados por un escribano. Como me encontraba cerca del consulado de los Estados Unidos y no quería volver a Londres mañana, corrí a legalizarlos y me apresuré a regresar a Truefitt. Lo encontré a Krishnaji parado en la puerta. Cuando crucé la calle Bond, apareció un taxi con la luz encendida, lo tomamos y nos dirigimos a Waterloo, justo a tiempo para el tren de las 16:20 horas’.

Scott: [Risitas] Debemos aclarar que cuando la luz en el techo de un taxi está encendida, significa que está libre para recoger pasajeros.

M: Lo consigues si te apuras.

El 27 de octubre: ‘Krishnaji me dictó la número 24 de Cartas a las Escuelas, un año completo. En la tarde, envié por correo los documentos legales a Lou Blau. Llegaron los Marogers con Diane y con Pauline de Grémont, una sobrina de Jean-Michel. Están aquí por unos días, y los ubiqué a todos en el ala occidental. Krishnaji habló con el personal, pero yo no estuve presente’.

Al día siguiente, mi diario simplemente dice: ‘Empaque. Escritorio. Caminar. Krishnaji puso sus manos sobre Diane y también sobre Harsh’.

El veintinueve de octubre: ‘Krishnaji habló a la escuela. Telefoneé a Erna y continué empacando. Hubo otra caminata’.

El lunes treinta: ‘Durante todo el día empaqué y puse cosas en orden. El Mercedes que Krishnaji había lavado ayer con Eric fue guardado para el invierno, se le retiró la batería y se cubrió. A las 16:00 horas de la tarde, Krishnaji, Dorothy, Jean-Michel, Marie-Bertrande y yo caminamos. La belleza gris y otoñal de la tierra, fue el último disfrute. A las 17:00 horas, Marie-Bertrande me llevó a Alresford Surgery, donde me dieron una inyección de gamma-globulina. Terminé de empacar, lavar la ropa y de poner todo en orden. Estuve haciendo cosas de último momento casi hasta medianoche, aunque luego pude dormir muy poco’.

S: Recuerdo haber recibido inyecciones de gamma-globulina, pero no puedo recordar para qué eran.

M: Creo que se suponía que protegían en algo, porque íbamos a la India.

S: Sí.

M: El treinta y uno de octubre: ‘A las 6:45 horas salimos de Brockwood con Krishnaji, Dorothy y yo en un coche, Scott conducía el segundo con Doris y el equipaje. Algunos estudiantes se levantaron para despedir a Krishnaji. La belleza del otoño parecía llenar las calles por las que pasábamos. Nos detuvimos para un picnic en el lugar habitual cerca del aeropuerto. Esme nos había hecho unos sándwiches pequeños y delicados de tofu marinado. Nuestro vuelo programado para las 9:15 horas de la Air India, despegó un poco antes de las 11:00 horas. Estábamos cargados con paquetes en las manos: un queso Cheshire de 3,18 kilos, una sombrilla, más mi carga habitual. Y en el aeropuerto, Krishnaji dijo: «¡Compremos chocolates!». Los quería como regalos para la gente en la India, entonces compramos algunos. Teníamos los dos más deseados asientos delanteros en el lado izquierdo de primera clase, pero estúpidamente, la Air India divide su sección de fumadores y no fumadores solo por el pasillo; entonces nos vimos afectados por un fumador de pipa a solo unos metros de distancia del otro lado del pasillo. Aterrizamos en Roma, fuimos a la sala de pasajeros en tránsito, y allí estaban Vanda, Filomena, Topazia, el Sr. Turchi y un ruso llamado Alexander Ladizensky, a quien Topazia y Vanda habían llamado antes. Se le ha permitido emigrar a Israel, pero también puede ir a los Estados Unidos; su único pensamiento es ver a Krishnaji. Mi único pensamiento era ver a Filomena. Me hizo verdaderamente feliz encontrarme con ella. Sofía Sanguinetti le hizo acupuntura para ayudarla y se ve bien’.

S: ¡Ah, sí!, el antiguo personal de Brockwood.

M: Sí. ‘Sabía que Filomena estaría allí, entonces le llevé las recetas de Dolobid que me pidió, después de leer un artículo sobre este medicamento como la “súper aspirina” para la artritis. También de Brockwood traje casetes para Vanda, de quien recibí kilos de queso, una bolsa de higos frescos, nueces, pasas y bizcochos de Florencia. Como de costumbre, Topazia tuvo algo de que hablar: una reunión de algunos psicólogos que quieren que Krishnaji asista a su conferencia en Roma el año próximo. Krishnaji dijo que Vanda «Parece vieja, debe ser todo ese yoga que hace»’. [Ambos se ríen con ganas] ¡Dios mío!… [Más risas] ‘Toda la conversación fue agotadora. Me sentí emocionada por haber podido ver a Filomena; lucía muy bien en un cardigan de cachemira azul que le compré en agosto, ella es alguien a quien quiero mucho. Después, volamos durante toda la noche sobre Turkmenistán, Afganistán y Pakistán. No pude dormir nada, y Krishnaji muy poco’.

El primero de noviembre: ‘Alrededor de las 4:00 horas aterrizamos en Delhi. Sunanda y Pama nos recibieron en un coche al pie del avión, y nos llevaron a una sala VIP donde Krishnaji, Sunanda y yo nos sentamos, mientras Pama y el Sr. Mourli’ -Él era un buen hombre que vivía en Delhi, siempre amistoso y servicial con Krishnaji- ‘tomó nuestros pasaportes de la oficina de inmigración y retiró el equipaje’. Esto último tomó bastante tiempo ya que uno de los bolsos no apareció durante casi una hora. Luego fuimos a un hotel de pasajeros en tránsito, donde tenían una habitación y un baño para que cada uno de nosotros descansara hasta el vuelo a Benarés. Krishnaji quería ponerse la ropa india que ellos le trajeron’. Los indios siempre sintieron que debía usar esa ropa cuando llegaba a la India, y a él le gustaba.

S: Sí, sí. [Risitas de M] Y también se veía increíblemente elegante en ellas.

M: Y eso fue lo que hizo. ‘Me alegró ducharme, cambiarme de ropa y acostarme un poco. La habitación era como una prisión, pero Sunanda trajo sus propias sábanas para la cama y, a pesar de no poderme dormir, fue reconfortante’. Fue muy considerado de su parte.

S: Sí, lo fue.

M: ‘También trajeron un desayuno. Luego nos fuimos en el vuelo. Frances McCann, que dejó Brockwood el domingo con Chris Jones… ’ ¿Quién era Chris Jones?

S: Era un estudiante estadounidense. Él y su hermano Ken eran estudiantes en Brockwood.

M: …‘estaban en el mismo vuelo. Dormité mientras hicimos un aterrizaje agitado en Agra y Kahjuraho. Luego, Varanasi, el otro nombre para Benarés. ‘Una inspiración de aire tropical, caliente y húmedo invadió el avión ni bien se abrió la puerta. Pupul, Ahalya, Radha Burnier y Upasini ya estaban allí para encontrarse con Krishnaji. Él y yo fuimos a Rajghat con Pupul y Upasini. Así fue como volví a sentirme en la India. Antes que los ojos la viera, uno ya lo sabía: el curioso e intrincado olor de India. ¿De qué era? El polvo, las especias, el humo de la madera, el humo del fuego del estiércol vacuno, el incienso, el aroma del aceite en el aire, tan complejo como la cocina india, me dirían que estaba en la India aunque fuera ciega. La tierra está muy verde debido a las recientes inundaciones, el aire estaba muy húmedo y cálido; habían niños, vacas errantes y búfalos, caras oscuras, colores brillantes y baches por todas partes. Casi todos los rostros giran al ver pasar el coche, la eterna presencia de la pobreza. La vida existió aquí contra todo otro pronóstico que probablemente acabaría conmigo. Y así fue como vinimos a la India y Rajghat. La escuela comenzó ayer de vacaciones, es Diwali (1), sin embargo hubo una multitud para saludar a Krishnaji. Una joven tímida me regaló dos racimos de flores bien atadas. Ahalya, que tenía la intención de compensarme por mi alojamiento aquí en 1965’… [M y S se ríen]. ¡Pero esa es otra historia!

S: Sí, lo recuerdo.


Cap-55-001

Krishnaji caminado en Rajghat  – © Mary Zimbalist



M:
Sí: … ‘había preparado dos habitaciones para que yo pudiera elegir, ambas en la casa de Krishnaji. Elegí una justo debajo de él, la cual luego me di cuenta que es normalmente la habitación propia de Ahalya. Es el habitual techo alto, una habitación con paredes de yeso, piso de cemento con alfombras de olor fresco, una cama con mosquitera, un tocador, una mesa para escribir y un armario de metal con cerradura. El baño tiene un géiser [1] con el cual puedo calentar mi propia agua y llenar el balde, lo cual es un gran lujo aquí. También hay un taburete bajo para sentarse mientras una se enjabona y se vierte el agua que luego fluye por el suelo hacia un desagüe’. En la India aprendí a hacer todo con un cubo de agua caliente, lo que significaba no solo bañarme, sino también lavar mi ropa.

S: Sí.

M: Cuando fui por primera vez a la India, solo conseguía un cubo cada mañana, así que tuve que usarlo con criterio.

S: [Risas] Lo sé, y puedo recordar que un año fui a Rajghat y acababan de instalar un nuevo géiser eléctrico en mi baño, pero no lo habían conectado a tierra. [M se ríe] Lo que significaba recibir una terrible descarga eléctrica al intentar encenderlo o apagarlo.

M: ¿Qué ocurre cuando no está conectado a tierra?

S: Bueno, eso significa que la corriente eléctrica pasa a través de usted. Ya sabe…

M: ¡Oh!

S: Sí, entonces, tuve una terrible sacudida.

M: ¿Te refieres a un shock físico?

S: Sí, una terrible descarga eléctrica, fue realmente…

M: Bueno, eso es horrible.

S: Sí, fue realmente letal.

M: Muy peligroso.

S: Fue muy peligroso. Y tuve que…

M: ¿Y qué hiciste?

S: Bueno, le dije a alguien responsable, pero por supuesto no hizo nada al respecto, y al ser la India… entonces lo encendía y apagaba con un palo. [M se ríe] Tuve que pararme fuera de la habitación y doblar en un ángulo para encenderlo o apagarlo con un palo; de lo contrario, si estuviera de pie en la habitación y el suelo estuviera mojado…

M: Sí, serías electrocutado.

S: Bueno, ya sabe, realmente fue una descarga eléctrica muy severa. Así es como lo hice funcionar desde ese entonces.

M: ¿Y conseguiste que lo arreglaran? ¿No?

S: No me puedo acordar. Pero recuerdo pensar que esto es así en India. Habían hecho un gasto enorme al comprarlo, más el problema de instalarlo, pero no fue bien hecho. Entonces, en realidad era peor [S se ríe con ganas] que el sistema anterior porque era peligroso.

M: Bueno, ahora bien, esta es una de esas cosas que, si lo que decimos llega a India, ¿lo censuramos o no?

S: Usted sabe que es la clase de cosas que ellos ya saben, y en las que Krishnaji siempre les insistía.

M: Bueno, ellos lo saben, pero nosotros al bromear al respecto podemos ofenderles.

S: [Con mucha risa] Para cuando alguien escuche o lea esto, todas las personas responsables ya habrán muerto, así que no importa.

M: Además, espero que de alguna manera se den cuenta de que nuestras críticas o comentarios se refieren a lugares por los que tenemos un gran afecto.

S: Sí, sí. Lo son.

M: ‘Pupul está en su casa, no muy lejos. Los otros están en varias casas de huéspedes. Parameshwaram (quien cocina para Krishnaji en todas partes de la India) está aquí. Antes de acostarme por la noche, le di la receta y el nagari para hacer el tofu. Cenamos tarde. Krishnaji durmió, pero yo desempaqué y para la cena ya me dormía en la mesa. No había dormido más de tres o cuatro horas desde el domingo por la noche’. Esto fue el miércoles. ‘Dicen que en las inundaciones de septiembre, el río se elevó casi hasta el borde del acantilado, pero ahora el Ganges está tranquilo, un poco adormecido, y regresó a sus antiguos cauces’.

S: ¡Ah!, los acantilados son muy altos.

M: Y eso significa mucha agua.

El dos de noviembre: ‘Fue un día tranquilo. Ayudé a Parameshwaram con su primera preparación de tofu. El Dr. Parchure trajo a su esposa para verme, una mujer encantadora, tímida y agradable. También conocí a la joven directora de Vasanta College… ¿Era la Sra. Schuetaschgal?’ No suena bien, no creo que sea el nombre correcto.

S: Ahora bien, solo para citarlo, el Colegio Vasanta…

M: Esa es la universidad para mujeres.

S: Era la universidad de mujeres fundada por Annie Besant. Primero fue llamado el Colegio Hindú de Mujeres, o algo así.

M: Sí. ‘Nuestras comidas son preparadas y servidas por Parameshwaram en el comedor de arriba, en el mismo piso de Krishnaji. Tenemos ensaladas y todo tipo de muy buena comida, impecablemente limpia. Él es, por supuesto, era considerado un brahmin. A última hora de la tarde, Krishnaji, Ahalya, Upasini y yo caminamos alrededor del nuevo barranco que fue rellenado; luego fuimos hacia el campo de juego donde Krishnaji dio cinco vueltas alrededor. Después de la tercera volví y me bañé. Hace mucho calor. El Dr. Parchure me masajeó los pies porque ambos están hinchados por el largo vuelo y el calor’.

El tres de noviembre: ‘A las 9:30 horas, Krishnaji sostuvo una pequeña discusión de grupo sobre el yo. Estaban presentes Pupul, Sunanda, Pama, Ahalya, Achyut, Radha B., Narayan que acaba de llegar, Parchure, Upasini y Rajesh Dalal, un joven simpático y brillante, Krishnakutti, Frances McCann, la señora Parchure, algunos profesores, el señor y la señora Deshpande’. ¿Los recuerdas?

S: ¡Ah, sí!

M: ‘Él no podía ver la relevancia de discutir sobre el yo’. [Risitas] ‘Krishnaji arremetió hacia él, pero eso apenas lo calló. Krishnaji, preguntó qué hicimos todos con el regalo de algo verdadero’. [Risitas de ambos]

El cuatro de noviembre: ‘Hoy, Krishnaji descansó, y es el vigésimo aniversario de la muerte de mi esposo. ¡Qué extraordinaria ha sido la vida! No puedo juzgar ni valorar desde fuera, es como si no me perteneciera hablar de ello. Ocurrió, y no por mi intención. Salí temprano y me quedé mirando el amanecer en el río, el lento y silencioso lanzamiento de redes de los barcos de pesca. Hay algo curioso todavía aquí, dentro mío. Mi mente parece estar en silencio, sin mucho movimiento, escuchando, y de algún modo no es mía. ¿El que posee está ausente, o simplemente se ha alejado? Krishnaji, descansó en la mañana pero estuvo durante el almuerzo. Achyut y él conversaron sobre los centros religiosos, aparte de las escuelas, tal vez en las ciudades donde los libros, las grabaciones magnetofónicas, etcétera estarían disponibles, y donde las personas serias podrían acudir a otros centros pequeños, como una especie de retiro. Krishnaji quiere hacer esto. A las 16:00 horas, vino el Dr. Parchure y me acompañó a su casa donde su esposa me sirvió té. Después del té, el Dr. Parchure nos dejó para hablar a solas. Parece tan agradable, tímida, e insegura de su habilidad para hablar bien en inglés, pero en realidad es bastante competente. Me siento inclinada a hablar más de lo que quiero, a ayudar a superar los baches, y me conmovió que quisiera hablar conmigo. Ella caminó de regreso junto a mi. Krishnaji hizo una caminata’.

El 5 de noviembre: ‘A las 9:30 horas, hubo otra discusión de pequeño grupo con la misma gente que el viernes pasado. Krishnaji usó la analogía: «Te han dado un bebé. ¿Qué has hecho con él? ¿Lo has cuidado? ¿Es lo más importante en tu vida?» Pupul habló del “enturbiar”, como cuando uno tiene claridad pero luego se enturbia. Krishnaji, de hecho les dijo: «Dejan que se enturbie porque no son serios. No han aceptado la responsabilidad del bebé. No le han dado su ser, su energía total. Esto no es la totalidad de tu vida», lo cual golpeó duramente a la mayoría de ellos. Habló con gran energía. En el almuerzo, permaneció en la mesa hasta las 15:00 en punto, debatiendo si Nagarjuna y Shankara…’ -grandes maestros de las tradiciones budistas e hindúes- ‘… si tenían el discernimiento del Buda, o si el intelecto trajo los santos para ver las limitaciones y la inutilidad de sí mismo; a tal punto que fuera de ello y en una búsqueda posterior, tuvo lugar el discernimiento. Krishnaji consideró que Buda y posiblemente Nagarjuna: «No eran intelectuales, aunque tenían un gran intelecto». Él sentía que tenían un discernimiento nacido de la compasión, de la cual advenía la inteligencia’.

Me alegra que esto esté escrito aquí, porque en los diálogos que ahora leo, la gente lo pensó, pero nunca pudo ir más allá de ese tema.

S: Sí.

M: Y parece que nunca puedo… hablo de esto, pero no parece tener ningún efecto. Lo que es discernimiento y luego inteligencia. Como sabes, Krishnaji solía decirnos que cuando ves las limitaciones de lo que estás haciendo, puede advenir el discernimiento dentro de ello. Y también solía decir que el pensamiento puede ver sus propias limitaciones, y al ver sus propias limitaciones…

S: … se transforma.

M: … el discernimiento aparece como una luz.

S: Sí, sí, y produce un cambio.

M: Exactamente, pero esto no se transmite con solo mencionarlo.

S: No sé si puede transmitirse a alguien que no la haya experimentado.

M: Pero en cierto modo, no en un sentido religioso profundo, los discernimientos son…

S: Sí, tenemos pocos discernimientos.

M: Sí, estoy segura de que todas las personas han tenido un poco de discernimiento. Algunos de ellos son simplemente… -tú conoces esa sensación- … de pronto ves algo de un modo muy diferente. Sí. ‘Krishnaji tenía dudas sobre Shankara. Radha Burnier, Achyut, Sunanda y Pupul estaban a la mesa. Radha dijo que hay muy poco en claro sobre Shankara’. Ese grupo estaba muy bien ubicado en la historia de estos temas.

S: Sí.

M: ‘Como todos los seguidores de Shankara Charyas escribieron… ’ -como sabes, la gente que lo siguió-, ‘… es difícil estar seguro sobre cual fue el escrito original. Estos almuerzos son demasiado agotadores. Me duele la pierna por estar sentada allí tanto tiempo, y Krishnaji, aunque disfruta hablando de todo, está cansado por eso. Por la tarde, de Bombay llegaron Nandini con su hermana mayor Amru. Nandini parece un poco mayor, pero su actitud es siempre amable, amigable y elegante. Krishnaji estaba bastante afónico en la caminata. Solo dio dos vueltas, dijo que estaba cansado, regresó y comenzó a hablar con Nandini, pero se rindió. Envié al Dr. Parchure para verlo, sospechando fiebre. Tenía 38 grados. Parchure movilizó cosas, pasó la noche en una habitación cercana y se preparó para luchar contra su fiebre, por si subía’.

El día seis: ‘La temperatura de Krishnaji ahora está por debajo de lo normal. Dice que durmió bien. Su voz estaba muy ronca y tiene dolor de garganta, pero estaba más interesado en el sastre que venía para adaptarle un kurta (2) y ropa interior. [Risas de S] El encuentro con los budistas mañana fue pospuesto. Permaneció en cama todo el día, y por la noche su fiebre bajó a 37,6 grados. Caminé por el predio de la escuela con Ahalya, Nandini, Amru y la señora Padma Santhanam’. ¡Ah!, no creo que ella haya aparecido antes. Padma Santhanam viene de Madrás. ‘Las elecciones continúan, y el país está expectante si la Sra. Gandhi ganará las elecciones al Parlamento. Si lo hace, aparentemente se convertirá en líder de la oposición’.

El siete de noviembre: ‘Me probé un kurta y una copia de mis pantalones de Courrèges hechos por el sastre, luego fui a Benares con Ahalya, Sunanda, Parchure, Narayan y Upasini, donde compré algodón para más kurtas. Benarés es una pesadilla de gente, polvo, tierra, aglomeración, ruido, un torrente de vida que sería mi destrucción si alguna vez me dejaran caer en ella. Es como el borde de un volcán, observando a los seres que están en él, apenas sobreviviendo. Un carnaval espantoso que no celebra nada’. ¿Has estado en Benarés?

S: ¡Oh, sí!

M: ‘Las nubes de polvo y basura, cada vehículo tiene una bocina que hace sonar a todos los demás; hay carretas con maleteros, otras con música estridente y ensordecedora publicitando películas, vagando por las calles tiradas por pequeños caballos o por un ser humano, los burros cargados de escombros son arreados por niños pequeños y delgados, bicicletas, ríos de gente. El sólo conducir por las calles es un calvario. Nos detuvimos en el edificio de la sede teosófica en Benarés para recoger a Radha Burnier. El edificio se llama Shanti Kunj, y es donde solían vivir Krishnaji con la Sra. Besant. El antiguo jardín, tenía lujo y era silencioso, algo asombroso después de las calles terribles. A Radha, tranquila y limpia, en un sari blanco, no le importó que el polvo ensuciara el coche cuando volvíamos. Tuve que lavarme los ojos, la nariz, la garganta y todo cuando llegamos. Krishnaji había dormido toda la mañana, sin fiebre. Aprobó los tres algodones que compré para los kurtas. La Sra. Gandhi ganó la elección por un solo asiento en el Parlamento’. [Risitas]

El día ocho: ‘Krishnaji está mucho mejor. Descansó en la cama, excepto para asistir a una reunión de la junta directiva de la FK India, a la que fui invitada. Expliqué el estado de las finanzas en Ojai, y también el punto de vista de las fundaciones de los Estados Unidos e Inglaterra respecto a que Krishnaji y sus enseñanzas son uno, y que esa es nuestra responsabilidad. Por la tarde, conduje con Pupul, Nandini, Amru y Sunanda a tomar el té en el Colegio de Agricultura. La chica alemana que intentó forzar su entrada al chalet Tannegg [Suiza] el verano pasado, merodeaba en la entrada. Pama se quedó para disuadirla de quedarse aquí, excepto para las charlas públicas. Condujimos a través de poblados de escombros, polvo, enjambres de personas y animales errantes, pasando camellos que lentamente arrastraban sus grandes pies planos por los sucios caminos. Luego de repente, había campos verdes con solo un búfalo ocasional, y la belleza de la tierra era como una oleada. Estábamos en el camino que una vez el Buda caminó hacia Sarnath, y pensé en lo hermosa que debe haber sido la India en aquel tiempo, con muy pocas personas y la tierra en su prístina frescura. Caminé de regreso en el crepúsculo con un par de zapatos que Krishnaji llama “alpargatas”, las zapatillas de deporte en mi infancia’. [Risitas de ambos] ‘Krishnaji cenó en su balcón’.

Al día siguiente: ‘Krishnaji está bien. A las 9:30 horas, tuvo una discusión con todos los estudiantes en el Salón de Asamblea. Fue precedido por los niños que cantaban mientras Krishnaji se sentaba con las piernas cruzadas en el pequeño estrado frente a ellos. La elevada belleza del cántico más la extraordinaria gracia y majestuosidad de Krishnaji me hizo brotar las lágrimas; hay momentos en que su presencia es como la de un dios. Los niños eran buenos para hablar a pesar de su timidez, pero su inglés canturreado y las fuertes consonantes que se tropiezan, hace que Krishnaji necesite a Rajesh como intérprete’. [Risitas de ambos] No podía entender el inglés de ellos. [Risitas] ‘Por la tarde, una lancha navegó río arriba pasando los Ghats, con Nandini, Amru, Padma Santhanam, Frances McCann, Chris Jones, Krishnakutti, Rajesh, la Sra. Drassinower y una pareja difícil, los Levitton. La señora Levitton fue víctima de poliomielitis y debe ser transportada o cargada a todas partes. Era muy afable, y pronunció mi primer nombre en forma instantánea, aunque yo no sabía el suyo. Su esposo hace acupresión y había algo desagradable e impuro en él’. Ves, estos son los comentarios que…

S: Esas son sus impresiones. No decimos que son la verdad, y no vamos enviarles una copia de esto.

M: Está bien, porque no me gusta lastimar…

S: Lo sé… pero así es la vida.

M: Existe tal cosa como la discreción.

S: No cuando usted escribe la historia.


Cap-55-002



M:
Hmm… ‘El río grande y sagrado está sucio y marrón; el alcantarillado de la ciudad sale a borbotones en el río, justo aguas arriba de donde está la escuela Rajghat, en la parte inferior de los ghates de la ciudad y donde los dhobis lavan la ropa’.

S: Los lavanderos.

M: Los lavanderos, todos hombres… ‘donde los dobhis lavan la ropa. Solo el baño, el cepillado de los dientes, el hundimiento del terreno que se produce a lo largo de los ghats me hace sentir el verde’. [Risitas] ‘Los cuerpos están cuidadosamente puestos en fila en los ghats ardientes, esperando su turno, envueltos en una tela brillante. Cuando pasamos ardían siete fuegos. El aire estaba cargado de humo por esto. Los búfalos eran lavados por sus dueños, medio sumergidos en el río, y las cabras comían malezas casi invisibles sobre el cemento. Volvimos a la mitad del canal. No siento ningún impulso de regresar a Benarés’. [Risitas] Obviamente no me gustó, aunque no recuerdo sentirme disgustada.

S: Es muy difícil de agradar.

M: Sí, pero es interesante.

S: Sí, es muy interesante. [Risas]

M: ‘Llegó un telegrama de Evelyne. Llega mañana desde California a Delhi y estará aquí el lunes’.

S: ¡Ah, sí!, Evelyne venía con Michael Mendizza porque estaba filmando ese año.

M: ¡Ah!

S: Sí.

M: El diez de noviembre: ‘A las 9:30 horas, hubo un equipo indio de televisión que está haciendo una película de una hora sobre Krishnaji y fotografió la discusión de ayer con los estudiantes, filmó una sesión de preguntas y respuestas con Krishnaji en 16mm. en blanco y negro. Los interlocutores éramos Achyut, Pupul y yo’. Yo participaba para darle cierto “efecto internacional”. [Risitas] ‘El hombre a cargo, un tal Sr. Leyti, había hecho su tarea y preparó las preguntas. A cada uno nos dieron dos preguntas para hacer. Las mías eran: “¿Qué lugar tiene el conocimiento en el hombre que busca la iluminación?”, y la segunda era: “Usted dice que el conflicto surge del deseo y la opción, y que estos estructuran nuestras vidas. ¿Podemos estar libres de esto?” En la tarde, filmaron una sesión similar entre Krishnaji y algunos estudiantes. No participé de esto porque antes del almuerzo el Dr. Parchure me dio algo para la “alergia al polvo”, que resultó ser un antihistamínico que me hizo dormir como si me hubiera golpeado en la cabeza. Llegué aproximadamente a las 16:00 horas y caminé con Krishnaji, Pama y Upasini alrededor del perímetro del lugar. Krishnaji estuvo cansado por la noche y no cenó mucho’.

El día once: ‘A las 9:00 horas, Krishnaji dio la primera charla pública en el salón de actos de Rajghat. Fue filmado en parte por el equipo de televisión indio. Habló sobre el desorden. Almorzó en la mesa, pero rápidamente se fue a descansar y más tarde se levantó para saludar al gobernador de Bengala. Hizo ejercicios en su habitación solo. Mientras cenaba en el piso de arriba, Nandini quien había comido con Amru en Vasanta Asharam, subió corriendo, diciendo que el Sr. Levitton estaba furioso porque le dijeron que él y su esposa no podían ir al Valle de Rishi, y que exigía ver a Krishnaji al momento. Bajé para hablar con él. Estaba furioso. Dije las cosas obvias, que la decisión de Narayan era necesaria debido a las limitaciones físicas de Rishi Valley, etc. Igual argumentó. Le pregunté por qué no podía aceptarlo con calma, lo cual pareció ahogarlo de rabia. Hizo Namasté… ’ -el saludo indio con las manos juntas- ‘… en forma sarcástica y se fue. Narayan, llegó un poco más tarde y dijo que fue él quien le había dicho a Levitton que la escuela no podría ayudar en asistir a su esposa mientras Krishnaji estaba allí, es decir, cargarla como el Sr. Levitton le pide a Chris Jones que lo haga’. Levitton explotaba a Chris Jones, haciéndolo arrastrar a esta mujer bastante pesada por todas partes. ‘Narayan explicó que durante la estadía de Krishnaji, la escuela estaba muy ocupada, pero que eran bienvenidos a pasar unos días más tarde, cuando se le podía brindar cierta ayuda. Más tarde, mientras Narayan estaba cenando, el Sr. Levitton se acercó a su mesa y le dijo: “Espero que no sufras un derrame cerebral y tengas que aprender a vivir en una silla de ruedas”. Luego agregó Narayan en tono pragmático: “Me maldijo”.

El día doce de noviembre: ‘Krishnaji dio la segunda charla pública a las 9:00 horas. La sala estaba repleta de todo tipo de gente, pero parecía una audiencia superficial, fácilmente inclinada a reírse. A veces, las preguntas estaban en un inglés tan fuertemente acentuado que Krishnaji no podía entenderlas. Me senté cerca del monje tibetano Rinpoche, un joven con una túnica de color rojo oscuro y un chal amarillo. Cruzó las piernas y no parecía muy cómodo, moviéndose en el banco duro. Krishnaji habló más sobre el desorden, en el verlo, lo cual después produce orden. Un hombre preguntó acerca de la muerte, y Krishnaji replicó: «¿Alguna vez la probó?», pero reprochó la risa del auditorio y siguió hablando de la muerte del yo. Almorzó, descansó, y luego vio a algunos miembros de la familia Patel brevemente. Habló con Ahalya, Parchure, Rajesh y Upasini sobre Rajghat, y luego hizo ejercicios en su habitación. Tomé una siesta y caminé con Nandini y Pama mientras oscurecía. Después de la cena, Pupul, Nandini y Sunanda recordaron al Krishnaji de fines de los ‘40: la alegría de él en aquellos días, cómo Rajagopal escuchó los extraños eventos de Krishnaji en Ootacamund (3), y el informe de Pupul y Nandini sobre esto; cómo Rajagopal se enteró de los extraños eventos de Krishnaji en Ootacamund por medio de la interrogación de los sirvientes. Luego Rajagopal hizo que Pupul jurara nunca hablar de la maldad de Rosalind con Krishnaji cuando ella fue a la India en 1956, de cómo lo reprendía, le gritaba, e incluso convenció a Krishnaji de que el Departamento de Investigaciones Criminales (CID) abría su correo, de lo mal que Rosalind hablaba de él a Pupul cuando ella estaba de visita en Ojai; incluso del juicio entre Nandini y su esposo, en el que se respondió a los presuntos cargos de crueldad de Nandini en un breve informe que citaba las páginas de las charlas públicas de Krishnaji, donde él decía que las mujeres indias eran consideradas como bienes muebles [o esclavas] y que por esto hizo que lo abandonara, no la conducta del marido. El esposo de Nandini ganó el caso y la custodia de sus tres hijos; ella podía verlos solo en el verano fuera de Bombay, y solo en presencia de la madre de él. Devi…’ -ella es su hija- ‘… tenía nueve años cuando esto sucedió, y se convirtió en una pequeña madre para sus dos hermanos. Un año después, Pupul tuvo que llevar a Nandini a Londres para una operación de cáncer, y más tarde por la extracción de un riñón. Pupul habló de los papeles que tiene, notas de reuniones entre Krishnaji y Jawaharlal Nehru, el Primer Ministro de la India, y con Indira Gandhi sobre cosas maravillosas que Krishnaji solía decir en las discusiones que no se registraron’.

El día trece: ‘A las 9 :00 horas, en el salón de actos, Krishnaji sostuvo una discusión con un Rinpoche tibetano y otros tres eruditos budistas. Achyut tradujo el hindi cuando fue necesario, ayudado por Pupul, Radha, Sunanda y Deshpande. El Rinpoche comenzó con una pregunta en voz baja, casi susurrando, sobre el observador y el fin del pensamiento. Luego, otro budista siguió hablando en hindi, transcurriendo cuarenta y cinco minutos antes de que todos aceptaran la base de una pregunta. Krishnaji, seguía preguntando qué sucede realmente en la vida diaria con la relación, y los budistas continuaban hablando y teorizando en hindi. Cada vez más, Krishnaji está enfatizando lo real, descartando las teorías y las ideas. Este parece ser el punto donde la gente se resiste, escapan con la idea de algo y se alejan de la cosa misma. En la tarde, Krishnaji vio a la familia Patel por lo que iba a ser una reunión de diez minutos, pero que duró una hora y cuarto, ordenando sus problemas. De Delhi llegaron Evelyne, Michael Mendizza y Robert Dunigan, quien con botas de vaquero y sombrero está a cargo de la grabación de sonido. Evelyne, está en la pequeña casa de huéspedes que Frances McCann rehusó, y trajo de Lailee Bakhtiar -nuestra doctora en Beverly Hills- la vacuna contra la neumonía, y un mensaje poco claro de Lou, respecto a que el comprador no aprobó el informe de los geólogos sobre la casa de Malibú. Al crepúsculo fui a dar un paseo en con Krishnaji. Después de la cena, Evelyne y Michael le describieron los planes para filmar en la India a Ahalya, Pupul, Nandini, Achyut, etc. Parece que fueron bien aceptados. Fue una noche ruidosa con el festival en el pueblo, por los cánticos y los perros ladrando’.

El catorce de noviembre: ‘Fue un día de descanso para Krishnaji. Evelyne, Michael y Dunigan fueron a Benarés. Evelyne volvió a tiempo para almorzar. En el almuerzo estuvieron Radha y el profesor Krishna de la Universidad de Benarés con su esposa. Krishna le contó a Krishnaji acerca de la actual situación universitaria, en la que los estudiantes amenazan con cuchillos y pistolas al personal docente por las calificaciones y cuando estos rechazan los alumnos que copian en los exámenes’. Lo recuerdo porque estaba presente cuando lo dijo. Entraban con una pistola preguntando: “¿Cuál es mi resultado?” ‘Caminé con Krishnaji y Upasini por los campos de juego’.

El quince de noviembre: ‘Krishnaji me llamó antes del desayuno. En la noche tuvo la sensación de que yo estaba disgustada por algo. Le aseguré que no. A las 9:30 horas tuvo una discusión con los estudiantes en el salón de actos. Estaba muy por encima de la capacidad de comprensión de ellos. Una niña musulmana preguntó: “Señor, ¿qué es religión?” Krishnaji le respondió que era cuando sabes lo que no es’. [Ambos se ríen] Esto debe haberla desconcertado. ‘Ellos también tuvieron problemas con la comparación y la comprensión de que no puede haber amor cuando hay temor. Él tuvo dificultad para entender sus preguntas. Puede ser no solo el fuerte acento indio de los estudiantes, sino también un poco de sordera por su parte. Hablé con Parchure al respecto y él sugerirá pruebas de audiometría en Madrás. Hay una cierta postura crítica hacia la escuela de aquí. Continúa diciendo: «Esto es muy difícil para ti, no estás acostumbrada a esto», lo que por supuesto es cierto, pero podría llegar a ser tomado como una crítica. A las 16:30 horas, Krishnaji fue filmado por Michael con los niños más pequeños aquí afuera de la casa y luego plantando árboles. Krishnaji, Upasini, Nandini y yo caminamos. Regresé, me bañé, me cambié, y fui con Krishnaji y otros a los cánticos de los sacerdotes brahmanes’. Fueron maravillosos.

S: Sí.

M: Todos cantaron en voz alta, enérgicamente, y sonaba maravilloso. Hmm, hmm…

Al día siguiente: ‘Nandini y yo visitamos el departamento de arte de la escuela. Krishnaji vio a un sanyasi. Por la tarde, Michael lo filmó caminando por el sendero al lado de las casas con el Ganga al fondo. Entonces, Krishnaji, Nandini y yo caminamos por el camino al borde del terreno. Un hombre de la aldea subió el acantilado desde el río, de repente vio a Krishnaji y se postró, tocando su cabeza con los pies de él’. Lo recuerdo muy bien. Se acercó y miró a Krishnaji como si estuviera viendo a un dios o algo así…

S: Sí.

M: … y se arrojó a sus pies. Fue muy conmovedor. Esto tomó totalmente por sorpresa a Krishnaji. ‘Lo levantó, lo saludó en silencio y siguió caminando. En los ojos del pequeño hombre hubo una mirada de maravilla y agreste emoción mientras observaba a Krishnaji, como si hubiera visto a Dios. No era adulación, ni admiración por una persona famosa; era maravilla y adoración. Por la noche, Oopali, un ex alumno de Rishi Valley y ahora bailarín profesional, dio un recital y fuimos a ver una parte del mismo’. ¡Recuerdo tan bien a aquel hombre!… un hombre pequeño y anciano; subió por el acantilado hasta el camino y allí estaba…

S: Krishnaji.

M: Fue agradable, muy dulce.

El día diecisiete: ‘Krishnaji habló con los maestros. No fui, pensando que cuanto menos extranjeros haya, mejor. En cambio, escribí cartas. Por la tarde, Michael filmó a Krishnaji al otro lado del río Varuna…’-el pequeño río que fluye hacia el Ganges- ‘… caminando por las tierras de cultivo con su gran sombrilla’. Cuando se hizo esto, caminamos hacia el extremo oriental de la tierra de la FKI y volvimos a pasar por el Hospital Sanjivan, donde entramos Evelyne y yo. La Dra. Sharma, la única enfermera, y una de las mujeres más trabajadoras, nos mostraron el hospital. Fue lamentable ver cuánto se necesita’. Era un hospital muy rudimentario.

S: Sí, sí.

M: Recuerdo que las camas eran… no había sábanas en ellas.

S: Sí, solo camas de lazos.

M: Lazos con algún tipo de colchón de plástico. No es lo que preferirías. ‘A nuestro regreso, el Dr. Parchure me habló largamente sobre esto y su juventud como médico rural, viviendo con su esposa y su hijo de dos años, en una choza de paja con orugas venenosas en las paredes, cangrejos arrastrándose en el suelo a los que el bebé intentaba tomar y serpientes que caían del techo’. Tenía historias extraordinarias y las contaba claramente. Yo siempre quise grabarlas porque eran…

S: Sí, sí, extraordinarias.

M: El dieciocho de noviembre: ‘Fui con Achyut, Radha Burnier, Pupul, Nandini y Evelyne al Museo Sarnath. Pupul y Nandini se fueron antes de almorzar a Bombay. Por la tarde, invité a la señora Krishni a tomar el té…’ -una mujer muy agradable-, ‘… ahora jubilada en Poona después de enseñar aquí’. Cuando antes yo pasé por allí, ella era maestra.

S: Correcto.

M: ‘Recuerdo su incansable amabilidad en el cuidado de las comidas de huéspedes extranjeros en 1965. Tenía el entusiasmo de hablar, como parte de su amabilidad y una tendencia a ejecutar más tareas, lo que parece ser parte del envejecimiento en algunas mujeres. Krishnaji fue visitado por el Maharaja de Benarés, un hombre bajo. Preparé algo del embalaje fácil y rápidamente, porque el dhobi trae la ropa muy bien doblada’.

El diecinueve de noviembre: ‘A las 8:45 horas, saliendo hacia el aeropuerto, la escuela ya estaba afuera para despedir a Krishnaji y Michael lo filmó. También allí estaba Evelyne, a pesar de su fiebre ayer por la tarde. Krishnaji, Achyut y yo volamos a Calcuta. Los amigos de Achyut y los admiradores de Krishnaji llegaron al aeropuerto con sus familias -un tal Sr. Mehta, un brahmin grandote que come carne vestido con un dhoti, y el Sr. Sen, su esposa, hijo, etcétera-. Ellos trajeron un almuerzo de tres platos mientras las esposas, las hijas y hermanas servían a Krishnaji, a Achyut y a mí en un apartamento privado del aeropuerto. Una rechoncha psicoterapeuta y de aspecto bastante rudo aprovechó la oportunidad para hacerle preguntas intensas a Krishnaji, cuyas respuestas le dejaron el seño fruncido de desconcierto’. [Risitas de ambos] Su última pregunta fue: “¿Usted cree en Dios?” Krishnaji le respondió: «¿Quién inventó a Dios?» Hubo un silencio de asombro. «Obviamente», dijo, «el hombre inventó a Dios»’. [M se ríe] ‘Todos parecían una imagen congelada en una película en movimiento. Nos condujeron hasta las escaleras del avión en un gran coche privado, y un asistente de la aerolínea nos llevó a bordo; partimos a las 14:30 horas para Madrás. Al volar sobre el país se veía verde. Pama y la Sra. Jayalakshmi recibieron a Krishnaji, quienes nos dieron a él y a mí una enorme guirnalda de rosas, nardos y collares de cuentas. También otros estaban allí, incluso la Sra. Santhanam que nos prestó su coche con aire acondicionado para que Krishnaji y yo viajáramos a Vasanta Vihar. Madrás era cálido y húmedo, pero verde y de aspecto más limpio que Benarés. El aire era suave y agradable, no polvoriento, ni contaminado. Vasanta Vihar ahora está pintada de blanco, lo que le da una belleza majestuosa en lugar de la lúgubre pintura amarilla de 1965. Había arbustos y plantas por todas partes. En el porche estaban esperando Sunanda, Prema Srinivasan, su hija, y Vatsala. La última era delgada como una flecha, con grandes ojos oscuros que miran hacia otro lado cuando se la mira…’ -No creo recordarla- ‘… Su forma de hablar y sus movimientos son rápidos e intensos. Ella de inmediato me preguntó si me gustaría hacer una caminata. Después por el sendero, caminamos en la oscuridad y subimos un poco por la carretera antes de regresar. Mañana ella tiene exámenes en alemán y más tarde esta semana. Las habitaciones de Krishnaji están encima de sus antiguas habitaciones, son agradables, había una sala de estar con cojines azules y blancos que me gustaría tener en Ojai’, [risitas] ‘la habitación contigua tiene un pequeño porche y un baño grande y hermoso. Me dieron las viejas habitaciones de él en la planta baja, justo debajo, con una pequeña sala de estar, un dormitorio grande. Todo era a la vez limpio, cómodo y atractivo. Luego tomé un lujoso baño con abundante agua caliente. Con este calor, un baño casi equivale a renacer. Cenamos en un nuevo comedor del edificio de la cocina, que una vez fue el garaje. Está detrás de la casa principal. Para cenar estaban Krishnaji, Achyut, Sunanda, Pama y Vatsala, quien estuvo viviendo aquí durante los últimos diez meses. Fuimos temprano a la cama porque estamos cansados de viajar’.

El veinte de noviembre: ‘Estuvo cálido y húmedo. Krishnaji quería hablar con Achyut, Sunanda, Pama y conmigo sobre los fundamentos de las escuelas que parecen predominar sobre las enseñanzas y los problemas de Rajghat. Apenas comenzamos, el Sr. Santhanam entró y se sentó en el piso con el resto de nosotros en la habitación de Krishnaji… y ¡se sentó!’ dice aquí. [Risitas] ‘Krishnaji estaba molesto y quería que se fuera, entonces se levantó mientras Sunanda y yo ordenamos su ropa para Rishi Valley. Achyut y Pama llevaron a Santhanam a la sala de estar y hablaron con él sobre el terreno para la escuela que dirige su esposa, pero que pertenece a la FKI. Finalmente se fue y nosotros reanudamos’.

S: Debemos decir que el Sr. Santhanam, que acaba de ser mencionado, es el esposo de Padma Santhanam, quienes finalmente se convirtieron en los filántropos que financiaron la escuela en Madrás.

M: Eso es correcto. Sra. Santhanam…

S: … era la fuerza directriz.

M: Sí.

S: Y fue ella quien realmente tuvo interés en Krishnaji, no el Sr. Santhanam.

M: Creo que sí.

S: El señor Santhanam, creo que había ganado su dinero con partes de automóviles. Creo que tenía Lucas Car Parts o algo así, y tenía la franquicia para toda la India. De ahí es de donde viene todo el dinero.

M: Sabía que tenía mucho dinero y que él era un gran hombre de negocios, pero no sabía lo que hacía.

S: Sí, creo que era eso.

M: ‘Krishnaji siente que las escuelas han ensombrecido a las fundaciones, las enseñanzas, y que tomaron toda la energía, etc. Él quiere cambiar todo eso. Discutió sobre Rajghat, el norte dividiéndose del sur algún día, y cómo prevenirlo. Preguntó si la fundación debería dirigir el hospital en Rajghat, las escuelas rurales, etc. Achyut habló de las ventajas de esto. Más tarde, Krishnaji bajó y me preguntó a solas: «¿Ellos saben de qué estoy hablando?» En Rajghat, se sintió con «ganas de irse», y además, en la meditación de una noche sintió una energía tremenda que descendió sobre él.
Dick Clarke y su hija Heather Thornblod vinieron de visita’.

S: ¡Ah, sí! ¡Recuerdo a Dick Clarke! Deberíamos decir que fue uno de los tutores de Krishnaji cuando él era un niño pequeño en la Sociedad Teosófica, y ahora Dick Clarke tenía unos 500 años.

M: Sí, pero…

S: Ágil.

M: ¡Muy ágil!… y todavía podía andar en bicicleta si recuerdas.

S: ¡Sí!, lo recuerdo bien, solía andar en bicicleta por todas partes.

M: [Risitas] De todos modos, vinieron a visitarnos. ‘Y Krishnaji habló con su hija’.

‘Prema Srinivasan almorzó con nosotros. Después del almuerzo, Krishnaji tuvo una larga conversación con Vatsala, y luego me dijo que ella quería irse. Expresó que no puede vivir de palabras y que quiere conseguir un trabajo. Él le preguntó en qué estaba más interesada. Ella respondió que es seria en religión, pero que debe hacerlo a su modo. Krishnaji le dijo que debe hacerlo y que puede quedarse mientras que él esté aquí. Él parece pensar que el hecho de que ella no deseara vivir de palabras, significaba ser lo único que Sunanda y Pama le ofrecían. Me pregunto si refleja el propio estado de Vatsala, y Krishnaji se pregunta acerca de todas las personas mayores de aquí, incluso de Pupul en particular. Él quiere más jóvenes en la fundación. Después, y brevemente, habló con la hija de Prema. Luego nos llevó a mí y a Pama en un paseo más bien preocupante en la oscuridad, pasando por un lugar donde unos gitanos cocinaban su cena a fuego abierto. Los búfalos vagaban, y de nuevo estaba polvoriento y sucio. En la cena hubo una discusión entre Achyut, Sunanda, Pama, Vatsala y yo sobre lo que es tradición. Krishnaji habló sobre la misma, diciendo que toda religión está basada en la tradición, y que por lo tanto no tiene sentido. Le pregunté si estaba en contra de la tradición porque es de segunda mano, es un patrón, una fórmula, etc., y si también negaba la percepción original del primer maestro, Buda, etc. ¿Él negaba que hubo verdad para ellos, lo que posteriormente pudo haber sido corrupta en la tradición por aquellos que la escucharon, no la entendieron, pero la transmitieron? Respondió: «La verdad no puede ser entregada a otro». Pregunté por una persona que por ejemplo lee en uno de sus libros que el observador es lo observado, y que al instante ve la verdad, no intelectualmente, pero si realmente lo ve. La tradición no está ahí. Achyut habló de una conversación con Krishnaji hace años en la que le había mostrado la falsedad de algo que estaba pesando sobre él, y que desde entonces terminó por completo y nunca reincidió. “Pero tengo otra ceguera”, continuó. Luego Krishnaji dijo que el discernimiento en algo nos muestra la totalidad de las cosas. Esto pareció molestar a Sunanda. Krishnaji dijo: «No es una cosa a la vez». Luego preguntó: «¿Qué sucede cuando digo que el conflicto daña el cerebro?» Le dije que instantáneamente veo que es verdad, pero sigue siendo memoria y visión, pero al experimentarlo conozco el daño y no se repite. Uno rápidamente encuentra que es real porque puede repetirse… -pero no tuve que terminar la frase porque con Krishnaji, sentado frente a mí en la mesa- … hubo un intercambio no verbal. La declaración de Krishnaji de que la verdad no puede entregarse a otra persona es clara: la persona debe acudir a ella, pero dije que la verdad sobre los impedimentos fácticos y psicológicos es comunicable por él o en sus escritos. Él dijo que solo uno que lo ha comprendido puede comunicarlo; y agregó que la comprensión, y por ende la eliminación de un impedimento, hace que uno vea todo el campo de impedimentos, los que dejan de existir. Agregué que esto debe ir más allá’. No creo haber comunicado esto muy bien.

S: Uno obtiene lo esencial de esto, se percibe.

M: ‘Justo después de cenar, a la cama para levantarse temprano’.

El veintiuno de noviembre: ‘Nos levantamos a las 3:15 horas de madrugada, nos bañamos, nos vestimos y tuvimos el equipaje listo para cargar en el coche de la Sra. Santhanam. El Dr. Parchure, que llegó anoche de Benarés en tren tomó mis maletas. Sunanda, Pama y Jayalakshmi estaban levantados para despedirnos; este último vendrá con Narasimhan el día veinticinco. Parameshwaran se sentó al frente, mientras que Krishnaji, Achyut y yo estuvimos en la parte de atrás. Salimos a las 4:10 horas, yendo hacia el oeste por caminos donde los camiones venían de Bangalore con productos, los carros de bueyes, y las zonas montañosas cubiertas de heno que avanzaban lentamente hacia nosotros. Los ojos de los bueyes se ven en la oscuridad como los de los gatos. A medida que aclaraba, se veían las chozas de barro y paja del pueblo, las cuales aunque muy pobres no tienen la miseria del norte. Krishnaji, se complació con los grandes árboles de tamarindo a lo largo del camino, diciéndome que los aldeanos no los cortan porque dan frutos valiosos, y cada árbol pertenece a alguien. Aparecieron los campos de arroz con un pálido verde y la suave floración malva de la caña de azúcar. Nos detuvimos una vez para cargar gasolina. Los niños pequeños de piernas delgadas, acarreaban sobre sus hombros ollas de agua a las chozas del otro lado de la carretera principal; algunas eran viejas ollas de bronce pulido, pero muy frecuentemente eran recipientes de plástico. Cuando nos acercamos a Chittoor, la tierra era como zonas de California: colinas bajas y rocosas, pero aquí había agua. Los monzones aportaron agua al río y hay pequeños lagos. Krishnaji señaló un santuario en una colina bastante empinada y dijo: «Me contaron que allí solía subir solo»’. Se refería a él mismo cuando era un niño.

S: Entonces no recuerda haberlo hecho, pero se le dijo.

M: Exactamente. ‘En Madanapalle, donde nació, había todas las idas y venidas de un mercado, y recordó la broma de “Laugh-In” [“Reírse”]’. Era una comedia de un programa que nos gustaba ver en California. No sé si te acuerdas…

S: Sí, lo recuerdo.

M: Era cómico, y solían bromear sobre el “hermoso centro de Burbank”… ‘y Krishnaji siguió riéndose del “hermoso centro de Madanapalle”’ [risitas de S] ‘a lo largo de la ciudad. Achyut nos explicó cómo surgió el Valle de Rishi, ya que Krishnaji no tenía idea. La Sra. Besant tenía un colegio teosófico en Madanapalle y se lo había ofrecido a Krishnaji para una escuela, pero él no quería una escuela en la ciudad. Entonces buscaron y encontraron un terreno en el valle más cercano al cerro Rishi Konda. El valle no tenía nombre, pero la elección de Krishnaji era obvia. Los terrenos de la escuela eran verdes con muchos árboles nuevos. Los alrededores de la antigua casa de huéspedes donde se encuentra Krishnaji está muy bien plantada, y un arroyo atraviesa un canal de piedra. La escuela lo esperaba para saludarlo y Frances McCann ya estaba allí. Narayan me dio la habitación frente a Krishnaji en su piso. Es fresco, limpio, tranquilo y bueno estar en el campo después de las ciudades. Me sentí muy feliz de estar aquí, desempaqué y me lavé el pelo. Parameshwaran, prepara nuestras comidas con dos ayudantes en la cocina y el comedor al lado de mi habitación’. ¿Recuerdas que Krishnaji tenía las habitaciones a la izquierda, luego había un gran espacio abierto…

S: Sí.

M: … luego había un pequeño comedor y la cocina? En la parte de atrás había un pequeño dormitorio, el que yo tenía. ‘Krishnaji estaba un poco afónico al dejar Madrás, y esto empeoró en el almuerzo. Se fue a la cama y de mala gana admitió que le dolía la garganta en el vuelo’. ¿Cual vuelo?…

S: ¿El vuelo de Benarés a Madrás, de dónde usted vino?

M: Sí, sí: ‘El Dr. Parchure llegó en la tarde y dice que las cuerdas vocales de Krishnaji están inflamadas. En la tarde tuvo una temperatura de 37,20 grados, pero bajó a 37 en la noche. A primera hora de la tarde, caminé y me encontré con Indira, la hermana de Narayan. Luego, Narayan me mostró la nueva casa de huéspedes’.

S: Debemos decir que la razón por la que la gente se levantaba tan temprano para conducir del Valle de Rishi a Madrás, es porque era un viaje de cuatro horas, si todo iba bien, y porque hacía mucho calor.

M: Sí.

S: ¡Mucho calor! Por lo tanto, si se quería terminar el viaje antes del calor del día, se tenía que dejar Madrás aproximadamente a las 4:00 horas.

M: Sí, estaba más fresco entonces y las carreteras no eran tan ajetreadas.

S: Bueno, no del todo, porque aún a las 4:00 horas, igual había mucho tráfico en la carretera.

M: También ocurren muchas cosas temprano en la India.

S: Sí.


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Krishnaji caminando en el valle de Rishi  – © Mary Zimbalist


M: Recuerdo que solían tener discusiones con Krishnaji a las 7 de la mañana.

Ahora para el veintidós de noviembre: ‘Fui temprano a la habitación de Krishnaji y tomé su temperatura. No tenía fiebre, había dormido bien. Fui con Narayan a la asamblea de cánticos de la escuela, luego caminé un poco con Frances. Volví y desempaqué el baúl de la ropa de él. Llegó un sastre y modificó las viejas kurtas. Krishnaji estuvo todo el tiempo en una corriente de aire con su pijama, rechazando el choga que le saqué’… Un choga era una especie de abrigo, o no sé cómo se llamaría, es una prenda larga que se ponía sobre su ropa india para abrigarse.

S: Sí, es más como un albornoz sin cinturón.

M: Así es… ‘obstinadamente rechazaba el choga que saqué para él’. [Risitas] ‘Narayan trajo a los maestros Prasad, Indira y la Sra. Thomas a almorzar. Sunanda y Pama llamaron desde Madrás; llegó Evelyne pero como todavía tiene fiebre, se fue a acostar’.


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Krishnaji dialogando con un estudiante del valle de Rishi  – © Mary Zimbalist


Todos llegan aquí el sábado. Mientras tanto, Michael Mendizza llegó por la tarde. Su sonidista Dunigan, lo abandonó el domingo en Benarés. Se fue sin avisarle, cuando por la tarde tenía el rodaje de la Sociedad Teosófica, y regresó para encontrar que Dunigan desapareció, sin dejar una nota, nada. Frances lo vio en su vuelo de las 14:00 horas a Delhi. Michael dice que igual se las puede arreglar aquí, y su esposa Bonnie se unirá a él en Madrás. Narayan me llevó a ver el nuevo edificio con techo de paja para la escuela rural, más bien como el pabellón de Ojai, pero de ladrillos, vigas de eucalipto en los terrenos de la escuela y paja. Costó $1.000 dólares y era muy bonito’.


Nota del editor: En este punto de la discusión, Mary tuvo un calambre en la pierna y pidió que se apague el grabador mientras intentaba aliviarse del mismo. Lo que sigue es lo que se dijo cuando volvió a conectarse el grabador. Obviamente, Mary y yo hablamos sobre la naturaleza de estas discusiones.


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Krishnaji con los estudiantes del valle de Rishi  – © Mary Zimbalist


M: Esto tiene que ser por sus notas biográficas.

S: Sí, lo es.

M: … a lo que se refería Krishnaji. Es de lo que fui testigo durante esos años, filtrado a través de mis ojos y mi cerebro…

S: Sí, bueno, eso es todo. Y creo que es correcto ser directo con todas las limitaciones. Entonces uno puede decir: “Pensé que era una persona maravillosa” o “que era una persona terrible”; y eso no es lo mismo que decir “era una persona maravillosa” o “una persona terrible”, si al menos en todo momento está implícito que es solo su punto de vista; entonces creo que se puede decir toda clase de cosas, tomando en cuenta su subjetividad.

M: Sí.

S: Y lo que dice es tremendamente valioso, tremendamente valioso. Por ejemplo, un libro que ya es un producto terminado y está destinado a ser presentado al público, mientras que estas discusiones, así como están no lo son. Como están ahora, son datos sin procesar.

M: Sí, eso es correcto. Yo decía lo que tenía, lo que escuché, vi, o pensé en ese día.

S: Sí, exactamente, y a partir de estos datos sin procesar, los académicos pueden hacer algo que esté más pulido para el público, o yo puedo recortarlos para hacer algo que sea más presentable para el público. Así como están las discusiones, son solo datos en bruto, pero son increíblemente evocadores y comunican todo un sentido de eso… bueno, fue una era. Y realmente, fue una era que se ha ido; y en términos absolutos… se acabó. Y por eso, es enorme y tremendamente importante; todos los pequeños detalles, todas las diferentes personas que vinieron y se fueron, todos los… es muy comunicativo. Bueno, continuemos.


Nota del editor: Los lectores de estas memorias probablemente deberían saber que, a pesar de la extensión de este relato, más de la mitad del volumen de las transcripciones se ha editado, aunque, espero, no se haya eliminado algo de importancia.


M: ¿Cuál fue el último día que tratamos?

S: ¿Terminamos con el veintidós?

M: Hmm, sí. Dije que el edificio de la escuela rural costó $1.000 dólares.

El veintitrés de noviembre: ‘Krishnaji se quedó en la cama todo el día. Fui a ver a Chris Jones, un estudiante de Brockwood que estaba enfermo, luego caminé, escribí cartas y cené en el comedor de los visitantes. Llegaron Kathy Harris y Julie Desnick’.

S: Kathy Harris era miembro del personal de Brockwood y Julie Desnick era una estudiante.

M: Correcto, ‘llegaron de Brockwood, y también Joan Wright’.

El día veinticuatro: ‘Por la mañana, fui con Narayan a Madanapalle a comprar algodón kadhi…’. Es un algodón tejido a mano, muy bonito. ‘… pero las tiendas habían cerrado. Pasamos delante de la casa donde nació Krishnaji, era una calle estrecha con casas también estrechas y alcantarillas afuera. Parecían muy pequeñas. En la planta baja de la casa vive un sastre, una familia trabaja y vive arriba, con un pequeño letrero que decía: “Escuela Tutorial Sadhana”. La casa debe estar más al frente que al fondo, porque parece pequeña. No pudimos observar bien el interior, ya que Narayan no quiso mostrar mucho interés’. Porque la Fundación India estaba pensando en…

S: … comprarla, sí.

M: ‘Si se supiera que el comprador es la FKI, el precio se inflaría. Es difícil imaginar a ese pequeño bebé que nació allí hace más de ochenta y tres años. Parecía algo infinitamente misterioso. Quizás era una calle más bonita entonces. La pequeñez de todo lo hacía parecer parte de otro tiempo, y de verdad es así. Krishnaji no mostró ningún interés cuando le dije dónde habíamos estado. En el almuerzo, Krishnaji llegó a la mesa con el Sr. Gandhi, un arquitecto, y Narayan. Tuve la idea de transformar la sala final donde se llevan a cabo las reuniones en una habitación grande y hermosa para Krishnaji. Tendría luz por tres lados, y que fácilmente podría hacerse con persianas. Su dormitorio actual es pequeño’. Él tenía…

S: Lo sé, lo recuerdo.


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Krishnaji caminando en el valle de Rishi  – © Mary Zimbalist


M: … sí, pequeña, diminuta…

S: Una habitación pequeña, diminuta, ridícula, sin luz ni aire.

M: Sí. ‘Las modificaciones se podrían hacer fácilmente con persianas. El dormitorio actual es pequeño y oscuro, cuando por las mañanas aun necesita una lámpara para leer. Luego, sugerí que se ampliara la sala central para incluir ambas verandas, lo cual la convierte en un gran espacio para reuniones’. Eso también se hizo finalmente. ‘El arquitecto dice que todo es factible. Por la tarde llovió y comencé a leer las memorias de Christopher Fry “¿Puedes encontrarme?”. A las 16:30 horas, Vasanta Kumari, la cantante que vivirá y enseñará aquí, cantó para Krishnaji. Además estuvo aquí Palgat Mani Iyer, el gran músico de mridangam (4), que ahora también vive en el Valle de Rishi’. Fue maravilloso. ¿Lo recuerdas?

S: ¡Ah, sí! Él era maravilloso. Tendremos que terminar aquí porque nos estamos quedando sin cinta de casete.


Cap-55-007

Krishnaji dialogando con un estudiante del valle de Rishi  – © Mary Zimbalist


Notas del autor:

[1] Así se llamaba a los calentadores de agua caliente en los baños de India.


Notas del traductor:

(1) El Diwali:​ (también Divali, Deepavali, Deepawali o “festival de las luces”), es un festival hindú que dura cinco días​. Celebrado una vez por año, la gente estrena ropa nueva, comparte dulces y hacen explotar petardos y fuegos artificiales. Es la entrada del año nuevo hindú, y una de las noches más significativas y alegres del año. (Fuente: Wikipedia)
(2) Kurta: prendas de la parte superior, usadas en India (similar a las camisas) para hombres y mujeres.
(3) Los “eventos de Ootacamund” (Udagamandalam u “Ooty”): se refiere al retorno de otra serie del “proceso” de Krishnamurti en 1948. Ooty es una zona elevada a 2.200 mts, situada en el estado provincial de Tamil Nadu, en las sierras Nilgiri al sur de India. (Más información detallada se encuentra en “Los años del despertar” de la biografía “oficial” de Mary Lutyens y en la de Pupul Jayakar).
(4) Mridangam: también llamado “tannumai” es un instrumento de percusión de India de antiguos orígenes.


  • Traducción del original en inglés: Griselda y Carlos Díaz
  • Consultora de inglés: Patricia English
  • Consultas al autor: Dr. Scott H. Forbes

Todos los Derechos Reservados © Holistic Education, Inc – Scott Forbes
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Capítulo 54


17 de agosto – 25 de octubre de 1978


INTRODUCCIÓN

Lo que sigue en este capítulo, es lo habitual de este período para Krishnaji y Mary, excepto por unas cortas vacaciones que se toman en una zona del río Loira en Francia. En Brockwood se dan las charlas y discusiones públicas, allí es el inicio de un nuevo término escolar, y la preparación del viaje a la India de Krishnaji para su programa de invierno allí. Uno de los elementos inusuales de este año, es que Mary hace arreglos para viajar a la India con Krishnaji, algo que ella no hacía desde 1965.

Muchos lectores de estas notas biográficas expresaron su agradecimiento por los enlaces que les permiten leer el texto de cualquier charla o discusión que Mary [Lutyens-Links] consideró como realmente buena. Gracias a la Fundación Krishnamurti de Brockwood y su archivista, este capítulo contiene otros enlaces a las cintas de video de tales charlas y discusiones(1). Esperamos que los disfrute tanto como nosotros.


Mary: Comenzamos en el 17 de agosto de 1978: ‘Krishnaji y yo tomamos el tren de las 11:23 horas a Londres y nos encontramos en Waterloo con Mary y Joe. Después de que Krishnaji le dio a Joe las corbatas de Jacquet, tan cuidadosamente elegidas y ordenadas por él en Ginebra, ¡Joe dijo que Krishnaji nunca más tomará otro taxi en Londres!’ [Risitas de ambos] ‘Nos condujo hasta Fortnum, dejando a Mary L, a Krishnaji, y a mí para almorzar. Durante el almuerzo, Mary le preguntó a Krishnaji sobre las escuelas. Ayer por una carta de Erna, ella supo que la FKA necesita $950.000 dólares en el próximo mes de abril para un edificio escolar, y otros $100.000 dólares anuales por encima de la parte docente solo para mantener la escuela funcionando. Krishnaji aún no vio la carta, pero escuchó a Mary sobre el esfuerzo que conlleva toda esta recaudación de fondos’. Obviamente, Mary estaba [risitas de ambos] muy en contra. ‘Joe nos recogió y nos llevó a Portland Place, donde a las 15:00 horas en punto Krishnaji tenía una cita con el dentista Thompson. Regresé con Mary y Joe a su apartamento y vi la puerta dañada’. Ya sabes que tuvieron una entrada forzada.

Scott: Sí, recuerdo que nuestra última conversación terminó con ese tema.

M: ‘Ahora la puerta tiene nuevas cerraduras, y me alegré de ver intactas sus cosas encantadoras’. Tenían una bella colección de muchos objetos.

S: Sí, sí.

M: ‘Más tarde, Joe nos llevó a Krishnaji y a mí a Waterloo. Allí compramos dos novelas de detectives, tomamos el tren y empecé el tercer volumen de la colección Raj Quartet’.

El dieciocho de agosto dice: ‘Trabajé en el escritorio y luego fui a Alresford para hacer recados. Como fue un día cálido, entonces Krishnaji, Dorothy y yo paseamos a los perros en el bosque. Krishnaji preguntó: «¿Adónde vamos?». Habló de Erna, quien vino a todo esto por las enseñanzas, y ahora pasa todo su tiempo preocupándose por el dinero. Krishnaji cuestionó el dinero y la energía que se invierte en la escuela, y no en las enseñanzas’.

S: Muy correcto.

M: Estuve de acuerdo con él, pero [risitas] no resultó de esa manera. ‘Como de costumbre, Dorothy de golpe ya estaba a la defensiva, lo que dificulta el inquirir de Krishnaji. Brockwood ha alcanzado una base bastante firme, pero ahora él se pregunta -tardíamente- si deberíamos seguir adelante con la Escuela del Robledal en Ojai. Dijo: «Podría estar equivocado». Tan ocupados están todos en lograr todo lo externo, que no hay tiempo o energía para lo interno. Hace mucho tiempo se mostró impaciente conmigo por las mismas preguntas que ahora hace; parecía preocupado. No obstante, cuando esta mañana puse discos durante su desayuno, él sonreía, escuchando con placer a Joan Sutherland cantando Bellini. Dijo: «Es sentimental, porque hace lagrimear los ojos», y sonriendo, entornó los ojos escuchando el sonido. ¡Es un romántico!’


Cap-54-01

Krishnamurti conversando en el césped – Brockwood Park         © Mary Zimbalist


M: El diecinueve de agosto: ‘Después de almorzar, en el piso de arriba Krishnaji dijo: «Esta mañana me levanté preguntándome: ‘¿Qué estoy haciendo aquí?’… ‘Estos son niños. Necesito a alguien con quien hablar, alguien que pueda extraerlo de mí. Siento que hay mucho más para sacar, alguien que pueda discutir sobre estas cosas, pero ellos no pueden»’.

S: Está diciendo que hay mucho más que puede aprovecharse de él.

M: Sí.

S: Pero que no hay nadie más con quien hablar para extraerlo.

M: Sí.

S: Parece que él siempre sintió eso.

M: Siempre lo sintió, alguien que facilitara su expresión de estas cosas.

‘Y luego le pregunté: “¿Alguna vez hubo alguien?”’.

‘Krishnaji respondió: «No, Aldous [Huxley] era cristiano en su formación. Luego pasó al budismo, el vedanta, y todo eso. Él no pudo»’.

‘Pregunté: “¿Y alguien más?’’.

‘Krishnaji contestó: «Rajagopal no tenía inteligencia para esto». Se encogió de hombros cuando lo dijo’.

‘Pregunté por India, y Krishnaji dijo: «Ellos debaten, pero a veces falsifican algunas cosas de mí. Achyut penetró en esto, pero ahora está demasiado viejo. Dice que me ha fallado»’.

‘Luego agregó: «Tal vez me vaya y deje todo esto. Debo tener cuidado o lo haré»… «Haré lo que se decida. No te preocupes por esto, o de lo contrario no puedo hablar contigo». No me preocupo. Todavía estoy muy inmersa en esto, pero también le estoy fallando. Y fallarle a Krishnaji, lo siento como un cuchillo que me atraviesa’.

S: Y mucho.

M: ‘Trabajamos desmalezando el jardín’.

Al día siguiente: ‘Hace calor, y él no se sentía como para caminar en la mañana; por lo tanto durmió’. Está pensando en esas cuestiones. Luego dijo: «Le escribiré a Achyut para reunir algunos pandits y tendremos una discusión pública»… «Tendremos una discusión y haremos un libro de ella». Eso me levantó un poco el espíritu. Trabajé en la carpa. Cuando llegó Krishnaji, él, Dorothy y yo salimos a caminar por el bosque y podamos arbustos’. Hicimos mucha poda en esos días, y eso me gustó; y a Krishnaji también.

S: Muy bien, déjeme aclarar algo aquí. Dijo que fue y trabajó en la carpa.

M: Acomodé sillas y otras cosas.

S: Correcto, había una gran carpa para las charlas públicas.

M: Sí, eran dos grandes carpas.

S: Bueno, una era una marquesina para comer y otra para las charlas.

M: Sí.

S: Es solo para aclarar, de otro modo…

M: Esas son las carpas a las que me refería.

S: Sí, de lo contrario, en el futuro la gente podría pensar que la hicimos dormir en una carpa en Brockwood. [Risitas de ambos]

M: En una carpa georgiana(2). [S se ríe]

El veintiuno de agosto: ‘En la mañana fui de mandados a Petersfield: conseguí plantas para el ala occidental, etcétera. Fue un día cálido y encantador. Krishnaji, Dorothy y yo podamos arbustos en la arboleda. Krishnaji, está decidido en quitar toda la madera muerta, zarzas, ortigas, dedaleras, etcétera’. [Risitas de S]

Al día siguiente: ‘Llevé al Dr. Parchure a la estación Petersfield a pasar el día en Londres, yo hice más diligencias allí. Edna Cleeve’… ¿Te acuerdas de Edna?

S: Sí, por supuesto.


Cap-54-02


M: Edna Cleeve, era esa mujer agradable que venía a limpiar el ala occidental. ‘Edna y yo preparamos el comedor del ala occidental como sala de invitados para las reuniones. Krishnaji, Dorothy y yo limpiamos las malezas en la arboleda. Llegaron Bonnie, Michael Mendizza con su bebé Eric y se hospedan en el Woodland Cottage [1]’.

Miércoles, veintitrés de agosto: ‘Fue otro día cálido. Krishnaji me dictó cartas que pasé a máquina. Hice reservas de vuelos para nosotros el 30 de octubre a través de la Japan Air a Delhi y luego a Benarés. Formamos entre todos en la casa un equipo de trabajo, incluido Krishnaji, que estuvo eliminando malezas en la arboleda. En la BBC escuché que había muerto Charles Eames. Tristes, tristes noticias de un hombre talentoso y agradable’. Los Eames eran grandes amigos de los Dunnes y gente que yo conocía bien.

S: Sí.

M: Eran muy, muy talentosos.

S: Las sillas Eames.

M: Las sillas Eames. Sí.

S: Eran diseñadores de todo tipo de cosas.

M: Habría deseado que si alguien alguna vez hiciera un documental sobre Krishnaji, que fueran ellos. Hubiera intentado que los Eames lo hicieran, si hubieran vivido, porque …

S: ¿Hicieron películas?

M: ¡Oh, sí!

S: ¡Ah!, no lo sabía.

M: Hicieron una película famosa cuando los rusos tuvieron una Feria Mundial en Moscú, y se les encomendó la tarea de explicar al público ruso en quince minutos cómo era los Estados Unidos. Lo que hicieron fue un montaje cinematográfico de todo tipo de cosas, con bosques y personas. Comenzaban con la mañana y la gente que va a trabajar; mostrando a todo tipo de personas que trabaja, alguien en un carrito de supermercado, otro caminando, otro en bicicleta o en un auto hermoso, todo por la mañana; los niños iban a la escuela, y luego a través del día, el tipo de cosas que hacía la gente. En el proceso, mostraron el país, las montañas, las autopistas, las calles y todas estas cosas. Incluso mostraron el perrito de Filomena, que se llamaba Mono. [S se ríe] Y esto se proyectó en siete pantallas enormes en Moscú. La gente se ponía de pie para verlas. El público entraba por quince minutos, y la película se mostraba en siete pantallas enormes, tan grandes como esa pared. Entonces, todos la podían ver. Y esto fue para dar una imagen de los Estados Unidos al público ruso.

S: ¡Qué interesante! ¿Fue ese el mismo año del famoso “Debate en la cocina” entre Khrushchev y Nixon?

M: No me acuerdo, puede ser.

El veinticuatro de agosto: ‘Evelyne Blau arribó en vuelo desde Los Ángeles, llegando justo antes de que Krishnaji y yo partiéramos hacia Londres. Ella está en la habitación de huéspedes del ala occidental. Krishnaji y yo tomamos el tren de Petersfield. Joe Links nos recibió amablemente y nos llevó a Huntsman. Caminé hasta Hillier en Cork Street para modificar mis pantalones y tener otro par de tela pesada tweed y de color verde fabricada por Huntsman. Krishnaji y yo almorzamos en Fortnum, luego Joe nos llevó a Portland Place por un turno con el Sr. Thompson a las 14:00 horas. Después, me llevó al Banco Morgan y más tarde a Sloan Street, donde me dejó en la Sociedad General Comercial’. Era una tienda de venta de muebles. ‘Compré dos docenas de cucharitas que necesitamos’. ¡Estoy segura de que a toda la posteridad le fascinará saber esto!… [S se ríe]. ‘Luego fui a cortarme el pelo. No muy bueno pero el necesario, ya que estaba demasiado largo. A las 16:00 horas llegué a Portland Place, pero Krishnaji no terminó hasta las 18:00 horas. ¡Estuvo cuatro horas en la silla del dentista! El señor Thompson preparó cinco dientes más para coronas. Afortunadamente, Joe nos llevó directamente a Waterloo y llegamos a Brockwood a las 20:30 horas. Fue un día agotador para Krishnaji, pero dijo que no había “pensado en nada” durante las cuatro horas completas’. Esa es una afirmación sorprendente.

Al día siguiente: ‘Krishnaji descansó todo el día. Edgar Graf llegó y está en el comedor del ala occidental, una muestra de aprecio de parte de Krishnaji’, dice aquí.

S: Sí, lo es. En realidad eso es lo que estaba pensando.

M: ‘La casa se está llenando de gente’.


Cap-54-03


M: El veintiséis de agosto: ‘Fue un día claro y agradable. La carpa más grande ya estaba llena con sus 2.000 sillas, todo estaba muy ordenado. El público entraba en grupos de cincuenta; y parece que funcionaba nuestro intento de evitar que la gente compita por los asientos. Este año, la plataforma de Krishnaji está en el lado norte y hay un pequeño espacio cubierto por una cortina, justo al lado de su entrada donde puede arreglarse el cabello’.

[Krishnaji dio su 1er. charla pública [vídeo] en Brockwood]


Nota del editor: Krishnaji tenía que caminar desde la casa a través del extenso césped en la parte sur del terreno hasta la carpa; y a menudo había viento fuerte e incluso lluvia. Este pequeño recinto, que tenía un pequeño espejo, le daba la oportunidad de arreglarse antes de subir al escenario y por estar frente a las cámaras de vídeo. Llevaba un peine, se peinaba casi sin mirarse, e inmediatamente subía (cuando terminaban los anuncios).


‘Estaba en buena forma. En el piso de arriba comimos fruta y ensalada y luego regresamos a la carpa para la comida caliente. Igual Krishnaji seguía cambiando de lugar para no ser acorralado por la gente’.

S: Sí, Krishnaji solía volver al ala occidental después de la conversación para…

M: … relajarse.

‘Comimos fruta y ensalada en el piso de arriba y luego regresamos a la carpa para la comida caliente. Krishnaji seguía cambiando de lugar para evitar ser acorralado por la gente’.

S: Tal vez deberíamos decir algo sobre esto porque no puedo recordar si en la discusión anterior dijimos sobre la rutina de las comidas después de las charlas y discusiones públicas en Brockwood. No hay lugar para comer en ningún lugar cerca de Brockwood. Entonces, se solía preparar las comidas en el lugar, era un almuerzo para 2.000 personas o más que asistían a las charlas. La gente podía comprar la comida completa o partes de ella, lo que fue un enorme logro de precisión militar por parte de Esme y Verna …


Cap-54-04



M:
Sí, cocinar para 2.000 personas y llevar las comidas a la carpa…

S: Así es, pero después de la charla Krishnaji volvía al ala occidental para…

M: … relajarse.

S: … lo que yo solía llamar: “apartarse a un lugar para terminar de aterrizar” [risitas de ambos] y comenzar su almuerzo normal.

M: Sí, con fruta, ensalada, y se quedaba en silencio.

S: Pero, luego, regresaba a la carpa de las comidas, se mezclaba con la gente y comía un poco de la misma comida caliente que todos los demás comían.

M: Sí, eso es exactamente lo que hacía.

S: Sí, pero no se sentaba.

M: No, se levantaba y se iba, de lo contrario la gente lo acorralaba.

S: Sí, sí. ¡Pobre Krishnaji!

M: Sí.

S: Bueno, solo lo anoto para el registro. Creo que antes hablamos brevemente de esto, pero no lo puedo recordar.

M: No creo que lo hayamos hecho, no lo sé.

El veintisiete de agosto: ‘Krishnaji dio la segunda charla pública [vídeo] del año en Brockwood. Hizo buen tiempo y la carpa estaba llena. Como ayer, comimos algo arriba después de la charla, y luego él comió en la carpa. Vino el dentista Thompson con su esposa. Después de un descanso, podamos la arboleda’.

Ahora, veo que el libro grande no cita nada nuevo hasta octubre.

S: ¿En serio?

M: Lo siento, sí, porque el mes siguiente será bastante rápido.

S: Supongo que sí.

M: Para el veintiocho de agosto, solo cita: ‘Estamos podando en la arboleda’.

S: [Risitas] ¡Esto va a ser rápido! [M se ríe]

M: Al día siguiente, Krishnaji dio la primera discusión pública [vídeo], una muy buena’, dice aquí. ‘Por la tarde, con gran energía, nos llevó a Dorothy ya mí a podar en la arboleda. Edgar Graf se fue’.

El treinta de agosto: ‘Mary y Joe vinieron a almorzar y Mary tuvo una larga reunión con Evelyne sobre la cronología para la parte biográfica de la película. Al comenzar el almuerzo, Krishnaji también habló con Mary y conmigo acerca de la necesidad de recaudar fondos, y de cómo esto absorbe la energía de todos a expensas de las enseñanzas. María había sugerido que se detuviera el edificio de la escuela de Ojai. Krishnaji dijo que lo había pensado, pero igual debe continuar’.

El día treinta y uno: ‘Krishnaji tuvo la segunda discusión pública [vídeo] en la tienda. El tema dominante fue la pregunta de Evelyne dirigida a un tópico sobre el aprendizaje y la relación, que quería discutir para la película, y Krishnaji lo cubrió completamente. No almorzó porque su estómago no estaba bien. A las 16:00 horas, Michael Mendizza fotografió más de 100 diapositivas de Krishnaji en el salón mientras Dorothy y yo hablamos con él. Como empezó a llover no fuimos a podar. Evelyne entrevistó a Doris y luego a Dorothy en una cinta de audio en la noche. Llamé por teléfono a mi padrastro en Martha’s Vineyard. Mi prima sigue en el hospital. Mañana es el aniversario de la muerte de mi madre. Tuve que decirle a mi padrastro Wooge que como voy a la India, no puedo visitarlo en Vineyard este otoño. Dijo que no me esperaba’.

Luego, realmente no hay nada hasta el dos de septiembre: ‘Todavía hace buen tiempo. Krishnaji dio su tercera charla pública [vídeo], una muy buena. Como de costumbre, Krishnaji comió primero en el ala occidental y luego regresó a la carpa para el plato principal. Caminamos tranquilamente por la tarde. Simonetta y una amiga suya, Lolita Pignotelli, llegaron y pasaron la noche. Simonetta estaba en el comedor del ala occidental’.

El tres de septiembre: ‘El clima es perfecto. Krishnaji dio la cuarta charla pública [vídeo] sobre meditación, y fue extremadamente buena. La carpa rebosaba de gente. Hice un pedido de donaciones. Krishnaji, como de costumbre, comió arriba y luego regresó a la tienda. Jean-Michel Maroger está aquí por el día. Krishnaji fijó fechas para nuestra visita a la casa de ellos en Francia, del 2 al 11 de octubre. Krishnaji, Dorothy, Jean-Michel y yo caminamos. Simonetta se fue. Krishnaji y yo cenamos viendo al nuevo Papa celebrar misa en la Plaza de San Pedro. Luego, vimos ¡Los Goodies!’. Me he olvidado de ellos.

S: [Riendo] ¡Ah, sí!

M: ¿Qué eran Los Goodies?

S: ¡Oh!, uno de esos ridículos programas de la comedia británica.

M: Sí, ahora lo recuerdo.

S: Eran como Monty Python, pero incluso más ridículos y desenfrenados.

M: [Riendo] ¡No pensé en Los Goodies en todas estas décadas!

S: Por alguna razón, justo después de ver la coronación del Papa, parece… [Ambos se ríen]

M: Al día siguiente, solo dice: ‘La gente se va a medida que terminan las charlas. Es un día tranquilo. Krishnaji, Dorothy y yo caminamos por los campos recién cosechados; estaban dorados y hermosos’.

El cinco de septiembre: ‘Llovió. Trabajé en el escritorio. Krishnaji dictó la primera de una nueva serie de Cartas a las Escuelas, que irán para las escuelas de la India, Brockwood, El Robledal y Wolf Lake’.

Al día siguiente: ‘Krishnaji sostuvo una discusión con todos los estudiantes y el personal de aquí. Fue fotografiado por Michael Mendizza. Más tarde, también le sacó fotos a Krishnaji caminando con [la perra] Whisper en la arboleda.

El siete de septiembre: ‘Evelyne, Michael, Bonnie y Eric se fueron a Holanda para fotografiar el Castillo Eerde antes de regresar a los Estados Unidos. Fui a tomar el té con Phil y Christopher Fry; su jardín es hermoso. Fue una visita feliz. Regresé a tiempo para darle a Krishnaji su bandeja con la cena’.

Al día siguiente: ‘Krishnaji, Dorothy y yo fuimos a Wickham para almorzar en el Hotel de la Vieja Casona’. ¿Recuerdas eso?

S: Lo recuerdo bien.

M: ‘Fue muy agradable y volvimos por las rutas pequeñas. A las 17:00 horas, fui al consultorio de Alresford para recibir una vacuna anti-tetánica, las primeras contra el cólera, la fiebre tifoidea y la para-tifoidea’. Me estaba preparando para ir a la India.

El día nueve: ‘Krishnaji me dictó la segunda de las Cartas a las Escuelas. Dormí toda la tarde, con febrícula por las vacunas. Krishnaji y Dorothy desmalezaron la arboleda’.

El día diez: ‘Se me fue la fiebre y me sentí mejor. Krishnaji dictó la tercera de las Cartas a las Escuelas. Los dos descansamos después del almuerzo. Él intentó… ’ ¡¿Qué?! ‘… Krishnaji intentó deslizarse un poco por la barandilla’ [ambos se ríen] ‘mientras salíamos a desmalezar y podar más en la arboleda’.

S: ¿Y por qué no? ¡Sólo tenía ochenta y tres años!… [Ambos ríen]

M: De todos modos, en el día once dice: ‘Krishnaji y yo fuimos a Londres. Mary y Joe nos recibieron en Waterloo y nos llevaron a Huntsman’. [Risas] Otro viaje duplicado. ‘En Hillier tenía una medición por el pantalón de tweed verdoso. Krishnaji y yo compramos bolígrafos en Burlington Arcade’. Le gustaba hacer eso. Había una tienda de plumas estilográficas…

S: Sí, es una tienda estupenda.

M: Ya no está allí.

S: ¿Cómo? ¡Ah!, creí que todavía estaba abierta.

M: Tal vez sea en otro lugar, pero no está en Arcade, porque hace unos años fui deliberadamente para comprar un bolígrafo que me gusta, que no puedo conseguir en este país y ya se había ido. De todos modos: ‘Luego almorzamos con Mary en Fortnum. A las 14:30 horas Joe llevó a Krishnaji al Sr. Thompson, e hice recados a pie, el banco, los Culpepers’… ¿Qué era Culpepers?

S: Es un negocio que vende hierbas.

M: Correcto.

S: El hombre del Café Solía estar en… ¡Ah!, justo cerca de Wiggins, pero se mudó.

M: Sí, ahora lo recuerdo vagamente… ‘y luego tomé un taxi en el Claridge’… Estaba cerca del Hotel Claridge.

S: Sí.

M: …‘a Portland Place. Krishnaji estuvo dos horas en la silla. Le sacaron un diente delantero superior que estaba suelto y se le puso un reemplazo, pero debe regresar el viernes. Joe nos llevó a Waterloo. Llegamos a casa a las 18:15 horas. La gente está llegando para un seminario. Vino Maurice Wilkins’. Él murió recientemente.

S: Sí, lo vi en una de las revistas semanales que leí. Era un muy buen hombre.

M: Sí, un buen hombre.

El doce de septiembre: ‘Krishnaji dio el 1er. seminario [vídeo] diarios a las 11:30 horas(3). Vinieron unas setenta personas, y comenzó con el tema: “¿Qué significa ser una luz para uno mismo?”. Pero el tópico se desvió. En la tarde podamos por muchas horas y fue agotador. Krishnaji estaba lleno de energía. Tuvo una hora de conversación con Shakuntala y también trató a Harsh’.

Al día siguiente [13]: ‘Temprano en la mañana, Krishnaji tuvo una conversación con el Dr. Parchure y conmigo. Luego, lideró el segundo día del seminario [vídeo] que salió bien. Penetró en el tema del miedo. Después del almuerzo, Krishnaji llamó a Dorothy para hablar sobre cómo la organización ahogaba las enseñanzas, cómo prevenirlo, etc. Este seminario es demasiado para el personal luego de los encuentros. Jean-Michel Maroger se unió a él después de una hora, y Krishnaji también dijo que su tiempo está poco aprovechado durante el período del año en Europa. Quiere hablar menos con los estudiantes y más con el público y con la personas capaces de ir con él’.

Al día siguiente [14] fue nuevamente el 3er. seminario [vídeo]… y más podas en la arboleda.

El quince de septiembre: ‘Krishnaji y yo fuimos a Londres. Joe nos recibió y nos llevó a Huntsman’. [Risitas] ‘Krishnaji y yo almorzamos en Fortnum, compramos en Hatchards, y Krishnaji fue con Joe al Sr. Thompson mientras yo hacía recados. Joe nos llevó a Krishnaji y a mí a Waterloo’. Fue otro día igual. ‘En el atardecer, Maurice Wilkins, David Bohm y David Shainberg discutieron sobre ciencia y las enseñanzas de Krishnaji’.

El día dieciséis: ‘Krishnaji tuvo el 4to. seminario [vídeo], fue muy bueno. Nosotros podamos y podamos’.

Y lo mismo fue durante los próximos tres días: ‘El diecisiete, Krishnaji tuvo el 5to. seminario [vídeo], fue bueno. Podamos’. Como ves, intento dominar el arte de la brevedad. [Risitas]

S: [Risitas] Y desafortunadamente, está triunfando brillantemente.

M: ‘En día dieciocho, tuvo lugar el 6to. y último día del seminario [vídeo], hubo un debate en grupo con Shainberg, David Bohm, el Dr. Parchure, Harsh y yo. Después, todos se fueron’.

El veinte de septiembre: ‘Krishnaji descansó en cama todo el día, y yo trabajé en el escritorio. Mañana, todo el personal comenzará cuatro días de vacaciones. Los diez estudiantes que están aquí se están haciendo cargo, incluso preparando las comidas’. ¿Tú dónde estabas?

S: ¡Yo estaba allí!…  [Risitas de ambos]

M: El veintiuno de septiembre: ‘Krishnaji volvió a pasar el día en la cama. Tomé el tren de las 9:23 horas a Londres, y fui por mi visa al Alto Comisionado de la India, donde el Sr. Vethakan’, -que era un buen hombre- ‘fue de gran ayuda’. Él trabajaba para la embajada y vino a las charlas ese año. ‘Luego fui al Consulado de Francia para la visa de Krishnaji. Me corté el pelo y tomé el tren de las 14:50 horas de Waterloo. Por la tarde, llevé a Frances McCann y Brian Jenkins a la catedral de Chichester, donde hubo una actuación de “El Sueño de los Prisioneros”. Christopher estaba allí y había reservado asientos en la primera fila para nosotros’. Era una de sus obras, y a menudo las daba en la catedral, que es un ambiente maravilloso para su estilo de obra teatral.

Al día siguiente: ‘Krishnaji y yo fuimos a Londres. Joe nos recibió en Waterloo. Organicé un almuerzo en Cecconi para Krishnaji, Mary, Joe, Amanda y Alain Naudé, quien está aquí por una semana antes de ir a ver a su madre en Sudáfrica’.

S: ¿Dónde está ese restaurante?

M: En la calle Vigo, creo. La calle Bond está a un lado y la Regent al otro. Era un lugar italiano, pero no me gustó mucho. De todos modos eso es lo que hicimos. ‘Krishnaji se cortó el cabello en Truefitt y luego volvimos a Brockwood’.

El veintitrés de septiembre: ‘Krishnaji me dictó la cuarta de las Cartas a las escuelas en la mañana. Llevé al doctor Parchure a Winchester por la tarde a buscar las zapatillas Adidas para Krishnaji’.

S: Sí, zapatillas Adidas, para caminar en India.

M: Correcto.

S: Él usaba sus zapatillas Kohli para caminar en Brockwood.

M: Creo que sí. ‘Hice otras diligencias en Winchester y por la noche me vacuné contra la gripe’. ¿Por qué fue en la noche?… bueno, de todos modos eso no es importante.

El veinticuatro de septiembre: ‘Me siento un poco engripada y febril. Krishnaji me dictó la quinta carta de las Cartas a las Escuelas por la mañana. Descansé por la tarde, pero fui con Krishnaji a dar un paseo por los campos’.

En los próximos dos días no sucedió mucho, excepto que Krishnaji me dictó dos más de las Cartas a las Escuelas.

El veintisiete de septiembre: ‘El Dr. Parchure se fue a la India, y los estudiantes que llegaron de Ojai para comenzar el período escolar me dijeron aquí que hubo un incendio forestal en Ojai, en el Cañón de Matilija. Krishnaji me dictó la octava de las Cartas a las Escuelas. Mary Cadogan llegó a las 11:30 horas, y conversó sobre el tema de las publicaciones que deben ser discutidos en la India durante las reuniones de síndicos. Mary no puede ir, porque ella y su esposo Alec la semana próxima se van de vacaciones a California. La llevé a Petersfield, luego trabajé en la arboleda, podando con Krishnaji y Dorothy’.

Al día siguiente: ‘Llovió por la mañana. Krishnaji me dictó la novena de las Cartas a las escuelas. Los Digbys vinieron a almorzar e informaron sobre asuntos de publicación a Krishnaji. Entonces él, Dorothy, y yo podamos. Cambiamos nuestro vuelo a la India de la Japan Air a la Air India’.

El veintinueve de septiembre: ‘Luego de treinta y tres días en el papado, murió el Papa Juan Pablo I’. Por eso el actual, se llama Juan Pablo II.

S: Hay mucha evidencia de que ese Papa fue envenenado.

M: Sí, he oído hablar de eso. ¿Alguien sabe quién lo envenenó?

S: [Riéndose] Bueno, esto involucra el escándalo con el Banco Ambrosiano, que era un brazo del Banco del Vaticano; parece que había dinero ilegal y de la extrema derecha…

M: Sí, y era alguna organización llamada de una forma peculiar.

S: Sí, aparentemente el Papa envenenado era un hombre muy bueno y honesto; fue realmente un sacerdote maravilloso que se destacó por su integridad y no aceptaba la corrupción que encontró. Había todo tipo de cosas corruptas que involucraba al Banco del Vaticano.

M: Sí.

S: Él se quejó al respecto y de repente…

M: … murió…

S: Sí.

M: … después de treinta y tres días. Eso es realmente medieval.


Cap-54-05


S: ¿Recuerda a un abogado y su esposa de las Bahamas, quienes estaban interesados en la enseñanza y que varias veces asistieron a las conversaciones de Brockwood? Se llamaba Patrick Tooth, y él era el abogado principal de la familia de ese italiano que estaba a cargo del Banco Ambrosiano, y que se halló ahorcado bajo el puente Blackfriar en Londres.

M: Eso es lo que estoy tratando de recordar. Recuerdo el cuerpo que colgaba bajo el puente…

S: Sí, bueno, este hombre supuestamente se suicidó ahorcándose debajo del puente, pero sus manos estaban atadas. [Risitas] Como sabe, había muchas cosas sospechosas como esa.

M: Estoy tratando de recordar, ¿cuál era ese grupo ilegal, algo con un número?

S: Sí, era como P2(4), o algo así…

M: P2, sí, creo que era eso.

S: Así es, parece que estaban involucrados en toda clase de corrupción bancaria. Era una orden secreta e ilegal en Italia que formaba parte de los masones, y que fueron excomulgados por el Papa. Sin embargo, este grupo seguía existiendo en secreto.

M: Sí.

S: Pero, aunque era un secreto para el público, resultó que todos los principales políticos y policías estaban involucrados en esto, junto a miembros de la mafia, y todo tipo de cosas extrañas que pasaba entre ellos y el Banco del Vaticano. No quiero perder tiempo en todo esto, pero por ejemplo, el Vaticano por supuesto, hace mucho tiempo que tiene una postura muy fuerte contra el uso de anticonceptivos; y sin embargo, ¡el Banco del Vaticano fue el mayor accionista en el negocio de preservativos más grande de Italia!…

M: Sí, [risitas] leí eso.

S: Por lo menos eso no era ilegal, pero hubo todo tipo de estafas en las que desaparecieron miles de millones de dólares… ¡miles de millones! Y nadie sabe a dónde fue a parar este dinero.

M: Sí, parece ser el tema para un buen libro.

S: Bueno, hubo un libro muy bueno sobre todo esto llamado “En Nombre de Dios”.

M: Sí, sí, lo sé, lo tiene Diane.

S: Esto es interesante, pero nos desvía…

M: … de lo que estamos haciendo. Bueno, de todos modos, el Papa murió. Krishnaji y yo fuimos a Londres. Mary y Joe nos conocieron. Krishnaji y yo almorzamos con Mary en Fortnum. Krishnaji después fue a Huntsman. Pasé por la tienda de Paul Anstee, luego me reuní con él y volvimos a casa’.

El treinta de septiembre: ‘Fue un día frío. Krishnaji me dictó cartas toda la mañana y las mecanografié durante el resto del día, excepto una reunión que convocó Krishnaji con Dorothy, Shakuntala, Ingrid, Harsh, Scott y Stephen Smith. Mañana llegan todos los estudiantes para el comienzo del trimestre’. ¿Tienes algo que comentar al respecto?

S: No, no lo recuerdo en absoluto.

M: El primero de octubre: ‘El término escolar comenzó en Brockwood. A las 11:30 horas, Krishnaji dio una muy conmovedora charla a la escuela. Escribí cartas y empaqué. Krishnaji, Dorothy y yo caminamos por la tarde’.

Para el dos de octubre, se reanuda el diario mayor: ‘A las 11:00 horas, Dorothy nos llevó a Krishnaji y a mí a Heathrow. Nos detuvimos para tener un picnic en nuestro lugar habitual, al lado de la carretera. Como allí había un coche estacionado, entonces continuamos por el camino más allá en que se abrió a un campo tranquilo donde había una urraca que saltaba y cazaba. Krishnaji pensó que era demasiado temprano para el almuerzo, pero Dorothy y yo lo aceptamos como venía. Dorothy se siente satisfecha con la forma que presenta la escuela en el segundo día del término escolar. Las relaciones entre estudiantes y maestros parecen ser adecuadas y buenas. Esperamos nuestro vuelo en el aeropuerto de Heathrow. Leí el Herald Tribune’, ¡Oh!, murió alguien que conocía.

S: ¿Quién?

M: Tú no lo conocías.

S: [Risas] ¿No tiene algún significado con?…

M: Fue el primer hombre del que me enamoré.

S: ¡Oh! [Risas]

M: Y de aquí en adelante sin comentarios. De todos modos, él murió, etcétera, y no voy a agregar nada más. [Risitas de S] ‘Lo leí sin sorpresa ni reacción. Eran viejos tiempos con gente de mi vida que no tiene relación al día de hoy; es de un pasado que hace mucho se ha ido. A las 14:30 horas, Krishnaji y yo partimos hacia el aeropuerto de París y Roissy. Jean-Michel nos recibió y nos dirigimos a través de París hacia el sur, hasta la casa de los Maroger en Montrichard, cerca de Blois. Mientras acelerábamos por las llanuras de Francia, Krishnaji cantó uno de sus cánticos sánscritos. El sonido del viento le dio cierta privacidad y por eso cantó, sintiéndose a gusto. Un gavilán revoloteaba sobre un campo y había estelas dejadas por un avión que volaba muy alto, lo que como siempre, complacía a Krishnaji. «María», tocándome el hombro y señalando’.

S: ¿Señaló las estelas del avión?

M: Sí. ‘Estaba oscuro cuando llegamos a la casa, durante siglos fue parte de una abadía y las paredes son gruesas. Hay un silencio arcaico en ellas. Marie-Bertrande, Diane y la madre de Jean-Michel estaban esperando. Krishnaji tiene una habitación grande, un apartamento en la planta baja, y yo estoy al lado. Sentados a la mesa comimos frutas y verduras de su huerto, pan integral y queso. Krishnaji se mantuvo fiel al tofu que traje de Brockwood, envuelto en papel humedecido. Se derramó un poco en mi bolso, pero parecía estar bien. Nos acostamos muy pronto, estábamos un poco cansados, aunque no demasiado’.


Cap-54-06

Krishnamurti con los Maroger en Montrichard – Francia     © Mary Zimbalist


M: El tres de octubre: ‘Krishnaji durmió muy bien, algo inusual en un lugar nuevo. Es absolutamente silencioso, y su habitación estaba separada del resto de la casa. Los Marogers pensaron en todo para su tranquilidad y comodidad. Krishnaji se trajo su chándal para que estar abrigado mientras hace ejercicio. Y hubo “bouillottes”’… ¿Recuerdas las bouillottes? Es la palabra francesa para la botella de agua caliente(5). … ‘que nos dieron para calentar las camas. Llegó el otoño. En los Pirineos se ven las primeras nevadas, y en cualquier noche aquí habrá escarcha. Krishnaji dictó la décima de Cartas a las Escuelas, para ser distribuidas el quince de enero. Salió bien. Está pleno con esto y quiere seguir haciéndolo. Poco antes del almuerzo caminó con Jean-Michel, después descansó por un rato y puso sus manos en Diane. Ella parece estar mejor, más fuerte, se sienta a la mesa, sigue todo lo que se dice, y sonríe radiante y tímidamente a Krishnaji. Él caminó más tarde con Jean-Michel, Marie-Bertrande, Madame Maroger y yo a través del bosque; Ikra, el agradable pastor alemán, vino entusiasmado con nosotros. Había “allées” en el bosque’. Como sabes, los franceses tienen estos bosques bien organizados…

S: Sí.

M: … con lo que llaman “allées”.

S: Que son como senderos corta-incendios en los bosques norteamericanos.

M: Sí, pero más bien son de rigor, en conformidad con la modalidad francesa para bosques. “Había allées en el estilo francés. El terreno abierto es muy plano y amplio. Las granjas están siendo abandonadas. Las antiguas edificaciones agrícolas, si bien hermosas en piedra con yeso en bruto, como cuestan más reparar que reemplazar, entonces son reemplazadas por bungalows prefabricados. Lentamente avanza la corrupción en la zona rural francesa. Los Marogers, que comenzaron a cultivar aquí con mucho entusiasmo, no pueden tener más de un ayudante pago y se sienten abrumados por todo lo que hay que hacer; más el tiempo que nunca alcanza. Krishnaji comió a la mesa, prometiendo que mañana volverá a sus cenas habituales a solas. A las 20:00 horas vimos las noticias en la televisión, y él apagó su luz a las 21:15 horas. Leí tonterías, El pacto de Holcroft, una novela de suspenso hasta las 22:15 horas’. [Risas] ‘Luego, fui a dormir. Hay algo especial que se siente al estar aquí, en un lugar remoto y tranquilo del centro de Francia’.

El cuatro de octubre: ‘Krishnaji durmió nueve horas, se siente bien y completamente relajado, lejos de las presiones en Brockwood, India y Ojai. Preguntó: «¿Cómo podemos volver aquí?». No debe haber problema, porque los Marogers le dan una cálida bienvenida, aprecian plenamente su presencia y desean que sea un momento tranquilo y relajado para él. Después del desayuno, me dictó la onceava de las Cartas a las Escuelas, que no enviaré hasta el primero de febrero. Era respecto a la corrupción de la mente y el formar una imagen apartada del hecho. Al completar la carta dijo: «Trabajamos bien juntos». Su cabeza comenzó a doler hacia el final’. Como sabes, su dolor de cabeza comenzó.

S: Sí.

M: ‘Por la tarde, puso sus manos sobre Diane. Luego, Jean-Michel y Marie-Bertrande nos llevaron a Krishnaji y a mí a Amboise, donde Jean-Michel vivió de niño durante los años de guerra. Visitamos la pagoda construida por el duque de Choiseul, y caminamos un poco por el bosque a lo largo del Loira; luego regresamos por Montrichard y Pontlevoy. Krishnaji cenó en una bandeja frente al televisor en su pequeña sala de estar. Vimos las noticias de las 20:00 horas en punto, incluido el funeral en la Plaza de San Pedro de Juan Pablo I, que más bien era una repetición de lo visto sobre el Papa anterior en agosto. Y así nos fuimos a la cama. Para mí, solo fue leer.

Al día siguiente: ‘Fue una mañana gris y fría. Krishnaji me dictó la número doce de las Cartas a las escuelas, habló principalmente sobre la energía, la energía ilimitada y nuestro uso de ella en el ámbito psicológico al servicio del yo. Vinieron a almorzar Jean-Michel, su hermano Alain y su esposa Claude, que viven con sus hijas, Anne y Natalie que viven en la otra mitad de la casa’. Es una casa extraña, era parte de una antigua abadía que dividieron en dos, cada familia tenía una mitad. ‘Más tarde, Krishnaji, Jean-Michel, Marie-Bertrande, Alain, su madre y yo caminamos en el bosque de Chaumont, llevamos a Ikra, el pastor alemán. Krishnaji trató a Diane’.

El seis de octubre: ‘Fue una mañana hermosa, clara y cálida. Por la mañana, Krishnaji me dictó la número trece de las Cartas a las escuelas, sobre el hábito y la tradición. Dijo: «Cuando se es consciente de lo que se hace, uno puede hacer lo mismo a la misma hora todos los días sin que se convierta en un hábito». Habló de la inútil repetición del ritual como algo absolutamente sin sentido. Le pregunté sobre su canto sánscrito. Respondió: «Canto por el sonido de ello». Antes del almuerzo, Krishnaji habló con Marie-Bertrande a solas y luego trató a Diane. El almuerzo fue en la terraza bajo una sombrilla con un sol cálido e indolente, precioso y raro para un seis de octubre. Comimos calabacines del jardín con frijoles frescos y deliciosos. A las 15:00 horas, fuimos a Chambord’. Ya sabes que a Krishnaji no le gustaba ir a los castillos por turismo. Él no iba a Amboise cuando nosotros ibamos allí. Marie-Bertrand, Ikra y yo estábamos en un coche, Jean-Michel y Madame Maroger en el otro con Krishnaji. Entré para ver la famosa escalera y me sorprendió ver a Krishnaji entrando con Jean-Michel. Él también tenía curiosidad de verla. Examinó el castillo cuidadosamente, y pensó que la parte superior estaba demasiado adornada. Marie-Bertrande y Madame Maroger fueron a Blois a buscar a Diane de la escuela. Jean-Michel, Krishnaji y yo caminamos con Ikra en el bosque, y luego volvimos por el camino a lo largo del río Loira. La luz era bella. Fluye por el paisaje y a través de los recuerdos de las pinturas francesas, como en Toscana, Italia, que evoca las pinturas florentinas del Renacimiento. Cuando regresamos Krishnaji trató a Diane’.

El día siete: ‘Fue otro día suave y soleado. Anoche llegó Ariane Maroger, la hija mayor. Ella estudia en el Louvre. Krishnaji me dictó la número catorce de las Cartas a las escuelas, principalmente sobre el pensamiento, una muy buena. El almuerzo fue nuevamente en la terraza, y luego caminamos alrededor del lugar y en el bosque. Krishnaji, por supuesto, trató a Diane; está caminando sola un poco’.

El día ocho: ‘Fue otro día cálido y encantador. Hice mis ejercicios un poco más temprano, lavé la ropa, limpié zapatos, etcétera, luego tuve un desayuno rápido. Tina, la empleada doméstica portuguesa, tiene su día libre los domingos, que es hoy. Krishnaji me dictó la número quince de las Cartas a las escuelas, principalmente sobre la totalidad de la mente, el pensamiento, el deseo, etc. El almuerzo fue de nuevo en la terraza. Actualicé mi ortografía en todas las Cartas a las escuelas que se dictan aquí’ -estaba corrigiendo mis escritos-, ‘así quizás pueda dictarlas a mi regreso a Brockwood’ [2].

‘Después del almuerzo, nos sentamos a hablar casi hasta las 16:00 horas, con preguntas a Krishnaji sobre lo que quería decir con el discernimiento. Hallamos que es una percepción no influenciada por el pensamiento, el condicionamiento o la memoria, sino que es un ver instantáneo de la totalidad de algo’. Esto no está entre «comillas», solo lo estoy informando. ‘Después todos caminamos unos tres kilómetros a lo largo de la carretera’.

El nueve de octubre: ‘El clima sigue siendo cálido, pero está empezando a cambiar. Jean-Michel fue a Nantes. Krishnaji se tomó el día libre de dictar cartas y descansó toda la mañana mientras yo escribía cartas corrientes. Él se levantó para almorzar, que otra vez es afuera. Fui con Marie-Bertrande a la marcha al aire libre en Montrichard, luego a Blois a buscar a Diane y enviar cartas por el correo’.

Al día siguiente: ‘Por la mañana, Krishnaji me dictó la número dieciséis de las Cartas a las escuelas. El paseo de la tarde fue a través de los viñedos al sur de Pontlevoy. El cielo y la luz eran una belleza. Vino a cenar un hombre griego o rumano, que tiene que ver con el negocio naviero de Jean-Michel’.


Cap-54-07


M: El once de octubre: ‘Krishnaji me dictó la número diecisiete de las Cartas a las escuelas. Todos los Marogers vinieron a almorzar, incluso Alain, Claude, sus hijas Anne y Natalie. Krishnaji se sentó en el césped charlando hasta las 16:00 horas, impulsado por las preguntas de Jean-Michel sobre los viejos tiempos, la Teosofía, las nociones teosóficas, un poco sobre el “proceso” [de K.], etcétera. Parecía que lo entusiasmaba. Me recordó de las fotos tomadas hace muchos años cuando se sentaba en un campo. Parecía tan joven, hablaba con facilidad, entretenía a su público, los fascinaba, lo decía todo con un poco de humor, y nunca indicaba si él lo creía o no. Luego “trató” a Diane. Y en la tarde, a las 17:00 horas, él, Jean-Michel, Marie-Bertrande, Alain Maroger, la madre y yo condujimos hasta un bosque y vimos donde se criaban jabalíes; caminamos por un largo camino a través del bosque, entre brezos y el olor a hojas de otoño. ¡Era tan hermoso!… con el aire de esta temporada que llenaba los sentidos. Cuando regresamos, Jean-Michel le mostró a Krishnaji películas que filmó en Brockwood, Saanen y… ¿Grecia?’…

S: Él era mitad griego.

M: Lo sé pero… ¡Ah! Esas eran sus propias películas, pero nada que ver con Krishnaji. Ya veo. Curiosamente, Jean-Michel y Marie-Bertrande eran medio griegos.

S: ¡Ajá! No sabía eso.

M: El doce de octubre: ‘Krishnaji y yo salimos de La Mahaudière [3] a las 10:20 horas, con Jean-Michel y su madre. Condujimos hasta Le Roissy, hicimos un picnic en el coche, y luego Krishnaji y yo partimos hacia los confines de ese presuntuoso aeropuerto. Mientras esperábamos nuestro vuelo de la BE, un joven inglés y una joven reconocieron a Krishnaji y lo saludaron con entusiasmo. Habían estado en las charlas de Brockwood; él se llamaba Dick Temple y era comerciante de arte religioso, el nombre de ella era Melissa Morant. Hubo una cola interminable en el control de pasaportes en Heathrow, pero fue rápido con el equipaje. Nos recibió Dorothy y en el camino de regreso nos dio todas las noticias de Brockwood. Un maestro, Daniel, ya se fue. El chico Hammick’… ¡Ah sí!, el sobrino del Sr. Hammick. Él era una de las personas más importantes en Huntsman.

S: Sí, lo recuerdo. Sí.

M: Y tenía un sobrino…

S: Sí, quien vino brevemente a Brockwood.


Cap-54-08


M: …quien vino a esta escuela. Aquí dice: ‘Hammick, sobrino del sastre de Huntsman, sintió que Brockwood no era la escuela adecuada para él, y se fue’.

S: Sí, no funcionó. Lo recuerdo.

M: ‘A las 18:00 horas llegamos a Brockwood. Lou Blau llamó por teléfono con una nueva oferta de un comprador para la casa de Malibú. Estuve de acuerdo con lo que él describió’.

Al día siguiente fue: ‘Desempacar, lavandería, correo, etc. Caminamos por los campos con Dorothy. A las 17:00 horas hubo reunión de personal. También hubo una carta de mi padrastro contando que mi prima ya está en casa, después del hospital y que él -Wooge- se había ido para visitar a su hijo y su nuera’.

El día catorce: ‘Krishnaji me dictó la número dieciocho de las Cartas a las escuelas. Y para el día siguiente, solo cita que habló a la escuela.

El dieciséis de octubre: ‘Krishnaji me dictó la número diecinueve de las Cartas a las escuelas. Le leí y puntualicé las anteriores a Sheila, quien las escribirá a máquina’¿Quién es Sheila?

S: Ella era su secretaria. Ella venía y escribía algunas de sus cartas.

M: ¿Para mí?

S: Sí, usted le dictaba algunas cosas y ella las mecanografiaba. Ella vivía en el pueblo. No creo que lo haya hecho por mucho tiempo.

M: Sí, ahora la recuerdo. ‘Krishnaji, Dorothy y yo caminamos por la tarde bajo la lluvia. Luego hubo una reunión escolar. En las noticias de la noche, se anunció que en la octava votación los cardenales eligieron a un nuevo Papa, el cardenal Wojtyla de Polonia, que tomó el nombre de Juan Pablo II. Lo vimos saludar a la enorme multitud fuera de Saint Peter’s en excelente italiano. Krishnaji dijo: «Estoy aburrido con lo del Papa»’. [Risitas de ambos]

Al día siguiente: ‘Krishnaji habló a los estudiantes. Fui a Alresford y Winchester por mandados. Hubo un paseo por la tarde y yo hablé con Ginny Travers’.

El dieciocho de octubre: ‘Era una mañana fría y clara. A las 10:23 horas tomamos el tren de Petersfield a Londres. Joe y Mary nos recibieron en Waterloo, dejaron a Krishnaji en Huntsman y a mí en el banco Morgan Guarantee. Revisé lo de nuestros asientos en la Air India, y conseguí papel para escribir en Smythson’ .

S: ¿Dónde estaba ubicado?

M: En el medio de la calle Bond. Es ese tipo de papel azul que uso, ya sabes. De allí vienen estos pequeños diarios.

S: ¿Que está en?…

M: Está en el lado este de la calle Bond, pasándola, no sé… pasando la calle.

S: ¿Pasando la tienda de cámaras?

M: Está cerca de la tienda de las cámaras, al otro lado de la calle. ‘Compré papel de escribir en Smythson y me uní a Krishnaji en Huntsman. En el Burlington Arcade compró un estuche para sus bolígrafos y luego fuimos a Fortnum, donde Mary almorzó con nosotros. Le di las primeras seis Cartas a las escuelas. A las 14:15 horas, Joe nos condujo a Krishnaji y a mí al Sr. Thompson. Hubo muchas risas en los extractos que leí de “Los placeres del judío”’. Era un libro muy divertido que nos dio Joe. ‘Escrito por un hombre llamado Leo Rosten. Krishnaji aprendió el significado de “schmuck” y “nebbish”. Los dientes de Krishnaji fueron revisados y estaban en buen estado. Thompson dice que debe usar un cepillo de dientes eléctrico. Él tomó radiografías de mis molares inferiores derechos, donde yo tenía un ligero dolor, pero no había nada mal. Joe nos llevó nuevamente a Waterloo, donde tuvimos tiempo para comprar tres novelas de bolsillo de detectives y luego tomar el tren a Petersfield de las 15:50 horas’.


Cap-54-09

Krishnamurti conversando en el césped – Brockwood Park                         © Mary Zimbalist


M: El diecinueve de octubre: ‘Krishnaji me dictó la número veinte de las Cartas a las Escuelas. «Trabajamos bien», dijo. Pasó el resto del día descansando en cama. A las 17:00 horas, conduje a Frances McCann, Eleanor Hawksley, Karen Bowman y a Scott Forbes al consultorio de Alresford para ser vacunados para la India. Tuve mis segundas vacunas contra el cólera, la fiebre tifoidea y la para-tifoidea. Bud telefoneó desde Nueva York. Él y Lisa están volando a Londres para el fin de semana. Almorzaré con ellos el domingo’.

Al día siguiente: ‘Krishnaji me dictó la número veintiuno de las Cartas a las Escuelas. Él quiere terminar un año completo con ellas, que serían veinticuatro [4], mientras estamos aquí. Luego, quiere continuar con un conjunto diferente y diálogos. Dice: «Puedo investigar de este modo». Indagar en las cosas, como sabes.

S: Sí, comprendo.

M: Sí. Al decir: «Puedo investigar de este modo», parece que encontró una manera de retarse a sí mismo creyendo poder introducirlo en la discusión con otros. Pero no hay nadie con quien él tenga una discusión desafiante. Entonces se retará a sí mismo. Por la tarde, trabajé en la correspondencia con Sheila. A las 16:00 horas Krishnaji se reunió con el personal. Doris continuó diciendo que todos tienen opiniones y preguntó cómo encontramos la inteligencia. Krishnaji, Dorothy y yo subimos y bajamos por el camino dos veces para hacer ejercicio. Después cenar hubo una reunión regular del personal’.

El día veintiuno: ‘Krishnaji me dictó la número veintidós de las Cartas a las Escuelas. Está ansioso por terminar la veinticuatro y comenzar un nuevo lote. Su mente parece arder, y por la tarde, cuando salimos a caminar, él hizo una carrera preliminar, no caminó, fue hasta el portón y volvió mientras Dorothy y yo lo esperábamos. Recién después caminamos por la arboleda y los dos campos. ¡El paisaje otoñal es tan hermoso!… La cosecha de moras tiene perfume. Las fuertes lluvias de verano seguidas por la maduración de largos días de sol, las hicieron deliciosas. Hablé con mi hermano. Él y Lisa llegaron en la Aerolínea Laker y están parando en el Claridge’. [S se ríe] ¿Por qué te ríes?

S: Bueno, es simplemente gracioso, porque la Aerolínea Freddy Laker, con la que viajé varias veces, era la aerolínea con las tarifas más reducidas, de bajo costo y sin complicaciones…

M: Sí, mi hermano siempre elige ese tipo de aerolíneas…

S: Y luego se hospeda en el Hotel Claridge. [S se ríe con ganas]

M: Eso fue lo habitual en él, y todavía lo sigue haciendo. No sé si irá al Hotel Claridge porque, bueno, ya no va mucho a Londres.

S: Sí. ¿Todavía viaja el vuelos económicos?…

M: Sí, y hace algo nuevo que incluso es más barato que todo eso. [S se ríe] Creo que vuelan a través de Groenlandia o algo así, y no sé dónde.

El veintidós de octubre: ‘Krishnaji habló a la escuela y a una gran cantidad de invitados; yo tomé el tren de las 10:20 horas a Londres, y me reuní con Bud y Lisa en el Claridge. Su habitación estaba más allá de la que Sam y yo tuvimos el primer año que estuvimos allí. Sam’ -era mi esposo fallecido- ‘hizo una película en el estudio que la MGM(6) tenía a las afueras de Londres’.

S: ¿Era la película El Bello Brummell?

M: ¿El Bello Brummell?… no puedo recordarlo ahora.

S: ¿Quo Vadis?

M: No, no era Quo Vadis. De todos modos, la hizo allí, y por eso nos alojaron en el Hotel Claridge. Era espléndido, teníamos una sala de estar y un dormitorio. ‘Londres en un día domingo y el Claridge estaba silencioso, relajado, tranquilo y con su dignidad original. Tiene orden, no lujo, y por eso es atractivo. Bud y Lisa almorzaron conmigo en el pequeño comedor Causerie de allí’. Es un pequeño comedor lateral, aunque no es el más grande. ‘Charlamos largamente. Luego, fuimos al Victoria y el museo Albert, donde Lisa tuvo que ver una exposición que se celebrará en enero en Cooper-Hewitt: dibujos de los exteriores e interiores de castillos, muebles, etc., hechos para el rey Ludwig de Baviera, Alemania’. Como sabes, esos extraños castillos bávaros. ‘Pudimos tomar un taxi, los dejé en la Royal Academy y continué hacia Waterloo. A las 15:50 horas, tomé el tren de regreso a Petersfield. En la tarde, ellos van hacia París por una semana’.

El veintitrés de octubre: ‘Krishnaji me dictó la número veintitrés de las Cartas a las escuelas, y cambió el formato a un diálogo entre él y un interlocutor; él también hacía las preguntas al principio y luego me pedía que yo las hiciera’.

S: Entonces, él iniciaba la pregunta, y luego quería que usted se las hiciera.

M: Sí. ‘Parecía complacido con la manera que esto se hacía, y quiere continuar más de este modo. En la tarde, le dicté la correspondencia a Sheila y superé el horrible atraso; era algo que traje conmigo de California. Krishnaji, Dorothy y yo caminamos en esta tarde maravillosa. No hacía frío, pero tenía la luz dorada del sol. A las 17:00 horas hubo una reunión escolar. Por la noche, Krishnaji y yo vimos las pruebas de los perros pastores alemán en la televisión, y luego un programa titulado “Panorama” armamento en el espacio. Krishnaji dijo: «El hombre se ha vuelto loco».


Cap-54-10


M: El día veinticuatro: ‘Krishnaji dijo que había tenido una «noche maravillosa, con una meditación extraordinaria»; y agregó que tiene menos de ello cuando habla, es decir, durante las reuniones públicas, los seminarios, etc. Ahora, está comenzando de nuevo. Después del desayuno, en la cocina dijo: «Debe haber sido extraordinario. Siento ganas de irme y desaparecer. No debería hablar de ello. Ello no se expresa en palabras». Luego agregó: «algún día lo haré». Krishnaji habló a solas con los estudiantes. Lou Blau llamó por la noche y dijo que había un incendio en Malibú, pero la casa está a salvo. Se inició en el cañón de Kanan. Además, había otro en el cañón de Mandeville, pero no cerca de Sunset. Lou me está enviando documentos para que firme por la venta de la casa, ya que deben estar legalizados antes de irme a India’.

El veinticinco de octubre: ‘Tomé el tren de las 9:20 horas a Londres, e hice recados en Harrods, saqué fotocopias, etcétera. Luego, Fleur almorzó conmigo en el Claridge. Parece que engordó, pero por lo demás, está bien’. Ella no estaba bien. ‘Disfruta de su lugar en España; es tranquilo, y nunca tienen que salir de su propio lugar. Me corté el cabello con el peluquero de Mary Links y tomé el tren de vuelta de las 16:20 horas. Justo cuando llegué a Brockwood, mi prima Lorna llamó por teléfono desde Vineyard. Ella recibió mi carta y está en casa, mucho mejor; se la escuchaba bien. Llamé por teléfono a Amanda; el fuego llegó a cinco kilómetros de su casa. La de Barbara Poe en Mandeville está bien y la de Betsy también. Amanda dijo que Phil estaba trabajando con Lori’ -nuestro jardinero compartido- ‘en las hojas del jardín. Casi me sentí estando allí. Hablé con Elfriede’.

S: Bueno, creo que debemos terminar aquí, porque no vamos a tener suficiente cinta para otro día completo.

M: ¡Oh!

S: Entonces, la próxima vez comenzaremos con el veintiséis de octubre.

M: El veintiséis de octubre, lo marcaré ahora mismo.


Notas del autor:

[1] Esa era una de las cabañas externas que Brockwood tenía entonces.

[2] Mary parece haber tomado el dictado de Krishnaji en su propia versión de taquigrafía, y luego lo volvía a dictar a su secretaria en Brockwood para que lo mecanografiara.

[3] Es el nombre de la casa.

[4] Las cartas debían enviarse a las escuelas cada dos semanas.


Notas del traductor:

(1) Antes de este capítulo y varios anteriores -con permiso de Scott Forbes- los traductores ya fueron incluyendo entre corchetes los [vídeos] además de los enlaces a las transcripciones textuales. Además, se actualizaron y corrigieron muchos enlaces a los textos que -por alteraciones ocurridas en los códigos que activan enlaces de los servidores de tales transcripciones o videos del original en inglés- pasaron a ser inactivos en las páginas web donde anteriormente se hallaban. Al corregirse, los lectores en español ahora disponen de todos los enlaces corregidos y activos; los que a su vez son informados a Scott Forbes, para su ulterior actualización en la publicación original de este material en inglés.

(2) Refiriéndose a una carpa de camping.

(3) Seminarios en el que participaron Mary Zimbalist y Scott Forbes, apareciendo en los vídeos.

(4) P2 (del italiano Propaganda Due): más conocida por la sigla P2, fue una logia masónica italiana que operó desde 1877 hasta 1981, integrada como una organización masónica del Gran Oriente Italiano. Fuera de Italia, la P2 tuvo actividades en Uruguay, Brasil y principalmente en Argentina. (Fuente: Wikipedia)

(5) En otros países también se llama “bolsa de agua caliente”, “bolsa térmica” o “calentador”.

(6) MGM: Acrónimo de los estudios “Metro-Goldwyin-Mayer”. Productora y distribuidora de películas y programas de televisión.


  • Traducción del original en inglés: Griselda y Carlos Díaz
  • Consultoras de inglés: Patricia English & Jennifer Howe
  • Consultas al autor: Dr. Scott H. Forbes

Todos los Derechos Reservados © Holistic Education, Inc – Scott Forbes
http://inthepresenceofk.org

Capítulo 53


12 de julio – 16 de agosto de 1978



INTRODUCCIÓN

Los eventos de este capítulo, describen enteramente la estadía de Krishnaji y Mary en Suiza por las charlas de Saanen. Personalmente, creo que hay más aquí del clima apacible y a la vez intenso de períodos pasados, que los comentados en capítulos previos aunque cubren el mismo período. Este fue el más internacional de todos los eventos habituales de Krishnaji, donde llegaron miles de personas de todas partes del mundo con sus familias, también interesadas en las enseñanzas, a la pequeña aldea de Saanen y a las cercanas.

Mary, percibe el cambio después de concluir las conversaciones, lo que hecho fue muy perceptible; pero para ella y Krishnaji la tarea continúa: con la correspondencia, las entrevistas, las reuniones sobre asuntos organizativos; y luego con el cambio de lugar, fue la preparación para las charlas en Brockwood. Mary expresa su preocupación en que Mary Lutyens debe terminar el segundo volumen de la biografía de Krishnaji al cumplir ella setenta años. Pero la misma Mary Zimbalist en este momento tiene sesenta y tres, y estar en la presencia de Krishnaji, no hay nada que para ella parezca ser tranquilo, relajado o despreocupado para alguien de esa edad.


Scott: Bueno, comenzamos con un solo micrófono abierto y es el de Mary, por lo tanto, voy a tratar de hablar alto para que el transcriptor pueda luego escucharme. Hoy es 13 de febrero de 2005, y es ¡el cumpleaños de Mary!…

Mary: ¡No, por favor! ¡Eso es irrelevante! [Risitas]

S: [Risas] Comenzaremos con el doce de julio de 1978.

M: Sí, estamos en Saanen: ‘La mañana era clara. A las 6:30 horas de la mañana, fui a buscar al doctor Parchure; luego fui a ver a Dorothy y Montague para que despachen las cartas y preguntarles si preferían quedarse en su Land Rover en vez de mudarse a Tannegg, cuando Vanda se marche el viernes’. En el campamento ellos dormían en su Rover. Dorothy creía estar más disponible allí para recibir a personas interesadas en ir a Brockwood, además de gustarles estar allí.

S: Sí.

M: Usualmente, cuando terminaban las conversaciones y teníamos espacio abajo en el Chalet Tannegg, ellos venían y se quedaban hasta marcharse a Brockwood. ‘Doris, antes me había dicho que este año se quedarían en el campamento y me lo confirmaron. Les dije que por favor hagan lo que realmente les convenga, eso es todo lo que Krishnaji y yo queremos. Recogí a Natasha [1] y la traje para almorzar. Vanda había pedido a Frode y a Julie Desnick [2] que vinieran al almuerzo, y los recogí cuando los encontré caminando por la colina’. [Risitas] ‘En el medio del almuerzo, llamó Max quien había estado en Malibú después de mi llamada el lunes y otra vez ayer. Amanda y Phil junto al oficial de seguridad y construcción municipal, inspeccionaron el terreno. Todos acordaron en cortar una terraza de 91,44 ctms. y así, eliminar el área rellenada del césped en el lado que mira al océano, entonces colocar traviesas de ferrocarril para sostenerla y luego ripio en la parte superior. Él lo hará esta semana. Le dije que no escatimara en el costo, sino que hiciera lo que fuera necesario. Dijo que probablemente costaría entre $6.000 y $7.000 dólares, y le respondí que lo haga. Agregó que también construiría escalones a la playa, algo en que los compradores de la casa están interesados. Krishnaji estaba muy satisfecho. Llevé a Natasha hasta abajo de la colina, luego fui al banco, etcétera. Cuando volví, entrevisté a la joven Genevieve Hahn, quien tiene un hijo que desea ir a la Escuela del Robledal [3]. En la tarde, caminé con Krishnaji, luego telefoneé a Amanda y escuché sus opiniones sobre el negocio de las diapositivas. Ella y Phil lo aprobaban. Todo está funcionando bien, los amigos muestran cuán maravillosamente útiles pueden ser; y nos asombramos por la rapidez con qué todo esto ocurre, por el impulso de ayudar’.

El trece de julio: ‘La mañana era clara y soleada. A las 6:30 horas traje al Dr. Parchure. Krishnaji dio su tercera charla pública [vídeo] de Saanen. Le puso una enorme energía y abordó mucho sobre la auto-identificación. Dijo: «Donde hay identidad, no hay libertad». A su regreso de la charla recibió un masaje del Dr. Parchure, pero primero fuimos a Kohli’. Él era un hombre que tenía una tienda de zapatos, y allí recibimos las nuevas zapatillas para Krishnaji. En el almuerzo, estaban Suad al Radhi, Evelyne Blau, Narayan, el Dr. Parchure, Vanda y yo. Krishnaji vino a tomar un café. Hablé con Evelyne sobre asuntos de la fundación hasta las 16:00 horas en punto. Más tarde, en la caminata Krishnaji usó sus zapatillas nuevas y estaba muy contento. Dijo: «¿Cree que …», lo interrumpí y respondí: “Sí”, y él agregó: «Captó mi pensamiento»’. [Risitas] ‘Lo hice, cree que debería tener un par duplicado para Ojai’. [Primero risas de S, luego de M]. ‘Vanda no come en el almuerzo y apenas en la cena. Está demacrada, difícilmente come algo y uno no le puede decir nada. “Es cierto tipo de malestar estomacal”… explicó. Mañana se va a Florencia y regresará el 6 de agosto’.

Al día siguiente: ‘Nuevamente recogí al doctor Parchure. Vanda partió para Florencia a las 8:00 horas pero volverá. El Dr. Parchure, ayudó a poner sillas en la sala de estar para treinta y dos personas y Scott Forbes llegó temprano para ajustar los relojes de Krishnaji’.[4] [Risas de S, y risitas de M] ‘A las 11:30 horas, hubo una reunión anual de los comités y miembros de la fundación. Este año comenzó con una discusión de las preguntas del comité, y luego se nos unió Krishnaji. Hubo informes sobre las escuelas por Evelyne de Ojai, Dorothy de Brockwood, las Siddoos de Canadá y Narayan de India. Continuó casi hasta las 14:00 horas en punto. Krishnaji almorzó solo. Mary Cadogan, Jane Hammond, Evelyne y el Dr. Parchure almorzaron aquí y luego hablaron sobre la recaudación de fondos. Busqué a Narayan para hablar y caminar con Krishnaji, mientras hice algunas compras para Fosca a quien también la llevé a las tiendas. Tuve calor y me sentí cansada, con la pierna dolorida’.

El quince de julio: ‘Fui a buscar al Dr. Parchure para que pudiera mudarse a la habitación de abajo del chalet Tannegg’, era la que Vanda había dejado vacante. ‘A las 9:30 horas, fui a una peluquería. Dorothy, Montague y el Dr. Parchure vinieron a almorzar’.

El dieciséis de julio: ‘Fue una mañana clara y cálida. Krishnaji dio su cuarta charla pública [vídeo] en Saanen con una carpa repleta. Llegaron Michael y Bonnie Mendizza y se quedan en lo de Evelyne; y él tomó fotos en la carpa. Fue una charla muy fuerte. En el coche, Krishnaji dijo: «¡Demasiada energía!, ¿cómo la soportaron todos?»’ [Ambos ríen] ‘Jean-Michel Maroger y Diane estaban en la carpa y se acercaron después. Krishnaji puso sus manos sobre Diane, quien ahora puede ponerse de pie y caminar uno o dos pasos por su cuenta, aunque todavía utiliza un soporte ortopédico. Fui a buscar a Anneke, quien, como de costumbre, está parando con Doris. Ella y el doctor Parchure vinieron a almorzar y, después Krishnaji puso sus manos en ella’. Él siempre ayudaba a Anneke en su salud.

S: Sí.

M: ‘A las 16:30 horas, Krishnaji le dio la primer entrevista a Brian Jenkins. Mientras tanto, a las 16:00 horas fui a casa de Mary Cadogan, conversé con ella y Edgar Graf sobre el Comité de Reuniones en Saanen, el fideicomiso de la Fundación Krishnamurti y la FKA; todos compartiendo los gastos de viaje de Krishnaji a Suiza y la renta de Tannegg. Vanda continuará contribuyendo con la renta del chalet pero, ahora solo con un cuarto de la misma. En la cena, tuve una larga conversación sobre la salud de Krishnaji con el Dr. Parchure. Él observa cuidadosamente todo tipo de cambio para tratar de compensarlo y reducirlo, y me preguntó por posibles cambios que haya podido notar. El balance de Krishnaji es disminuido, él dice que esto es controlado por la zona frontal del cerebro y podría ser causado por la disminución del suministro de sangre. Le preguntó a Krishnaji acerca de esto y si mantener sus facultades mentales claras, continuará por el resto de su vida. Krishnaji, quien pone grandes responsabilidades en Parchure con la salud de su cuerpo, dijo: «Sí», su mente va a estar clara, Algo más se ocupará de eso’. [Pausa]

‘Durante la charla de esta mañana, Krishnaji estuvo a punto de hablar de yoga y luego desvió el tema. Se lo mencioné después de almorzar, mientras él tomaba lo que era como su café, es decir, Pionier, un cereal de color marrón’. [Parece preguntarle a S] ¿Recuerdas esa bebida horrible?

S: Sí, recuerdo esa cosa horrible, la tuvimos en Brockwood.

M: Nada de cafeína para él. ‘Luego Krishnaji dijo: «Voy a destruirlo»’. Eso significa el yoga.

S: ¿Destruir el yoga?

M: Sí. ‘Conversamos de esto en la caminata de ayer. Hablé sobre lo que parece haber una neurosis del yoga’, [risitas] ‘era una interminable preocupación con ello, horas de hacerlo, enseñarlo, hablarlo, como en el caso de Vanda, Frances McCann y muchos otros. Casi parece un narcisismo con el yoga, y ahora según Krishnaji y el Dr. Parchure, son solo ejercicios, no yoga’. Lo son, hay una obsesión por eso.

S: Sí, sí.


Cap53-01

Krishnaji en Suiza                               ©Mary Zimbalist


M: El diecisiete de julio: ‘Fue un hermoso día y cálido, y trabajé escribiendo cartas. No hubo nadie para almorzar excepto el Dr. Parchure. Por la tarde, Krishnaji vio a Diane Maroger. Recogí a las Siddoo, a Scott, y fui al chalet de Evelyne para tomar un té y hablar de la película de Michael Mendizza sobre Krishnamurti. Allí estaban Mary Cadogan, Dorothy, Doris, Anneke y Narayan. Doris estuvo agresiva, exigió los títulos de Mendizza y rechazó grabar nuestra conversación, hasta que les pregunté a otros cómo se sentían. Después de eso, Doris retrocedió. Ella intentó monopolizar la discusión por un tiempo, pero los otros también contribuyeron. Evelyne presentó muy bien sus planes. Scott Forbes regresó a Tannegg para buscar el reloj de acero de Krishnaji. Habló de ello con un técnico de Patek y quiere llevárselo a Ginebra mañana. Para Krishnaji, Scott se está convirtiendo en un experto en relojes’. [Risas de S] ‘Caminamos por la colina y nos encontramos con Krishnaji que regresaba de la caminata con su sombrilla. Scott señaló a la Wildhorn’, es una montaña, ‘donde fue ayer con su amigo alpinista’. [Risitas de S].

Pero poco después te fue negado escalar las montañas…

S: Sí, se suponía que debía abstenerme, pero no era muy obediente a eso.

M: ¿No lo eras? [S ríe con picardía] ¿Quieres decir que escalaste sigilosamente las montañas mientras no lo sabíamos?

S: Bueno, Krishnaji me impidió que [risitas de M] fuera por un año, pero no dijo que a partir del siguiente la escalada había terminado, aunque lo hizo más tarde. Quiero decir, nunca le mentí al respecto, ni nada de eso.

M: Solo no lo mencionaste.

S: Solo algunas veces no lo dije. [M se ríe] Pero, el problema era que Krishnaji siempre lo supo.

M: Sí, lo sabía.

S: Y él me regañaba.

M: Ya ves…

S: De hecho, una vez en el camino a Saanen escalé un poco y no le dije a Krishnaji que iba a escalar antes de Saanen. Usualmente, solo tenía tiempo después de las charlas.

M: Mmm, hmm.

S: Pero cuando conduje para verlo en Tannegg y decirle que había llegado, como solía hacerlo, él ya estaba en la puerta, esperándome ansiosamente.

M: Mmm, hmm.

S: Y preguntó, regañándome: «¿Dónde fuiste? ¿Qué estuviste haciendo?» Le respondí, bueno … [Ambos ríen] Creo que ese fue el año en que no me dejó escalar de nuevo.

M: Sí. Bueno, sé que él te lo dijo, como a mi me dijo que ya no soy responsable solo de mi misma.

S: Sí, está bien.

M: Por lo tanto, tu no podías escalar montañas y yo debía tener cuidado al conducir un coche; simplemente, de no volar a todos los lugares que quería.

S: Correcto, sí.

M: Entonces le pregunté: bueno, ¿eso significa que no debería ir a ver a mi madre a Nueva Inglaterra? Él me respondió: “no, no, está bien” que hiciera eso; por lo tanto, parecía reducirse a lo que no debería, por ejemplo, tomar un avión para almorzar con alguien en San Francisco; lo cual no era realmente necesario. No debía hacer cosas innecesarias…

S: Correcto, cosas innecesarias.

M: Sí.

S: Entonces, sí. Mi alpinismo tenía incluido un gran obstáculo, [Ambos se ríen] y al final se terminó.

M: Sí, sí. Es como… creo que a todos nos hubiera gustado haber volado en un planeador en Saanen, incluso Krishnaji.

S: Yo volé allí en un planeador.

M: ¿Lo hiciste?

S: Sí, pero fue antes que conociera a Krishnaji.

M: Bueno, eso es excusable.

S: Entonces, me salí con la mía. [Risas]

M: A él le hubiera gustado volar, y el hecho que no voló en un planeador fue porque era innecesario y algo peligroso; o al menos, pensó que podría ser, y por eso tampoco nosotros deberíamos ir. [Risitas]

S: Sí, lo sé. Tampoco se nos permitía tomar riesgos. [Ambos ríen] Decía: «Tu vida ya no te pertenece».

M: Sí, sí.

S: Esa fue su expresión para mí.

M: Eso fue, sí; también lo fue para mí.

El día dieciocho: ‘El clima era caluroso, con lluvias por la tarde. Krishnaji dio su quinta charla pública [vídeo] de Saanen. Los Maroger, Jean-Michel, Diane y su hermana Daphne llegaron a Tannegg justo después de la charla, y Krishnaji puso sus manos sobre Diane, mientras que Daphne me ayudó con algo de francés en una carta. Luego, Krishnaji la sostuvo sujetando un brazo y su padre el otro, la pequeña Diane caminó’ -lo he subrayado- ‘desde la sala de estar de Krishnaji, a través del pasillo, hasta la sala de estar, y se subió al sillón. Te detiene el corazón verla, y pensé: ¿cómo comprenderlo? Supongo que Krishnaji dedicó un mayor poder de curación en esta niña, más que en ningún otro desde que estuve aquí. Ciertamente, él tenía la intención de hacerlo en Brockwood. Y ahora, por primera vez en su vida, ella camina, transportando su propio peso. Narayan estuvo allí cuando estaba la niña; luego, se fueron los Maroger. Narayan y el Dr. Parchure se quedaron a almorzar. Narayan hoy se va a la India. Fui a la aldea para hacer varios mandados; luego a lo de Jane Hammond para recoger la parte de la renta de FKT para Tannegg, y depositarla en la cuenta de Vanda, 2,400 francos suizos; también para revisar un borrador de la constitución para el Centro de Aprendizaje Krishnamurti de Sudáfrica, que Patty y Lola Shepherd están iniciando’. Eran dos hermanas sudafricanas y empezaron en… creo que fue en Ciudad del Cabo…

S: No, era en Durban.

M: Durban, ¿verdad?

S: Sí, las visité allí.

M: ¡Ah!, entonces ya lo sabes.

S: Sí.

M: ‘Cuando regresé a Tannegg, Krishnaji estaba dando una entrevista a Reinhold Sindler, un austríaco; y con la esperanza de poder ver a Krishnaji estaban el recién nombrado secretario de la fundación, Juan Colell, su hermano y el nuevo editor español de los libros de Krishnaji, el Sr. Agut y su esposa. Cuando salió Krishnaji, habló con ellos brevemente y recibió copias en rústica de los libros en español de “Más Allá de la Violencia”, “Principios del Aprender”, “Krishnamurti y la Educación” y una muestra de color del “Diario” de Krishnamurti, que saldrá en septiembre. Se fueron, luego Krishnaji y yo caminamos hasta el final del bosque’.

Al día siguiente: ‘Tuve migraña por la noche. Evelyne y Michael Mendizza estuvieron aquí por la mañana para hablar sobre el rodaje. Dorothy trajo a Anneke antes del almuerzo. Krishnaji, el Dr. Parchure y yo almorzamos juntos. Traje a la socióloga polaca para ver a Krishnaji, Magdalina Jasciuska y también vio a Diane. Fui de compras. Krishnaji y yo caminamos hasta el final del bosque’. Ahora, Magdalina Jasciuska entrará más en todo esto. Era una mujer muy agradable, quien con su esposo fundaron el comité Krishnamurti polaco.

El veinte de julio: ‘Llamé a Filomena en Roma y le dije que iría allí el 7 de agosto. Krishnaji dio la sexta charla pública [vídeo], fue una muy conmovedora. Vinieron a almorzar los Maroger, Jean-Michel, Daphne y Diane. Krishnaji vino a la mesa y contó historias. Luego durmió, y yo hice recados. Vinieron Evelyne, Michael Mendizza y Scott, y Krishnaji grabó una cinta de audio sobre el significado de «Usted es el Mundo» para ser usado en la película. Mientras Mendizza lo filmaba, Krishnaji llevaba un pequeño micrófono dentro de su camisa con una batería y transmisor en su cinturón que enviaba su voz a la cámara y a un grabador. A las 16:00 horas, vinieron Evelyne, Michael y Scott y grabaron una discusión con Krishnaji sobre «Usted es el Mundo» y con todos nosotros participando en la discusión; aunque solo un poco de Krishnaji por separado, para a estar en la versión editada con la voz tomada fuera de la película. Él dijo todo lo que uno desearía sobre el tema. Caminé por la colina para mostrarles el camino habitual que Krishnaji toma por el campo para la filmación de mañana. Luego telefoneé a Amanda. Me informó que el fin de semana pasado, Max y su equipo hicieron un trabajo enorme, construyendo una terraza donde la tierra se asienta en el límite del césped, rodeando el deslizamiento, haciendo un terraplén a lo largo del límite de mi propiedad con la de las monjas’. Ellas habían comprado la propiedad de al lado. ‘Max se lastimó la espalda, pero está bien. Hay más trabajo programado para este fin de semana. Amanda dice que se ve muy bien’.

El veintiuno de julio: ‘Conduje hasta Chateau d’Oex para comprar soja y hacer tofu para Krishnaji. Él, el Dr. Parchure y yo almorzamos. Era un día gris, pero después de que Krishnaji hubiera visto a Diane a las 16:00 horas, subió la colina y fue filmado por Michael y Bonnie Mendizza, Evelyne y Scott ayudaron. Se sentó en el primer banco y habló durante uno o dos minutos sobre la naturaleza diciendo: «Si no eres sensible a ella, ¿cómo puedes relacionarte con los seres humanos?»’. De eso habló. ‘Luego, a lo largo del camino hacia el final del bosque, habló por un minuto sobre lo que atrae a la gente a estas montañas, a las charlas, con los problemas comunes que toda la humanidad comparte. Hacía frío y hubo gotas de lluvia que nos salpicaba cuando terminamos. Krishnaji, como siempre, lo hizo magníficamente, cambiando lo que dijo con cada toma, incapaz de repetirse’.[Risitas de S] ‘Fue cansador para él, y tuvo frío. Aunque no tenía muchas ganas, a las 20:30 horas llevé al Dr. Parchure a una muestra de fotografías de un fotógrafo suizo llamado Blum, que fue recomendada por Dorothy en el Landhaus de Saanen’.

El veintidós de julio: ‘El frío de ayer cansó a Krishnaji, y por eso descansó. Hice tareas de oficina por la mañana, luego fui a buscar a Anneke y a Mar para el almuerzo. Ella trajo un libro de Rajneesh [Osho] en el que dijo algunas cosas incorrectas sobre Krishnaji, y que ella encontró graciosas. Personalmente, no encuentro divertida la malicia sobre Krishnaji. Mar y Anneke charlaron sobre los viejos tiempos. Mar estuvo más aburrida que informativa, pero Anneke sigue siendo una persona agradable. Se decidió que las tres personas para la discusión filmada con Krishnaji el lunes serán Jean-Michel Maroger, Anneke y Scott; más dos europeos, uno estadounidense y el público de Saanen. Caminé con Krishnaji hasta el río luego que él viera a Diane’.

El veintitrés de julio: ‘Fue un hermoso día. Krishnaji dio la última y séptima charla pública [vídeo] de Saanen, fue de una hora y media de extensa y muy conmovedora. Jean-Michel trajo a Diane para el tratamiento de manos de Krishnaji justo después de la charla en Tannegg. Fui a buscar a Simonetta di Cesaro’ -ya hemos hablado de ella-, ‘Suad-Al-Radhi’ -también hablamos de ella- ‘y al Dr. Mark Brandes para almorzar más tarde. Él es un arqueólogo alemán que enseña en la Universidad de Friburgo, quien fue traído aquí a los almuerzos por Suad hace doce años; y hoy vino especialmente para escuchar la charla y para almorzar. Antes del mismo, Krishnaji se unió a nosotros y habló intensamente con Brandes sobre los sumerios’.

S: ¿Los sumerios?

M: Mmm… ‘Brandes describió cómo antes de 2.000 A.C., comenzó la escritura. Al principio, se hicieron pequeños objetos de arcilla, luego se imprimieron esos objetos en tabletas de arcilla. Krishnaji le pidió a Brandes su visión de la arqueología en nuestra civilización actual. Él le dio una respuesta pesimista’. [Risitas de ambos] ‘Las civilizaciones tienden a destruirse o ser destruidas. Krishnaji dijo: «Si usted o alguien más ve lo que está sucediendo, los enormes avances tecnológicos y la falta de percepción religiosa, ¿qué hace? ¿Qué hará usted’ -y subrayo usted-; le preguntó muy enfáticamente.

S: Sí.

M:«¿Qué hará usted?¿Hablar al respecto? ¿Hacer que la gente vea?»’. Krishnaji comió en su habitación y vino a tomar un café. Brandes tuvo que tomar el tren, entonces los llevé y luego recogí a Scott. Me encontré con Jean-Michel y Anneke y los llevé hasta el chalet de Evelyne, donde conversamos con los Mendizza y Evelyne sobre el contenido del diálogo filmado de mañana entre Krishnaji, Jean-Michel, Anneke y Scott. Regresé cuando Krishnaji volvía de un paseo solo. Estaba bastante cansado por la duración de la charla de esta mañana’.


Cap53-02

Krishnaji & Mary en Saanen, Suiza.                     ©Mary Zimbalist


 

El día veinticuatro: ‘Krishnaji se sintió cansado, por lo que no hizo sus ejercicios matutinos. Tuvo una larga conversación con Parchure sobre las actividades de la fundación en la India. El plan de Krishnaji para Parchure es buscar personas interesadas en las enseñanzas, y pregunta cómo financiarlo. Hice recados en el pueblo, busqué libros para Krishnaji, etc. Evelyne y Mendizza llegaron a las 13:30 horas a preparar las luces de cámara para el diálogo con Krishnaji en la esquina de la sala de estar, donde está el banco. A las 15:00 horas, Jean-Michel, Anneke y Scott vinieron como participantes y discutieron respecto a su pregunta inicial: sobre qué puede hacer una persona ante un mundo desordenado por violencia, engaños, etc. A las 15:30 horas, Daphne trajo a Diane, y Krishnaji le dio un tratamiento. Después del diálogo filmado, los Maroger volvieron a su casa en Francia. Krishnaji me dijo que cuando tocaba el codo de Diane, era como si se estuviera disolviendo, volviéndose suave. El diálogo fue filmado. Krishnaji se fue a caminar, y se hicieron primeros planos de los otros tres. Max llamó por teléfono a Ojai para informar sobre el trabajo realizado en Malibú; les quedan dos días más y está enviando fotos’.

S: Ninguna de estas entrevistas que hizo Michael Mendizza con Krishnaji figura en la lista de los archivos.

M: ¿No? ¿De veras?

S: Sí, en serio, y eso significa que los archivos no los tienen.

M: Bueno, vamos a hacer algo al respecto.

S: Tengo una nota, puede haber una lista de archivos más actualizada de la que yo tengo.

M: Ya veo.

S: Eso espero, de todos modos…

M: Al día siguiente: ‘Trabajé en el escritorio, hice recados y preparé tofu. Krishnaji, el Dr. Parchure y yo almorzamos juntos. Fue un día tranquilo de descanso para Krishnaji. Caminamos como de costumbre’.

El veintiséis de julio: ‘Krishnaji dio la primera discusión pública [vídeo]. Hubo una extraordinaria rudeza y agresión tanto de Lulu Ani como de Christian, ese noruego terrible, y una queja fuerte de Edward Ani, quien lo escuchó durante cuarenta años sin tener ningún cambio en sí mismo; la señora Ani arengó a Krishnaji que eso era porque él no se había explicado correctamente. Él, el doctor Parchure y yo almorzamos en silencio.

Más tarde, Krishnaji tuvo un corte de pelo. Hablamos de un titular en The Herald Tribune que decía que el mundo había gastado $400 mil millones [de dólares] en 1976 en armamentos, y de esto hizo la pregunta de esta mañana que uno debe responder. «Derramé una lágrima por dentro cuando la escuché». Krishnaji repitió lo que Edward Ani le había preguntado: «Le he escuchado durante cuarenta años y nada ha cambiado». ¿Qué hará que cambie?»’ ‘«…¿Una crisis? ¿Sufrimiento? ¿Dolor? ¿Un evento devastador? Estos son todos acontecimientos exteriores. Dependemos de cosas que nos sacudan. ¿Cómo puedo decir: Sea inteligente frente al desafío? No escuchan. Preguntarán: “¿Cómo voy a ser inteligente cuando no lo soy?” Yo respondería: ¿Realmente crees que no eres inteligente ahora?»’ ‘«… Usted María [MZ], es un muy buen ejemplo. ¿Habría escuchado esto años antes de que muriera su esposo? Usted pasó por un evento devastador antes de llegar a esto. Mire a Mima Porter, ella tiene todo ese dinero y tomó la dirección opuesta debido al dinero; y eso la destruyó. Mire a la Signora [Vanda]: el yoga es su vida ahora. Lo que realmente significa que solo hay unos pocos que pueden ser inteligentes antes de un evento, no después de un accidente automovilístico, para decir: ‘Debo conducir con cuidado’. ¿Cómo se los ayuda antes en lugar de después? Solo camine con ellos»’.
Ese es un comentario extraño. Mmm…

S: Mmm…  sí.

M: ‘El doctor Parchure y yo cenamos a las 18:00 horas con Dorothy y Montague en su Land Rover. Fue muy lindo. Fue una cena deliciosa preparada por Dorothy en su cocina de dos mecheros. Afuera llovió, pero estábamos cómodos y cálidos, todo fue muy agradable. Dorothy está angustiada por haber descubierto que los Ani reservaron su lugar para el encuentro de Brockwood’. [Risitas de S]

El día veintisiete: ‘Krishnaji tuvo la segunda discusión pública [vídeo] en la que comenzó hablando de los $400 mil millones de dólares gastados en armamentos, y continuó respondiendo una pregunta sobre el cambio; sobre ver sin buscar lo que ocurre, así dando paso a la inteligencia que penetre. Lo traje de vuelta al chalet, y luego fui a buscar a Pascaline Mallet, Gisela Elmenhorst y Magdalina Jasciuska para el almuerzo. Las dos primeras no se habían encontrado con la tercera, pero antes de que llegar a la mitad de la colina, descubrieron que tienen amigos polacos en común. En mi diario escribí: el mundo de los oyentes de Krishnaji’. ‘Luego vino y se sentó con ellas después del almuerzo, y después las llevé de vuelta. A las 16:00 horas, como en años anteriores, vino el Sr. Mirabet de España, a sonreír, estrechar las manos de Krishnaji y donar 7.000 francos suizos, los que Krishnaji pasa a Brockwood’. Ese era el buen anciano español, que con gran respeto, cada año donaba una gran suma de dinero para promover la causa. ‘Luego, Krishnaji y yo fuimos hasta la colina con Michael, Bonnie Mendizza, su hijo Eric que estaba dando sus primeros pasos, y Scott que esperaba. Krishnaji fue filmado sin sonido, caminando por el sendero y luego sentado en el banco, para más tarde agregar su voz con la imagen filmada. El hablar a la cámara como en la última vez no se considera natural’. Él era bueno en eso, pero…

S: Krishnaji estuvo brillante; pero no fue una buena idea. Él iba caminando, y luego de repente se volvía hacia la cámara y hablaba.

M: Sí, no tenía sentido.

El veintiocho de julio: ‘Krishnaji tuvo su tercera discusión pública [vídeo]. Regresé a la tienda para estar con el doctor Parchure, el Sr. y la Sra. Waid, con quienes Parchure se queda en Bombay. Él luce como un hombre de negocios, ella es bonita y sonriente, y parece más joven, no una madre de dos hijos crecidos. Fui a buscar de nuevo a Jackie Siddoo. Krishnaji se sentó con nosotros antes y después del almuerzo, pero comió en su habitación. Luego habló extensamente con Jackie sobre Wolf Lake frente a la ubicación actual de la escuela. Parece que Sarjit tiene límites de cuánto quiere invertir y le gustaría esperar cinco años antes de construir en el lago, pero Jackie quiere seguir adelante. Krishnaji le hizo preguntas como: «¿Está dispuesta a dar todo lo que tiene en esto?» [S se ríe] ‘Le pregunté si insinuaba que ellas deberían ir a bancarrota si fuera necesario. Respondió que: «No, no», pero yo temía que Jackie pensara que él esperaba que llegara tan lejos. Los llevé a todos de vuelta. El Sr. y la Sra. Waid estaban tomando té con Evelyne. Le dije a Jackie que, en lugar de que Krishnaji fuera a Canadá, ella y Sarjit deberían pasar la mayor cantidad de tiempo posible donde él está’.

Al día siguiente: ‘Evelyne, llamó temprano por teléfono preguntándome si yo podría ir a una reunión en la tarde, para discutir la sugerencia del Sr. Waid: que mientras Michael Mendizza filma la película de la FKA en India, también filme imágenes para otra película de una hora sobre las escuelas indias. Ella se entusiasmó con esto y le preguntó a Dorothy si también no se debía hacer una película sobre Brockwood. Michael, anoche estuvo haciendo estimaciones de costos.

Krishnaji, dio su cuarta discusión pública [vídeo] en la carpa y luego me hizo hablar con la Sra. Ani. En vista de su hostilidad y agresión hacia Krishnaji y a lo que él estuvo diciendo el miércoles, le pregunté por qué aún quería asistir a las conversaciones de Brockwood. También mencioné su asociación con U.G. Krishnamurti y la participación de ella con la malicia de este hombre hacia Krishnaji. Ella llamó a su esposo y le informó de mi pregunta. Le hice saber del espacio limitado de Brockwood y de nuestro intento de dar habitaciones a la mayor cantidad posible de personas [realmente] interesadas, por eso es que le preguntaba. Ella dijo que no aceptaba mi descripción. Le dije que su comportamiento en la carpa se reflejó en ira hacia Krishnaji, y aunque sé poco sobre U.G. Krishnamurti, la gente inevitablemente cuenta anécdotas de su desagrado hacia Krishnaji. La conversación fue corta porque él tuvo que ser rescatado del sol en la carretera’. Tenía que recogerlo ni bien salía de la carpa.

S: Sí.

M: Ahora bien, ¿sabemos algo de U.G. Krishnamurti?

S: Sí, creo que sí.

M: Bien. ‘Nuestra conversación fue corta. Su esposo me preguntó si podía acompañarme hasta el coche, y me dijo que su esposa es agresiva, algo que dije estar de acuerdo. Se habló de la conducta de Christian, y Ani dijo: “¡Oh!, todos somos algo infantiles”… Le respondí que ya tenemos la edad suficiente para no serlo, y que la conducta infantil de Christian también se puede considerar como una grosería común. Lo encontré a Krishnaji, y después de llevarlo a Tannegg volví por Frances McCann. Ella y yo almorzamos solas. Krishnaji se unió a nosotras para tomar un café. Luego fui a una visita de una hora con Joan Gordon en Alpina’, que es un hotel. ‘Después, llevé al doctor Parchure a la reunión de Evelyne. Junto a ella y Mendizza, estaban Dorothy, Suzanne y Hugues. Evelyne está entusiasmada con las dos películas sobre las escuelas, pero dejó en claro que no puede recaudar fondos para otra cosa que no sea la película de la FKA. Las estimaciones para una película de una hora para la India son de $24.000 dólares y otra para Brockwood es de $ 9.000. Dorothy, cautelosamente pensó que podría ser posible. Parchure, que había hablado un poco con Waid, dudaba que él recaudara dinero para una película en India, y que sería muy difícil para los indios hacerlo. Evelyne se reuniría con los Waids en la noche, y Parchure almorzará con ellos mañana. Evelyne vuela a Los Ángeles por la mañana y los Mendizza se van el viernes’.

El día treinta: ‘Krishnaji terminó las reuniones de este año con una quinta discusión pública [vídeo]. El Sr. Ani me entregó una carta y un cheque a Brockwood por 150 libras esterlinas, “en caso de que no pudiéramos llenar la sala”, y muchas otras tonterías. Dorothy y Montague vinieron a almorzar. Krishnaji y ellos estuvieron hablando antes, y yo pensaba que logramos superar la temporada de Saanen de este año sin damas particularmente locas, cuando en la puerta apareció una joven alemana con un sari rosa que exigía ver a Krishnaji’. Siempre hubo [S se ríe] una invasión femenina de chifladas que continuó. [Risitas de M, y luego de los dos] ‘Le di el discurso habitual, y ella estalló diciendo: “¡Pero, quiero verlo!”… e intentó de abrirse paso hacia adentro. Esa fue la primera vez que tuve que detener a alguien físicamente. Sostuve la puerta y le bloqueé el paso, pero ella alternativamente, con enojo trataba de embaucarme; luego Krishnaji mandó a Dorothy a que me respaldara’. [Riéndose]. ‘Nos mantuvimos firmes hasta que la chica salió completamente afuera y cerramos la puerta’. [Ambos se ríen] Fosca me dijo que anduvo alrededor durante bastante tiempo’. Ella podía ver todo desde la ventana de la cocina.

S: ¡Ah, sí!, la cual da a la entrada del chalet.

M: Sí. ‘Ella debe ser “la loca” la cual el doctor Parchure informó que se había reunido en la carpa, y Krishnaji dijo que ella lo persiguió y lo agarró en el camino. Él se opone a las películas sobre las escuelas, y cree que son un desperdicio del dinero que es necesario para otras cosas. Dorothy no estaba decepcionada, ya que transmitir la cualidad especial de Brockwood en la película sería difícil. Parchure, quien almorzó con los Waid, más tarde informó que él no estaba preparado para recaudar nada de dinero, diciendo que estaba demasiado ocupado. Luego Sofía y Carlos Silva’, ¿te acuerdas de ellos?

S: Sí, los recuerdo.

M: … ‘Vinieron brevemente a verme a las 16:00 horas. Ella ahora hace acupuntura en Roma. Krishnaji y yo caminamos más tarde. Frode nos alcanzó, viniendo a decir adiós; se va a Noruega y luego irá al Colegio San Juan en los Estados Unidos, es un chico muy especial’, dice aquí. ‘Evelyne se fue a Los Ángeles’.

El treinta y uno de julio: ‘Al fin todo está tranquilo. La gente que vino para las charlas se está yendo. Donald Dennis vino a despedirse. Él también va al Colegio de San Juan, al igual que Javier [5]. Yo estuve afuera cuando Donald llegó al chalet, pero lo encontré en el pueblo y lo llevé a lo de Dorothy en el camping. Ella acababa de regresar de ver los Diablerets. Mañana, Dorothy, Montague y Doris se van a Brockwood. Krishnaji y yo caminamos por la tarde’.

El primero de agosto: ‘Fue un día gris y brumoso. Krishnaji descansó en la cama. Escribí cartas todo el día’.

Al día siguiente: ‘Trabajé en el escritorio toda la mañana. Edgar Graf vino para almorzar y Krishnaji se acercó a la mesa. Todo parece haber ido bien en la reunión de verano. Edgar recibió suficientes donaciones para cubrir los costos a pesar de la fortaleza del franco suizo. Los periódicos dicen que el dólar cayó hoy a 1,70 francos suizos por dólar, pero se pagó 1,63 francos suizos por dólar en la ventanilla del banco. Ahora se ven caras diferentes caminando en el pueblo. La mayoría de las personas conocidas se fue, aunque dos llegaron a la casa con ganas de ver a Krishnaji: un tímido chico francés, Gerard de Nouveau, un músico de Orleans. Cuando le dijeron que no podía hablar con Krishnaji, preguntó si podía hablar conmigo, lo cual hicimos por un rato. La timidez es muy rara de ver’. [Risitas] ‘Krishnaji vio brevemente al Sr. Russu a las 16:00 horas, y luego nos fuimos a dar un paseo. Le recordé a Krishnaji de la caja de seguridad de aquí y el dinero que le pertenece, etc. Él dijo: «Mientras yo esté vivo, a usted no le pasará nada, pero si tiene cuidado»’… ¿Qué tiene eso que ver con la caja de seguridad? [S se ríe] No lo sé, de todos modos eso es lo que dice mi diario.

Al día siguiente, ‘Krishnaji dictó cartas. El Dr. Parchure vino a almorzar y Krishnaji estuvo a la mesa. Fui al banco por una conversación con el Sr. Hans Liechti sobre Alzina’, el hombre del banco, y era una cuenta sobre la que yo tenía acceso, pero era dinero que estaba en el Banco Cantonal donado a Krishnaji.

S: ¿Por qué tenía el nombre de Alzina?

M: Fue inventado por el hombre que cuidó las inversiones de Frances, y en algún momento cuando vino a entregar algunas de estas cosas para usufructo de Krishnaji, llamó a la cuenta Alzina, desde entonces así fue registrada’.

El cuatro de agosto: ‘Nadia Kossiakof llegó por la tarde, hablamos y luego Krishnaji se unió a nosotras. Describió los horrores en Beirut, donde se dispara deliberadamente contra los trabajadores de la Cruz Roja, las mujeres; niños y ancianos son fusilados.
– Ella preguntó: “¿Cuál debería ser la respuesta de uno a esto?”.
– Krishnaji respondió: «¿Qué se puede hacer? Si ve a un niño siendo golpeado, usted actúa. ¿Pero está comprometida con algo? Si tiene un compromiso, usted es parte de todo eso. Si ve el peligro del compromiso, entonces es libre; y esa inteligencia decidirá»’.

Para el día siguiente simplemente dice: ‘Fue un día tranquilo. Trabajé en el escritorio y caminamos’.

El seis de agosto: ‘En una carta, un hombre de Texas preguntó entre varias cosas, por qué uno se escapa de los momentos de claridad. Krishnaji me dictó lo siguiente, para que lo pusiera en mi respuesta al hombre, un tal William Bagley: «Si puedo señalarlo, el tiempo como movimiento no está involucrado en el discernimiento de la naturaleza personal y su estructura. El tiempo es nuestro condicionamiento, el cual es esencialmente pensamiento. Al percibir todo el movimiento del pensamiento, en esa misma percepción el pensamiento es consciente de sí mismo como limitado; y cualquier acción que nazca de esta limitación, inevitablemente debe producir conflicto, dolor y sufrimiento. Si uno realmente -no filosófica o teológicamente- percibe la verdad de esto, la verdad de la naturaleza del pensamiento, entonces no hay un alejamiento de esa verdad y un volver a ella. También hay que tener en cuenta que no hay camino a la verdad y que jamás puede trazarse un mapa»’.

Krishnaji, no pudo dormir muy bien la noche anterior; no hizo sus ejercicios esta mañana y durmió un poco más. Descansó toda la mañana, almorzó con el Dr. Parchure y conmigo, y luego hizo una siesta. Yo también dormí después del almuerzo. El aire era húmedo y pesado, más bien enervante, pero fuimos a caminar hasta el final del bosque. Krishnaji, como de costumbre se detuvo para ver a las gallinas, y se inclinó sobre su gallinero. Había algunas cerca de un chalet y les dijo: «¿Pourquoi vous ne sortez pas?» [M y S se ríen] Eso significa, ¿por qué no te vas?

S: ¡Sí!…

M: ‘Había un gato blanco en el prado recién cortado. Krishnaji se acercó a él, pero se aplanó salvajemente, preparado para despegar, y luego se disparó hacia el chalet de Elizabeth Taylor cuando Krishnaji se acercó’. [Risas de ambos] Ella tenía un chalet que justo estaba abajo en la colina del campo que cruzábamos. ‘La lluvia comenzó cuando llegamos a Tannegg. Por la noche, Vanda regresó de Florencia y Crans, donde dejó a su nieto en un campamento. Las noticias de la televisión decían que el Papa había tenido un infarto en Castel Gandolfo y que había recibido la extrema unción. Krishnaji no hizo ningún comentario. Cuando me dio las buenas noches, dijo: «Mañana te enviaré dos ángeles, pero no hasta mañana»’. [Risitas] ‘A la noche, iré a Roma a pasar dos días con Filomena, volviendo aquí el jueves’.


Cap53-03

Krishnaji en el chalet Tannegg de Saanen, Suiza                 ©Mary Zimbalist


El siete de agosto: ‘Fue una mañana gris. Me levanté temprano, me lavé el cabello y escribí otra carta. Krishnaji durmió bien y se siente descansado. Me sentí segura dejándolo al cuidado de Vanda y de Parchure, pero hay cierta inquietud, un malestar cuando salgo por razones ajenas. Me saludó mientras me marchaba a las 10:00 horas, en el pequeño Renault. Fui por Les Mosses, a través de Aigle. Llegando a Ginebra, la lluvia había comenzado a caer en Chateau d’Oex. Bajando la montaña, había un letrero: “Le pape est mort”’: el Papa ha muerto. ‘En los periódicos del aeropuerto leí que había muerto la noche anterior en Castel Gandolfo, después de un infarto. Llegué a Cointrin ‘, así se llama el aeródromo de Ginebra, ‘a las 12:15 horas, devolví el Renault a Hertz, y me registré con mi pequeño bolso en Alitalia para el vuelo de las 13:55 horas. Como fue re-programado para salir a las 15:00 horas, entonces me comí un sándwich y leí. La lluvia seguía cayendo. A cada pasajero se le dio un paraguas de plástico, y corrimos a través de la pista hasta el avión, llegando bastante mojados. La azafata, de fuerte voz hizo todos los anuncios en italiano, francés e inglés, hablando tan rápido que sonaba como una sola palabra. Volamos a Roma entre la niebla y las nubes, llegando después de las 17:00, hora de Roma. El hombre de inmigración, más atento que de costumbre, miró en un libro para ver si mi nombre estaba allí. Tomé mi bolso, y allí estaba Filomena con su hijo Mario esperándome, a pesar de que había dicho que tomaría un taxi. A Filomena se la ve un poco mayor, pero siempre es la misma querida. Toda la familia estaba esperándome cuando regresamos a su casa, y me dieron un gran saludo. Katrina’ -su hermana- ‘tiene ahora un poco paralizado el lado izquierdo. Mientras estoy aquí, duermo en su otra casa, tengo la habitación de Filomena, y ella está en la parte de atrás. Les di pequeños regalos a cada uno. Hubo sonrisas, bromas y la cálida charla de la vida familiar italiana. Filomena y yo tuvimos la cena perfecta para mí: fruta que incluye higos frescos y luego una mozzarella. Hablamos y hablamos’.

Al día siguiente: ‘Filomena y yo pasamos un día tranquilo hablando’.

El nueve de agosto: ‘Filomena y yo fuimos a comprar una juguera. Mario nos llevó hasta allí y luego nos llevó a San Pietro’, que es San Pedro. ‘Fui a ver la Piedad’. Como sabes, es la escultura de Miguel Ángel del Cristo muerto en los brazos de la virgen. ‘Ahora la restauraron después que un loco la golpeara con un martillo, y ahora está detrás de un vidrio, no muy bien iluminada, pero es profundamente conmovedora, como siempre. Continuaban los preparativos para el funeral del Papa Juan Pablo I, cuyo cuerpo iba a ser llevado a Roma desde Castelgandolfo, a última hora de la tarde’. Castel Gandolfo es donde está el Palacio Apostólico del Vaticano…

S: Sí, sí.

M: … es donde van los papas en sus vacaciones de verano. ‘Muchos turistas japoneses se arremolinaban alrededor. Filomena tocó el pie de una estatua de San Pietro, desgastada hasta no tener dedos en los pies, por los innumerables toques de la gente. Roma, más que cualquier otra ciudad en la que he estado, parece llegar más lejos en el tiempo, a un pasado inmensurable. Una vez más, el Miguel Ángel y el Bernini, fueron un regalo para los ojos y el espíritu. El estilo barroco de los santos y los putti’… -los putti son los pequeños querubines que llaman así- … ‘una vez más, me hacen sonreír por dentro. Las muertes papales parecen ser una parte de mis venidas e idas de esta ciudad. Cuando me fui en 1958, fue con la muerte del Papa Pío, y Sam solía pasar por la plaza para ver si el humo era blanco o negro que salia por una chimenea de la Capilla Sixtina’.

S: Sí.

M: ‘Luego fuimos a Ponte Milvio a comprar higos, queso mozzarella y parmesano para llevar a Gstaad’. El Ponte Milvio es uno de los antiguos puentes romanos que cruzan el río Tiber. ‘El mercado ruidoso y alegre al aire libre, nuevamente me hizo sentir realmente bien de estar aquí’. Filomena se empeñaba en sospechar de cada fruto; el vendedor, joven, relajado, cortejaba a los clientes’. [Risitas de ambos] ‘Uno gritó: ‘“Anche se non si compra ti ringraziamo”’, lo que significa: “aunque no compre, igual se lo agradecemos”. [Risas de S] ‘En la tienda de quesos, era agradable, cálido y ajetreado. El vendedor cortejó a Filomena, pero ella le contestó con severidad en italiano: “Mira, dame lo mejor”. “Sí, signora, pense á me”. Sí, señora, confíe en mí’. [Risitas] ‘Tuvimos que ir a otro lugar para los higos más frescos. Regresamos para almorzar, y leí casi toda la tarde. Filomena empacó los higos y el queso en hojas de uva en una caja, lo hizo tan perfectamente que podían viajar dentro de mi valija. A las 17:00 horas, Sofía o Sanguinetti, como se llama a sí misma profesionalmente, -¿O ella y Carlos ya están casados después de todo?… bueno, no importa’. [Risitas] ‘Ella vino a conocer a Filomena. El objeto es quizás aliviarle el dolor de la artritis del cuello y el hombro derecho. Sophia, ahora hace acupuntura y se dice que es muy buena. Ella tenía razón respecto a Filomena: es alegre, amigable, confiada, hace las preguntas correctas y explica justo lo necesario. La examinó y le dijo que su energía es excelente. La energía es el ingrediente en todo en estos días. Esto me desmoraliza un poco, pero busco cualquier esperanza de alivio para Filomena. Sofía ahora está de vacaciones. Filomena debe llamarla a fin de mes y hacer una cita para continuar el tratamiento. Sofía me dijo que esto era gratis, a lo cual dije que no podía aceptar, aunque se lo agradecí mucho. Igual dejé fondos con Filomena para pagar los tratamientos. Ahora depende de ellos, aunque solo espero y espero que… Ella y yo tuvimos una buena cena de ensalada de frutas y mozzarella y vimos en televisión el cortejo papal que venía a Roma desde Castel Gandolfo hasta la Plaza San Pedro, que estaba repleta’.

El día diez: ‘Filomena y yo desayunamos. Me había empacado los higos y el queso hábilmente. Me despedí de la familia, luego ella y Mario me llevaron a Fiumicino, que es el aeropuerto de Roma, y sin demoras, el vuelo de Alitalia que salió a las 12:50 horas para Ginebra. Me alegré de haber estado con Filomena, y sentí algo bueno para ella con mi visita. Estaba relajada y sonriente. En general, Mario está más viejo, pero no Filomena. En Ginebra, Hertz me proporcionó una furgoneta Opel Kadett verde estridente, con el que conduje hasta Gstaad por el camino Bulle. Krishnaji, ya me había dicho cuando me fui: «Será divertido ir sola», y así eso suele ser para mí. Pero me resulta poco placentero alejarme de él geográficamente por algo fuera de lo común; por lo tanto, era estrictamente evitable. Ahora, me dirigía hacia él, y de nuevo por el buen camino’. [Risitas de ambos] ‘La ruta serpentea de manera familiar. Cuando llegué a las 16:30 horas, Krishnaji ya estaba despierto. Se había sentado a la mesa con algunas personas a las que Vanda había invitado a almorzar, Frances y otras. Él me dio las cartas que me escribió los dos días que estuve afuera, el ocho y nueve de agosto. [6] Fuimos a caminar hasta el final del bosque. El martes, hubo mucha nieve. La Wispile estaba blanca’…

S: Es la montaña que se puede ver justo frente al balcón de Tannegg.

M: Sí, correcto… ‘Estaba blanca en una tercera parte del camino hacia abajo, pero ahora se ha derretido, aunque queda bastante nieve en las montañas más altas. Se ve muy blanca y limpia.

Krishnaji, dijo que él y el Dr. Parchure le demolieron a Vanda gran parte de las tonterías del yoga; también estuvo presente Frances McCann y lo escuchó. Parece complacido. [7] Ha comenzado a tomar caminatas matutinas antes de su masaje. Mi hermano me había enviado un casete diciéndome que otra vez mi prima está en el hospital, con una infección’… bueno, no quiero leer todo eso.

S: Sí, lo comprendo.

M: ‘La vida parecía haber sido muy dura con ella. Si no fuera por Krishnaji, iría con ella, pero al igual que mis padres, Krishnaji estaba primero’.

Al día siguiente: ‘Por la mañana escribí cartas e hice recados en la aldea. Luego llamé por teléfono a Bud en Vineyard. Lorna está algo mejor. Krishnaji, Vanda, el Dr. Parchure y yo caminamos. Los empleados franceses de las torres de control aéreas comenzaron otra huelga’. Siempre hacían eso.

El día doce de agosto: ‘En el almuerzo estuvieron la Dra. Liechty, Frances McCann, Marjolaine van der Straten, Duncan McCandless y Mark Wagner, un joven estadounidense con un padre norteamericano y madre mexicana que vinieron a almorzar el jueves; ellos les parecieron muy inteligentes a Krishnaji. Después de almorzar, él se unió a nosotros; habló con la doctora Liechty, y después de que ella se fue; hubo oportunidad para que los jóvenes invitados hicieran preguntas. Mark tuvo que ser presionado por Frances, y preguntó algo sin sentido acerca de la luna y luego recayó en un silencio indolente. Duncan, continuó con su modo poco chistoso, alargando el tiempo. Me impacienté y sentí que era una pérdida de tiempo para Krishnaji, y obviamente una siesta perdida. Retomé la discusión intentando llevarla a la culminación, ya que no podía llegar más lejos. Tuve una migraña en aumento. Krishnaji, Vanda y yo caminamos.

Cuando regresamos, vimos el funeral del Papa Juan Pablo I en la Plaza de San Pedro. Krishnaji lo miró y dijo: «No puedo sentir nada, ¿puede usted?» Admiró la alfombra que se extendía debajo del ataúd’… [Risitas leves] Apareció un helicóptero que se veía pequeño sobre la Cúpula de San Pedro, y Krishnaji dijo: «¡Le Saint-Esprit!»’, ¡El espíritu santo!… [Se ríe aún más] ¡Dios mío!
‘Al final, la migraña me ganó en la cena y me fui a acostar. El Dr. Parchure masajeó mi cabeza y cuello, lo cual la alivió, y me fui a dormir temprano. Tal vez solo estoy cansada’. [Risitas leves]

El trece de agosto: ‘Fue un día lluvioso. Llamé por teléfono a Dorothy en Brockwood sobre nuestra llegada, y sobre Mark Wagner quien asistirá a las charlas de Brockwood; luego empecé a empacar. No hubo invitados al almuerzo. Un joven estadounidense, un tal Curtis Jones, apareció en la puerta pidiendo ayuda con un proyecto sobre una isla griega. Era bastante atractivo, lleno de energía y propósito, pero un poco excéntrico. Krishnaji, lo vio a través de la ventana y habló con él un poco, y luego lo pasó al Dr. Parchure, ya que tiene algunas nociones de escribir un libro sobre el cuerpo humano. Parchure dice que no sabe nada de eso’. [Ambos se ríen] Estas personas que aparecerían y…

S: Sí, lo sé.

M: … revoloteaban entrando y saliendo en el día. [Riéndose] ‘Le trajimos platos de comida, y él habló por largo rato; y finalmente aceptó con amabilidad cuando le dije que la Fundación no podía ofrecer dinero ni patrocinar su proyecto. Hubiera sido bueno si toda esa ferviente energía hubiera sido encauzada en la dirección de Krishnaji, pero él no podía ver más allá de su propio punto de vista, y perdió la oportunidad. Descansé y leí toda la tarde, y terminé el segundo volumen del Raj Quartet’. Creo que leí esto durante todo el verano.

Al día siguiente: ‘Empaqué e hice los últimos recados. Krishnaji tuvo un corte de pelo. Un pakistaní, que dijo haber conocido a Krishnaji hace cincuenta años, fue a saludarlo. Entonces Krishnaji, Vanda y yo caminamos hasta el final del bosque. Tuve una migraña intermitente, pero Krishnaji la curó’.

El quince de agosto: ‘Fue una mañana soleada, y las montañas brillaban. Krishnaji, el Dr. Parchure y yo nos despedimos de Vanda y Fosca, condujimos por Les Mosses y la autopista hasta Ginebra. Dejé el automóvil de Hertz y tomamos el vuelo de la Swiss Air a Heathrow, un vuelo que iba sobre Alemania y Bélgica para evitar el espacio aéreo francés por la huelga de los controladores de tráfico aéreo. Nos recibieron Mary, Joe, Dorothy y Doris. Krishnaji y yo regresamos a Brockwood con Mary y Joe. Se quedan otra noche para estar con nosotros, antes de regresar a Londres. Brockwood, está verde y hermoso después de fuertes lluvias durante todo el verano. Krishnaji cenó abajo con los pocos que están aquí. Betsy, me envió un mensaje para que a mi llegada la llamara por teléfono’.

El dieciséis de agosto: ‘Desempaqué, luego en la cocina hablé casi toda la mañana con Mary L. Después del almuerzo, saqué el Mercedes del cobertizo y lo puse en marcha. Mary vino conmigo al garaje y lo hicimos arrancar un poco. Le pregunté si había trabajado en el segundo volumen de la biografía de Krishnaji. Me dijo que estuvo tomando notas y quiere seguir adelante, pero se pregunta cómo manejar la historia de Rajagopal. Hablamos de ello y le dije que esperaba con urgencia que ella hiciera el libro. A fines de julio Mary cumplirá setenta años, razón más que suficiente para querer que ella continúe con eso. Regresamos, y luego Krishnaji levantándose de su siesta, vino conmigo y con los Links en el coche de ellos a Ovington, donde caminamos por el río. La belleza del río, las aguas claras, veloces y las malezas verdes en ella, los pequeños patos buceando y nadando hacia el fondo, el lento desplazamiento del cisne, y el cálido olor de de todo lo que crece en el verano, eran un embeleso. Caminé hacia el agua y me sentí disuelta, como si viajara por todos mis sentidos. Este campo me conmueve de tal forma, como no lo hacen los esplendores de las montañas suizas. Volvimos para encontrarnos con la noticia que el apartamento de Mary y Joe en Londres fue robado. Partieron inmediatamente, pero más tarde Mary llamó para decir que no faltaba nada. Se había utilizado una barra de hierro para forzar la puerta, pero los ladrones huyeron al dispararse la alarma interior. Fue un gran alivio, porque este apartamento está lleno de tesoros personales que ellos colectaron durante sus vidas, cosas de gran gusto’.

S: Tenemos que terminar aquí Mary, nos estamos quedando sin cinta.

M: De acuerdo.


Notas del autor:

[1] Natasha es la hija de Narayan y de Shakuntala.

[2] Frode y Julie fueron estudiantes en Brockwood. Frode llegó a ser síndico de la Fundación Krishnamurti en Norteamérica (FKA).

[3] La Escuela El Robledal es la escuela Krishnamurti en Ojai, llamada así porque se encuentra al borde del robledal donde Krishnaji dio sus charlas públicas en Ojai durante décadas.

[4] Krishnaji, disfrutaba que sus relojes de bolsillo fueran exactos al segundo, por lo que se llamaba a un número de teléfono que daba la hora exacta y sus relojes se ajustaban debidamente.

[5] Otro estudiante de Brockwood.

[6] Krishnaji, le escribía a Mary todos los días que no estaban juntos, generalmente cuando él estaba en la India y ella en California; pero hizo lo mismo incluso cuando estuvieron separados por un par de días, como en esta ocasión.

[7] Según la carta de Krishnaji a Mary, esta conversación sobre yoga tuvo lugar el 8 de agosto. Él le escribe: «La señorita McCann estuvo aquí para almorzar y después el Dr. P. explicó qué significa el ‘yoga’; y más tarde se unió la señora Walsh. Se lo contaré. Entre el Dr. P. y yo, eliminamos el yoga casi totalmente. Yoga = ejercicio, no todas las tonterías a su alrededor».


  • Traducción del original en inglés: Griselda y Carlos Díaz
  • Consultoras de inglés: Patricia English & Jennifer Howe
  • Consultas al autor: Dr. Scott H. Forbes

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El Maestro y las Enseñanzas

Por Scott H. Forbes – 14 de abril, 2019



INTRODUCCIÓN

Debido al surgimiento de tanto material biográfico acerca de Krishnamurti en los últimos pocos años, y sumado al posterior y renovado interés en su vida, la gente ha discutido con respecto a su interés en él en yuxtaposición a su interés por sus Enseñanzas. Como este sitio ha contribuido en distribuir parte de tal material biográfico, también parece correcto que a tal discusión aporte el pequeño ensayo que sigue.


En algunos círculos de entusiastas de Krishnamurti hay discusiones sobre la relativa importancia del interés en las Enseñanzas con el interés en el propio Krishnamurti (o Krishnaji). Generalmente, las personas que hacen tal distinción insisten en que las Enseñanzas son más importantes. Sin embargo, este suponer que hay una dicotomía entre el maestro y las Enseñanzas puede ser errónea; lo que de ser así, probablemente conduce a una comprensión limitada de ambos.

Desde luego, comprender la relación entre el maestro y las Enseñanzas ayudaría enormemente si viéramos claramente la naturaleza de ambos, donde incluso sin tal claridad aún podemos examinar esta presunta dicotomía.

Parte de lo que apoya tal suposición, sin duda es la antigua imagen retórica de personas como canales, vehículos, o cauces de una “verdad” que emana más allá de ellos. En esta figura, tales canales pueden tener muchas imperfecciones, pero aún así pueden “transmitir” mensajes desde una fuente sagrada. Pero, ¿debemos suponer que los Maestros del mundo son solo teléfonos que propagan mensajes desde más allá del mundo material, o son seres que expresan su propia visión interna y realizaciones?

Nuestro lenguaje estructural de persona-verbo-objeto nos dificulta investigar esta pregunta. ¿Tengo personalmente (él o ella) el discernimiento [o la visión interna] separado del observador, o (como Krishnaji insistió) es el contenido de la conciencia, la conciencia en si misma? Si (una vez más, como Krishnaji insistió) «el observador es lo observado», entonces: ¿No es el discernimiento y quien lo tiene, inseparables? Incluso en lo superficial, parece incoherente hablar de la verdad articulada como algo separado de aquel en quien se manifiesta, quien la trae al mundo y le da forma. Esto sería especialmente incoherente si creemos que Krishnaji vivió las Enseñanzas; porque de lo contrario, él sería un hipócrita.

La metáfora del canal o vehículo, contiene el beneficio de la duda que da lugar a una persona que no está de acuerdo, de oportunamente afirmar que cualquier cosa que diga tal canal/vehículo es el resultado de fallas en el mismo y que, por lo tanto, no es parte de la verdad lo que este canal normalmente genera. Esta fue la excusa que a lo largo de la vida de Krishnaji fue dada por personas que no estaban de acuerdo con sus palabras o acciones, y que sentían que sabían más que él sobre lo que una persona verdaderamente religiosa debería decir, decidir, o hacer.

Podría ayudarnos a investigarlo, recordar que Krishnaji estaba bastante seguro (lo cual dijo varias veces) de que su vida probablemente terminaría cuando -o si- ya no pudiera enseñar más. No hay duda de que continuó enseñando hasta el final de su vida, aunque la Enseñanza entonces fue en privado (solo para aquellos que podían acudir al lado de su cama), pero no más públicamente; por lo que nunca sabremos si tal certeza personal era válida. Para nuestro propósito, lo interesante es que él vio una interconexión de su enseñanza (y supuestamente las Enseñanzas) desde su naturaleza de ser que niega la separación.

De manera similar, al final de su vida a menudo se sorprendió (y lo expresó a menudo) que “Lo Otro”, o “Aquello” (y los otros nombres que él le daba(*), lo cual solo podemos expresar como una manifestación de algo sagrado) nunca lo abandonó cuando él se enfermó, aunque ya no podía enseñar públicamente [1]. De nuevo, los más cercanos a él, sostienen que nunca dejó de enseñar, siquiera hasta el final de su vida, lo cual puede ser un factor; pero aquí lo relevante es la percepción de Krishnaji en la convergencia de su ser, su enseñanza, y lo sagrado.

Por supuesto, en el nivel más superficial, podemos ver que el hombre nació, vivió y murió; y podemos ver sus Enseñanzas en los textos, así como también en las grabaciones de audio y video que todavía existen. En este nivel superficial, podemos distinguir al hombre de las Enseñanzas. Sin embargo, este simple entendimiento puede ser engañosamente simplista y tan solo apuntar a una distinción sin diferencia.

Krishnaji sigue siendo un misterio, incluso lo fue para sí mismo y como es sabido, afirmaba que no era correcto para él revelarlo, pero si alguien más lo hacía, podía confirmarlo [2]. Entonces, sin comprender este misterio completamente: ¿Qué sabemos sobre Krishnaji que nos pueda ayudar a resolver esta supuesta dicotomía?

El evento que él llamó “el proceso”, es fundamental para cualquier comprensión del ser que fue Krishnaji. Esta peculiar actividad, que comenzó en 1922 bajo el árbol pimentero en Ojai, fue descripta por su hermano Nitya con mucho detalle. En su relato que abarca 40 páginas mecanografiadas, describe una larga serie de sucesos que Krishnaji sufrió y que no son normales en absoluto. Son fuera de este mundo, y cualquier persona que haya pasado por esto hasta el final, no sería la misma que en el comienzo. Sin embargo y para comenzar, hay muchas indicaciones de que Krishnaji no era igual al resto de nosotros, la razón por la que le ocurrió “el proceso” y que continuó intermitentemente por el resto de su vida.

Respaldando la noción de que Krishnaji era diferente, tenemos la extraordinaria historia contada por el Pandit Jagannath Upadhyaya sobre textos antiguos que él descubrió, y que sentía que arrojaban luz sobre la naturaleza de este ser único que fue Krishnaji [3].

Aun así, lo más notable de lo que nadie más haya dicho sobre su ser, es lo que él mismo Krishnaji dijo. Para elegir solo un ejemplo de Krishnaji describiendo la naturaleza de su ser, podemos ir a los Capítulos 7 y 8 del libro “El fin del tiempo[4]. En un momento dado, Krishnaji habla de sí mismo como “X” y dice que la enseñanza, la escritura, la predicación, etc. son “triviales”, pero su ser tiene un efecto en la conciencia del hombre: «Porque ‘X’ no está ‘satisfecho’ simplemente con predicar y hablar. Esa inmensidad que es él, debe tener un efecto, debe hacer algo».

David Bohm responde: “Cuando usted dice esto, ello podría sugerir a la gente que aquí hay algún efecto extrasensorio que se expande”.

A lo que Krishnaji contesta: «Eso es lo que estoy tratando de captar»

Más adelante:

K: …«pienso que ‘X’ está haciendo algo, no “haciendo”, pero por su propia existencia»

DB: …“¿Hace que algo sea posible?”

K: «Sí… ‘X’ tiene esa inmensa inteligencia, esa energía, ese algo; él debe operar a un nivel mucho mayor del que a uno le sea posible poder concebir, el cual debe afectar la conciencia de aquellos que viven en la oscuridad».

Si bien estas citas podrían usarse para afirmar una distinción entre “el hombre” y “las Enseñanzas”, todavía no indican que estén separadas, pero sí afirman que en esta distinción el “ser” es al menos tan importante como “la enseñanza, la escritura, la predicación”, anulando lo comúnmente asumido.

Sin embargo, esto no aclara qué son las Enseñanzas, ni justifica elevar a Krishnaji por encima de ellas, lo que solo reforzaría una falsa dicotomía. Cuando Krishnaji se refiere a “la inmensa inteligencia, esa energía, ese algo”, se refiere a algo sagrado del que tanto él como las Enseñanzas eran parte, lo que tanto él como las Enseñanzas reflejan. Parecen inseparables, ya que él nos hace suponer que serían para cualquiera que las viva.

Si “la enseñanza, la escritura, la predicación”, etc., son “triviales”, se deduce que no son las Enseñanzas, sino solo un aspecto o una reflexión de las mismas. Entonces esto nos lleva a cuestionar de si son tan un misterio como la naturaleza del ser de Krishnaji: ¿Qué son exactamente las Enseñanzas? No pueden ser solo las palabras que Krishnaji pronunció y escribió. Para un hombre que insistió durante la mayor parte de su vida que «la palabra no es la cosa», sus palabras -que son las Enseñanzas- no tendrían sentido.

Al asistir yo a las charlas de Saanen y Brockwood (y en otros lugares) desde 1972 hasta que terminaron en 1985, no pude evitar de notar que a menudo hubo charlas o discusiones que la gente sintió que eran particularmente significativas. Después de escuchar a los miembros de la audiencia decirlo durante muchos años y al sentirlo por mí mismo, comencé a preguntar a las personas por qué una conversación o discusión en particular fue especialmente conmovedora, significativa, importante, o profunda para ellos. Jamás nadie me lo pudo responder. Era claro que el contenido verbal de la charla era la causa del impacto. A menudo, las personas apenas podían recordar vagamente lo que se había dicho. Más bien, fue algo que vieron o experimentaron lo que causó este efecto. Las palabras eran un medio, una forma de transmisión. Las Enseñanzas que impactó a la gente no eran palabras.

Esto se ve reforzado por la cantidad de gente que no hablaba inglés y que asistían a las charlas públicas de Krishnaji. La mayoría afirmaba que recibieron mucho de las conversaciones y discusiones, aunque no las pudieron entender verbalmente. Estas personas eran alucinadas, o realmente se estaban beneficiando de algo no-verbal. Todas estas personas (y conocí a muchas) me parecían sensatas. Entonces, ¿cuál Enseñanza fue exactamente la que estuvieron recibiendo?

Una vez Krishnamurti dijo algo memorable: que las personas que lo vieron en video (medio del que uno superficialmente pensaría que transmite las Enseñanzas adecuadamente) no eran un substituto de verlo a él en persona; y que las personas obtenían algo de su presencia, lo supieran o no. Esta recepción inconsciente de las Enseñanzas es intrigante y una vez más, muestra la naturaleza interconectada de su ser con las Enseñanzas.

Este profundo impacto en las estructuras significativas de las personas, lo podemos comprender parcialmente al observar arte, en lugar de las conferencias o disertaciones donde lo importante es el contenido. El arte grandioso desafía la explicación objetiva y no puede convertirse exitosamente en pensamiento, más bien les brinda a las personas una experiencia, una percepción, o un momento de transformación que a menudo, las afecta profundamente sin que sepan exactamente cómo ocurrió. Krishnaji, siempre dijo que hablaba desde “una mente vacía”. ¿Nos ayuda a comprender la naturaleza de las Enseñanzas, ver cierta similitud con el arte, en el cual la naturaleza de lo que el artista vive es el componente principal de lo que afecta a la audiencia? En el caso de Krishnaji, lo que “el artista” vive es tan radical (por ejemplo: el vacío, la atención total, la intemporalidad, la compasión) que nosotros de la audiencia, cuando tocamos algo tan drásticamente fuera de nuestra existencia normal, nos sentimos conmocionados o anonadados.

Una demostración de este fenómeno, puede dilucidarse observando su opuesto, y fue demostrada a través de la extraordinaria interpretación de piano de un joven autista con el Síndrome del Savant. Solo tenía que escuchar una pieza de piano una vez, incluso una composición clásica muy complicada, pudiendo reproducirla exactamente, con todas las notas y tiempos correctos, aunque no fuera exacta. La pieza como la escuché tocar, no tenía emoción, ni sentimiento; era vacía, sin vida y mecánica. Esto no es para quitarle valor a su logro destacado, pero sirve para decir que lo que vive el pianista es tremendamente importante en lo que se interpreta.

Volviendo al tema de que las palabras no son las Enseñanzas: recuerdo que quería tener una frase de Krishnaji para poder imprimirla en cada etiqueta de los videos. Él me dio una buena, la cual escribí y luego fui a pasarla a máquina. Cuando al poco rato regresé para leérsela y tener su aprobación, él la cambió. Una vez más, me fui, la escribí, volví a leérsela; y la cambió de nuevo. Esto sucedió cinco o seis veces hasta que me dijo que siempre la cambiaría, y entonces yo debía decidir cuando me gustara algo; así que simplemente no volviera para pedir su aprobación. Por lo tanto, si las Enseñanzas son las palabras, luego yo decidía qué son las Enseñanzas, lo cual sería un epítome de lo absurdo. Así, todos los editores y traductores de las Enseñanzas se enfrentan a la misma pregunta: ¿Al manipular palabras, no están determinando las Enseñanzas?

Una vez un interlocutor le dijo a Krishnaji (y tengo que parafrasearlo aquí, porque en ese momento no fue registrado): “Veo el efecto que tiene su oratoria en la mayoría de la audiencia, y aparenta ser más que solo palabras; y parece que ello ocurre porque usted vive lo que dice, y ve lo que está diciendo”.

Krishnaji respondió: «Sí, eso es correcto».

El interlocutor continuó: “Lo escuché lo suficiente como poder repetir mucho de lo que dice, pero no vivo esas cosas. Por ejemplo, puedo decir: “El observador es lo observado”, pero eso no es algo que vivo, por lo tanto al decirlo, no tiene el mismo efecto que cuando usted lo dice”.

Krishnaji estuvo de acuerdo.

El interlocutor continuó: “Entonces, mi pregunta es: Cuando repito algo que usted dice, pero sin que yo lo viva: ¿Sigue siendo cierta la afirmación?”

Krishnaji pensó y respondió lentamente: «Sí, la afirmación sigue siendo cierta, pero no hay verdad en ella».

La verdad en las Enseñanzas no está en las palabras, sino en lo que vive el maestro; por lo tanto no están separadas.

Están por supuesto, las muchas advertencias de Krishnaji de no “adorar al que habla”, con lo cual tuvo sobrada experiencia desde niño y joven. Sin embargo, no conseguimos enmendarnos cuando adoramos las palabras, al repetirlas como mantras o dogmas, o cuando mecánicamente intentamos seguir la ley “al pie de la letra”, porque no hay leyes. Solo existe nuestra comprensión para el reto, el cuestionar, y nuestras percepciones para continuar.

¿Existe alguna dificultad para estudiar las Enseñanzas ahora que el maestro se ha ido? Creo que no. Volviendo al arte como metáfora, aún podemos ser conmovidos por experiencias profundas, percepciones, discernimientos y momentos transformadores del arte por artistas que desaparecieron hace mucho tiempo. De hecho, recuerdo el arte prehistórico de las cuevas del centro de Francia que me conmovió hasta las lágrimas; aprendí de aquellos artistas de hace 15.000 años. La naturaleza de lo que vivían cuando hicieron esas pinturas fue tan clara para mí, como la nariz en mi rostro. ¿Puedo estar equivocado en mi evaluación? ¡Por supuesto!… pero el arte de ellos sigue siendo una enseñanza para mí.

© Scott H. Forbes


Notas del autor:

[1] Para obtener más información sobre esta y la previa afirmación de que Krishnaji no pensaba que seguiría viviendo si no pudiera enseñar, ver “Krishnamurti: Preparándose para partir” de Scott H. Forbes y “En la presencia de Krishnamurti – Notas biográficas de Mary Zimbalist”.
[2] Ver el Capítulo 20 “¿Quién o qué fue Krishnamurti?” del libro “Krishnamurti: Los años de plenitud” de Mary Lutyens.
[3] Ver la Nota 5 del Apéndice en el libro “Krishnamurti preparándose para partir” de Scott H. Forbes.
[4] Capítulos 7 y 8 del libro “Krishnamurti y David Bohm – El Fin del Tiempo”.


Notas del traductor:

(*)
>> Lo «otro»: es también citado como la «cosa», «inmensidad», «bendición» o «algo», y se encuentran a menudo en publicaciones como dicho o escrito por Krishnamurti mismo.
También es referido como la «presencia», la «meditación», «aquello», o un «mundo» atemporal (como cita el mismo J.K.), un estado peculiar de conciencia.
>> «Aquello»: En su primer “Diario” [Krishnamurti’s Notebook] K. lo cita unas 26 veces, solo 2 veces en el 2do “Diario”, y ninguna en su 3ro y último. En el capítulo 30 de “En la presencia de Krishnamurti” es también representado por la manifestación de “el rostro”, lo cual concuerda con lo dicho por el mismo J.K. en el libro de Mary Lutyens: “Vida y Muerte de Krishnamurti” en el capítulo 17 – “La mente vacía”.
>> También lo cita como: el «gran K»., la Mente que habita en el «pequeño K.» .


  • Traducción del original en inglés: Griselda y Carlos Díaz
  • Consultoras de inglés: Patricia English & Jennifer Howe
  • Consultas al autor: Dr. Scott H. Forbes

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Krishnamurti preparándose para partir

Scott-02

Observando las montañas de Rougemont, Suiza


 

PREFACIO

Este es un relato de los últimos nueve meses de vida de J. Krishnamurti. Como aquellos que lo conocieron lo llamaban Krishnaji, así será llamado en adelante porque con este nombre lo conocí. Durante casi todo este período, estuve con Krishnaji unas seis a ocho horas por día, durante las cuales, tomé casi diariamente anotaciones detalladas de lo que sucedía, ya que parecía obvio que eran momentos trascendentales, y deseaba tener un registro preciso para una reflexión posterior.

Ninguno de nosotros tenía idea que esos serían los últimos nueve meses de la vida de Krishnaji. Luego que él falleció, Mary Lutyens, a quien Krishnaji le había pedido que escribiera su biografía, supo de mis apuntes, y me pidió que se los enviara para el libro sobre el final de su vida [1]. La “reseña” que preparé para ella no fue realmente escrita, sino que mis notas reunidas fueron dictadas a un grabador. Estas grabaciones luego fueron transcritas y sin ser corregidas, fueron enviadas a Mary Lutyens, quien al momento de leer mi reseña, me dijo que la quería publicar sin “cambiar una palabra”. Durante los últimos treinta y un años intenté leer la transcripción, pero nunca lo logré. Cada vez que lo intentaba, la transcripción me devolvía con tanta fuerza a los tiempos y los lugares descritos, que siempre la ponía a un costado después de unas pocas páginas.

Al acercarme a mis setenta años, me pregunté si debería seguir el consejo de Mary Lutyens o dejar que este relato desaparezca conmigo. Para responder a esto, hace aproximadamente un año, envié la transcripción a dos amigos cuyo interés en Krishnaji es de mucho tiempo, ambos son escritores y en cuyas opiniones confío. Ellos me convencieron de que el material es importante y que debería publicarse.

Mi renuencia de hacer esto, se debe en parte a la dificultad emocional de llevarlo a cabo, pero también porque Krishnaji nunca me pidió que escribiera sobre él. De hecho, solo fueron dos personas a las que les pidió que escribieran sobre él: Mary Lutyens, quien escribió tres excelentes biografías secuenciales y un sumario de las tres [2], y Mary Zimbalist, a quien Krishnaji le pidió que contara cómo era vivir con él. “En la presencia de Krishnamurti: Las notas biográficas de Mary Zimbalist [3]” y “En la presencia de Krishnamurti: El libro inconcluso de Mary [4]”. Ambas son las amplias y exhaustivas presentaciones de Mary del vivir con Krishnaji desde 1965 hasta su muerte en 1986. Los muchos otros libros que aparecieron sobre Krishnaji, en su mayoría están escritos por personas que lo conocían muy poco o nada.

A pesar de que Krishnaji nunca me pidió que escribiera sobre él y que me haya abstenido de hacerlo durante décadas, ahora hay buenas razones para intentarlo. En primer lugar, para muchos de nosotros él era alguien excepcional, no hay nadie más que hayamos conocido o siquiera sabido que fuera como Krishnaji. En segundo lugar, él tenía tal importancia y parecía estar en contacto o representar algo de una inmensa trascendencia, incomparable con ninguna otra cosa que hayamos conocido. En tercer lugar, transmitir qué fue Krishnaji parece irrealizable. Este aspecto tan peculiar, que es lo más importante e imposible de comunicar, hace que el solo intentarlo se sienta como una responsabilidad.

También está el tema del “hombre de Seattle”: por muchos años, Krishnaji formuló una pregunta al personal de la escuela -el Centro Educativo del Parque de Brockwood- que él inició en Inglaterra, respecto a cómo describiríamos a alguien de un lugar remoto (como por ejemplo la ciudad de Seattle, en los Estados Unidos), cómo fue Krishnaji, o cómo era trabajar con él como hicimos nosotros. Por lo general, a esto le seguían buenas conversaciones, y siempre pensé que el tema del “hombre de Seattle” era solo un artificio retórico. Nunca pensé realmente que alguien me haría esas preguntas. Desde luego, yo estaba muy equivocado, y parte de mi razón para escribir este libro es responder adecuadamente al “hombre de Seattle”.

La otra razón por la que finalmente escribí este relato, es en respuesta a mi imaginaria vieja frase estereotipada de visitar a alguien que ya no vive en el plano astral -o el que fuera-, donde yo debía visitar a Krishnaji. Imagino que él me preguntaría en forma muy inequívoca e intensa: «Entonces, como has tenido todo ese contacto profundo y prolongado con K. …» (como él solía llamarse a sí mismo) «… y has escuchado las Enseñanzas directamente de él durante todos esos años: ¿qué has hecho con esto? ¿Cómo impactó en tu vida y desde allí al resto del mundo? ¿Cómo compartes ese privilegio extraordinario que has tenido, y que muchísimas personas desearían tener pero ahora no pueden?» La rectitud de esta pregunta me sacude y debe ser respondida.

Como este es mi relato, pensé profundamente sobre mi papel en esto. Ninguno de nosotros puede ver desde todos los ángulos, aunque lo que sucede ocurra frente nuestro. Incluso lo que vemos, si no se lo anota inmediatamente, está sujeto al instrumento de mayor falsificación: la memoria. La precisión de la memoria disminuye drásticamente con el tiempo, y también luego de cada recuerdo del evento. Esta no es mi opinión, es ciencia cerebral. Por lo tanto, cuando algunos de los que estuvimos con Krishnamurti o cerca de él recordamos con cariño nuestras experiencias una y otra vez, las tornamos menos precisas con cada recuerdo hasta convertirlas en solo nuestras propias creaciones. No son hechos, pero como este relato proviene de dos fuentes escritas al mismo tiempo (mis notas comparadas con los diarios de Mary), existen algunas razones como base confiable que si los lectores pudieran retroceder en el tiempo, comprobarían lo que está leyendo. Por lo tanto, para el estudiante serio de las Enseñanzas de Krishnaji, este relato puede servir para contextualizar las charlas públicas y las discusiones privadas durante este importante período.

Esta narración también se beneficia al ser publicada ahora. Como durante más de dos décadas estuve completamente al margen de todas las organizaciones Krishnamurti, no tengo a nadie a quien proteger, nada que promover, ninguna agenda organizativa, nada que lograr. Por supuesto, esto no aporta inmunidad contra el auto-engaño, pero significa que si en este relato hubiera cualquier motivo oculto (lo cual he intentado de evitar) es puramente psicológico y personal; y al ser estrictamente honesto, espero que el lector lo vea fácilmente y rechace toda posibilidad de motivación oculta. Más protección para la integridad de esta narración, podría atribuirse al profundo y perdurable cariño que tengo por Krishnaji y sus Enseñanzas, ya que crean un imperativo absoluto e incondicional: presentar a Krishnaji de la manera más completa y honesta posible.

La mayor parte de este texto fue dictado en 1986, poco después de la muerte de Krishnaji. Solo se ha realizado un leve cambio editorial al convertirlo de texto verbalizado a escrito, sin agregarse nada más. No obstante, pasaron treinta y un años, pero sigo siendo un alumno tan dedicado a las Enseñanzas de Krishnaji como siempre fui, donde las experiencias de mi vida se sumaron a mis observaciones de treinta y un años atrás. Estos añadidos los señalé como notas al pie de página y apéndices del texto original. De esta manera, la integridad del material original fue preservada como fuente primaria, mientras se agregaron cosas útiles para comprender el material original. Es decir, el Scott H. Forbes de sesenta y nueve años, intentando aclarar al Scott H. Forbes de treinta y siete años.

Para los lectores que no están familiarizados con la extraordinaria vida de Krishnaji, este relato revelará muchas cosas inusuales. Puede criticarse que esta narración las presente sin intentar explicarlas, pero un relato honesto debe presentar lo que no se comprende, especialmente porque el propio Krishnaji fue alguien mucho más de lo que comprendí o que nunca anticipé comprender. Por lo tanto, tratar de “arreglar” su imagen, “limpiar” su historia, o “filtrar” elementos potencialmente poco atractivos o confusos en su vida, sería arrogante y ridículamente absurdo. Por ello, es imperativo informar de la manera más completa y sincera posible, reconociendo mis fallas y limitaciones, cuyos efectos espero, serán mitigados en parte por mi cariño a Krishnaji y a sus Enseñanzas.

Mucho se ha considerado usar los nombres reales de las personas en este texto, darles a todos un seudónimo, o simplemente usar sus iniciales. Jamás quise herir los sentimientos de nadie, pero todos a quienes consulté sobre este asunto dijeron lo mismo: todos tenemos que vivir con las verdades de nuestro pasado, y nadie se beneficia con tergiversar, negar, o hacer una ficción de sus vidas. Y los lectores de este texto tampoco se benefician de ser tratados como si no entendieran las debilidades, fallas y errores humanos, o como si se les empujara a juzgar sin compasión los desafíos a los que todos nos enfrentamos durante este tiempo. Por mucho que quisiéramos serlo, ninguno de nosotros fue sabio; ninguno de nosotros estuvo exento de las propias limitaciones, condicionamientos y egocentrismos.



INTRODUCCIÓN

Cuando escuché por primera vez a Krishnaji en 1972, él ya hablaba por más de cincuenta años a cientos de miles de personas alrededor del mundo, y había escrito libros y monografías que vendieron millones de copias en innumerables idiomas. Aun así, él seguía siendo un centro de interés para personas serias respecto a lo que ellas creían ser la verdad.

Debería mencionar qué fue lo que me acercó a interesarme en Krishnaji, ya que indudablemente afectó la visión por la cual se percibieron los hechos aquí relatados. Yo desarrollé un interés en psicología y filosofía freudianas en la escuela secundaria, y leí todo lo que pude. Esto fue en la década de 1960, una época de sincero aunque a menudo, mal concebido cuestionamiento y exploración. En enero de 1969, mi amada hermana mayor murió de una afección cardíaca y, en julio de ese año, también mi querido hermano menor murió ahogado. Mis padres fueron dañados irreparablemente, y mis preguntas intensas sobre la naturaleza de la vida, la mente y su significado se volvieron más intensas y apremiantes. A principios del verano de 1972, estaba en París estudiando la obra de un místico y sanador francés (George Saint-Bonnet, que había muerto nueve años antes), cuando un amigo francés (Paul Vervisch) me dijo: “No puedes estudiar solo de libros y lo que otros dicen. Tienes que escuchar por ti mismo a un Maestro de verdad. El único que conozco en estos días, se llama Krishnamurti y en julio hablará en Saanen, Suiza”. Entonces hice dedo hasta Suiza, pensando que podía encontrar a Saanen, lo que al hacerlo esperaba encontrar a Krishnamurti. Llegué el día anterior de la primera charla de ese año. Me senté en el suelo a menos de cuatro metros y medio de distancia de él y lo escuché, sin haber leído antes ni una palabra de su tarea y sin tener idea de qué hablaba.

Muchos años después, cuando le conté esta historia a Krishnaji, en respuesta a su pregunta sobre cómo entré en contacto con las Enseñanzas, él estuvo fascinado en cómo las tomaría una “hoja en blanco” al escucharlo por primera vez. Me pidió que le diera tantos detalles como pudiera. Le dije que mi cerebro -moderadamente bueno- era capaz de seguirlo bastante bien, pero que finalmente él se disparó como un cohete perdiéndose de vista, más allá de lo que lo podía seguir. Además, desde el inicio, me sorprendió lo que él podía expresar con palabras, algo parecido a tener una palabra “en la punta de la lengua” que yo no podía mencionar, pero que de repente se hacía consciente; parecía haber mil cosas en el borde de mi conciencia que nunca podía haber expresado, pero que él fácilmente lo ponía en palabras. Entonces, hubo un sorprendente darme cuenta de cosas que antes solo había comprendido parcialmente; el prestar atención a aspectos solo ligeramente esbozados en mi mente. La respuesta de Krishnaji a mi relato sonó como un poco decepcionada: «¡Ah!, ¡entonces ya habías trabajado en esto!», viéndome ya no como la “hoja en blanco” que yo creía ser.

En 1974, fui a trabajar a Brockwood, donde creció mi relación con Krishnaji y donde permanecí hasta 1995. En ese momento, el Centro Educativo del Parque de Brockwood (su nombre completo) era el único lugar fuera de India, que tenía una escuela fundada por Krishnaji bajo su cuidado. Se inició en 1969, y fue también el lugar donde él daba charlas públicas en Inglaterra. Yo estuve presente en los (como entonces se llamaban) “Encuentros de Brockwood” desde 1972.

El período de nueve meses aquí relatado (desde mayo de 1985 a febrero de 1986), fue de tremenda transición para las organizaciones creadas por Krishnaji, era un período de gestación para que ellas inicien un nuevo estado de ser, un estado sin él [K.], aunque ninguno de nosotros lo sabía. No sabíamos que era tan inminente el final de la vida de Krishnaji, solo sabíamos que él estaba haciendo grandes cambios. Él cambió la administración de su escuela en California, terminó la primera etapa de su escuela en Inglaterra e inició la segunda, concluyó los Encuentros Públicos de Saanen en Suiza, y reestructuró la autoridad administrativa en toda la Fundación Krishnamurti de India. No obstante, las cosas en torno a Krishnaji siempre parecían estar en transición: su vida y sus Enseñanzas se referían al cambio. Él era mejor que el resto de nosotros en no seguir patrones, en enfrentar las cosas de una manera nueva, y una gran parte de los últimos nueve meses de su vida fue ocupada por la dificultad que algunos de nosotros teníamos con los cambios. Algunos de estos se fueron gestando por años, mientras otros eran para acomodar la evidente y creciente fragilidad de Krishnaji.

Es difícil acompañar a gigantes: sus pasos abarcan distancias más grandes, ven más lejos, son capaces de dar saltos increíbles; simplemente se mueven de manera diferente. Incluso, el tratar de acompañarlos no solo que es muy difícil, sino que es también muy estimulante.

Esta es la historia de la partida de Krishnaji; sí, pero también es la historia de su preparación para poner a cargo a un grupo de seres humanos muy limitados e inadecuados para cuidar de lo que él había custodiado y nutrido desde la década de los veinte. A pesar de las deficiencias que todos tuvimos, el coraje y la audacia positiva de las nuevas personas a cargo de Brockwood, la escuela de Ojai y el trabajo en la India es sorprendente. Ellos se encargaban de algo que les exigiría más y lo mejor que nunca antes lograron producir. Era eso, o una mediocridad embrutecedora, que dañaría fatalmente sus actividades individuales.

Los últimos nueve meses de la vida de Krishnaji comenzaron con su llegada a Inglaterra, luego de finalizar el invierno y a principios de la primavera en Ojai. Durante muchos años, comenzaba el calendario de su año en Madrás, India, donde daba charlas públicas. A partir de allí, se dirigía a Bombay para darlas. En algún momento de febrero, solía volar de Bombay a Inglaterra, quedándose en Brockwood solo unos cuatro o cinco días antes de volar a Los Ángeles. Normalmente se quedaba en el área de Los Ángeles (en Malibú entonces cuando lo conocí por primera vez, y más tarde ciento veintiocho kilómetros al norte, en Ojai) hasta que regresaba a Inglaterra en mayo. Después de pasar aproximadamente un mes en Brockwood, Krishnaji iba al continente europeo, primero a Francia y luego a Suiza, donde daba charlas públicas en Saanen; aquí fue la serie más larga de charlas que no dio en ningún otro lugar. A mediados de agosto, regresaba a Inglaterra, donde daba sus charlas públicas en Brockwood y permanecía allí hasta ir a la India a fines de octubre o a principios de noviembre; algunas veces, se detenía en Italia en su trayecto.

Las personas que conocen muchos de los acontecimientos cubiertos en este relato, me preguntaron cómo me afectaron varios de ellos. En mis apuntes de entonces, no tomé nota de esas cosas, en parte porque no lo veía como importante, solo me parecía significativo lo que sucedía con y alrededor de Krishnaji. Es posible que tampoco haya anotado cómo me estaban afectando los sucesos, porque simplemente no era lo suficientemente autoconsciente.

Creo que también había otra razón en no hacer tales anotaciones: había aprendido (con o sin razón) que debía «asimilar las cosas y luego dejarlas solas». Krishnaji, a menudo exhortaba a las personas a escuchar, no a pensar en lo que se estaba diciendo, en no retener cosas en la memoria; y muchas veces, me enfatizó esto en privado. Hablaba de «una comprensión intuitiva» como algo posible, y que las personas -lo supieran o no- recibían algo de eso; y todo lo que realmente “conseguí”, parecía estar más allá de las palabras utilizadas.

Todo esto es para decir que no puedo responder a la pregunta de cómo me afectaron las cosas en ese entonces, y tampoco creo que debiera fingir que lo puedo hacer. Para mí es mucho más significativo el interrogante de cómo me afectan ahora todas mis experiencias con Krishnaji, pero tal pregunta no es parte del relato sobre “Krishnaji preparándose para partir”[5].

El valor de este relato, radica en parte en contribuir con una reseña histórica precisa acerca de una persona histórica muy importante. También es valioso ver los pequeños detalles de un hombre que vivió lo que enseñó.

Scott H. Forbes



Notas al pie de página del autor
:

[1] Lutyens, M. (1988). Krishnamurti: “La puerta abierta”.

[2] Lutyens, M. (1975) Krishnamurti: “Los años del despertar”.

Lutyens, M. (1983) Krishnamurti: “Los años de plenitud”.

Lutyens, M. (1988) Krishnamurti: “La puerta abierta”.

Lutyens, M. (1990) Krishnamurti: “Vida y muerte de Krishnamurti”.

[3] Este amplio material biográfico está disponible en su original en inglés, y en español.

[4] “En la Presencia de Krishnamurti: El libro inconcluso de Mary”, se encuentra disponible en Kindle. [En inglés solo por ahora]

[5] Mientras que este tema merece su propia exploración exhaustiva y su exposición, cabe señalar algunas pequeñas pruebas de este efecto. Ver el Apéndice Nota 4, página 259 [del libro].


  • Traducción del original en inglés: Griselda y Carlos Díaz
  • Consultoras de inglés: Patricia English & Jennifer Howe
  • Consultas al autor: Dr. Scott H. Forbes

Todos los Derechos Reservados © Holistic Education, Inc – Scott Forbes
http://inthepresenceofk.org

Capítulo 52

 


26 de mayo – 11 de julio de 1978



INTRODUCCIÓN

En este capítulo, Mary con razón destaca el valor de su diario grande [mayor/principal], a diferencia del pequeño. Hay varios casos en los que Krishnaji hace comentarios fascinantes o tiene pequeñas conversaciones extraordinarias con ella, que si no fuera por las anotaciones que ella hizo en su diario mayor se hubieran perdido. Lo que también sorprende, es la forma hábil y ágil que ella puede seguir la guía de Krishnaji sobre cómo proceder con la conversación: terminar el tema cuando él lo termina, profundizarlo cuando es apropiado, y cambiarlo cuando es necesario. Es difícil imaginar que otra persona pueda ser tan sensible, efectiva o comprensiva en estas conversaciones; y es imposible exagerar lo afortunado que somos de que ella se haya tomado el tiempo y la molestia de escribirlas.



Mary:
De modo que, quieres que empiece en el veintiséis de mayo, pero no hay nada destacable en ese día; y para el próximo solo dice: ‘Krishnaji pasó el día en cama, descansando, pero se levantó en su bata para tratar a la pequeña Maroger. Dijo: «Nunca lo hice con tanta intensidad». Jean-Michel y Marie-Bertrand dijeron que desde que empezaron las curaciones, Diane tiene más energía y fuerza’.

Scott: Sí.

M: ‘Krishnaji también habló con los mellizos Bowman, con Lee y Karen’. No sé quienes eran.

S: Eran dos estudiantes norteamericanos en Brockwood.

M: ¡Ah!

S: Sí, los recuerdo muy bien.

M: El veintiocho de mayo: ‘Krishnaji habló a la escuela. Fue una charla muy emocionante y distante. Hacia el final fue sobre la vida religiosa, que consiste en estar libre del yo. Estuve conmovida hasta las lágrimas. Habló desde los confines de algo sagrado. Más tarde, sintió que no había sido comprendido y dijo: «No pueden verlo». Fue un día cálido, dentro de los 21 grados. Krishnaji, Dorothy, yo y los dos perros fuimos a ver las campanillas(1) a lo largo de la carretera hacia West Meon, y terminamos dando la vuelta a la cuadra’. ¿Sabes lo que es eso?

S: Sí, sí.


Cap-51-01

Foto retrato de Krishnaji – © Mary Zimbalist


M: A la noche, vimos la primera mitad de la película “El Padrino” en la televisión’.

El veintinueve: ‘Fue otro día cálido. En la tarde, atendí a una reunión de la escuela antes de ir a caminar con Krishnaji, Dorothy y los perros. Telefoneé al doctor Scheef, y saqué un turno con él para el veintiocho de junio’. Ese doctor era el director de la clínica en Bonn.

S: Correcto, ya lo citamos.

M: El martes treinta: ‘Hubo carta de mi hermano. Él llega a Gatwick la semana próxima y ese mismo día se va desde Heathrow’… Bueno, esto es todo relacionado con sus planes. ‘Trataré de encontrarme con él. Krishnaji y yo fuimos a Londres. Almorzamos temprano en Fortnum. Entonces, Krishnaji se pasó desde las 14:00 hasta las 17:45 horas, ¡casi cuatro horas en la silla del dentista del Sr. Thompson! [dicho con exclamación en su voz] Se prepararon cuatro dientes para recibir coronas. Se le extrajeron dos y ahora hay una pausa de dos semanas para que el puente y las coronas estén listos. Krishnaji soportó esto con toda fortaleza. Vino Amanda Pallandt y estuvo allí con su auto para llevarnos directamente a Waterloo. Tomamos el tren de las 18:20 horas inmediatamente, y aunque hubo hombres parados en los pasillos, igual encontramos dos asientos. Me senté frente a él y me sentí físicamente golpeada por su rostro: estaba retraído, pero tranquilamente y en total silencio soportaba el dolor miserable. Llegamos a Brockwood a las 20:30 horas. Dijo: «¡Me alegra tanto tener una buena habitación donde volver!… ». Con la idea de esas casas horribles en Wimbledon’… En fin…

S: Esas eran las casas horribles que solían alquilarle cuando antes iba allí.

M: Sí, sí, y nunca se quejó.

S: Y eran casas horribles porque Rajagopal no soltaba el dinero.

M: Así es.

Al día siguiente: ‘A las 3:00 de la mañana me desperté con jaqueca. Fue un día caluroso. Llegó Betsy Drake de Londres en el tren del mediodía. La recogí en Petersfield, almorzó en Brockwood y pasamos una tarde agradable. Krishnaji se quedó en la cama, pero entró a la cocina del ala occidental para saludarla. Ella se sorprendió por su rostro “de aspecto maravilloso”. Le mostré los jardines, que estaban en su máxima floración’.

S: Entonces, ¿Betsy nunca había conocido antes a Krishnaji?

M: No personalmente, no lo creo. En un momento me ofendió realmente. Una vez fue a las charlas de Ojai, y la encontré sentada dibujando a personas durante la misma. [S se ríe] Por lo que sentí en absoluto … bueno, supe que simplemente no estaba interesada.

El primero de junio. ‘Fue un día caluroso, alrededor de 27 grados. Krishnaji y yo fuimos a Londres. En el tren habló nuevamente sobre las cuatro horas del martes en la silla del dentista, y que durante todo ese tiempo, su mente estuvo vacía’.

S: Hmm… ¡Qué notable!

M: Simplemente no puedo…

S: ¡No es humano!

M: No. [Ambos se ríen] Y no hizo … o, al menos, estoy diciendo que no hizo, no sé lo que él hizo, pero no creo que estuviera intentando vaciar su mente. Creo que simplemente así estuvo.

S: Sí.

M: Es una suposición de mi parte.

S: Sí.

M: Pero, estoy segura de ello. [Risitas] Por si sirve de algo, ‘dijo que no se sorprendió hasta después que su mente estuvo vacía’. [Risitas]. ‘En el taxi de camino a Huntsman, dijo que solo cuando el señor Thompson le preguntó si estaba bien, si le dolía, entonces él le contestó. De lo contrario, su mente estuvo vacía. Luego, dijo: «Todo este camino en el taxi, volviendo de la estación, no hubo nada en mi cabeza. Se está volviendo más y más así». Luego, dijo que cuando ponía las manos sobre las personas para curarlas, a veces era como si hubiera una pequeña llama en el centro de su mano; y que cuando comenzó a tratar a Diane Maroger, no hubo nada durante varias veces, pero luego lentamente, comenzó a aparecer. Entonces sintió que podía ayudarla. Por ejemplo, dijo que cuando puso su mano sobre Sacha de Manziarly cuando estaba muriendo en el hospital’-en París- ‘esa llama no estaba, y que por eso, dijo que ya nada podía hacer’. ¿No es esto interesante?

S: Realmente notable, muy interesante.

M: Muy interesante. Mira, ese es el valor del diario mayor, porque este pequeño no tiene nada de este tipo de comentarios.

S: Sí, pero de todos modos el pequeño es valioso.

M: ‘En Huntsman, eligió dos buenas y delgadas telas para pantalones, una de algodón cepillado y una beige. Luego caminamos hasta Fortnum. Durante el almuerzo, le pregunté acerca de su respuesta luego de ver el sufrimiento en la India, o de un pobre hombre encorvado que vimos arrastrarse en la calle principal, la Strand [londinense](2). ¿Lo que sintió fue “una reacción”? Él sabía lo que pensaba cuando me reprendió, porque reaccioné con su dolor en el dentista el martes pasado’. [S se ríe con ganas] ‘No debo hacerlo, porque después, él lo siente en mí y no quiere que yo cargue con eso. Habló de cuando volvió a India en 1922, de ver tanta espantosa miseria, que solo podía caminar de noche’. Me había olvidado de esto.

S: Hmm.

M: ‘Fuimos a lo del dentista Thompson, donde solo había que hacer un ajuste al puente actual. Cuando salimos, tomamos un taxi inmediatamente, y luego a las 15:50 horas un tren en Waterloo, justo cuando tocaba el silbato de partida. Hacía calor en el tren. Brockwood era genial, un refugio. Me bañé y me puse la ropa que me pondré en la India. Le mandé un telegrama a mi hermano; me reuniré con él en Gatwick el lunes’.

Al día siguiente, simplemente cita: ‘Cálido de nuevo. Trabajo de escritorio. Reunión de personal’.

Hay poco más para el tres de junio: ‘Era cálido y maravillosamente hermoso. La arboleda nunca estuvo tan hermosa. Krishnaji, Dorothy y yo dimos un paseo por allí. Krishnaji habló con Scott Forbes’. Tendrás que preguntarle sobre esto.

S: [Risitas] Scott Forbes no lo recuerda en absoluto, ¡no era lo suficientemente inteligente como para tomar notas!

M: [Risas] Entonces, se perdió para la posteridad.

El cuatro de junio: ‘Un hombre llamado Geoffrey Nicoletti de Filadelfia, estuvo escribiendo cartas urgentes a Krishnaji, a mí, a David Bohm; y otra vino aquí para Alain Naudé, que se la envié. Está obsesionado en encontrar respuestas entre las enseñanzas y la vida de Krishnaji, con las implicancias de la vida del Padre Pío, a quien reverencia enormemente. Habla de los signos físicos: los estigmas, las curaciones, el estar en dos lugares, etcétera, que él considera como evidencia de algo, todos involucrados con la fe, la creencia en Jesús, etcétera; pero luego está la negación de Krishnaji respecto a la fe, etc. Le leí la última carta a Krishnaji, y sugirió que él y yo tengamos una conversación grabada en la que yo formule las preguntas de las cartas de Nicoletti y veamos qué sucede. Lo hicimos hoy, grabándolo en el Uher. Krishnaji, dijo que los fenómenos de la llamada “santidad” son comunes en varias religiones, y pueden ocurrir sin que la persona haya percibido realmente la verdad. Habló de las aguas en el puerto y las aguas del mar. Son las mismas aguas, pero las que están en el puerto están contenidas (es decir, aún dentro de un ámbito); mientras que las del mar son ilimitadas. Él cuestiona cualquier percepción que no descarte todos los dogmas religiosos; como algo parcial, por lo tanto no es lo supremo. Nicoletti, había mencionado kundalini, asumiendo que Krishnaji lo había tenido, y que la experiencia del Padre Pío podía describirse así. Krishnaji se opuso al término y dijo que cuestiona la mayoría de las descripciones de kundalini, que no son reales. Nicoletti, también preguntó si el Padre Pío consideraría a Krishnaji como un pensador profundo, pero incompleto al no haber percibido el significado de Jesús; y si Krishnaji consideraba al Padre Pío como alguien que había ayudado a las personas a través de la curación, etcétera, pero que, fundamentalmente, les había hecho daño mediante el uso de la fe, la creencia, etc. Krishnaji le dijo que esta era una pregunta que no quería responder evaluando a alguien: «decir que él es o no es». Y cuestionó el comparar a Krishnaji con el Padre Pío. Voy a hacer que la cinta se transcriba de alguna manera y le enviaré una copia a Nicoletti’. Me pregunto si lo hice. Debo haberlo hecho.

S: ¿Dónde está esa cinta?

M: Bueno, creo que viene en el contenedor, porque la encontré allí en Brockwood cuando revisé todas mis cosas antes de mudarme.


Cap-51-02

© Mary Zimbalist


‘Por la tarde, Krishnaji habló en privado con Ingrid como parte de los cinco miembros del personal de Brockwood, a quienes él espera que se comprometan con el lugar. Los Maroger se fueron a casa después de la cena, y la pequeña Diane con sus ojos grandes casi en lágrimas. Mi hermano llamó desde Nueva York. Él y Laurie mañana llegan a Gatwick; me reuniré con ellos’. Laurie es su hija. ‘Salimos a dar un paseo a las 18:00 horas’. Eso es porque estaba fresco a esa hora.

El cinco de junio dice: ‘Me fui a las 8:30 horas en el Mercedes para Gatwick. El campo estaba encantador para conducir. Me encontré con Bud y Laurie, que llegaron en la Laker Airline, y los conduje a Londres, Bud me contó todo lo que hicieron. Está lleno de entusiasmo. Cuando llegamos a Londres, la preocupación era dónde aparcar. Decidimos almorzar en el Claridge, así que conduje hasta allí y Bud salió del coche y le dijo al portero, vestido con el habitual uniforme de librea del Claridge, que íbamos a almorzar allí, y que a su hermana le gustaría dejar su auto, ¿podrían cuidarlo?… “¡Sí, señor!”’ [Risitas de S] ‘Así que dejamos las llaves, el auto y el equipaje, y entramos amistosamente, un privilegio que aún no desapareció del todo, y que es muy agradable. Tuvimos un almuerzo tranquilo, después de lo cual fuimos a Morgan Guarantee, por la cuenta bancaria de mi hermano, compramos un suéter para Laurie y regresamos para encontrar el auto que esperaba en el primer espacio del parquímetro. Le di una buena propina al portero, y nos fuimos a Heathrow’, [con humor en su voz] ‘donde los dejé con destino a Düsseldorf. Lisa vuela allí después de una apertura esta noche en el Museo Cooper-Hewitt. Ella va en la British Air, con el precio de sus pasajes; pero a través de la Laker, mi hermano y Laurie pueden volar de ida y vuelta, Nueva York-Londres, por solo $243 dólares’. [Risitas de M y S] ‘Conduje de regreso a Brockwood a través de la carretera M3 por hora y media, llegando a tiempo para la cena. Fue bueno ver a Bud. Laurie es una niña gordita, sin encanto para mí en la mayoría de los aspectos, pero me entristece ver lo que su educación está acentuando’. Estoy harta de comentarios críticos hacia mi familia.

Al día siguiente, solo dice: ‘Trabajo de escritorio. Siento incubarse un resfrío. Fui a Petersfield a hacer mandados’.

El siete de junio: ‘Es el cumpleaños de mamá, y mi padrastro Wooge irá al cementerio. Envié algunas flores. Es una pena, -aunque lástima no es una palabra bienvenida, porque denota una cierta separación entre el que está sintiendo y el objeto. Siento un triste deseo de consolar, de mitigar, proteger del dolor, y de alguna manera evocar un brillo que vivió en tantos veranos de sus vidas; para que Wooge sepa que siempre está ahí si uno puede mirar; y sonreír a mi madre de una manera que podría decirle que al final solo queda el brillo de lo bueno que fue, y todo lo demás desaparece. Tomé un tren temprano a Londres y en el subterráneo fui a la peluquería en Cadogan Street. La peluquera me cortó el pelo rápido y bastante bien. Luego, caminé hasta el piso alquilado de Betsy en Walton Street. Almorzamos y fuimos a ver la colección de Robert Hirsch en la Academia Real, que se venderá en Sotheby’s(3): dibujos de Durero, Rembrandt, tesoros medievales, acuarelas de Cézanne, Lautrec, Redon, etc. Luego, caminamos hacia el teatro, donde a las 15:00 horas vimos una matiné de El viejo país, como invitadas de la amiga de Betsy, Faith Brook, quien actúa en la obra. Anthony Quail interpretó el papel creado por Alec Guinness. No fui al teatro en años y me complació ir allí, aunque a mitad de la obra tuve un poco de sueño’. [Risitas] ‘Fuimos detrás del escenario para ver a Faith Brook, una talentosa, buena actriz, la que estaba absorta en la obra y su mundo. Nos quedamos casi una hora, salimos con lluvia y sin taxis, entonces caminamos hasta que finalmente encontramos uno en la calle Bond. Dejé a Betsy en su casa y me fui a Waterloo. Llegué a Petersfield a las 20:00 horas. «¿Valió la pena?» preguntó Krishnaji. Bueno sí, más o menos’.

S: [Risitas] Entonces, ¿Krishnaji quiso preguntarte cuando regresó, si el viaje a Londres valió la pena?

M: Sí. Bueno, tenía que hacerlo. Para su mente era claramente cuestionable. [Ambos se ríen]

S: ¡Claramente!

M: El ocho de junio: ‘Krishnaji y yo fuimos a Londres, y por supuesto, Huntsman fue nuestra primer parada. Luego, durante el almuerzo en Fortnum’s, Krishnaji dijo: «En la cabeza hay algo que está absolutamente quieto, y ese centro de energía mira y ve; y cuando ello sucede, el resto del cuerpo está quieto, como si no existiera»’. Como ves, estas cosas son…

S: Valiosísimas.

M: … Invalorables, y solo están en este gran diario. Se perderían si no fuera por estas anotaciones.

S: ¡Exactamente!

M: No podría recordarlas a todas.

S: ¡Por supuesto que no!

M: Pero afortunadamente las escribí.

S: Sí, sí, muy afortunadamente.


Cap-51-03

© Mary Zimbalist



M:
‘Le pregunté: ¿Cuando ese silencio ve, ¿Lo memoriza?”’

‘Contestó: «No, y ese es el punto»’.

‘Entonces cuestioné: “Si le preguntara lo que ve, ¿sabe lo que ve?”’

‘El respondió que sí. «El centro de energía no registra. La cinta graba, la memoria registra, pero el centro de energía no». Dijo que el otro día, cuando llegaron las noticias sobre la venta de la casa de Weideman, pensó en Rajagopal; y como seguía viniendo a su mente se dijo que a sí mismo: «¿Por qué sucede esto?, ¡No grabes!» Y a partir de entonces, no ha vuelto a pensarlo’.

‘Le pregunté si hay una acción en esto, y él respondió: «Sí, hay una acción pero no sé qué es. En el centro de la cabeza hay una sensación de gran espacio, quietud y energía». Continuó: «Lo descubrí cuando ponía mis manos en la pequeña Diane. Generalmente cuando hago eso, solo pongo las manos sobre la persona y miro el cielo, o los árboles. Pero descubrí que cuando estaba poniendo las manos en ella, que esa energía no lo hacía, pero estaba allí y aún continúa»’.

“Le pregunté si esto es algo nuevo, algo diferente. Y él contestó: «Totalmente, solo lo observo operar. Es una especie de extraordinaria quietud, un silencio que nunca tuve antes. No debo hablar mucho sobre ello». Y mientras decía esto, hizo un gesto con la mano sobre la frente. «No debería hablar de ello, se lo digo porque es algo totalmente nuevo. No lo he tenido antes»’.

‘Todo esto lo grabé en la mesa con un dictáfono. Después del almuerzo fuimos al Sr. Thompson, quien preparó el quinto diente de Krishnaji para poner una corona, e instaló otra en uno ya listo. Llevó dos horas y media, de las 14:30 horas a las 17:00 horas, y volvimos a Brockwood a las 19:00 en punto’.

S: Ahora, espere un minuto. Entonces, ¿tiene en algún lugar una cinta de dictáfono sobre esto?

M: Pero, no recuerdo haber tenido un dictáfono entonces. Aquí dice: ‘Todo esto lo grabé en la mesa con uno’. Yo no llevaba conmigo un dictáfono, ¿o sí?

S: Parece que sí, y supuestamente hay una cinta sobre esto, en algún lugar.

M: ¿En serio? A ver, estábamos en Londres: ‘Luego, durante el almuerzo en Fortnum, Krishnaji dijo: «Hay algo en la cabeza que está absolutamente quieto, y ese centro de energía mira y ve. Y cuando ello sucede, el resto del cuerpo está quieto, como si no existiera»’. Luego, continué haciendo preguntas.

S: Y Krishnaji parece decir de una manera muy interesante, que aunque existe este centro de quietud, la mente todavía puede actuar como un grabador y grabar cosas.

M: Mmm…

S: Entonces, de alguna manera, no sé si eso significa que todos los demás solo tenemos ese grabador, sin el centro más profundo de quietud…

M: Creo que lo que dices es verdad. Quiero decir, probablemente… no lo sé.

S: Sí, pero en este momento estoy realmente interesado en saber dónde está esa cinta de dictáfono. [Risas]

M: Yo también. [Risas]

S: Entonces, no la tiene aquí, ¿no lo cree?

M: No lo creo.

S: ¿Tiene algunas cintas de dictáfono aquí?

M: No que yo sepa, pero eso no significa que no tenga. [Risitas de S] Tengo cosas aquí y allá que…

S: Lo sé.

M: … Tengo grabaciones que hice en equipos que ya no puedes reproducir, metidos en ese pequeño estudio debajo de algo. Quiero decir que, cuando Tom estaba aquí y hacía cosas, me refiero a volver a grabarlas o algo así, porque hay pequeños carretes que…

S: Pero eso es algo que los archivos deberían hacer.

M: Sí, debo sacarlos y entregarlos a…

S: Démosle un vistazo.

M: De acuerdo, no tengo idea de lo que hay allá abajo.

S: Está bien, le daremos un vistazo.

M: El nueve de junio: ‘Dorothy recibió a Pupul que llegaba en un vuelo temprano de Bombay. Ella se aloja en la habitación de huéspedes del ala occidental. Está más tranquila y relajada que en el pasado’.

S: ¿Pupul está más relajada?

M: Lo estaba, sí.

El 10 de junio: ‘Se habló mucho con Pupul. Krishnaji, Dorothy y yo caminamos’.

Al día siguiente: ‘Hablé toda la mañana con Pupul. Por la tarde, ella y Krishnaji tuvieron un diálogo grabado en el que ella le preguntó si hubo cambios en sus enseñanzas. Él respondió: «No». Esto se llevó a cabo en el salón del ala occidental, con los cinco miembros especiales del personal de Brockwood, además de Dorothy, y los Digby, que almorzaron en Brockwood y que anteriormente hablaron con Pupul sobre las publicaciones indias; y los Maroger, quienes regresaron este fin de semana con sus primos, Jean-Claude y Lucie de Grémont, quienes se quedan cerca de Cheriton. Todos asistieron a la discusión. Las hijas adolescentes Daphne Maroger y Pauline de Grémont, se quedarán en Brockwood hasta que termine el período. Bud telefoneó desde París, donde él, Lisa y Laurie se quedarán hasta el sábado’.

Para el día siguiente realmente no hay nada.

S: Ahora bien, según la lista de archivos, se supone que habrá una segunda discusión grabada en video con Pupul en ese día.

M: Bueno, no escribí si la hubo.

Y el trece de junio solo menciona una caminata en la tarde.


Cap-51-04

© Mary Zimbalist


El catorce de junio: ‘Pupul, Dorothy, Doris y yo fuimos a Stonehenge’. [Risas] ‘Pupul nunca lo había visto y quería hacerlo. A pesar de los turistas, el alambre de púas, y el estar mantenido a distancia, las piedras conservan su extraña atmósfera de misterio y silenciosa dignidad. Continuamos en dirección a Salisbury, buscando un lugar para almorzar, que encontramos en una pendiente junto a un pequeño río, creo que es el Avon. Extendimos las mantas y comimos mientras observábamos la rapidez del río. Había un cisne durmiendo en su gran nido, mientras su compañero de guardia desde el río nos miraba con severidad. Pequeñas gallinetas con sus polluelos buceaban para comer. Había sauces y rosas silvestres, y me perdí nuevamente en la belleza de esta tierra. Fuimos a Salisbury, hicimos algunas compras en Boots [1], y entramos a la catedral. Fue un día agradable, el que Krishnaji pasó en la cama’.

El día quince: ‘Krishnaji, Pupul y yo viajamos a Londres. Allí fuimos a Huntsman, mientras que Pupul fue a Hatchards. Yo pasé por Hillier’s para ajustarme un par de pantalones azules, y me reuní con ellos en Fortnum, donde almorzamos con Mary Links. Joe, amablemente vino después y como estaba lloviendo, llevó a Krishnaji al dentista, a mí al banco y luego a la embajada suiza, donde obtuve la visa suiza para Krishnaji. Como después de eso no pude encontrar un taxi, caminé hasta Portland Place, donde estaba el dentista de Krishnaji. Allí también llegó Pupul, después de la lluvia y los problemas de taxi. Krishnaji tuvo cuatro coronas y se le instaló un nuevo puente. Regresó Joe y nos llevó a Waterloo’.

No hay nada para el día siguiente, solo una reunión de personal.

El diecisiete de junio: ‘David Bohm organizó una reunión por la tarde. En el paseo estaban Krishnaji, Narayan, Dorothy y yo. Al atardecer, Pupul dio una charla en la escuela sobre la India’.

El dieciocho de junio: ‘Pupul se fue a las 7:00 horas y Dorothy la llevó a Heathrow. Me reuní con Lailee’, -la doctora de Krishnaji y mía de California- ‘y con su hijo Timur Tessamur en Petersfield. Ellos almorzaron con nosotros en Brockwood. Lailee fue una invitada entusiasta. Conoció al Dr. Parchure y me enviará varias vacunas para que me las aplique antes de ir a la India. Le mostré el lugar a ella y a Timur. Fue un día cálido y encantador, y tuvieron que tomar el tren de las 15:20 horas de regreso a Londres. Más tarde, Krishnaji, Narayan, Dorothy y yo caminamos’.

Al día siguiente: ‘Hubo un telegrama de Mavis Bennett(4) para mí diciendo que Reg(4) murió de repente’. ¡Oh, él murió! Era un muy buen hombre.

S: Sí, lo era.

M: ‘Krishnaji, Dorothy, Doris y yo le enviamos un telegrama de vuelta. Sigo sintiendo que Reg era algo excepcional, en el sentido real de la palabra, un buen hombre. Conduje hasta Nelly y George Digby en Sherbourne, Dorset, unos 134 kilómetros de Brockwood. Remodelaron e hicieron más atractiva una posada del siglo XVI que forma parte del patrimonio de los Digby y la madre de George que vivió allí hasta su muerte hace un par de años. Luce encantadora por los arreglos de ellos. Un amigo, alguien llamado Hugh, se nos unió para el almuerzo y luego pasamos por el castillo de Sherbourne, construído por Sir Walter Raleigh en 1594, la casa donde creció George. Ahora es propiedad de su hermano mayor, quien no vive allí, pero está habilitado al público. Para mí, es un lugar feo y deprimente, con torres, bestias heráldicas como gárgolas, habitaciones en forma de largo corredor -algo común en aquellos días-, todas con vistas a un lago y a un gran parque que se consideraba espléndido, pero demasiado vacío de árboles para mi gusto. De hecho, apenas soportaba estar allí. Como el padre de George era un fanático de la caza de zorros, había cabezas de zorros por todas partes, y dibujos deportivos de mi juventud: Lionel Edwards y Cecil Alden, que conmemoran caballos y carreras famosas. [Risitas de S] En octubre pasado, la Cámara de los Comunes de repente tuvo miles de manifestantes contra la caza de zorros. Los diarios y la televisión estaban llenos de esta noticia; lo cual me hizo reír porque entendí lo que sentían ambos bandos.

S: Sí.


Cap-51-05

© Mary Zimbalist


M: Desde ya, me opongo totalmente a la caza de zorros.

S: Sí, lo sé.

M: Pero puedo entender ambos bandos en todo el asunto. Entonces, fue gracioso para mí que, con una guerra en curso y gente masacrada, otros todavía quieren su placer de matar animales, y protesta por sus derechos, derechos justos. De todos modos, ‘todo me pareció deprimente y me dio una visión triste de lo que debió haber sido la infancia para George’, cuando él es una persona muy diferente. También me preocupé porque tuve problemas para comunicarme por teléfono con Krishnaji para hacerle saber que había llegado bien, como le dije que lo haría. Finalmente recibió el mensaje de que me estaba yendo; no me quedé a tomar el té, sino que regresé zumbando, conduciendo el coche como un caballo de carreras. Pasé de nuevo por Stonehenge, donde allí corrían jóvenes para ver el solsticio de verano. Regresé en una hora y cuarenta minutos, a tiempo para alcanzarle la cena de Krishnaji. No disfruto de largas travesías lejos de él’.

El día veinte dice solo: ‘Escritorio’.

S: [Risitas de S] Lo leyó sin alegría alguna…

M: ¡No!

El veintiuno de junio: ‘Krishnaji y yo fuimos a Londres. Almorzamos temprano con Mary y Joe en su apartamento. Joe luego llevó a Krishnaji al dentista, quien le puso un nuevo puente. Krishnaji más tarde dijo: «ahora se siente excelente». Mary y yo nos sentamos muy tranquilas y conversamos hasta que Joe trajo a Krishnaji de vuelta. Luego Joe nos llevó a los dos a Waterloo y regresamos a Brockwood temprano’.

El jueves veintidós: ‘Llovió, y trabajé en el escritorio. Vinieron a almorzar el doctor Rahula, un budista erudito de Ceilán y la doctora Schloegl, una socióloga alemana que también es otra budista erudita que viajó a Japón y permaneció doce años en un monasterio zen. A las 16:00 horas, Krishnaji, los dos budistas eruditos, Narayan y David Bohm tuvieron la primer discusión [video] que fue grabada en video por Scott y otro. Al inicio, Rahula habló unos quince minutos sin parar. Es pedante y difícil de entender. Después de la cena hubo una reunión de personal. Esme y Verna me enseñaron a preparar tofu, que ahora Krishnaji come en lugar de queso’. ¿Recuerdas a Verna Kreuger? [2]

S: ¡Muy bien!

M: Al día siguiente: ‘Llevé al Dr. Parchure a Winchester, y regresamos a las 11:30 horas, a tiempo para la segunda discusión [video] de Krishnaji con los dos budistas, Narayan y David. Luego, hubo una tercera discusión [video] que se llevó a cabo en la tarde. La discusión suscitó mucho interés en Krishnaji, pero poco en los demás’.

El veinticuatro de junio: ‘Fui sola a Londres, hice recados en Harrods, luego me corté el pelo. Almorcé con Betsy en su apartamento y regresé a Brockwood a tiempo para una caminata con Krishnaji y Narayan. Krishnaji, ya había hablado con Soleil y con Terence Stamp(5), cada uno en privado’. ¿Soleil? Me suena francesa, ¿sabes quién fue?

S: Sí, en realidad era una chica de California. Vino a Brockwood y comenzó… no recuerdo lo que hacía, pero no funcionó. De todos modos, como ella quería quedarse, la contraté como secretaria del departamento de video. Creo que un año después aproximadamente se fue con Erich Schiffmann, el profesor de yoga.

M: El veinticinco de junio: ‘Pasé la mayor parte del día empacando. Krishnaji se quedó en la cama. Donald Dennis y otros tres estudiantes lavaron y enceraron el Mercedes, luego lo puse en el cobertizo por el verano, cubierto con mantas, etcétera’.

El día siguiente: ‘Fue un día frío. Krishnaji y yo viajamos a Londres, fuimos directamente al dentista para alisar el nuevo puente en un lugar que estaba irritando el labio de Krishnaji, luego de vuelta al tren, donde comimos nuestro sándwich. Regresamos a Brockwood a las 15:00 horas. Krishnaji, Dorothy, Whisper y yo fuimos a caminar por el campo. Luego, empacando más, ordenando y escribiendo para mí’.

El veintisiete de junio: ‘Me levanté temprano para terminar de empacar y ordenar. Krishnaji y yo salimos de Brockwood a las 12:15 horas en el Mini que conducía Dorothy, mientras Doris e Ingrid traían el equipaje en el otro coche. Nos detuvimos para hacer un pícnic en el coche en un campo cerca de Heathrow, donde paramos el año pasado. Krishnaji y yo tomamos el vuelo de la BE de las 15:15 horas a Colonia. Hacía frío en Inglaterra y también en Alemania. Nos dirigimos a Bonn y al Hotel Bristol, un hotel totalmente sin encanto con un empapelado tan horrible que me parecen las manchas del test de Rorschach’. [Risas de ambos] Solía impartir el test de Rorschach, y era bastante profesional al respecto. ‘El test de Rorschach con cabezas de animales feos aunque no obstante, conveniente y limpio. Confirmé la cita de mañana con el Dr. Scheef, y luego nos fuimos a dar un paseo. Krishnaji recuerda más o menos a dónde fuimos el septiembre pasado. Cenamos en el comedor, pensando que sería más rápido, pero no fue así. El camarero es de la India y es tolerante con nuestra peculiaridad vegetariana. Desde la ventana, Krishnaji vio en una parte de la ciudad, una enorme estrella giratoria de Mercedes. Estaba contento’. ¡Ah, tú lo sabes!, era un anuncio publicitario.

S: Sí, sí.

M: El veintiocho de junio: ‘A Krishnaji le gusta dormir bajo el cubrecama europeo. Era «Tibio y agradable», según dijo. Poco después de las 10:00 horas, caminamos dos cuadras hasta el Janker Klinik y a las 11:00 horas vimos al Dr. Scheef. Era un hombre apurado, Krishnaji se hizo varias pruebas, incluida la de fosfatasa, creo que muestra cualquier célula cancerosa. Salimos en poco más de media hora. Mientras esperaba, comencé a preguntarme qué es lo que hace que las personas y la naturaleza se aferren a la vida’. [Risas] ¿Qué es lo que quiere sobrevivir? Le pregunté eso a Krishnaji. Dijo que nunca se lo había preguntado, pero que lo consideraría. Comenzó a hablar del placer, de siempre volver a él, de la vida vista como un placer o como la posibilidad de ello. Dije que eso era una parte, pero ¿cual era la raíz? Krishnaji respondió: «No estoy en eso ahora. Es una pregunta demasiado grande». Pocos minutos después de pronto dijo: «Las jaras deben estar en flor, y la enredadera debe haber alcanzado el enrejado»’. [Risas de S] ‘Hablamos un poco de Ojai, salimos de la clínica y caminamos hasta un banco cercano donde obtuve marcos alemanes para los cheques de viajeros, y luego regresamos al Hotel Bristol para almorzar, esta vez servido con rapidez. Hicimos una siesta y regresamos a la clínica a las 15:30 horas. Scheef dice que las pruebas de Krishnaji salieron bien. Sin embargo, dio algunas recetas para fortalecer a Krishnaji y tabletas de 350 enzimas. Tenía prisa y su teléfono sonaba constantemente. Mañana se va a Jamaica. No tenía las pastillas rosas que ayudan a aliviar la fiebre del heno de Krishnaji, pero dijo que enviaría algunas a Gstaad. Yo debo continuar con las enzimas y la vitamina E, y también Krishnaji. Nos fuimos después de pagar la factura de Krishnaji por 155 marcos alemanes ($73 dólares) e intentamos sin éxito completar la receta. Era el día que cerraban temprano, y al único farmacéutico abierto le faltaba un ingrediente. Compramos cerezas en la calle y las comimos en nuestras habitaciones antes de bajar a la cena’.

Al día siguiente: ‘A las 8:00 horas salimos del Hotel Bristol en taxi hacia el aeropuerto de Colonia, y tomamos el vuelo de la Swiss Air de las 9:30 horas a Zurich, donde cambiamos de avión para ir a Ginebra. Hubo una requisa muy exhaustiva antes de abordar el avión. Buena seguridad. Dos mujeres de aspecto rudo recorrieron con sus manos cada centímetro de mi cuerpo de arriba y abajo. Cuando el avión despegó, y sin perder el tiempo ganó altitud. En Zurich, descubrí que la United Travel nos había reservado un boleto anterior del que estaba reservado la computadora, y el boleto de viaje que me dieron, por lo tanto, tomamos un vuelo más temprano, pero nuestro equipaje, reservado desde Bonn, llegó más tarde’[por el otro avión].

S: ¡Ay, mi Dios!

M: “En Ginebra esperamos en el área de equipaje, y finalmente llegaron nuestras maletas. Suiza brilla en el sol de verano. Tomamos un taxi hasta el Hotel des Bergues. Fue nuestro primer día aquí. Tuvimos habitaciones agradables, contiguas pero sin comunicación, recientemente renovadas en un estilo francés antiguo. Krishnaji lo aprobó diciendo: «Me gusta este hotel», mejor que el Hôtel du Rhône, donde solíamos quedarnos. Almorzamos en el comedor del Anfitrión, donde, una vez más, fue agradable a la antigua usanza: con manteles blancos de lino, dos camareros que sirven con destreza y estilo. Es un lugar tranquilo. La mayoría eran hombres almorzando juntos; con dignidad y seriedad. Krishnaji dijo, «Nous sommes en régime» [“estamos a dieta”] para justificar nuestro pedido vegetariano’[Risas de S].

S: ¿Les dijo: «Nous sommes en régime» a los camareros?

M: Al jefe de camareros, explicándole nuestra excentricidad para aplacarlos. Hizo que pareciera que estábamos a dieta. [Ambos se ríen] Era muy modesto y se disculpaba por…

S: Sí.

M: “Descansamos un poco después del almuerzo, y luego cruzamos el puente hacia el negocio de Patek, donde recogimos el reloj de acero de Krishnaji, enviado en marzo por Ted para su limpieza y reparación. Krishnaji, observó con fascinación al joven técnico que luego revisó su reloj de oro. Caminamos hasta Jacquet para el pedido anual de corbatas; y con satisfacción Krishnaji eligió diez, las primeras cuatro para Joe Links, y luego cuatro para él; las dos últimas fueron por mi insistencia. No quería más corbatas que Joe. Al final…’ [ambos se ríen] ‘… al final, su atención se desvió, como hace a menudo, a elegir material para trajes u otras cosas para sí mismo. Pero estaba contento con su visita. Habló de Huntsman al hijo del dueño que asiste en estas elecciones anuales, y así, con cordiales apretones de manos y acompañamientos a la puerta, salimos de nuevo a la Rue de Rhône y pasamos por delante de la pescadería, con ese olor que me disgusta. Y así, a través del puente a una farmacia, para la receta dada ayer por el Dr. Scheef. Tuvimos un descanso en el hotel. Llamé a Tannegg, y atendió Fosca que sonaba feliz, y luego Vanda que acababan de llegar. Krishnaji y yo cenamos a las 19:30 horas en el Anfitrión. Por sugerencia de Krishnaji, tuvimos crema de caramelo como postre, por las proteínas’. [Risas] ¡La receta lleva huevos!

S: ¡Crema de caramelo por las proteínas!… ¿en serio? [Risas]

M: Sí. [Riéndose aún más] Bueno, está hecho con huevos. Él tenía toda la razón y no me opuse en absoluto. ‘A la hora de la cena, le pregunté cuál era su primer recuerdo real. Él cree que era cuando estaba parado en su habitación en Adyar, mirando hacia el río, ajeno a todo lo demás. ¿Se acordó directamente de Nitya? Sí, como los otros rostros, le resulta difícil evocarlo. Dijo: «Puedo reconocer una foto y decir ‘Sí, ese es él’». Parece recordar más el sentimiento, la relación. Le pregunté si recordaba a Rosalind Rajagopal, y dijo que la recordaba pegándole y que lo golpeó «en la ingle». Me hizo muy mal’. [Pausa larga]. ‘«Esos dos deben haber confabulado todo. Me hacían sentir culpable todo el tiempo por algo. Me preguntaba si era mi culpa. No quiero cargar a esos dos en mi conciencia». Entonces, hablamos de otras cosas, luego subimos a nuestras habitaciones y nos fuimos a la cama’.

El treinta de junio: ‘Están haciendo una gran excavación para un edificio fuera de nuestras habitaciones. Krishnaji estaba de pie en la ventana cuando le traje las tabletas de vitaminas dijo: «Me gusta ver todo eso». También vio a «un espléndido Ferrari»’. [S se ríe de la imitación que M hace de la voz de Krishnaji] ‘Nos quedamos toda la mañana. El conserje envió nuestras maletas a la estación y, a la 13:00 horas, almorzamos agradablemente en el Anfitrión. Tuvimos vichyssoise y tortilla, etcétera. Tomamos el tren de las 15:15 horas, y Krishnaji observaba el lago hasta Montreux, donde cambiamos al pequeño tren azul de montaña que sube a Gstaad. Poco después de Montreux, Krishnaji reconoció cada parte de la carretera que solemos recorrer. «Ahora estamos en nuestro país», dijo. Hacía calor en Ginebra, y también en el tren, pero cuando llegamos a las 18:00 horas en la tarde hacía frío en Gstaad, y la nieve reciente dejó parcelas de nieve bajas en las montañas. El Hotel Bernerhof está siendo remodelado, el pequeño jardín y el árbol de enfrente, fueron destruidos. Mientras subíamos a Tannegg, el taxista también lo lamentó. Fosca, aunque un poco bastante sorda para escuchar el timbre, igual se la veía bien y agradable como de costumbre. Y Vanda, era acogedora y cálida. Pronto Krishnaji tuvo su bandeja en la cama. Vanda y yo comimos en el comedor, como siempre. Desempaqué antes de irme a la cama. Entonces, ¿es un signo de vejez encontrar alivio en la familiaridad de las cosas? Creo que no del todo’.

S: [Risitas] No, no lo es.

M: Ahora vamos al primero de julio: ‘Me desperté con la agradable sensación de que no debía levantarme, pero lo hice. Krishnaji descansó en la mañana. Al mediodía, un hombre de la empresa Hertz trajo de Berna un Renault verde brillante; nuestra ayuda en el verano para subir y bajar la montaña. A las 12:30 horas, apareció el Mini de Brockwood conducido por Donald Dennis, y dentro estaban el Dr. Parchure, Narayan y Natasha. Pasaban a saludar antes de ir a su chalet en Schönried, organizado por Edgar Graf. “Es un lugar tan saludable…” -dijo Parchure- “… ¿cómo puede uno enfermarse aquí?”’ [Risas] ‘A las 16:30 horas, Krishnaji bajó la colina para cortarse el cabello con el Sr. Nicolas, quien se lo corta bien. Lo conduje de vuelta arriba después de comprar un poco de mantequilla de almendras que había visto en la ventana de Pernet’. Es la tienda local de comestibles. ‘Todavía no ingiere alimentos lácteos, ya que pueden incrementar su fiebre del heno. Cuando Scott Forbes traiga un tarro de Nagari(6) de Brockwood, haré tofu para Krishnaji’.

S: Sí, solo para explicar su último comentario, Scott Forbes conducía la gran furgoneta de vídeos, que siempre estaba cargada con varios suministros. [Ambos se ríen]

M: Sí. ¡Ah, sí!, demasiadas cosas, transportaba suministros indispensables.

S: Sí.

M: El dos de julio: ‘Donald trajo al Dr. Parchure a las 11:00 horas, y tanto Krishnaji como yo tuvimos masajes. Se quedó a almorzar con Vanda, Frances McCann y conmigo. Krishnaji se quedó en cama hasta la tarde, cuando él y yo fuimos a dar el primer paseo por la colina hasta el final del bosque. Repentinamente, Krishnaji desarrolló varices considerables en su pierna izquierda. Parchure fue a John Bell en Londres y le trajo unas medias elásticas más largas, que se puso hoy. Llamé por teléfono a Filomena por la noche y le dije que iría a verla el 7 de agosto’.

Luego, realmente no hay mucho durante los próximos días, excepto personas para almorzar, hacer recados, etc. ¡Ah, sí!, el cinco de julio: ‘Krishnaji quiso un poco de aceite o crema para su cara durante el masaje, así que le conseguí algo de Payot’. Es un conocido fabricante francés de cremas faciales. ‘Conseguí un producto Payot para él y luego me di cuenta de que costaba $25 dólares’. [Risas] ‘Krishnaji, afortunadamente, no lo notó. Espera con ansias para ver lo que traigo de vuelta en la cesta de la compra’. Siempre hacía esto; acostumbraba a hacerlo en Brockwood.

S: Sí, lo recuerdo.

M: Yo iba a comprar pasta de dientes, lápices y no sé qué, pero él quería verlo todo. Quería que lo pusiera sobre la mesa de la cocina. [Risas de S] Aquí dice: ‘Incluso un tubo de pasta de dientes es como un regalo’. [Risas] ‘Krishnaji vio a Silvius Russu [3] brevemente. En una caminata fría bajo el cielo gris, subimos la mitad del camino hacia Turbach Road, Krishnaji quería alargar la distancia un poco cada día. Creo que hoy hicimos cinco kilómetros. En el camino de regreso, dijo: «Pronto llegarán las nuevas corbatas»’.

S: [Risas] de Jacquet.

M: ‘Y luego agregó: «Pequeñas cosas complacen a pequeñas mentes»’. [Ambos se ríen] ‘Mientras nos quitábamos las botas embarradas, apareció Edgar Graf y se quedó hasta la cena. La carpa está siendo erigida por los chicos de Brockwood que consiguieron espacio gratis en el campamento como pago por su trabajo. Graf le describió a Vanda las circunstancias actuales de Barabino. Biella…’ -eso era, ¡Madre mía!… Barabino era un gran problema, realmente, y él tenía una escuela en Biella, Italia, que no era una escuela Krishnamurti, pero intentaba que pareciera ser una… Biella fracasó. Barabino escribió un guion para una película, pero no pasó nada. Todavía responde preguntas sobre las enseñanzas de Krishnaji como si fuera el portavoz italiano y, por supuesto, todavía no devolvió la lista de correo’. Nunca pudimos hacerle retornar la lista de correo italiana. ‘Pietro Cragnolini está enfermo y quiere que su nombre se quite de The Bulletin [El Boletín de la Fundación Krishnamurti]. El Sr. Letteri tomará su lugar’.

El seis de julio: ‘Hacía frío, llovía, y la nieve estaba baja en las montañas. Joan Wright trajo dos pijamas de seda que hizo para Krishnaji. Ella solía hacer cosas encantadoras para él, especialmente los pijamas que le gustaban.

S: Y albornoces.

M: Sí, y batas de baño también.

Al día siguiente: ‘A las 6:30 horas, fui a buscar al Dr. Parchure, luego escribí cartas. Traje a Mar de Manziarly para almorzar. Por la tarde, Krishnaji y yo fuimos a Saanen a buscarle un par de zapatillas para sus caminatas. Los Simmons y Doris llegaron en el Land Rover’.

El ocho de julio: ‘Hubo niebla y lluvia. Trabajé en el escritorio. Fui a la carpa, recogí a Natasha, luego fuimos a ver a Dorothy y Montague. Natasha almorzó con Vanda, el Dr. Parchure y yo. Krishnaji se quedó en su habitación. Más tarde bajé para conseguir cuatro cajas de Wobenzyme’. Eso fue un suministro para dos años.

S: ¿Eso es una enzima?

M: Cierta píldora mágica alemana. [Risitas de S] Es posible que todavía tenga algunas con fecha vencida en el gabinete.


Cap-51-06

© Mary Zimbalist


El nueve de julio: ‘Hubo lluvia y niebla. Conduje a Krishnaji a la carpa para su charla de apertura [video] en Saanen sobre el sentido del yo. Fue una muy buena. La carpa estaba llena a pesar del frío, la lluvia y el costo del franco suizo. Al regresar, Krishnaji dijo: «No tenía idea de lo que iba a decir cuando me senté». El Dr. Parchure regresó con Vanda y la Sra. Walsh, y antes del almuerzo le dio un masaje sin aceite a Krishnaji. Por la tarde, llamó Evelyne. Ella y Lou llegaron, y se quedan en el mismo chalet de hace dos años atrás, perteneciente a un amigo. Krishnaji y yo caminamos colina abajo, alrededor de Alpina y subimos de nuevo. Leí hasta las 23:00 horas en la noche, terminando el primer volumen del Raj Quartet’.

El día diez: ‘Evelyne y Lou vinieron a almorzar. Visitaron la casa de Malibú antes de partir de California. Lou quería ver el área de deslizamiento, por el que la oficina de Sandler’ -la gente de bienes raíces- ‘dice que hace que la casa sea difícil de vender. Lou dijo que yo debía hacer algo de inmediato, y sugirió que sea Max,’ -el constructor de Ojai- ‘quien lo haga. Krishnaji estuvo de acuerdo con esto, y dijo que si era necesario, yo debería volar para allá. Lou sintió que debía hacerlo, para arreglar su aspecto. Krishnaji y yo caminamos por la tarde. A la noche, llamé por teléfono a Amanda y Phil Dunne, les conté lo que Lou había dicho y que le iba a pedir a Max que fuera a ver el problema. Les pregunté si podían reunirse con él allí, etcétera, y que pensaran en su aspecto. Ellos, por supuesto, dijeron que sí. Llamé directamente, y fue maravilloso hablar con ellos [4]. Luego, telefoneé a Max a su trabajo en Ojai. Lo conseguí al instante y le expliqué todo. Dijo tranquilamente a su manera: “Lo haré”’. [Risitas de S] ‘Krishnaji estaba complacido. «¡Al fin!», dijo’. [Más risitas de S]

El once de julio: ‘Como de costumbre, traje al Dr. Parchure a las 6:30 horas. Para cambiar, el clima estaba despejado. Krishnaji dio la segunda charla pública [vídeo] en la carpa, y había una enorme energía en ella. En el almuerzo, estaban Simonette di Cesaro’ -amiga de Vanda- más una mujer que yo conocía; era italiana, pero parte de su tiempo, solía vivir en la India- ‘quien acaba de comprar una casa en Londres. Roma es ahora demasiado peligrosa para vivir, según dice ella. Almorzamos Narayan, el Dr. Parchure, el señor David Mustart y su señora, amigos de Naudé; él es un geólogo que enseña en el estado de San Francisco’. Fue fascinante. Yo no sabía sobre las placas tectónicas hasta este día en particular. Ahora, todos tenemos que saberlo. ‘Krishnaji se unió a todos después del almuerzo y se sentó a hablar hasta las 18:00 horas en punto sobre todo tipo de cosas, incluso de las placas tectónicas, los movimientos de los continentes, los terremotos y la historia de la antigua India. Cuando finalmente se fueron, Krishnaji y yo fuimos a dar un corto paseo por la colina y regresar. Krishnaji dijo que era posible que ocurra algún tipo de desastre el próximo año, y que debemos planificar dónde tendríamos que estar. Ambos sentimos que Ojai, sería lo mejor. Podemos vivir allí tan simple como en cualquier otro lugar. Incluso hasta podríamos vivir y dormir en la cocina si fuera necesario. Debemos planear un poco, tratar de estar preparados y hablar con los Lilliefelt. Dijo: «Donde yo esté, donde este cuerpo esté, estará seguro»’. Eso es bueno.

S: Bueno, debemos terminar aquí porque no hay suficiente cinta para agregar un día más.

M: Mmm, y hay una larga entrada por venir.

S: De acuerdo. Entonces, ¿será el 12 de julio?

M: Sí, va a ser el 12 de julio.



Notas del autor
:

[1] Boots es una cadena de negocios que se iniciaron en Inglaterra como farmacias, pero luego se expandieron para vender muchos otros productos como droguerías en los Estados Unidos.

[2] Verna, era una norteamericana muy dulce que vino a Brockwood muy al inicio para trabajar en la cocina. Ella fue la primera integrante del personal desde que empezó la escuela; y murió en Brockwood.

[3] Es un anciano rumano dedicado a Krishnaji desde los primeros años de la década de los 20.

[4] Las llamadas de larga distancia se hacían solo a través de operadores y a menudo, debían reservarse por anticipado.



Notas del traductor
:

(1) Campanillas: flores azules, también llamadas campanitas, jacintos salvajes o campánulas.

(2) Strand: calle principal de Westminster, en la zona céntrica de Londres. Recorre unos 1.200 metros.

(3) Sotheby’s: es la 4ta. corporación multinacional estadounidense más antigua, fundada en Gran Bretaña con sede en la ciudad de Nueva York. Es el agente de ventas más grande del mundo en bellas artes, joyería y decorativo, con bienes raíces y artículos de colección. Tiene 90 sucursales en 40 países. Se divide en tres áreas: subasta, finanzas y concesionaria.

(4) Reg y Mavis Bennett: fueron -entre otros- los primeros representativos de “Krishnamurti Australia”. Reg estuvo en contacto con Krishnaji desde 1930, mientras Mavis trabajaba como secretaria de la Dra. Annie Besant en la “Orden de la Estrella”.

(5) Terence Stamp: conocido novelista y actor inglés quién trabajó en más de 60 películas. Actualmente reside en Ojai, California, cercano al lugar de residencia de Krishnamurti, con quien tuvo encuentros y diálogos.

(6) Nagari: o Nigari, proveniente del Japonés “amargo” o “agrio”, es un ingrediente en polvo o en copos de color blanco o amarillento, basado en cloruro de magnesio utilizado como coagulante de la leche de soja para producir tofu. Mayormente es producido en Japón con agua de mar. Si bien el tofu es un producto muy saludable, en la actualidad debe consumirse con alerta, que la semilla de soja no provenga de incluir transgénicos.


  • Traducción del original en inglés: Griselda y Carlos Díaz
  • Consultoras de inglés: Patricia English & Jennifer Howe
  • Consultas al autor: Dr. Scott H. Forbes

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